Las aventuras y desventuras de una alienígena
Drabbles y Viñetas que relatan significativos, cotidianos - o extraños - momentos entre Starfire y sus compañeros Titanes.
ACLARACIONES:
-DiAlOgO…
-PeNsAmIeNtOs…
-FlAsH bAcK-
O*O*Cambio de escena
Esta demás decir que Teen Titans no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B
Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)
*o*o*o*o*
1. Feliz
El argumento de Chico Bestia era claro para todos los Titanes. Él era animalista -por razones obvias- y por tanto, respetaba a cada ser viviente que habitase el planeta. Por eso no podía evitar estremecerse cada vez que veía a sus amigos devorando aquellos animales con tanta fascinación.
Había hablado con cada uno de ellos. Les había dado argumentos, mostrado imágenes, graficas e incluso había preparado un sinfín de sus platillos vegetarianos con la finalidad de demostrar que sus alternativas podían ser tan, o incluso más sabrosas de lo que podría ser la carne.
Pero su paciencia había acabado. Ellos no estaban en sus zapatos, no iban a entenderlo jamás.
Aun cuando no quisiera, esa idea lo deprimía más de la cuenta. Quizás sería diferente si uno más de los titanes lo apoyase, pero tal parece eso no sucedería ni en sus mejores sueños.
Pero un día, pasó algo curioso.
Starfire lo observaba detenidamente desde que se había instalado en la cocina a preparar su almuerzo. Sus ojos jades no perdían detalle de sus movimientos, incomodándolo hasta el punto de entorpecerlo.
La miró de reojo y vio como ella le sonreía – Eh… ¿Star?
-¿Sí?
-¿Todo está bien?
La joven alienígena asintió sin borrar su sonrisa – Todo está perfectamente bien.
-Genial… - Musitó, no muy convencido e intentando retomar su tarea, sin lograrlo del todo.
-Solo me preguntaba, ¿A qué sabe?
-¿Qué cosa?
-Pues, el tofu… - respondió como si aquello fuese evidente
Todos los integrantes de los titanes, que estaban dispersos e inmersos en sus propios asuntos, le entregaron una mirada extrañada.
-¿L-lo dices en serio? – Preguntó con sus ojos casi fuera de sus cuencas - ¡¿No estás bromeando?!
- ¿Por qué habría de hacerlo?
-¿Starfire, estas bien?
Ella volteó el rostro hacia su líder, regalándole una sonrisa radiante – Excelentemente, ¿Por qué lo dices, Robin? ¿Acaso tengo mal aspecto?
-N-no, claro que no. Bueno… -Respondía entre titubeos-… es que nunca antes habías tenido curiosidad por el tofu – Dijo sentándose a su lado
-¡ESO-ESO-ESO! - Los ojos del Chico Bestia la escanearon con suspicacia, sin perder detalle - ¡¿Acaso Cyborg te pidió que me jugaras una broma?! ¡¿Es eso verdad?!
-¡Ey, yo no tengo nada que ver!
Starfire volvió a sonreír – La verdad es que nunca me he negado en probar el tofu.
-¿Eh?
-Es solo que cuando lo ofreces, todos se niegan y yo no he podido opinar al respecto – El resto de los Titanes intercambiaron miradas extrañadas.
Antes de que Robin pudiese decir algo, rebatiendo por completo sus palabras, Starfire le dio una -muy poco sutil- patada bajo la mesa.
Su líder apretó los dientes, maldiciendo entre siseos. Cyborg tampoco pudo formular alguna opinión, ya que Raven cubrió su boca con la ayuda de sus poderes. La hechicera fue la única en captar las intenciones de su compañera. Ella también había captado la densa aura de depresión que rodeaba a Chico Bestia desde la mañana, y quizás, ese era una buena forma de poder subirle el ánimo. Ambas intercambiaron una sonrisa cómplice antes de que la tamaraneana continuase con su argumento.
-Pensé en lo que siempre nos dices y creí que quizás pudiésemos descansar aunque sea un día a la semana de la carne… ¿No están de acuerdo conmigo, amigos míos?
Cyborg abrió la boca para responder negativamente, pero la mirada fulminante de las titanes lo acalló de inmediato. Robin intercambió una fugaz mirada con la tamaraneana. Arqueó una ceja formulando una silente interrogante, sin lograr entender del todo la situación. Al notarlo, Starfire le guiñó un ojo en un intento de obtener su complicidad.
-Yo estoy de acuerdo – dijo Raven, siendo su único respaldo en esos momentos – Siempre y cuando sea algo decente.
-¿Hablan enserio? – Interrogó Chico Bestia, observando a cada uno de sus compañeros.
Un silencio sepulcral se instaló en el lugar. Uno en uno intercambió miradas y finalmente asintieron. Chico bestia se levantó y corrió hasta Star para abrazarla con fuerza.
-¡Por fin! ¡Gracias, Star!
La joven soltó una ligera carcajada y miró a sus amigos – ¿Y bien? ¿Qué me dicen? ¿Tofu para el almuerzo?
-Sí… quizás… no comer carne por un día no nos matará – Respondió el chico maravilla, sonriéndole a ambos
-Sí, es una posibilidad – Musitó Cyborg, de mala gana – ¡Pero solo una vez a la semana!
-¿Y qué dices tú, amiga Raven?
-Yo solo quiero comer.
Starfire comenzó a aplaudir - ¡Maravilloso!
-Ya que todos estamos de acuerdo, Chico Bestia, ¿por qué no nos preparas algo de tofu?
-¡A la orden!
Todos vieron como el más joven de los titanes corría de un extremo a otro para preparar lo solicitado y no pudieron evitar sonreír ante su entusiasmo.
Robin miró a Starfire quien le devolvió el gesto contagiada con la alegría de Chico Bestia - Solo tú consigues cosas como esta, Star – Susurró. La tamaraneana bajó la mirada, ligeramente sonrojada - ¿Sucede algo?
-No, nada. Es que… estoy feliz.
-¿Feliz? ¿El tofu te hace feliz?
Starfire soltó una ligera carcajada – No. La alegría de mis amigos me hace feliz. ¿No sientes lo mismo, Robin?
El líder titán asintió mientras se enfocaba en la discusión entre Chico Bestia y Cyborg, quien le daba algunas sugerencias culinarias mientras Raven intentaba concentrarse sin éxito en su lectura. Volvió a sonreír, sintiendo un cálido sentimiento en su pecho el cual crecía cada día más. Sin poderlo evitar, pensó en los motivos de aquella sensación y el nombre de la tamaraneana llenó sus pensamientos.
Negó ligeramente intentando borrar esas ideas para participar en el debate entre sus compañers, pero sin poder deshacerse de ese efímero momento de felicidad cuya única protagonista para él, era Starfire.
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2.
