¡Hola de nuevo! Ya estamos en el cuarto día, a tres días de acabar esta semana. Esta idea tiene bastante que abarcar pero como soy una mujer de pocas palabras no puedo hacer más xD - es culpa del tiempo -. Espero les guste, disfruten de su lectura.
Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.
Summary: Quién diría que en su viaje libre de estrés encontraría al amor de su vida.
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Vacaciones
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Papeleos, contratos, entrevistas, asambleas, reuniones, pagos. No podía lidiar con todo ese trabajo, apenas era un joven de veintitrés años y ya estaba a cargo de una inmensa empresa. Ahora si que se arrepentía por haberle dicho a su padre que él manejaría la empresa en su ausencia, cargaba mucho sobre sus hombros. Dejo la carpeta que estaba leyendo a un lado y trato de relajarse en su silla.
- ¡Hey hielitos! Necesito que firmes estos papeles - un pelirrosa entró sin tocar la puerta como siempre. Se recargo sobre la mesa.
- ¿No te enseñaron a tocar, escupe fuego? - musitó el azabache mientras recibía los papeles y les daba una ojeada.
- No es como si escondieras algo ¿o sí? - alzó la cabeza para ver la pantalla de su laptop - Seguro son esos vídeos de... - una grapadora se estrelló contra su cara.
- ¡Cállate! - ¡Eso dolió, imbécil! - el joven de ojos jade se frotaba su lastimado rostro. Él iba a replicar algo pero un dolor de cabeza se lo impidió, se llevó una mano a la cabeza.
- Oye Gray ¿has considerado tomarte unas vacaciones? - levantó la mirada y vio la preocupación de su amigo - Estoy bien - no quería mentirle, pero era necesario. Si decía la verdad él no le permitiría venir ni un día más.
- No puedes engañarme, te conozco como a la palma de mi mano - se colocó delante de él - ¡Esta decidido! Te irás a París - el azabache casi se cae de su silla por la frase.
- ¡¿Estas de broma?! No voy a dejar la empresa sola ¡¿y como que a París?! - se levantó de su asiento para encararlo - No hay de que preocuparse, yo estaré a cargo.
- Con más razón no debo dejar la empresa... - su amigo/rival lo fulminó con la mirada.
- Lo harás, necesitas relajarte - No, Natsu. Me quedaré aquí - ambos se amenazaron con la mirada pero el Dragneel sonrió, cosa que confundió al pelinegro.
- ¿Si te obliga Erza, no lo harás? - un escalofrío recorrió su cuerpo al ver a dónde quería llegar - No te atreverías - murmuró retándolo.
- Prueba me - y con un portazo salió de la oficina. Gray se dejó caer en su silla, suspirando. "No lo hará, estoy seguro" pensó.
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- ¡Buen viaje, Gray! - y ahí se encontraba en un aeropuerto yendo hacia su avión, siendo despedido por sus amigos.
- ¡Recuerda relajarte! ¡Nada de trabajo! - lo último dicho por la pelirroja fue más una amenaza que recomendación.
- Suerte, paleta andante - si no fuera porque estaban Erza y Lucy, la prometida de Natsu con un mes de embarazo, ya habría matado a su "querido" amigo.
- Pudrete en el infierno, Natsu. - fue lo último que dijo antes de abordar el avión.
El viaje fue relativamente tranquilo, duro bastante pero al menos durmió más de lo que descansa en una semana. Al despertar se sintió con energías renovadas, por los altavoces anunciaron que en unos minutos aterrizarían y se preparó para el descenso.
- Muchas gracias por elegir aerolíneas "Edolas" - dijo una azafata cuando bajo del avión. Se adentró en el aeropuerto buscando un taxi y se encontró con una limusina esperándolo. "Ese flamas lo tenía todo planeado".
Se subió en ella la cual lo llevó a un hotel de cinco estrellas, uno de los más populares en París. Se acomodó en su apartamento, desempacó sus maletas y se sentó en un sillón de cuero, esperando por el vino que pidió.
- Mañana debería salir, acá es muy aburrido - anotó eso y bebió una copa de aquel vino añejo para después descansar bajo la luz de la luna.
Al día siguiente salió a recorrer las calles, luego de media hora caminando se dio cuenta que estaba perdido en una ciudad en donde apenas y sabía decir buenos días en francés, hace años que no la visitaba. Estuvo caminando por unos minutos más buscando... más bien tratando de ubicarse hasta que un olor peculiar atrajo su atención.
" Flores" pensó al identificar el aroma, miró a todos lados para encontrar el lugar de donde provenía y se topo con un enorme anuncio de una florería. "Blue flowers" leyó el título mentalmente y se acercó al lugar, el sonido de una campanilla se escuchó mientras la puerta se abría y de ella salía una chica, que si bien llevaba un pañuelo en la cabeza y un mandil, para Gray era la chica más hermosa que alguna vez había visto. Tenía un bonito cabello azul que caía en ondas, ojos del mismo color, grandes y expresivos, piel blanca como la nieve.
El joven empresario se quedó admirando a la mujer que acomodaba las flores, una vez su trabajo hecho, sonrió causando un vuelco en el estómago del azabache. Con los nervios en punta, se acercó a paso lento al local dispuesto a entablar una conversación con esa bella mujer. La peliazul se percató de su presencia.
- Bonjour - saludo él, la preciosa chica le sonrió de manera amistosa.
- Bonjour Monsieur. Je peux vous aider? - su voz era dulce y suave, con un definido acento francés. El iba a contestar cuando se dio cuenta que no recordaba nada del idioma.
- ¿Eh...?
- Est-ce quelque chose de mal? - los nervios lo estaban superando, iba a aflojarse su corbata cuando escuchó el grito de la joven.
- Pervert! - en ese momento notó que ya no traía puesta su camisa.
- ¡Espera, es un malentendido! - ella ladeó la cabeza por su lenguaje, no comprendiendo.
- Êtes-vous un touriste? - el asintió creyendo que lo había entendido - Speak English? - después de bastante tiempo pudo entender algo de lo que dijo.
- Yes , can you understand me? - ella asintió - This is not what you think - señaló su torso desnudo sonrojando a la joven.
- Can you speak japanese? - cuestionó él, ella lo pensó - Juvia sabe un poco - un suspiro de alivio escapó de los labios del ojigris.
- ¿Vienes de Japón por visita o...? - En realidad, estoy de vacaciones.
- Oh, en ese caso, Juvia puede recomendarle un guía turístico, es un muy buen amigo mío - dejó pasar el hecho de haber querido golpear a ese "buen amigo" y le propuso algo.
- ¿Tu negocio es próspero? - Juvia tiene unos cuantos clientes al día.
- Entonces, que te parece ser mi guía turística, tendrás un pago - la propuesta fue tan repentina que incómodo a la chica - Si no quieres, puedes...
- Esta bien, Juvia lo hará - él se asombró por lo rápido de su respuesta - Será divertido - y nuevamente, sonrió de una manera que se estaba volviendo adictiva para Gray.
"Quiero ver tu sonrisa siempre"
Después de ese día recorrimos juntos las calles de París. Me llevo a un popular lugar llamado Museo del Louvre, alberga grandes obras de arte, descubrí que ella es muy creativa. Fuimos a comer a distintos restaurantes, ella no es de mi clase por lo que su estilo de vida es distinto, aun así, cada pequeña cosa que hace me encanta. Visitamos la catedral de Notre Dame, el Palacio de Versalles, Arco del Triunfo, entre otros lugares. Es muy amable y cariñosa con todos, tiene una personalidad increíble.
- Gray ¿ya hemos ido a la Torre Eiffel? - consultó la ojiazul mientras caminaban por un parque - Lo mejor para el final ¿no? - ella le dio la razón.
- ¿Cuándo volverás a Japón? - no se esperaba ese pregunta, durante todo el tiempo que paso con ella se olvido por completo de querer regresar.
- No lo he planeado aún.
- En ese caso, Juvia y Gray irán a la Torre Eiffel como última atracción por visitar - sin saberlo, a ambos le dolieron aquellas palabras.
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- ¡Esto es muy alto! - grito la joven florista mirando hacia abajo - Claro, estamos en la planta más alta - contestó con una sonrisa al verla tan animada.
- Desde aquí puedo ver gran parte de la ciudad - Gray se dedicó a observarla, era muy hermosa. No era de su misma clase, ni país, ni tampoco continente, a veces les costaba entenderse pero a pesar de ello quería permanecer a su lado.
- Juvia ¿qué pensarías si decido quedarme en París? - desvío su vista del paisaje y prestó atención a su pregunta - Gray tiene obligaciones en Japón, no es una buena idea - contrario a lo que pensó a ella no pareció importarle.
- ¿Te da lo mismo si me voy? - Gray no pertenece aquí, él debe estar con su familia - iba a replicar algo cuando vio una lágrima descender por su mejilla.
- ¿Por qué estas llorando? - al verse descubierta trató de limpiarse los ojos pero el la detuvo - ¿Por qué lloras? No me gusta verte llorar.
- Es que... - un nudo se formó en su garganta - Aunque Juvia quiera que él se quede no es correcto, Gray debe volver con su familia y amigos - más lágrimas cayeron por sus mejillas, el las limpió con un dedo.
- ¿Quieres qué me quedé? - ¡Sí, pero Juvia sabe que está mal! Juvia no debió haberse enamorado... - segundos después se dio cuenta de sus palabras y se cubrió la boca, con un notorio sonrojo en el rostro.
- ¿Tú... me amas? - el se avergonzó - Juvia lo siente, ella no quería... - sintió unos brazos rodearla y colocó su cabeza en su pecho.
- Y porque no en lugar de quedarme, te vienes conmigo - sugirió para sorpresa de ella - La futura madre de mis hijos no puede vivir en otro continente distinto al mío - la sonrisa de ella fue toda la respuesta que necesitó.
"¡Hey hielitos! ¿Qué tal te fue?"
"De un modo u otro, gracias Natsu"
" ¿Ah? ¿Por qué me das las gracias? "
"Chicos, quiero presentarles a mi novia, Juvia Lockser"
"¡¿QUÉÉÉ?!"
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Eso fue todo, tal vez algún día - llamese próximo año - lo edite y mejore, por ahora este es mi aporte. Ojalá sea de su agrado, no pude profundizar más a causa de la escuela pero igual espero y les guste, nos vemos mañana, bye.
Psdt: Si no entienden cierta parte de los diálogos, usen traductor google. Yo hice eso xD
