Las aventuras y desventuras de una alienígena
ACLARACIONES:
-DiAlOgO…
-PeNsAmIeNtOs…
-FlAsH bAcK-
O*O*Cambio de escena
Esta demás decir que Teen Titans no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B
Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)
*o*o*o*o*
3. Confianza.
Un trueno resonó en su alcoba, obligándola a encogerse más en la amplitud de su cama.
Volvió a acomodarse, llevándose consigo más sabanas, destapando sus pies aumentando así su frustración.
¡Por Azhar! ¡¿Cómo era posible que le volviese a ocurrir esto?!
Se incorporó, sentándose en la cama, observando cada rincón de su lúgubre alcoba. Era tal como aquella noche, y sabía que si no tomaba medidas drásticas, la historia se repetiría y sinceramente, no se encontraba de humor para volver a admitir sus más profundos temores.
¿Por qué podía hacer?
Ya sabía la respuesta, es solo que no quería siquiera pensar que estaba considerando tomarla en serio.
¿Pero qué otra opción tenía?
Raven se sonrojó y se levantó de la cama, titubeante en un principio. Llegó hasta la puerta y dudó en abrirla, pero un nuevo rayo le dio el empujón que necesitaba.
¡Mataría a Chico Bestia, era una promesa! O al menos le daría unos cuantos golpes en la coronilla.
Caminó por los oscuros pasillos, intentando regularizar su corazón y de paso, intentando mantener a raya sus emociones.
Agradeció haber podido llegar hasta su destino, sin haber provocado algún desastre en el camino. Pero volvió a titubear.
Ella ya era una chica grande, leía poesía sombría, se manejaba en las artes oscuras, conocía los recovecos del inframundo, ¿Cómo era posible que tuviese miedo de un estúpido personaje de ficción?
Definitivamente su mente era complicada, quizás debería hacerle caso a Chico Bestia y pedirle ayuda a un profesional.
Movió la cabeza en un intento por alejarse esas estúpidas ideas y darse valor. Golpeó un par de veces y casi al instante se arrepintió. Iba a voltear para regresar a su habitación o en su efecto, irse a la sala común a matar el tiempo con alguna película o serie de comedia, pero la puerta de abrió dejando ver a la dueña de aquella luminosa alcoba.
-¿Raven? - La aludida se crispó y ahogó un gemido sobresaltado. Volteó a mirar a su compañera que la observaba con un aire somnoliento pero al mismo tiempo con curiosidad - ¿Está todo en orden?
-Eh… bueno… yo… -La hechicera agachó la mirada -… quería saber si… ¿aún sigue en pie tu oferta?
Starfire parpadeó aun algo aletargada por el sueño, tardando un poco más de la cuenta en entender a qué se refería. Antes de que su compañera perdiera los estribos, logró recordarlo.
-Por supuesto – Respondió con una tenue sonrisa – Por favor, no seas tímida y siéntete como en tu alcoba.
Raven sonrió tensa ante la excesiva hospitalidad de la tamaraneada, que en otros momentos de seguro le hubiese irritado.
Ingresó a la habitación, sin poder evitar compararla con la suya. Era bastante luminosa, aun para la hora. Bueno, los colores ayudaban mucho. Volteó para ver a Starfire quien estaba acomodando un par de almohadas extras en la cama. Raven se sonrojó y desvió la mirada.
-No es necesario. Yo… dormiré en el suelo.
-Por favor, Raven. La cama es muy amplia ambas cabemos sin problemas. Que no te dé pena.
-Pe-pero…
Starfire caminó hasta ella y le sonrió maternalmente - No voy a permitir que duermas en el suelo, es poco saludable para tu espalda.
La hechicera parpadeó y no pudo evitar esbozar una tenue sonrisa ante su tono maternal. Star le correspondió el gesto antes de voltear y caminar a su cama, acomodándose en el lado izquierdo. Raven sintió un pequeño escalofrío por el frío de la habitación, el cual no había notado por los nervios. Con pasos tímidos se acercó a la cama. Se sentó a duras penas y luego miro a su compañera, quien la observaba sin dejar de sonreír en un intento por reconfortarla.
-Te repito Raven, siéntete como en tu alcoba.
-Mi alcoba es lúgubre y sombría. Este lugar no se parece en nada.
-¿Uh? – La chica frunció un poco la boca y luego se encogió de hombros – Entonces tómalo como una segunda alcoba pero con colores más alegres– Le guiñó un ojo para finalmente acomodarse, dándole la espalda
Por su parte, la hechicera hizo lo mismo. La tibieza de la cama la hizo suspirar y esbozar una pequeña sonrisa de satisfacción.
-Buenas noches, Raven.
La gótica se acurrucó un poco más en su lado – Buenas noches, Starfire
La mañana llegó, iluminando la habitación por completo. Starfire volteó intentando escapar de la luz, despertando a duras penas. Notó que el otro lado estaba vacío. Terminó por incorporarse y estiró los brazos en un intento por sacarse la pereza.
-¿A qué hora se habrá ido?
No le dio mayor importancia y se dispuso a arreglarse para comenzar el día.
Cuando llegó a la sala común, vio que sus compañeros estaban observando la cocina. Ahí estaba Raven, preparando algo que ella tampoco supo reconocer.
-¡Buenos días, amigos!
-Buenos días, Starfire – Respondió su líder, con voz tensa
-¿Sucede algo malo? ¿Por qué tienen esas caras?
-¡Raven está preparando el desayuno!
-¿Cómo?
La tamaraneana vio como Raven volteaba unas tortillas burbujeantes y sus ojos brillaron.
-¡Oh, pero que glorioso!
Ignoró por completo la mirada del resto de su equipo. Raven volteó colocando el plato justo frente a Starfire.
-¿Eh? – La tamaraneana miró a la chica, quien tenía un ligero rubor en sus mejillas - ¿Son para mí?
-Sí.
-¿Es que acaso hoy se celebra alguna clase de aniversario? ¡Si es así, yo también te debo obsequiar algo!
-No… -Respondió la chica, colocándose su capucha en un intento por cubrir su sonrojo – Es solo… para darte las gracias.
Antes de que Starfire o alguien más pudiese preguntar, la hechicera caminó hasta el gran ventanal para iniciar su meditación, no sin antes darle un fuerte coscorrón a Chico Bestia, sin motivo aparente.
La tamaraneana miró el plato aun algo desconcertada, hasta que sonrió gustosa. Miró a sus compañeros que seguían sin entender nada de lo que había sucedido.
-¿Alguien quiere?
-¡No!
Ella se encogió de hombros y comenzó a disfrutar su desayuno, bañando aquellas extrañas masas en abundante mostaza.
-¡Delicioso! –Pensó, sin dejar de comer.
Ignoró por completo el hecho de que Cyborg y Chico Bestia comenzaban una nueva pelea por preparar el desayuno hasta que Robin se instaló a su lado, con un simple plato de cereal.
-Creo que te das cuenta de qué significa eso, ¿verdad?
La chica arqueó una ceja – Realmente lo desconozco.
-Esto en el idioma de Raven, es que ganaste su confianza.
Starfire dirigió su mirada hacia la chica y sonrió con calidez – Eso es una gran noticia – Susurró, mirando el plato y continuando con su desayuno, ignorando que Raven la observaba desde el ventanal, correspondiendo su sonrisa.
/
Tres.
