Capítulo 11: Jazmín

"Lo mejor de la vida, la única, la más bella. No puedes vivir sin ella"

Significado de jazmín

"Vamos Kaoru-sama, debes comer un poco más" La mirada suplicante de Misao se posaba sobre una mujer de cabellos negros que estaba casi encorvada, sentada sobre la cama. Misao retiro el plato al ver como la mirada y el rostro de la joven se ladeaba. Soltó un bufido con sus labios y se puso de pie mientras retiraba la comida a una mesa. Observo de reojo a su amiga quien miraba a la nada, parpadeaba por inercia y sus ojos estaban completamente apagados. Como si no tuviera un alma. Maldito mecanismo de defensa. Odiaba ver a Kaoru en ese estado, siempre que salía de una operación era la misma muñeca de trapo y le costaba retomar sus funciones. Bien aunque se recuperaba como arte de magia, en cualquier momento empezará a trabajar como se debe pero eso, a veces parecía eterno. Siempre solía tardar 3-4 días en volver a su estado normal, pero ya tenía una semana. Volvió a suspirar y observo al pelirrojo que estaba sentado impávido, casi como una estatua.

Desde que Kaoru recupero la conciencia, Kenshin pidió inmediatamente que fuera transportada a una villa que tenían muy cerca y desde ese entonces casi siempre que ingresaba a la habitación estaba ahí, observando fijamente la cama y a la mujer que ahí reposaba, primera vez en mucho tiempo que le observaba vello en el rostro ante el descuido. Aunque el pelirrojo tenía una gran melena su cuerpo parecía carecer del mismo en todo el resto del cuerpo, o así notaba Misao cuando lo veía entrenar de vez en cuando con Kaoru; así que verle con velo en el rostro era una sorpresa. Comía, dormía y leía ahí. Para lo único que se retiraba era para hablar con Aoshi o con Kanryuu o una simple reunión que no podía apartar de sus obligaciones.

"Himura-sama"

"¿Si, Makimachi-san?"

"Debería ir y descansar un poco. Quizas darse un baño"

"¿Estas sugiriendo que apesto?"

"Estoy sugiriendo que debe reponerse, ya suficiente tenemos con que Kaoru este así, esa mujer este encerrada, la invitación de Makoto Shishio cada vez más cerca como para que usted se descuide así mismo o de sus labores" Bufo, ya molesta al ver que no había respuesta "Si Kaoru llega a despertar de su trance, yo le avisaré pero también debe cuidarse por igual, apenas toco la comida hoy y yo no estaré tras usted para que la consuma como Kaoru, mi deber es cuidar de ella. No a usted" Había hablado con tanta seriedad que casi podía parecer que realmente no tenía miedo a lo que estaba diciendo, más cuando la mirada mortal de Kenshin la miraba escudriñada todo su rostro, el pelirrojo luego elevar una ceja ante lo que recitaba la de ojos aguamarina, aparto los orbes dorados de Misao y los cerro mientras apretaba la base de la nariz con sus dedos. Lo vio tomar un poco más de la comida que le había traído y sonrió un poco para sí misma, sabiendo que quizás había logrado algo.

"Hablemos mientras como, Makimachi-san… De esa manera, no pensaré en lo insípido que esto sabe" Misao frunció su ceño y puso un puchero ante su respuesta, Himura podía ser cruel si se lo proponía, se estaba cobrando que lo haya regañado por su descuido, usando la comida. Esa comida él sabía que ella la había hecho. Pero no podía culparlo. Suspiro pesadamente y observo a Kaoru, sabía que la razón de eso era porque habían jugado con Kenshin y bajo sus propias narices. Apenas Kenshin, supo el motivo del estado de Kaoru, camino a paso seguro y acelerado hasta donde se encontraba el grupo reunido y sin tardar a que alguien hablará tomo a Megumi del brazo y la mando a encerrar sin posibilidad de salir si no estaba vigilada, algo como arresto a domicilio. Sanosuke intento preguntar qué pasaba pero este solo lo callo con la mirada y Aoshi tomo cartas en el asunto llevándose a Megumi, mientras esta le pedía explicaciones

"Hai… ¿Qué le gustaría hablar?"

"¿Cómo era Kaoru, aquí?"

"¿Aquí?" Sabía que se encontraban en la villa, probablemente el aquí se refería a las instalaciones donde paso casi toda su vida.

"Hai, he visto parte de las instalaciones y todo parecer seguir el mismo patrón excepto una parte, un jardín en el centro"

"Uhm, eso. Kanryuu-sama me dijo que tras la primera operación, Kaoru parecía siempre mirar la fotografía de un libro, que contenía un jardín… Tras ese día, sin pensarlo Kanryuu-sama le construyo un jardín y le pidió a Kaoru que escogiera que plantas deseaba ahí-" Se sentó mientras se acordaba de la memoria tanto por boca de Kanryuu como de su amiga "- Kaoru me dijo, que ella misma las planto, las cultivo y las observo crecer. Lo único que le pidió a Kanryuu-sama fueron: Semillas. Decía que al menos quería tener algo propio, algo en el cual dejar su legado. Ella siempre cuido de ese jardín"

"Tal parece que Takeda lo cuida ahora"

"Hai, aunque no lo parezca Himura-sama. Kanryuu-sama, realmente quiere a Kaoru; aun tras todos los experimentos y operaciones él siempre se portó diferente con Kaoru" Observo al pelirrojo quien comía mecánicamente, y sonrió con algo de lamento mientras tomaba la punta su trenza "Una vez, cuando Kaoru estaba recién salida de una operación él la consoló porque perdió todo su cabello, ella lloraba y le pedía no prender las luces y ocultar todos los espejos porque para ella, según así se veía fea, que si la veían en ese estado nadie más la querría como hizo su padre, él solo le acaricio la espalda y recuerdo que- Realmente nunca había visto a Kanryuu-sama así. Le dijo que no debía sentirse fea, porque ella era hermosa y única, que no debía sentirse fea, porque aun cuando el mundo crea que tiene el derecho desecharte y él sabía lo que se sentía que todo el mundo te abandona por quien creían que eres, ella era todo menos eso… Él sabía que ella, era alguien que no estaba destinada para ser desechada, sino para hacer cosas grandes que cambiarán el curso de la historia"

"Empatía"

"Hai, Kanryuu-sama también fue rechazado por el mundo, así como Kaoru fue abandonada por la persona que considero su mundo, a veces solo hace falta que el destino los junte para que se conozcan"

Y luego, yo llegue a tu vida Kaoru… Pero, estoy segura, que no soy la única persona que ahora estará siempre a tu lado.

"Todavía no me cabe en la cabeza como un hombre pudo entregar a su propia hija, sin siquiera sentir remordimiento" Observo como había dejado de masticar y pudo ver como aquellos ojos ámbares se había vuelto dorados, ella en una época sintió el mismo odio hacia Koshijiro cuando supo lo que había hecho pero, entendió que había sido lo mejor. Si, quizás Kaoru era puesta bajo operación consta mente pero tenía una buena vida, Kanryuu nunca le privo de nada. Le dio educación, le permitió aprender muchas cosas que aunque fueron en esas cuatro paredes; te sorprende la clase de persona que llego al mundo a ser. Cosa que realmente dudaba que aquel hombre que fue su progenitor hiciera por ella en dado caso de mantenerla a su lado. Así que en parte podía entender la molestia de Kenshin pero pronto entendería que sería lo mejor que realmente le pudo haber pasado. Miro a su amiga, quien ahora parecía mirar sus manos con gran concentración pero sabía que ahí no había más nada que vacío.

"Creo que fue lo mejor ¿No lo cree?"

"¿Entregar a su propia hija a un desconocido sin importarle qué?"

"Usted lo puede ver desde ese Angulo pero ¿Qué cree que hubiera sido de Kaoru, si se hubiera quedado con alguien como ese tipo de persona?" Observo como acallo y sabía que su respuesta había llegado como un flash.

Megumi intento defenderse, alegando que ella no había hecho nada pero, tras lo que Kanryuu le había dicho ya se podía decir que la mujer no era de confiar. Solo falto 2 días de encierro y una "amenaza" por parte de Aoshi para que la mujer hablará, pero no admitió que había inyectado esa toxina en el cuerpo de Kaoru y eso hizo enfurecer más al pelirrojo porque aun a pesar de todo, seguía viéndole la cara de idiota. Kenshin le dijo que, debía estar agradecida por todo el trabajo que había hecho y que por eso, no la mandaría a la silla eléctrica por traición e intento de homicidio de la futura primera dama del Sol Naciente. La mujer solo se enfurio aún más y le escupió. Grave error. El pelirrojo no dudo en lanzarle un manotazo y agarrarla por los brazos para inmovilizarla contra la pared, volviendo con otra amenaza

"Si crees que por ser mujer no te podré lastimar ¡Oh! Takani, no me conoces para nada. Cuando todo esto termine, me encargaré de que no vuelvas a ver ni la luz en la oscuridad"

Desde ahí, obviamente había estado confinada a esa habitación en la villa privada de Kenshin, donde se encontraban ahora. Se puso de pie y estiro la mano para retirar el ahora plato vacío de las manos de Kenshin, este solo asintió y se lo entrego "Muchas veces, las personas actuamos por egoísmo sin medir lo que pasa a nuestro alrededor, sé que usted es diferente pero aun así-" Acomodo las cosas en la bandeja "Hay personas como Takani quienes creíamos que eran diferentes y resultaron ser lo mismo, son la escoria que alimenta a este mundo a que hayan constantes guerras, por egoísmo, por poder, por posesión… Dígame Himura-sama ¿Qué lo hace diferente?"

"Mi intención es hacer un mundo mejor Makimachi-san pero, eso implica que el bien necesario debe ser cualquiera"

"Eso lo sé, Himura-sama… Es por eso que Kaoru confía mucho en usted, usted es diferente y Kaoru lo sabe y yo… Aun cuando hicimos lo mismo al confiar en Takani y mire el resultado" Observo a su amiga que no parecía haber cambiado de posición y sintió un nudo en la garganta y su rostro se contrajo "Kaoru es mi mundo, y por ende no permitiré que la vuelvan a engañar- Por eso, no puedo perdonar lo que Takani le hizo, ella. Nosotras confiábamos en ella y nos engañó…" Agarro la bandeja con todos los platos y camino a la puerta "Por eso espero que usted tampoco dañe lo que es especial para mí. Y eso respecta a Kaoru ¿Lo entiende, Himura-sama?" Espero que la puerta se abriera y apenas dio un paso Himura hablo.

"Makimachi-san, créame que lo que menos hare será traicionar esa confianza" Lo sintió ponerse de pie y caminar hasta cerca de ella "Sé que eres una de las pocas personas en las que puedo confiar ahora, por ende tienes el derecho a saber que no tiene que temer… Yo cuidaré de ella, y una vez que esto termine me asegurare que su mundo y lo que yo deseo para este mundo, sea prospero en felicidad" Paso por un lado y Misao casi podía sentir los ojos salirse de su órbita, nunca había escuchado a Himura, ni menos verlo sonreír ligeramente por un momento.

"Iré a darme un baño, tenía razón al decir que apesto; Makimachi-san"

"Misao…"

"¿Uhm?"

"Por favor, Himura-sama, llámeme Misao… Y yo no fui el que dijo que estaba apestoso" Sonrió ante la vista que tenía frente a ella, los ojos ámbares se había apagado y aun con el rostro cansado se veía que estaba sorprendido por el comentario de la joven, y no evito que eso lo hiciera reír y ella se le unió cortamente.

"Muy bien, Misao-san"

/

Sanosuke tenía rato mirando el techo en busca de una respuesta o mejor dicho apagar su cerebro. Desde que llegaron a la villa, Kenshin no se despegaba de la habitación de Kaoru y eso lo tenía pensativo ¿Aun la consideras solo un arma, Kenshin? Aprovechaba los momentos en los que Kenshin iba a hablar con alguien que se acercaba a visitar a Kaoru. Pero solo basto verla despierta para que se odiará a si mismo por no haberse dado cuenta antes de lo que Megumi, podía estar planeando. Si, tan solo. Verla sentada con ojos vacíos, quebró miles de cosas en él, solo había podido "atrapar" su atención una sola vez, tomando el rostro entre sus manos y besas su frente. Él sabía lo mucho que ella se apenaba ante tales acciones pero, no encontró ni una mueca en ella, era ver un cuerpo sin vida y ni sus más grandes esfuerzos por hacerla reír lograba reacción en ese cuerpo.

Desde ahí, no había querido entrar. Él presentía que Megumi estaba tras algo ¡Por kami! Cuando a esa mujer se le mete una idea de poder, no hay nadie que pueda sacársela. Eso había costado su relación ¿Por qué no había visto que podía llevarse a cualquiera por delante si se atrevió a llevar lo que más amaba al vacío? Apretó los puños y se sentó de un solo golpe. Y Kaoru, esa mujer tampoco decía nada, no objetaba nada ni se quejaba de que Megumi le estuviera haciendo algo. Temor, quizás. Lo peor era que no había pruebas físicas que determinarán a Megumi como la implicada en la toxina. Si, ella había hablado diciendo y admitiendo que estaba agravando el estado físico de Kaoru para que no asistiera a la gala pero que nunca se atrevería a poner algo así en su cuerpo. Ella deseaba ver a Kenshin asumir el poder y control total, acabar con Kaoru seria su ruina.

Tan preocupada por el bienestar de ese hombre, si claro.

Sanosuke no podía creerse ni tragarse ninguna palabra que pudiera salir de la boca esa mujer, era claro que sí deseaba que Kenshin tomará control total pero era solo para que ella se volviera más poderosa aun, pero era aún más claro que deseaba controlar a Kenshin y tenerlo bajo su poder, y eso. Eso, no lo iba a permitir ni él, ni el propio pelirrojo.

"Piensas tanto que siento que el cerebro te estallará en cualquier momento, Sano" se giró al dueño de la voz y pudo observar a Enishi apoyado del marco de la puerta, se puso de pie completamente y camino hasta el de cabello blanco.

"¡Enishi!"

"Veía el humo salir desde la habitación, no me imagine que era tu cerebro" Se rio al ver el rostro molesto del moreno alto.

"No te sentí llegar Enishi"

"Ni tú, ni nadie aquí… ¿Ha pasado algo? Busque a Kenshin, y al tempano de hielo. Y ya que tempano de hielo se negaba a siquiera reconocerme fue aquella chiquilla Makimachi que estaba con él quien me dijo que estaba ocupado con asuntos personales, que le disculpará. Así que pase a saludarte a ti" Suspiro pesadamente, Aoshi se había metido en todo para intentar averiguar qué había pasado. Había muchas filmaciones que habían sido removidas desde un gusano a una específica hora, y estaba de lleno en la computadora intentando desenrizar aquel dilema.

"Alguien intento matar a Kaoru"

"¿Alguien? ¿Acaso no saben quién fue? Ahora entendería porque Aoshi estaba metido entre tanto papeleo"

"No, no es así. Sabemos quién fue, pero. No tenemos pruebas de como vincularla, las cámaras de vigilancia han sido comprometidas"

"¿Vincularla? ¿Es una mujer?"

"Hai" Gruño por lo bajo.

"Por tu tono ante ello parece ser que… ¿No me digas que es Takani-san?" los ojos azules del hombre casi se salen ante lo elevado de sus cejas debido a la pregunta, algo incrédulo.

"Hai, Aoshi intenta buscar una manera de como vincularla antes de tomar acciones"

"¿Quién lo diría? La doctora intento jugar a perros y gatos. Ya entiendo porque Kenshin no respondía ninguna de mis llamadas al saber que estaban acá"

"Hemos estado completamente concentrados con esto, sin Kaoru no sabemos que pieza movilizar"

"¿Sin Kaoru? ¿Acaso está muerta?"

"¿Eh? Iie, iie… Es solo que tuvieron que operarla de emergencia y digamos, que no está del todo presente. Una toxina por poco apaga todo su cuerpo"

"Ya veo. Una verdadera lástima"

"Si…" Ambos hombres miraban al suelo como si algo entretenido estuviera pasando a sus pies, el silencio reino ante la amargura que hayan recibido un golpe interno y de alguien que era considerada una de las manos de Kenshin. Claro, uno pensaba esto. El otro, solo quería zafarse las extrañas emociones que se galopaban. Miro al de cabellos blancos y sonrió "Dime, te gustaría ir a beber algo. Realmente lo necesito"

"Pensé nunca lo pedirías. Le avisaré a mi hermana" Se separó del marco y camino a la salida.

"Espera ¿Tu hermana está aquí?" El de cabello blanco lo miro por encima del hombro y asintió.

"Desde que se enteró que Kenshin estaba aquí, tras el ataque en el Vaticano quedo preocupada y quería ver como estaba. Por eso llamaba para avisar que vendría y quería consultar si Kenshin estaría bien con ello. Intente disuadirla de venir hasta que tuviera noticias, pero… Las mujeres realmente pueden dar miedo, si se les dice que no"

Mierda ¡Debo advertir a Kenshin!

/

Jazmín.

No se había dado cuenta que el jardín de esta villa crecía esa flor, como abeja atraído por la miel se acercó hasta el árbol y arranco una flor de jazmín, buscando un asiento cercano no dudo en sentarse. Debía admitir que extrañaba esa fragancia y más proveniente de ella. Ahora solo olía a medicamentos y eso no le gustaba, quería volver a oler esa fragancia. Lo hacía sentir, único. Y más desde que su mente era un desastre. Se había vuelto un remolino de emociones desde hace ya algún tiempo y la única cosa que realmente podía pensar era en aquella mujer que estaba en cama.

Realmente pequeña ¿Qué me has hecho?

Cuando supo que algo malo realmente le había pasado a Kaoru, sintió un bajón y un tirón de corazón. Y su mente le gritaba que matará a todo aquel que fuera un posible candidato para querer hacerle daño. Pero solo basto verla, para que el famoso Battousai quedará sereno. Y solo quería verla sonreír nuevamente. Cuando llego a verla, tras aquella operación había olvidado lo que era respirar y su corazón por lo visto también había olvidado palpitar a un ritmo regular. Él sabía controlar su cuerpo pero, desde un tiempo para acá. Solo con ella, no parecía tener control alguno. Y por más que pedía entender el porqué, no procesaba ninguna respuesta. Pero, una pequeña vocecita le gritaba que sabía la razón. Que ya había sentido eso hace mucho, y que ahora lo estaba volviendo a sentir. Luego se sentía asqueado de pensar que alguien podría tener ese tipo de emociones para con él.

Ella te acepta por quien eres.

Es cierto, Kaoru al principio se mostraba con miedo a quien él era. Pero eso, era por los ideales que no conocía sobre lo que quería lograr con el mundo y luego con el tiempo y entendimiento; en una de las sonrisas más sinceras y hermosas que pudo haber notada de ella le dijo que confiaba en él y que haría posible todo lo que él quería lograr. Eso era una forma de aceptación. Con Tomoe, con ella… Nunca…

"Kenshin…"

Abrió los ojos que no sabía que tenía cerrado, y su cuerpo respondió de manera errática a esa voz. Pero, se negaba a girarse y observar a la dueña de esa voz. Giro la cabeza en dirección contraria a la que estaba la mujer y acaricio con más frenesí uno de los pétalos del jazmín, como si eso fuera a calmar lo que tenía aquí ¿Qué hacia ella ahí? Había visto el montón de llamadas de Enishi, pero no esperaba que la trajera y menos en las condiciones que todo estaba ahí. Sabía que su hermano tenía una debilidad para decirle que no a ella. Y no podía sentirme más molesto con él que con ella. Porque también sabia la gran influencia que esta mujer podía ejercer sobre su hermano.

"¿Puedo sentarme?"

La escucho caminar lentamente, al no sentir respuesta de él y apenas tomo asiento el embriagante olor del cerezo blanco golpeo su nariz. No, no otra vez. Él no quería oler esa flor otra vez, quería oler la que tenía frente a él entre sus manos, trago en seco. E intentando escapar al olor manipulador acerco el jazmín. La escucho soltar un suspiro.

"¿Qué quieres, Tomoe?"

"Yo… Estaba preocupada" Ladeo un poco su cabeza, ante el comentario. Esta mujer de cabellos negros y ojos marrones casi negros no podía sentir emociones tan abiertamente. Y pensar que siempre busque hacerte feliz.

"¿Por qué deberías estarlo?"

"Escuche lo que había pasado en Italia y pensar que podías estar herido, me puso… mal" El pelirrojo elevo una ceja, algo incrédulo a lo que escuchaba. Dejo su rostro ladeado, paralelo al de ella y podía sentir la mirada de ella.

"Pues como ya ves, no ocurrió nada. Ahora si puedes, por favor retirare"

"Mi hermano me dijo que tu prometida fue la que resultó herida y de solo pensarlo me hacía aún más preocupada"

"Tomoe…"

"¿Cómo esta ella?"

"Bien pero-"

"No sabía que estabas viendo a alguien, debo admitir que me sorprendió saber que estabas viendo a alguien" rio por lo bajo o al menos eso parecía para los oídos de Kenshin y por alguna razón su mente solo podía proyectar la imagen del rostro de Kaoru y ella sonriendo. Son tan diferentes.

"No veo el motivo por el cual deba decirte sobre mi vida, después de todo tu tomaste tu decisión"

"Kenshin… No seas así. Aun sí-"Por favor, no lo digas. Si no quieres humillarme más no lo digas "-En el pasado, ocurrieron cosas entre nosotros. Me importas… Por favor, háblame…" Rio más incrédulo todavía, pero podía sentir su paciencia encerrarse para dejar paso a la ira. Lo que menos necesitaba era a esta mujer aquí, Misao tenía razón tenía mucho en la cabeza y pasaba mucho y pareciera que apenas la chiquilla le hizo clara la situación. La vida se encargaba de traerte más presión. Apoyo sus codos en sus muslos y dejo encorvar su espalda para observar más de cerca la flor, buscando calmar sus emociones.

"Eso no te impidió amar a alguien más, Tomoe… En aquel entonces no te importo"

"No es justo"

"No, no lo es. Pero tampoco es justo que vengas y me restriegues en cara cuanto te importo o exigirme que te hable si- Siquiera te tomaste la molestia en decirme que no estabas sintiendo lo mismo antes o bien, que ya estabas viéndote con otro hombre y revolcándote" Sabia que ahora era la rabia hablando, pero. Sencillamente ya nada le importaba. Todo esto inicialmente empezó por querer otorgarle el mundo a ella, otorgarle el mundo que ella deseaba para verla sonreír. Y a ella, sencillamente le importo una soberana mierda. En el camino se dio cuenta que ese ideal, si pudo comenzar por ella pero lo había vuelto suyo. Este era el mundo que él quería, un mundo donde existiera la paz. Donde no se necesitará de más asesinos como él para poder mantener el orden y la paz. Un mundo donde ella, pudiera tener otra razón para poder existir.

"Discúlpame…" Fue un leve susurro, tanto así que no pude evitar decir un '¿Qué?' para que él volviera a escuchar esa disculpa. Tampoco pudo evitar por acto reflejo girar para verla, y no fue lo que esperaba. Siempre que miraba a Tomoe, su corazón se volvía loco y su respiración dejaba de coexistir con su cuerpo. Siempre que la veía sonreír, en las pocas veces. Sentía paz. Una paz intensa e inmensa. Deseaba siempre escuchar su nombre provenir de ella. Y ahora, la veía y su nombre de la boca de ella le sabía igual, había amargura sí pero no perdía el control de siempre querer escucharlo. La veía, y aunque tenía una sonrisa triste su mente no era la sonrisa que ahora quería ver, no era la sonrisa que le hacía sentir paz. La veía, siempre tan impoluta, con cada cabello perfectamente arreglado y un vestido que ocultaba el embarazo donde volvería a ser llamada madre y ese chal, el chal que le regalo en su cumpleaños, que se notaba el desgaste por el uso.

Y nada.

No sentía nada.

Y eso lo sorprendió.

Porque, por eso siempre se negaba a verla, porque se sentía vulnerable frente a ella. Se sentía avergonzado de haber expuesto sus emociones más intensas y ella no haya parado a ver sus más grandes deseos. Y ahora, observo el jazmín y cayó en cuenta lo que estaba pasando. Tal como me ocurre con…

"Sé que he sido muy injusta contigo Kenshin-" La escucho hablar pero, eso solo hizo que su mente se despejará aún más. Ya no le dolía el rechazo de ella, no le dolía que ella haya escogido estar con otra persona, no le dolía que ella no entendiera nada de él. No le dolía Tomoe. Y como, el agua aclara, su olfato volvió a captar la fragancia que ahora lo dominaba. Jazmín, y era cada vez más fuerte y seguro. Pero, no era manipulador, era entendedor, cálido, aceptable. Como una suave tonada de piano que te hacia bailar "-Y te pido disculpas desde el fondo de mi corazón, quizás yo también debí ser más honesta contigo y demostrarte que mi felicidad era verte a ti feliz, tú eras mi mundo-"Ahora todo venia sentido, todo era claro y tácito y no podía evitar ladear una sonrisa de cómo no se había dado cuenta. Usted es diferente, y Kaoru lo sabe. Tanto tiempo había pasado atado a una ilusión, que se le olvido lo que era sentir querer. Darse cuenta que otra persona lo estaba viendo como tal y lo aceptaba, sabía que era diferente y aun así confiaba en él. Ella se había ganado un espacio en su corazón sin darse cuenta y ese espacio había pasado de una intriga a un querer. No, a un amar a alguien "-Así que cuando comenzaste tu búsqueda por la paz, creí que esa era la forma en como querías expresar tu felicidad. Poco me di cuenta, que lo hacías porque creías que eso era lo que yo quería… Y ahora-"Ella le dejo claro una vez que no le importaba quien era, ni el título que representaba que todos teníamos un pasado del cual queríamos huir pero que eso no definía a la persona que era ahora. Y esa persona, ella la aceptaba tal como era. Ella había abierto sus emociones hacia él y no se había dado cuenta que con eso arropo su corazón y el frio del desprecio se había vuelto en un cálido aprecio. Era tan claro ahora, Kaoru realmente era… "-Kenshin…"

Y ahora, estaba ella. La mujer que en algún momento amo con lo que más pudo en su vida y ahora parecía ser más que una sombra pasajera de su pasado y eso no le molestaba, no le molestaba dejar pasar el pasado si significaba que Kaoru estaría en el presente. Por kami, era tan extraño lo que sentía que no podía pensar que quizás este soñando y que estas emociones que eran tan puras, porque inclusive la persona que estaba empezando a amar era tan inocente y pura en su contexto que parecía irreal. Ella es irreal, Himura. Tu pequeña ave. Si, Kaoru creció en un mundo aislado y aunque su propósito era el de destruir nunca dejo de ver con ojos de esperanza un mejor mañana y eso, era lo que él sentía también. Observo a la mujer esperando por una respuesta debido al abrupto despliegue de su revelación que lo había llevado a levantarse al darse cuenta lo que pasaba. Se giró a mirarla y le sonrió. Ella, le había dado las respuestas a lo que necesitaba.

Ahora solo quedaban 2 cosas por hacer. Primero…

"No tienes por qué disculparte Tomoe, no has hecho nada malo. Yo tampoco, pude ver muchas cosas en ese entonces como para darme cuenta lo que realmente era lo que deseabas" Sin esperarlo, la escucho reírse y esto causo que su cabeza se dispara nuevamente hacia ella.

"Es raro verte sonreír, Kenshin Himura"

"Y a ti reír, Tomoe Yukishiro o debería decir Kiyosato" volvió a reír, tapando sus labios con sus manos, una vieja maña.

"Hai, Akira me enseño a ver el mundo diferente a ser más abierta a mis emociones a decir, lo que no me gusta o lo que sí" Se puso de pie y este la siguió con la mirada "¿Cómo es ella, Kenshin?" Él solo observo la flor en sus manos.

"Es única Tomoe… Tiene el cabello aún más negro y oscuro que el tuyo y sus ojos, sus ojos son como dos mares azules que te limpian el alma con solo mirarte. Es comprensiva, atenta y aunque tenga miedo de decir lo que piensa, no duda en decirlo"

"Casi me haces sentir envidia… Suena de ensueño ¿Cómo se llama?"

"Kaoru"

"Uhm, una fragancia difícil de olvidar ¿no es así?" Kenshin la miro curiosa y noto como su vista se posaba en la flor "Ella realmente debe ser especial como para hacerse sonreír, cosa que yo nunca pude"

"Y cosa que yo nunca pude contigo, tampoco Tomoe" Rio ante la afirmación y se giró para verlo de frente y posar una mano sobre la cicatriz en su mejilla.

"Quizás no estábamos destinados para ser desde un principio Kenshin, quizás yo solo era un sendero que debías seguir. Ella, ella debe ser el camino a casa. Al hogar que siempre deseaste" Se sentía extraño que ella lo tocará pero, esto solo corroboraba algo más.

"Un hogar"

"¡Kenshin!" Sintió la mano de Tomoe retirarse, y posarla en su regazo y a un agitado Sanosuke corriendo hasta donde ellos estaban, podía ver al fondo a Enishi seguirle el paso un poco más lento. Apenas Sanosuke llego se podía notar el nerviosismo ante la situación aquí puesta, pues claro. Él era uno de los pocos que sabía lo turbulento que había terminado todo esto, Enishi se veía algo preocupado y no dejaba de mirar a su hermana "¿Todo bien aquí?"

"Hai, Sano… Todo bien" hablo con tranquilidad Kenshin observando por última vez a la mujer que ya solo era, un sendero más. Tal como ella expreso.

"Enishi, lamento no haber respondido las llamadas. Estaba indispuesto"

"Si, Sanosuke me puso al tanto. Es lamentable que Kaoru-san este lastimada"

"¿Qué? ¿Han vuelto a atacarla?" El rostro preocupado de Tomoe fue ligeramente visible, Kenshin realmente se sintió algo sorprendido de notar el cambio, realmente Akira logro algo que él no podía "¿Dónde está? ¿Puedo ir a verla?" Sintió como su cuerpo se tensó ante la pregunta.

"Hermana, creo que estamos siendo muy informales aquí. Después de todo te traje sin consultarle a nuestro anfitrión" Agradecía que Enishi entendiera la situación. Y la tensión se bajó de sus hombros.

"Ella ya está bien, Kiyosato-san. Se está recuperando y con los cuidados requeridos"

"Qué bueno oír eso, Sagara-san. Pero ¿Qué paso?"

"Es preferible que no preguntes sobre el tema, hermana. Lo mejor será retirarnos, Himura-sama, he dejado los documentos que quería hablar con usted en la oficina junto con Shinomori-san, estoy seguro que le gustará leer esa información"

"Buenas noticias, he de suponer"

"Muy buenas noticias"

/

Nunca antes se había visto a Megumi Takani, lucir tan desaliñada. No había ni un espejo donde verse y las ropas que se le habían facilitado, no contenían ni un maquillaje. La piel pálida que se ocultaba tras el maquillaje salía a relucir y era más llamativa tras unas bolsas oscuras debajo de sus ojos. Observo con desdén la comida que se le había traído y con rabia la volvió a golpear. Solo sabía que, todos. Todos incluyendo Kenshin la pagarían muy caro. Solo debía esperar. De haber sido más rápida habría eliminado a ese parasito de Kaoru de la escena y todo sería más sencillo para ella. Ahora gracias a Takeda sus planes habían dado un giro de 360° grados y ahora se encontraba confinada a estas 6 paredes.

Recordaba la mirada lastimera de Sanosuke cuando le pregunto si deliberadamente había decidido lastimar a Kaoru, la risa fue amarga y el recuerdo aún más porque hasta un hombre como él había caído bajo los encantos de aquella arma. Era una simple y estúpida arma. Además le preocupaba la visita de Aoshi recientemente preguntando por Kurosaga. Sabía que si encontraban lo necesario podrían vincularla con ese hombre, estaba acabada.

"Todos son unos incompetentes"

Era lo único que podía pensar Megumi ante la falla de Kurosaga y dejarse atrapar por esa chiquilla, por ser tan codicioso. El muy imbécil ya tenía toda la información que necesitaba pero volvió porque encontró algo interesante en el sistema. Claro, como no. Todos eran unos estúpidos, estúpidos como las moscas atraídos por la misma cosa, la misma basura. Kaoru Kamiya.

Pero, ya verían. Megumi Takani no se ganó su título con la ayuda de nadie, por ende no necesitaría de la ayuda de alguien para salir de esto.

No, para nada.

/

"¿En serio?"

"Hai, pienso que si usamos esto. Quizás tengamos una reacción" Observo la caja que estaba frente a él y Misao parecía ansiosa y nerviosa al mismo tiempo. Le extendió la caja a la pequeña mujer y esta la tomo sin dudarlo y miro a la persona que estaba en la cama.

"Pero, Himura-sama"

"Kenshin, Misao-san… Ya hemos discutido esto ayer"

"Uhm ¿No sería mejor esperar a que ella reaccione? Ella realmente quería usar lo que usted mando a hacer para ella, sería triste que no haya reacción"

"Si no la hay, no perderemos nada. Lo podrá volver a usar cuando despierte del trauma"

Sin decir más, se retiró. Misao observo el hermoso kimono que estaba guardado cómodamente en esa caja, y arriba reposaba el broche que ella misma había eligido para su amiga. Kenshin tenía razón, nada perdían con intentarlo. Sabía que tanto ella como él estaban ansiosos por volver a tener a Kaoru de vuelta, toda la villa se ponía ansioso. Ayer habían recibido la visita de la papisa. Misao casi gritaba de la emoción al conocerla, Aoshi la ayudo a controlarse un poco pero la mujer que respondía al nombre de Magdaria, se mostró muy abierta y amable. Kenshin sin dudarlo la llevo a donde estaba Kaoru y la pequeña se sorprendió de saber que la papisa sabía sobre quien era Kaoru, y hablando con ella entendió el gran aprecio que esta mujer guardaba por su amiga. Pero más le sorprendió saber algo que ella tardo en darse cuenta poco después.

"Al principio creí que realmente eran una pareja pero, cuando supe la verdad y pude hablar abiertamente con ambos me di cuenta que… La realidad no está muy lejos de esa pequeña mentira. Quizás Kenshin-san ni Kaoru-chan se den cuenta de ello ahorita pero, es momentos como estos donde hay que darles un pequeño empujo para poder salvar al otro del abismo ¿Me entiendes, Makimachi-san?"

Si, la entendió perfectamente. Con su oración se dio cuenta de algo que estaba más que obvio. Si, Kaoru le gustaba Kenshin y mucho, más de lo que podía pensar pero, Kenshin también lo estaba y esa vocación y delicadeza que el hombre mostraba era más clara ahora que la papisa se lo había relatado ¡¿Cómo había podido ser tan ciega?! El hombre quería a su amiga y a Kaoru le costará admitir que él también le gusta, así que quizás esto, realmente no sea una mala idea.

"Muy bien Kaoru, lo primero será darte un baño. Debes lucir lo más hermosa posible para lo que Kenshin-sama tenga planeado para ti"

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Esperaba algo ansioso en el jardín central, estuvo muchos días pensándolo pero fue Sayo quien le dio el último impulso para atreverse a quizás hacer algo. Misao le dijo que Kaoru, amaba mucho los jardines y estar confinada a esa habitación obviamente no le estaba trayendo mejoras. Luego estaba el kimono, que nuevamente recordó lo ansiosa que ella estaba por usarlo. Kaoru siempre amo los kimonos, la ropa tradicional japonesa era algo que ella y él tenían en común.

Este sitio tenía una magia eterna, gracias a la genética bióloga, todo este jardín estaba destinado a nunca marchitarse sin importar las estaciones. Siempre estaría floreado, verde y vivo. Y algo así quizás es lo que Kaoru necesitaba, algo que le recordase lo que es estar vivo.

"Kenshin-sama"

Trago en seco cuando escucho la voz de Misao y se giró para sentir como su corazón se hundió más en él y brincaba para salirse de su pecho, su boca instantáneamente se secó ¡Por kami, realmente se veía hermosa! Sentada en una silla de ruedas, aun con toda la apariencia de ser una muñeca sin vida se veía hermosa. El kimono era de color vino con tonos naranjas, rosas y amillos. Miles de flores danzaban por el mismo y se iban en degradación hacia donde los bordes terminaban. Su obi en un despampanante color violeta era combinado con unas fundas de color verde brillante y unos decorados bordados de flores en los mismos colores de la tela del kimono, su cabello había sido ladeado en una trenza larga y gruesa que caía agraciadamente y dejaba al tiempo descubierta su oreja derecha donde solo un ligero riso era el caía libremente mientras que el resto era recogido por el famoso tocado naranja de flores que Misao había conseguido para ella. Podía sentir la mirada de Aoshi sobre él quien era quien arrastraba la silla con Misao a su lado sosteniéndole el brazo y eso hizo que mantuviera la compostura necesaria de no ir y tomarla entre sus brazos. Rápidamente, Misao se acercó y se inclinó para susurrarle algo.

"¿Sabe Kenshin-sama? Quizás esto funcione, y es porque siempre es detallista con Kaoru, es por eso que a ella le gusta tanto." Kenshin trago en seco ante las palabras de gustar y Kaoru en una misma oración, pero manteniendo su perfil carraspeo y mirando al frente hablo.

"Gracias, Misao-san. Pueden retirarse"

"Pero…"

"Vamos, Misao"

Sin dejarla responder, agarro a la pequeña de la mano y esto causo que la de ojos agua marino se tensará pero se dejará arrastrar por el hombre alto, para solo mirar por encima del hombro mientras la llevaba lejos de ese sito. Una vez fuera de su vista, es cuando Kenshin decidió dar un paso para acercarse a ella. Posando las manos sobre los apoyos para mover la silla, la dirigió al sitio que él especialmente había escogido.

Jazmín.

Sonrió complacido ante la fragancia que respiraba y provenía de ella. Misao había hecho un magnífico trabajo, quizás les daría un día libre a ambos como recompensa para ella. Estaba seguro que ella no se lo esperaría. Observo como el atardecer se empezaba a posar y sabía que quedaban pocos minutos para poder apreciar lo que siempre tendría de mágico este sitio. Él mismo había mandado a traerlos tras una visita que había hecho en esas mismas zonas de la Antártida, por Nueva Zelanda y usando la biogenética, los modifico para que pudiera habitar en espacios como estos. Su pequeño paraíso.

A pesar de ser un hombre de gustos sencillos en cuanto a su vestimenta, tenía cierta fascinación por los espacios llenas de detalle y entretenimiento. Así podía olvidarse de su mente y centrarse en el mundo externo. Conocidos como arachnocampa luminosa, este insecto tenía una particularidad. Que sorprende con su naturaleza. Apenas llegaron al sitio donde los había dejado crecer. Tomo a Kaoru entre brazos y la sentó en una banca que había mandado a construir cerca. Este, era su pequeño santuario en la Antártida y quizás podría traer a Kaoru de vuelta.

Sentando se a su lado luego de ver que estaba cómoda, observo el paisaje frente a él ¿Qué era de especial este sitio? Observo como la luz ya se había ido por completo en esa zona y fue cuando una lucecita atrajo la atención de él. Y así como por arte de magia, como si de un cielo estrellado se tratará y este mismo empezaba a flotar en la flora que tenían frente a ellos. Un campo minado de iluminación empezó a hacer su espectáculo. Si, esto era lo que tenía de especial este insecto. Permanecía como un simple gusano y creaba estas larvas que parecían gotas de luz guindando como una cortina.

"La belleza de la naturaleza"

Usaban su atractivo para atraer a su comida, y como algo tan magnifico podía causar este impacto era lo que lo encanto. No es por ser cruel, pero así es la naturaleza. Suspiro relajando su cuerpo al ver el intenso juego de colores mezclarse con la luz y sonrió ante su santuario. Siempre que venía el espectáculo cambiaba siempre sorprendiéndolo.

"Este es mi santuario, pequeña. Un sitio donde me olvido de todo lo que ocurre en mi mente para enfocarme en el mundo exterior. Para recordarme, que… Siempre hay vida, donde quiera que vaya" Se giró para ver a la de cabellos oscuros que miraba a la nada, y suspiro con pesar "Quizás aquí tú, puedas volver y recordar que debes vivir"

Nada, no había respuesta. Se puso de pie. Y apretando sus labios dio unos pasos para quedar frente a ella, agachándose y apoyando una rodilla sobre el suelo, tomo las manos de la mujer y las acaricio como aquel jazmín. Observo su rostro y veía que aún había nada de respuesta.

"Tienes a muchas personas preocupadas, pequeña. Además… Se acerca una fecha muy importante y… Te necesito"

"Te necesito" Volvió a repetir con un doble significado, soltó la mano derecha para acariciar la mejilla tersa y de porcelana que tenía la hermosa mujer frente a él "Hace poco me di cuenta de algo, y es algo que solo tu sonrisa me causa" Deslizo su mano derecha por la nuca, al ver que ni con esas palabras que tanto le costaban articular obtenía respuesta de esa mujer ¿Acaso no podría alcanzarla en donde estaba escondida? No, ellos eran personas parecidas a su manera. Sabía que, si había un modo de atraer a alguien era tomando acción en el asunto. Las palabras se las lleva el viento y, realmente tenía días queriendo hacerlo. No podía engañar a su cuerpo, a su mente o su corazón. Empezó a atraer la cabeza de la chica hasta la altura donde estaba él.

"Por eso… Quiero volver a ver sonreír- Pequeña, Kaoru…" Mojando sus labios, y atrajo su otra mano al rostro de Kaoru, sin parar la inclinación y la atracción. Es cierto, todo esto para él era nuevo.

Desde conocerla, hasta donde estaba pero. Por alguna razón no se sentía con miedo, bueno, casi. Al momento de conocerla admitía que había un interés sobre ella, y lo que al principio concibió como un interés por ser un arma y cómo funcionaba, fue creciendo cuando noto la dedicación y empeño a aprender y ser alguien digna de seguirle el paso. Sintió la respiración mecánica de ella cerca golpeando su rostro, y noto una ligera contracción en su rostro. Casi parecía que no fue nada. Luego, ese incidente. Que hizo clic en su mente, ella. No sé cómo, pero se coló en su mente y de ahí fue que todo empezó a cambiar, ya no veía a una niña. Veía a la mujer que se escondía detrás de ese cuerpo, veía a aquella mente que era abierto, libre y no juzgaba. Veía a una mujer fuerte y digna de no solos seguirlo, sino de estar a su lado, por quien era. Empezó a cerrar sus ojos cuando sintió los labios y un corrientazo golpear su nuca hasta la base de su columna, y su corazón le gritaba que ya, que cortará la distancia que quedará. Kaoru no nada más se había hecho una mujer fuerte y digna de tener a su lado, sino también una mujer que tenía seguidores fuertes y respetados. Y eso solo hacía que la admirará aún más, eso. Solo hacía que la deseará aún más a su lado, que la quisiera, que la amará. Eres única, Kaoru. Y entonces…

La beso.

Como una ligera flauta acurrucándose en su oído, tocándole la mejor serenata que podía conocer. Así, era como su cuerpo se estaba sintiendo con un simple contacto de los labios de ella ¿Cómo sería si ella responderá? Sin desear aprovecharse más, se alejó de sus labios y alejo su rostro para observarla.

Nada.

Ahí estaba la muñeca impoluta.

Inclino su cabeza hacia el frente para mirar el regazo de la mujer y luego cerrar sus ojos. No perdía nada con intentar, pero aun así se sentía derrotado. Realmente ¿No había podido llegar hasta ella? Sentía como si la historia con Tomoe se repitiera en su cabeza una y otra vez, apretó sus ojos intentando alejar las imágenes y emociones que eso le dejo, cuando sintió algo posarse sobre su muñeca. Abrió los ojos y subió la mirada, sin atreverse nuevamente a respirar pero inhalando el maravilloso olor de jazmín revoloteo en sus fosas nasales. Unos ojos curiosos parpadeaban rápidamente, mientras que la mano que se posaba en su muñeca no se alejó pero se hizo tacita cuando arrastro su propia mano para alejarla del rostro de ella. Sentía ganas de saltar y abrazarla.

"¿Kenshin?"

Aquel brillo, aquel maravilloso brillo estaba ahí, y no miraba a la nada. Lo miraba a él y solamente a él. Su voz llena de sorpresa pero relajada, solo causaba que se llenará algo en su corazón y nuevamente la calidez lo arropo. Bajo la mirada cuando noto como su cabello caía de un lado y observo el kimono que traía puesto y aun en la oscuridad pudo ver gracias al reflejo de los insectos como sus mejillas se sonrojaban. Notaba como intentaba articular algo más que su nombre y eso, realmente le provocaba reír. Se hizo un poco para atrás y noto como ella subió la mirada a lo que ocurría tras de sí para abrir los labios de manera sorprendida. Emociones, eso era lo que quería ver de ella. Kaoru, ella por fin esta aquí. Volvió.

Pude llegar a ti, pequeña.

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Wepa!~ ¿Qué les ha parecido? Hahaha pensé que un ligero beso, algo como un simple toque sería suficiente, porque venga hasta yo deseo más acción pero él no iba a obtener una respuesta de algo que de broma parpadea. Espero les haya gustado el capitulo. Yo quede feliz, fue sutil. Y esos insectos realmente existen, los pueden buscar bajo el nombre que puse arribita y se sorprenderán de lo hermosos que son, solo que los modifique porque comúnmente se encuentran en cuevas. Aachnocampa luminosa

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Reviews

: Hahaha te asuste con eso, actualice otra vez solo que algo tarde lo lamento. Espero te haya gustado

Serena Tsukino Chiba: Amen con esos insultos a la Megumi hhahaha xD Espero el nudo se haya transformado en un grito con este capitulo!

Andrymchan: Gracias! Bueno, realmente suogno que es la naturaleza de mucha gente ser egoístas y hay quienes no tienen miedo de superar los limites de lo correcto para hacer su propia meta. Ya mejore aunque ahorita ando estresada hahaha trabajo trabajo. Espero te haya gustado, bye

ZuryHimura: Muchas gracias! Espero este capitulo te haya encantado aun más. Kaoru es nueva ante muchas emociones, más que todo las que nunca llego a experimentar. Pero, así como si fuera algo común en todos. Todos nos enamoramos, pero logramos identificarlo gracias a otros. Misao, Kenshin serán algo importante para ello, quizás alguien más pero no dire nada hahaha. Kao se volverá mas abierta a partir de este punto, y mucho más letal. Eso si. Hahahaha Bye bye. Mis fiestas estuvieron en la oscuridad hahaha Mi país tiene problemas de luz asi que se fue la luz en año nuevo, fue horrible ahaha pero bien pude apreciar mejor los fuegos artificiales.

**Karytto: Bueno, es entre gustos y opiniones por donde se lea esto. No puedo culparte por no ver por donde va que sea un KK, yo no pienso crear una historia en donde los protagonistas se enamoren a primera vista, o flechado o 1 capitulo de desarrollo porque, eso en la vida real no ocurre. Solo Disney. Si es bien difícil, pero apenas empiezan a experimentar emociones que uno no conocía y otro tenia olvidada por mucho, y más esos sentimientos tan apegados a Tomoe, no es porque aun sienta amor por ella. No. En este capitulo se refleja, era mas infatuación ante un hecho y bien orgullo herido. Con relación al poco amor propio que Kaoru peuda tener, si existe. Que tengamos emociones no significa que tengamos control de nuestras vidas o nunca pasaste por pubertad? Recordemos que las personas que viven aisladas no producen la realidad como nosotros y mucho más en un ambiente tan justificado como ese. Quizas veas a este personaje muy OC pero eso va a ir cambiando poco a poco. Se llama desarrollo de personalidad. Y no considero a una Kaoru muy menospreciada, recordemos que para Kaoru su familia era su mundo (la de la historia ogirinal) Pero, que hubiera pasado si ese padre que ella tanto amo fuera lo contrario? Ahí pone a pensar. Bien, Dudo mucho que leas este review pero bien, igual escribo porque soy educada. Gracias por la suerte, 1 review negativo no me demole pasión pero si me ayuda quizás a releer todo y agregar o quitar cosas que quizás no lleven coordinación.

Any: Bien este capitulo ha tenido su romanticismo nada sutil, pero espero te haya gustado. Una amistad en muchos niveles realmente. Espero te haya gustado este.

Lica: Amiga mia! Lamento la desaparición con este, pero venga te tengo pegada con Historias y Colmillos hahaha, admito que tuve un problema aquí por un review y era bien ese conflicto de como ambos se darían cuenta de lo que sienten. Pero aquí esta, creo que se dio bien ¿No te parece? Y bien con Misao, no dire hahaha a ella la amo demasiado. Sayo es Saz! El diablo viste de papisa algo asi hahaha con la siuacion de Megumi y como se le unio la Yumi, tenia que hacerlo. Bbueno, la visita al hogar de Shishio puede que se convierta en parte del climax aquí, ahí será donde realmente Kaoru y Kenshin se enfrenten contra Makoto, asi que chan chan! Por los momentos Megumi queda confinada a una habitación, la weah no vera la luz de nada ni disfrutará de cosas 5 estrellas, pero no se quedará dejada de a un lado es crucial para otra parte de esta historia. Espero el 12 te haya dejado maravillada =D. Ya no dire más hahaha bye.

EunHye09: Si, ya Kao empieza a tantear terreno que ya sabia que sentía más no sabia como ponerle nombre. Megumi es muy cabeza dura, ella misma esta cavando su hoyo. Pero, no será su tumba. Chan chan! Kao despertó y mira como despertó hahahaha Espero e haya gustado y es bueno saber que tengo una lectora tmb fan de los Mimato!

Pajaritoazul: A muchos quizás les parecio ligero lo que hizo Kenshin pero tiene sus razones, no puede ir matando a diestra y siniestra porque es una figura publica ya. Y destruir a una de sus manos solo causará sospecha entre aliados y demás, de que no podrá mantener el orden dentro de su propio cuartel como podrá hacerlo con el mundo. Algo así. Espero te haya gustado este capitulo.

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Uff eran varios reviews, me dejo feliz. Espero les haya gustado y no duden en dejar su review, que les gusto o que les gustaría ver.

Bye~