Las aventuras y desventuras de una alienígena
ACLARACIONES:
-DiAlOgO…
-PeNsAmIeNtOs…
-FlAsH bAcK-
O*O*Cambio de escena
Esta demás decir que Teen Titans no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B
Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)
*o*o*o*o*
8. Debilidad
Cyborg le entregaba fugaces miradas por el retrovisor. Ella lo sabía pero fingía no darse cuenta, en esos momentos lo último que deseaba era ver esa mirada.
Últimamente, sin razón aparente, sus recuerdos habían aflorado como una lluvia torrencial que apenas le daba breves descansos para que el sol pudiese asomarse, deprimiéndola más de la cuenta.
Hoy era un día de esos y lo peor del asunto era que se había dado en medio de una batalla. Su descuido había sido tal que su brazo se había quebrado. ¡Ella! ¡Cuyo cuerpo era casi indestructible! ¡Ella que era una guerrera de Tamaran había sido lastimada por Gizmo con uno de sus tantos juguetes!
Débil.
Eso le había dicho aquel pequeñajo cuando el sonido de su brazo hizo eco en aquel callejón. El dolor había sido intento, pero no así su ira… y Robin lo notó. Antes de que pudiese contraatacar, él la había detenido con una dura mirada y le ordenó a Cyborg que la sacara de allí.
-¡Pero…!
-No. – Sentenció con voz dura – Nosotros nos encargaremos.
No le dio tiempo para replicar. Antes de que quisiera darse cuenta ellos ya habían desaparecido, dejándola junto a Cyborg que gentilmente le había pedido que subiera al auto para dirigirse a la torre T.
Desde entonces habían pasado diez minutos en silencio, el cual se había encargado de repetir una y otra vez esa maldita palabra.
Débil.
Porque la Princesa Korianr'd era más débil que su hermana.
Porque la princesa no era lo suficientemente fuerte para proteger a Tamaran.
Porque la princesa era tan débil que pudieron prescindir de ella y cederla como trofeo.
Sujetó con excesiva fuerza su brazo lastimado, encarnando sus uñas hasta que su piel comenzó a sangrar. Con cada frase pudo ver esa estúpida mirada de lástima que la acompañaba, esa misma que le daba Cyborg por el retrovisor, pensando que no se daba cuenta.
-¿No te duele lo suficiente?
Starfire pegó un brinco. Sus ojos buscaron a los de su compañero quien mantenía su atención puesta en el camino - ¿Qué?
-Te acabas de enterrar las uñas. ¿No es suficiente con tener el brazo fracturado para que también quieras lastimarte la piel?
La tamaraneana frunció el ceño, desviando la mirada. Nuevamente la ira, que tanto intentaba esconder y negar, quería invadir su mente y su corazón. Respiró profundo y luego negó en silencio, regresando su atención al paisaje.
Escuchó a Cyborg suspirar con pesadumbre - Son cosas que pasan, Star. Todos, sin excepción, hemos salido heridos alguna vez.
La chica apretó sus puños – Yo no. No puedo.
-¿Eh?
-Cada vez que alguien logra herirme físicamente, me hace sentir… débil.
Cyborg frunció el ceño y estacionó bruscamente, desconcertando a la chica. Él volteó para mirarla y la obligó a alzar la barbilla – Ey… ¿Qué es eso? ¿Desde cuándo mi chica favorita se considera débil?
Los ojos de Starfire se cristalizaron por fugaces instantes ante su tono fraternal y sonrisa cálida. La misma que le daba su Karnofka cada vez que algo así pasaba.
-Un tamaraneano no puede abandonar una batalla solo por una simple fractura – Su tono de voz solemne y frío le causó un escalofrío al chico robot – Desde que nací, me han criado para soportar las más crueles torturas en silencio. Mi cuerpo está hecho para ello. Los tamaraneanos quizás no sean los seres más evolucionados del universo y eso hace que los otros planetas se crean con el derecho de pisotearnos e intentar domarnos bajo el miedo… – La chica miró su brazo amoratado y con ahora cuatro pequeñas lunas menguantes de color rojizo sobre su piel -… es por eso que debemos pelear, y nuestra fortaleza física es nuestra mayor virtud.
-Star…
-Desde que llegué a la tierra, me prometí a mí misma que nada ni nadie volvería a lastimarme, jamás… mucho menos de manera física – Apretó los labios, intentando contener el sollozo que quiso escapar de su garganta – Me prometí no volver a ser débil.
-…
-Mi deber… no, Nuestro deber como los Jóvenes Titanes es seguir luchando sin importar las consecuencias, es por eso no estoy tan molesta… especialmente con Robin.
-Él solo quería protegerte.
-No. Él solo quería evitar que dañara a Gizmo más de lo que me dañó a mí.
Un denso silencio se instaló en el lugar. Cyborg observó a la chica y no pudo evitar estremecerse al darse cuenta que interiormente, Starfire era la más vulnerable de todos, y la que al parecer guardaba más tristeza y soledad. Aun cuando siempre estuviese sonriendo. Aun cuando siempre quisiera subirles el ánimo. Ella era la que más sufría de todos ellos.
Cyborg finalmente asintió y volteó para acomodarse en su asiento, encendiendo el auto en el proceso –Puede que tengas razón pero Gizmo no vale tus golpes. Así que estoy de acuerdo con Robin en no dejarte patearle el trasero - Starfire se sobresaltó - Además te recuerdo que no estamos en Tamaran – La tamaraneana no pudo evitar desconcertarse cuando notó la cálida sonrisa de su amigo por el retrovisor – No eres débil por salir herida de una batalla. Serías débil si no te levantaras y siguieras adelante, como siempre lo haces –Cyborg reingresó a la autopista, ignorando la anonadada y brillante mirada de la chica – Y ten por seguro que nuestros amigos le darán una lección, especialmente Robin – Intencionalmente centró su mirada en ella, haciéndola sonrojar – Quizás no somos guerreros tamaraneanos pero sí somos fuertes. Y lo que nos hace más fuertes es el hecho de que formamos un equipo y que nos cuidamos los unos a los otros.
-Pero, Cyborg… yo no puedo renegar mi esencia. No soy una terrícola. Por eso yo…
-No. No lo eres, Star. Pero lo que sí eres es un titán. Un miembro vital para el equipo. No un arma de guerra.
La joven titán sintió que algo se estrujaba en su corazón e inevitablemente sus ojos se llenaron de lágrimas. Asintió en silencio y desvió la mirada, parpadeando en un intento por deshacerse de ellas antes de que Cyborg lo notara. Al parecer lo había conseguido ya que el chico comenzó a hablarle de un sinfín de temas que la hacían reír por breves instantes, alejándola del sabor amargo de una batalla perdida.
Al llegar a la torre, él le ayudó a bajar y luego desordenó sus cabellos juguetonamente – Cambia esa cara, pequeña. No querrás que Robin se entere de esas locas ideas tuyas, ¿verdad? – Ella negó. Sabía que si algo así sucedía, el chico maravilla le daría un sermón que a decir verdad, no tenía ganas de escuchar – Vamos. Tenemos trabajo que hacer aquí antes de que los demás vuelvan.
Starfire lo observó unos segundos mientras se alejaba, intentando recordar cuándo había sido la última vez que alguien había curado sus heridas sin poderlo recordar. Y por primera vez, en muchos años, se sentía como alguien y no como algo.
Ya no se sentía sola…ni mucho menos débil.
/
Ocho.
Sé que esto puede salir un poco de la Starfire de la serie, es decir, siempre la vemos sonriente y claro… en más de una ocasión ha sido lastimada y no arma un berrinche por eso, pero todos tenemos un pequeño grado de oscuridad que nos hace ver, aunque sea unos instantes, todo negro. Nos regimos siempre por un "Deber ser…" del cual es muy difícil salir, por lo que implica un trabajo constante. Quise graficar aquí parte de ese proceso. El deber ser fuerte ante todo, pero siempre hay alguien que nos recuerda que no somos cosas, sino seres que sienten y que tienen derecho a ser vulnerables, y por tanto, tener un momento de debilidad.
La razón por la cual me gusta el personaje de Starfire, es que no vive en el pasado. Vive su presente y disfruta de las cosas sencillas, pero siempre me cuestioné si tanta felicidad no era más que una mera pantalla. Por eso hice esta viñeta.
¿Y por qué es Cyborg quien la contiene y no Robin? Ah… porque para Robin tengo algo mejor jajaja… y Cyborg es uno de los personajes con quien Starfire establece un vínculo fraterno y de compañerismo más sólido. Sería como su mejor amigo.
Creo que me excedí.
Bien. Como siempre, muchísimas gracias a quienes leen, comentan, me dejan en favoritos y siguen esta historia. Me hacen inmensamente feliz!
Les deseo una excelente semana, y l s espero en la siguiente actualización!
Besos
Cariñosamente
_NinfaOscura_
