-Hola soy German y te apuesto este sensual vaso de limonada, a que mi presencia aquí no te agrada en lo absoluto-
Por supuesto que no me agrada… Aunque apriete mis puños conteniendo una rabia que comenzaba a carcomer mi ser, simplemente a observar la mirada de Vardoc… me mordí fuertemente la lengua…
Aunque quisiera expresar el odio que siento hacía ti…
-¿Cómo crees Germán?-
Solté una risa ligera, que se mezclaba con algo de ironía, la cual trate lo más posible que no se notará.
- es inesperado verte aquí, solo eso- No era solo eso.
Xoda jamás pensó que ese encuentro marcaría el inicio de algo que sería inminente en la vida de ambos.
.
.
.
Jassi Albarn presenta:
MÁS QUE NADIE MÁS
.
.
Capítulo 3
.
.
Se podría interpretar como la típica escena que se aprecia en una película. Ambos youtubers sentados en el sofá, en el medio de ellos un puesto vacío.
Entre los dos existía algo en lo que estaban de acuerdo: Ninguno se acercaría al otro.
A Germán le fue inevitable observar a Xoda apenas este llego al departamento de Nicolas. Al fin de poder estar frente a frente con ese chico que se había ganado su desprecio con cada vez que reproducía el video que hizo para él, prácticamente en contra de sí mismo… No sabía explicarlo pero quizás, después de mucho tiempo que Germán ha estado en paz… dentro de él exploto algo con solo ver el rostro del contrario.
Hace pocos momentos que en ese lugar únicamente se podía escuchar la respiración de ambos. Queriéndose concentrar en lo que fuera, así sea en un portarretrato o las cortinas de la ventana más cercana, pero se negaban a mirarse. Los minutos pasaban, y como siempre una tentación se presentaba. En esta ocasión era quien se atrevía a mirar a quien.
-Tu video acerca de los bots, me llego al corazón- comento mientras se veía las uñas con una mirada sin importancia. El solo escuchar la voz de este hizo que Xoda se volteará a mirarle frunciendo el ceño, soltando lo irritado que ya llevaba tiempo guardando.
-Me encanta que te haya gustado, Garmendia-
-Me encanto, no lo niego. Sobre todo esa parte en la que mencionaste que la gente me apoyaría solo porque he mencionado a su país-
-No me vengas a decir que no te aprovechas de tus suscriptores, porque no te voy a creer eso. Es que te veo, y te escucho y solo compruebo lo pinche mentiroso que eres. Pero sabes Germán, yo no estoy ciego ni sordo-
El mencionado comenzó a reírse- Lo único que te reclamo yo es que, maldito, no te metas con mis suscriptores, no tienes ningún derecho. ¿Qué no sabes que hay un 75% de probabilidades o más de que comportamos los mismos-
Germán se levantó del sofá y a este movimiento, Xoda lo hizo de igual forma. Ambos mirándose con un intenso odio y el ambiente entre ellos no podría llegar a ponerse más pesado de lo que estaba antes.
-dime que más, Cristian- entrecerró sus ojos con rabia. El otro estuvo a punto de titubear pero no iba a dejarse cohibir por Garmendia. Frunció el ceño más de lo que estaba, abriendo sus labios pero de estos no salían absolutamente nada.
Germán se acercó agarrándolo de la chaqueta y acercándolo a él.
-que interesante- rió con sarcasmo, mientras negó- a donde se fue todo es bla bla bla que vi en tu video, Cristian-
-¡Si ya sabes la putas razones!- exclamo casi que a gritos-¡Por qué me preguntas lo que ya sabes maldito idiota!-
-Lo quería escuchar directamente de tus labios, Cristian-
-Ya weon, cállate, deja de decir mi nombre-
-¿Y cómo quieres que te diga?- ladeo su cabeza y se alzó de hombros.
-Nada. Para ti no soy nadie. Si para mí no eres nada, debe ser igual- se explicó como si fuera lo más lógico. Es decir…
¡Es lo más lógico!
¡¿Por qué demonios había que dar tanta vuelta al asunto?!
-Te seré sincero weon- se relamió los labios por ansiedad- jamás había odiado a alguien como ahora lo estoy haciendo ente preciso momento. Por tu culpa todos íbamos a ser mal vistos, por tu culpa, nuestra reputación iba a caer en picada. ¿Y tú weon!- alzo los brazos- bien gracias, Hola soy Germán y me importa una mierda todos-
-aja-
-¿Aja? ¡Aja que weon! ¿Acaso es lo único que tienes por decir?- se rio con un tono de ironía mientras con sus manos empujo del pecho a Germán para deshacer el agarre. Después llevo sus manos a los bolsillos de sus blue jeans – si los usaste o no, ya me sabe a mierda-
-Felicidades Xoda- comenzó a aplaudirle Germán, sin evitar que esa voz sarcástica saliera a flote, para luego señalarle con su mano, extendiendo su brazo a este- felicidades por tu gran sinceridad, dime idiota ¿ te sentirías mejor si me golpeas?-
-¿qué?- expreso algo confundido-¿Qué demonios dices weon?-
-Así como lo escuchas, o acaso estas sordo- se acercó a él agarrándolo nuavemente- vamos, si tanto me odias, golpéame. Si tanto odias… que según tú, estuviera a punto de hundir tu "vida" y la de los demás, hazlo- arrugo al ceño al ver una expresión de duda -¡No es lo que quieres!- le grito, haciendo el agarre más fuerte y acercando su rostro contra al de este- ¡Vamos! Golpea a esta maldito mentiroso si eso te hace sentir mejor- le incitaba.
Cristian se mordió el labio sin apartar la mirada del más alto.
-¡Cállate maldita sea!-
Acabe con su paciencia. Es justo lo que quería. Como este al parecer cargaba un anillo en la mano que hizo puño y acabo por impactarse contra mi boca. De mi labio inferior comenzó a brotar sangre. Respire hondo para llevar una de mis manos a este y por ende, deshice el agarre que tenía con Xoda.
-¿Ahora te toca a ti no? ¡Vamos, golpea!-
-No Xoda- le respondí mientras desviaba la mirada. – Ya estamos a mano- fue lo que le dije.- Yo me desahogue, tú también. Todo está aclarado- Le sonreí dándome la vuelta hacía la salida.
Agarre mi chaqueta que estaba en una mesita al lado de la puerta y agarre el picaporte- Fue un placer verte Xoda- antes de salir me quede unos buenos segundos que no llegaron a a1 mísero minuto. No sé qué esperaba. Pero fuera lo que sea, no llego.
Ese maldito… se me escapo de las manos la situación. Mientras me alejaba del hogar de Nicolas, en una caminata rápida ignorando si en la calle me reconocerían, lo cual en parte me dolía por mi orgullo y por lo mucho que aprecio a mis suscriptores. Maldito, maldito weon… hijo de puta. Pero ahora pude confirmar lo que quería saber… Y es que Xoda no se preocupaba por sí mismo, pensaba en los demás.
-Me haces un favor- dije metiéndome en un callejón. En mi corre-corre, había hecho una llamada para pedir un único favor. Pegue mi frente contra el ladrillo rojizo y suspire con cansancio.
Por un momento pensé… si no hubiera ocurrido lo de los bots ¿Xoda me odiaría igual?
¿Si no existiera su video? ¿Yo no tendría razones para odiarlo no?
Igual, ya son realidades que se separan. Que no podrán ser.
¿Es como si me preguntará que sería, si ella no se hubiera cansado de nuestra relación y no me hubiera dejado? ¿Seguiría componiendo canciones de amor en vez de esas que terminan mal o con melancolía?
Acordarme de eso solo fue la cereza en el helado o como sea que se diga. ¿Por qué me tengo que acordar de decepciones pasadas?
Salí del callejón y comencé a caminar. Por un momento me detuve y observe hacía atrás. Sentí que alguien corría, por un momento sentí que alguien me buscaba. Enarque una ceja, extrañado. Quizás solo sean ideas mías.
Observó a Mimi en su regazo. Tuvo que ir a buscarla por la llamada que recibió de Germán. Aunque desde que escucho la voz de este a través del celular, con sinceridad se ha sentido un poco angustiado por el tono de voz que había empleado.
Sus pensamientos fueron desvaneciéndose cuando el sonido de la puerta abriéndose capto su completa atención, dejando a Mimi en el suelo y observando hacía la entrada.
-¡Germán que te ha pasado!- exclamo y enseguida corrió hacia este tomándolo del rostro – Por favor dime que no te has ido a caer a golpes como antes – al no tener respuesta de este, opto por agarrarlo del cuello de la camisa, batuquearle un poco, a ver si lograba que al menos el otro articulara alguna palabra de su boca- ¡no vuelvas a caer en eso hermano!-
-Diego- coloco sus propias manos encima de las del castaño mientras entrecerró sus ojos. Luego de un par de segundos, las quito de una forma molesta, desviando la mirada- No fui a buscar pleitos en comercios si es lo que piensas, además deja el drama, es algo insignificante. Ni que estuviera sangrando y golpeado por todo el cuerpo- le respondió entrando al departamento de su hermano. Se detuvo un instante observando su alrededor con la mirada perdida. –no exageres-
Diego frunció el ceño con un poco de molestia. Hacía un buen tiempo que no presenciaba esa actitud de parte de Germán. La chocante y a la defensiva.
-Te traeré un poco de hielo, por favor siéntate- pidió yendo a la cocina y abriendo el refrigerador para sacar un poco que tenía congelado en un pote de helado. Esperaba escuchar alguna anécdota o razón de la boca de Germán, pero mientras con un cuchillo partía trozos de hielo y los acomodaba en un paño que encontró a primera vista. Solo sus oídos pudieron captar el silencio.
Respiro profundo, volviendo con su hermano y ofreciéndole el paño sin despegar la mirada de él.
-gracias-
-no hay problema-
-Sabes – comenzó a hablar finalmente. Coloco el paño con hielo encima de sus piernas, abriéndolo y agarrando directamente con sus manos, un pedazo mientras lo observaba. Lo acerco a su ojo izquierdo mientras sonreía- ¿Qué tan malo sería una venganza? – susurro esa pregunta a Diego, ladeando la cabeza mientras la gotas que comenzaron a caer de entre sus dedos y en parte de su rostro, demostrando como el hielo se derretía entre sus manos.
-Tiene que ver… con ese labio que tienes roto- fue lo único que atino a decir, señalando su propio labio inferior, mientras se sentó en la mesita frente al sillón donde Germán se encontraba.
Este comenzó a pasar el hielo por sus labios, sin importarle limpiar la sangre con anterioridad. De todas maneras ya se había secado. Bufó con cierto fastidio mientras asintió dejando reposar su cabeza, en el respaldar del sillón.
-Hace bastante tiempo que no veo a este Germán- es su hermano. Por eso mismo no dudo en ningún solo momento decirle lo que pensaba. En su interior, Diego le dio un poco de mal espina el solo pensar que esa faceta de Germán podría volver a repetirse- ¿acaso has estado saliendo con alguien?-
Germán no pudo evitar que sus ojos se abrieran como platos. Rápidamente decidió no prestarle tanta importancia al recordarle eso, desde luego ambas situaciones se alejaban entre si… simplemente sonrió- que me enoje, no quiere decir que sea por una persona que me hiera y me cague como si nada le importará- fue lo más sincero posible.
Diego se encogió de hombros, bajando la mirada al suelo. Inicio un jugueteo con sus manos, sintiéndose interiormente nervioso. No pudo procesar cuanto duro ese silencio, solo supo que se percibía en el ambiente un aire condenado. Por un lado se sentía castigado sin estarlo realmente y por el otro odiaba esa sensación de frialdad que recorrió su cuerpo.
Su hermano no es una persona fría, pero cuando llega hacerlo. Sientes que el pecho se te va a congelar hasta dejarte sin aliento.
Lo único que lo aparto de su trance fue ese instante en que dio un respingo al sentir las manos fuertes de su hermano posarse en sus hombros. Asustado por la acción repentina, le observo no sin antes dar una mirada exploratoria a su alrededor, descubriendo que su hogar estaba sumido en penumbra, solo con una que otra escasa luz que en aquel momento ni se preguntó de qué parte del departamento provenían.
-Mamá está por llegar, será mejor que pongamos la mesa Diego- intento descifrar un rastro de frialdad en Germán. Pero solo pudo apreciar esa sonrisa despreocupada.
-¿Cuánto tiempo paso?- pregunto Diego, pero como respuesta Germán se rio y coloco una mano en el cabello de este.
-No mucho realmente, lo necesario para quedarme jugando con Mimi- este sonrió con sinceridad. Lo pudo notar de inmediato, eso hizo que Diego le sonriera a su hermano finalmente- gracias por hacerme el favor de recogerla-
-Somos hermanos, así sea un favor minúsculo, lo haré-
-¡mañana quiero que laves mi ropa!- exclamo con una risa.- la interior- susurro con una sonrisa divertida- sabes que lo deseas-
-Tampoco te pases, weon-
-No puedes pasarte toda tú vida, pendiente de las personas que te quieren ver caer-
De repente se detuvo en seco antes de continuar bromeando con su hermano Diego. Se giró volteándose a ver la puerta de la cocina, al escuchar a aquella mujer que tanto amaba.
A decir verdad de las pocas que ama en serio.
-Hijo, tú mismo lo has dicho en un video. No veo la razón por la que vayas en contra de lo que dices ahora-
-¡En que momento llegaste!- exclamaron ambos al unísono al verla.
-Lo suficiente para regañarles, par de despistados- se cruzó de brazos. Realmente la única luz que se apreciaba es de la cocina- vengan a ayudarme con la cena-
Diego fue hacía ella rápidamente. Yo me cruce de brazos de igual forma, sintiendo su mirada puesta en mi- dame un momento, ya voy- aunque no la observara, pude notar como sus pasos se acercaban a mí.
-Germán, mírame-
Inmediatamente negué, mientras apreté mis labios, dándole a entender que no iba a hablar. Ella como siempre tampoco se negaba a contradictorias, me agarro bruscamente del mentón y yo casi le decía algo que solo exprese con mi rostro "!Mujer te has vuelto loca¡" Desde luego que jamás le diría eso.
-Anda a lavarte la cara. Ya me has dicho bastante que ya no eres un niño para que te ande curando así que al menos espero que me hagas caso- mientras decía esas palabras, acarició la parte del labio que Xoda me había roto por el fuerte puñetazo que me dio.
-La reina manda- musite dirigiendo la mirada a otro lado. Solo pude sentir como ella acomodaba algunos mechones del frente y los peinaba.
Decidí hacerle caso.
Al encontrarme con mi propia mirada, suspire.
-Hola Germán- salude al reflejo-¿Cómo estás?- le pregunte y luego sonreí- ¿Eres terco no? Ya se cayeron a golpes y aun así –enarque una ceja con curiosidad- quieres volver a ver a Xoda… ¿Por qué?-
Comencé a tocar mi labio roto, agarrando un toalla y mojándola con la recién llave del agua abierta. Después di breves toques sin dejar de mirarme.
Yo mismo no sabía la respuesta.
"No puedes pasarte toda tú vida, pendiente de las personas que te quieren ver caer."
.
.
.
Lo perdí de vista… ¿Por qué coño le seguía? No le veía sentido. Incluso… tsk.
"-¡Cristian a dónde vas!-"
"-Hablamos después Nicolas-"
Justo cuando se fue Germán. Nicolas había vuelto con Iori de esa repentina salida que surgió al mercado.
En vez de quedarme, salí en persecución de Germán.
Quería ser sincero conmigo mismo…
¿Realmente perseguía a Germán?
O ¿Estaba huyendo de lo sucedido?
Vague por las calles de la ciudad unas cuentas horas. No entendía su actitud, para que me reclamaba su odio, lo cual me sabía a mierda, para después pedirme que lo golpeara. ¡¿Qué es lo que pasa por la mente a ese maldito loco?!
Al llegar a casa, me dirigí al baño para lavarme la cara. Para entender lo que había ocurrido hace poco. Solo me quede observando mi reflejo contra el espejo…
Mi rostro estaba intacto pero mi mente no. Desvié la mirada al lavabo mientras fruncía el ceño y apretaba los dientes. Ambas manos que reposaban con tranquilidad, se volvieron puños y temblaba por la molestia dentro de mí ser.
-No quiero volverte a ver Germán, ni siquiera en un vídeo-
Puedes leerlo también en:
jassi-albarn .tumblr post / 75029211162 / mas-que-nadie-mas-gerxod-fanfic-cap-3
Sin los espacios~
