Después de que ambas se presentaran llego el teniente a interrumpir su momento de miradas perdidas…
- Señora Regina… Buenas tardes…. Hola Emma-
- Buena Tardes teniente – dijo Regina un poco confundida por lo que estaba sintiendo en presencia de Emma.
- Mis hombres hicieron una búsqueda minuciosa en toda la propiedad y no encontraron ningún indicio de los delincuentes, sin embargo, me da pena decirle que me tendrán que acompañar a la estación para levantar la denuncia -
Emma estaba un poco confundida por lo que pasaba, mas sin embargo acepto acompañar a Regina.
El teniente se alejó dejando a Regina y Emma en una situación extraña, mientras había llegado Granny para ver que se le ofrecía a Regina
- Granny vamos a la estación puedes traerme mi bolsa, por favor….. Emma me acompañas a la estación? -
- Con mucho gusto -
- Vamos en mi coche -
- Ok -
El trayecto hacia la estación de policías fue algo más que emocionante, ya que Regina estaba ansiosa por lo que había pasado, que no se había dado cuenta que la mano de Emma estaba entrelazada con la de ella, ambas manos reposando en el muslo de la rubia.
Llegando a la estación había un numeroso grupo de periodistas intentando sacar información acerca del intento de secuestro hacia Regina, un periodista le pregunto si era cierto que una mujer la había defendido, Regina volteo en automático para tomar de la mano a Emma que estaba detrás de ella, cuando escucho su nombre.
- Regina – le grito Robin bajándose de su camioneta seguido de Killian.
Regina corrió a los brazos de su esposo, dejando a Emma atrás sola. Emma aprovecho el momento para entrar a la estación y hacer su declaración lo más rápido posible y regresar a su casa.
Regina estaba más relajada cuando su esposo llego.
- ¿Quién te dijo que vinieras aquí hoy? Le cuestiono Robin con algo de enojo. – No importa lo peor ya paso -
Regina lo miro con una cara de rareza ante la pregunta que le hizo su esposo.
-Vamos que Daniela Viene en camino –
-Daniela viene en camino? ¡Sola! -
- Tranquila Señora Mills viene con alguien de mi confianza – le dice Killian
- Pues el chofer que me asigno Sr. Jones no sirvió de nada -
Daniela llego inmediatamente y cuando vio a su mama, la abrazo y la beso.
- Mama ¿Quién fue la persona que te salvo, quiero conocerlo? -
- Conocerla- enfatizo Regina
- Es una mujer la que te salvo – Le cuestiono Robin.
- En efecto, se llama Emma e iba a la hacienda para la entrevista para el puesto de capataz-
- Pues quiero conocerla – le dijo Daniela, abrazando nuevamente a su mama.
Casa de la Familia Swan
- Mama segura que esos tipos no te hicieron nada? -
- No Henry, no me hicieron nada -
- Vaya…. Creo que las lecciones de defensa personal que te enseño mi suegro te sirvieron – le dijo Neal un poco molesto.
- Si la verdad me sirvió hoy -
- Y no te dio algún tipo de agradecimiento, alguna recompensa, digo, le salvaste la vida -
- Papa por favor deja a Mama tranquila -
- Neal hice lo que era justo en esa situación-
- Pero te tiene que agradecer, esa señora tiene mucho dinero, mínimo te debería dar algo -
- Papa, no todo es dinero en esta vida -
- Bueno, es que estamos un poco justos, y creo que una gratificación no nos caería nada mal-
- ¡ya papa! Deja respirar a Mama un poco -
Emma se fue a su cuarto un poco disgustada por la conversación que tuvo con Neal. Se durmió pensando en el bienestar de Regina.
Casa de la Familia Mills (Storybrooke)
Regina y Robin estaban a punto de dormir, hasta que Robin pretendía algo mas con Regina, pero ella ante el estrés que tenía, no estaba de humor, haciendo que Robin se molestara y se fuera de la habitación. Regina estaba pensativa y empezó a reflexionar todo lo que había ocurrido y se durmió pensando en su salvadora….. Emma.
Al día siguiente Regina le pide a Killian la dirección de Emma, para poder ir a visitarla y agradecerle lo que ha hecho por ella y ofrecerle nuevamente el puesto de guardaespaldas personal de ella.
Killian consiguió la dirección y llevo a Regina a la casa de Emma.
Henry que estaba jugando afuera de la casa, y vio que llegaba una lujosa camioneta.
- ¡MAMA! Grito
- Que pasa? –
- Mira viene alguien – dijo señalando la camioneta que se estaba estacionando.
Emma vio como Regina baja de la camioneta en un hermoso conjunto de falda negra hasta la rodilla, muy entallada, haciendo que se acentuaran las curvas y más al caminar, una blusa en color gris con un sugerente escote. Inmediatamente a Emma de le seco la garganta al ver como Regina caminaba de manera más sensual que había visto, pero Regina Mills era así, la señora desbordaba sensualidad hasta en pijamas. Henry era el más emocionado la ver a la hermosa Regina, y solo pudo decir…
- Wow - Con la boca abierta al ver aquella mujer elegante.
Regina llego hasta donde Emma estaba y no pudo contener una sonrisa coqueta
-Buenos días Emma -
- Buenos días Sra. Regina -
- Hola – Le dijo Henry sonrojado a Regina
- Hola ¿Cómo estás? -
- Muy bien, gracias –
- ¿Y cómo dio con mi dirección? – Le cuestiono Emma a Regina
- Pues me tome el atrevimiento de buscar a la mujer que me salvo la vida, además ayer se fue tan rápido que no me dio la oportunidad de darle esto -
Regina saco de su bolsa un sobre, para dárselo a Emma, Neal había salido al oír la conversación que su esposa estaba teniendo con alguien más, así que decidió salir de la casa para ver con quien está conversando Emma.
Regina le entrega el sobre a Emma, y Henry estaba que no cabía de la emoción al ver a Regina, Emma tomo el sobre y lo abrió, hizo una cara de asombro al ver el contenido del paquete que incluso Henry pudo verlo a pesar de su corta estatura, se tapó la boca con las manos del asombro.
- No puedo aceptar – le dijo Emma, intentando devolverle el sobre
- Es para usted, es mi manera de agradecer lo que hizo ayer por mí -
- De verdad, no es necesario… hice lo que era correcto-
- Tómelo es para usted -
- No puedo aceptarlo-
- No sea orgullosa Emma –
- Si de verdad quiere darme algo, solo le pido trabajo, es lo que estoy buscando, no se…. Que tal, capataz de su hacienda, por eso fui ayer…. lo recuerda? -
- Claro que lo recuerdo, pero…. yo estaba por ofrecerle algo mejor, quiero que este a mi lado siempre… que sea mi guardaespaldas
- Su guardaespaldas – Dijo Emma sonriendo
- Si en efecto, quiero tenerla a mi lado, es muy capaz para el puesto -
Killian se acercó
- Emma… como esta? … mi nombre es Killian Jones, pero me dicen Hook, y le puedo asegurar que usted es apta para el puesto de guardaespaldas, además de que la paga por ello es muy superior a la de un capataz –
Neal ve la situación y se pone a lado de su mujer.
- ¿Qué es lo que está pasando? – Cuestiono Neal, abrazando por la cintura a Emma
- Neal… te presento a la Sra. Regina Mills -
- Mucho gusto – Extendió la mano hacia Neal
- Un gusto conocerla – estrechando ambos las manos.
- Imagínate Neal que me está ofreciendo el trabajo de guardaespaldas – le dijo Emma.
- Y supongo que le habrás dicho que si –
- No… no lo acepte –
- No puedo creer lo que estás haciendo, Sra. Mills ambos hemos tenido problemas económicamente, ninguno de los dos a encontrado trabajo y es muy difícil …. -
- Neal por favor – Le dijo susurrando a su esposo
- Por favor Emma… acepta -
- Mira Emma, le voy a dejar mi tarjeta, ok …. Piénsalo… y si te decides me avisas – le dijo de forma muy segura Regina
- No es necesario, y si me disculpan tengo asuntos que atender -
Emma se alejó dejando a su esposo y a Henry con Regina.
- Bueno, me gusta su casa…. Esta muy linda -
- Gracias – le dijo Henry
Regina se despidió de Neal y Henry.
- Los ricos siempre son así … ¡que linda casa! Mentiras -
- Papa lo dijo para ser amable -
Neal se dirigió a la casa molesto por la actitud que había tomado Emma.
En el coche Regina estaba viendo unos papeles que Killian le dio, era la información laboral y de vida de Emma.
- Muy bueno el informe que me hizo de Emma, Killian -
- Gracias Señora, ella es la mejor de todos -
- Lo que no puedo entender es porque habiendo trabajado para el servicio secreto, ahora este jubilada -
- Si… es muy raro –
Mientras tanto Emma fue a arreglar los papeles de su casa, ya que ha estado recibiendo notificaciones de desalojo. Lo más duro fue ver que su casa no estaba a nombre de Neal sino del anterior dueño. Le hablo a Neal pidiéndole explicaciones sobre las escrituras de la casa, lo más terrible que le dijo Emma además de no estar a nombre suyo, es que la casa tenía una deuda por no pagar los impuestos, por eso estaban recibiendo las notificaciones de desalojo, por la deuda acumulada. Emma estaba tan enojada que volvió a la oficina del antiguo dueño, exigiéndole una respuesta. Estaba tan enojada que no le permitieron entrar al edificio de oficinas y la tuvieron que retener entre dos hombres, pero Emma no se dejaba, hasta que le hablaron a la policía y fue llevada a la comisaria.
Emma estaba desecha, no podía quedarse en la celda de la comisaria, además no tenían dinero, mucho menos para pagar la fianza para salir. En ese momento en el que Emma estaba con la cabeza agachada, escucho una voz familiar.
- Hola Emma – le dijo Regina con una voz muy melodiosa.
- Usted…. que hace aquí? -
- Si soy yo -
Emma se paró y se pegó a los barrotes de la celda
- Vengo a decirte que estas en libertad, ya se pagó tu fianza -
Emma miraba con asombro a Regina.
- y además…. Pague la deuda que tenía la casa y hable con mis abogados para que las escrituras de su casa estén a su nombre …. Alégrate Emma… ya no los van a desalojar –
- Es que ¡No! …. No tenías por qué hacerlo – Le dijo Emma, que se estaba pasando las manos por su cabeza.
- Porque haces todo esto por mí -
- Tu sabes muy bien por qué ….. quiero que seas mi guardaespaldas y esta vez espero un ¡SI! como respuesta -
