Las aventuras y desventuras de una alienígena

ACLARACIONES:

-DiAlOgO…

-PeNsAmIeNtOs…

-FlAsH bAcK-

O*O*Cambio de escena

Esta demás decir que Teen Titans no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B

Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)

*o*o*o*o*

10. La pizza todo lo cura

Starfire cocinaba sus platillos tamaraneanos todo el tiempo, para los titanes eso ya era una costumbre. Y como tal, ellos ya tenían mil excusas para dejarla a solas cuando la veían aproximarse a la cocina. Aunque no faltaba la ocasión en que los pillase desprevenidos y las veces en que ella cuestionó sus actos de escapismo, no les quedaba más que elaborar un sinfín de pretextos estúpidos y poco creíbles que ayudaban –no siempre, claro está - a huir de la degustación de esos exquisitos manjares extraterrestres.

Pero en esta ocasión ocurrió algo increíble.

Robin tardó un poco en asimilar del todo la situación, de la misma forma que les sucedió a Raven y a Chico Bestia, los cuales estaban desde hacía un rato observando anonadados la escena. Star estaba preparando algo normal.

Y no cualquier cosa. Ella estaba preparando su mayor debilidad…

Pizza.

Los tres titanes la observaban tararear una canción mientras hacía volar una de las tantas grandes y normales masas que estaban a la espera de ser bañadas en salsa y decoradas con sabrosos condimentos, verduras, carnes e incluso toffu.

Con extremada cautela, intercambiando una que otra mirada de recelo, se acercaron a la encimera donde ya había unas cuantas pizzas listas para colocar en el horno, lugar donde se cocían otras más y cuya apariencia aumentaba su apetito.

-¡Starfire! – Robin no pudo ocultar la sorpresa en su voz, cosa que captó la atención de la chica – ¿Tú cocinaste todo esto?

La tamaraneana esbozó una gran sonrisa ante sus expresiones de asombro- Así es

Chico Bestia silbó con entusiasmo, saboreando la enorme pizza de vegetales que salía del horno-¡Vaya! ¡¿Y a que debemos este banquete?!

Starfire se sacó los guantes y secó su frente – Bueno quise hacer algo para…

-¡Nosotros! – Completó el metamorfo, sentándose lo más cerca posible de su objetivo- ¡No debiste! – Antes de poder siquiera tocarla, ella golpeó su mano- ¡¿Por qué me golpeas?! ¡Esa es mía, ¿no?!

-Es cierto, pero aun no puedes comer – Reprendió con voz dura, regresando a la última masa que quedaba por sazonar

-¿Qué? ¿Y por qué no?

-Porque falta el invitado principal.

-¿Invitado principal? – Preguntaron al unísono.

En ese momento Cyborg ingresó a la sala, totalmente desanimado. Las últimas semanas el chico se veía muy deprimido, sin razón aparente. Hasta que esa tarde Starfire se dio cuenta de la razón. Iba hacia su alcoba cuando por accidente miró la puerta de la habitación de su compañero ligeramente abierta. De primera había pasado de largo, pero algo la hizo devolverse. Se asomó con cautela y vio como él hacía poses frente su espejo. La joven no pudo evitar entristecerse al darse cuenta que estaba usando su anillo holográfico. Era el único medio por el cual Cyborg podía recuperar su apariencia aunque fuese por breves minutos.

En ese instante comenzó a idear alguna forma de poder animarlo y no tardó en encontrarla.

¡Pizza! ¡La pizza todo lo cura! – Le había dicho el mayor un día en que Chico Bestia estaba deprimido.

Con eso en mente se apresuró en averiguar el cómo se preparaba aquel platillo, pues sabía que con lo decaído que se encontraba el chico no querría salir a ninguna parte. Y así pasó un par de horas hasta que sus compañeros ingresaron y la encontraron en plena preparación.

El aroma golpeó de lleno la nariz del Android quien alzó la mirada para buscar el foco que hizo rugir su estómago. Se desconcertó al ver a sus compañeros con una ligera sonrisa y a una Starfire con la cara manchada de masa y algo de harina.

-Eh… ¿Hola?

-¡Cyborg!

La tamaraneana se acercó a él y lo abrazo tomándolo por sorpresa, y a su líder también, pero este último intento disimularlo.

-¿A qué debo este gesto? No es que me moleste, pero me sorprende.

Starifire sonrió ampliamente – Te estábamos esperando – Lo arrastró hasta la mesa donde el resto ya se había instalado para comenzar a comer de una vez

Los ojos del chico cibernético brillaron ante la variedad – ¡Buuyaa! ¡¿Quién preparó esto?!

Robin sonrió – Starfire lo hizo.

-¿Qué? – Cyborg miró a la chica que lo saludaba sin deshacer su amplia sonrisa -¿En serio, Star?

-Sí.

-¿Y a qué se debe?

-Pues… has estado triste últimamente y pensé que algo de comer podría animarte – El chica miró las pizzas y sonrió con un dejo de tristeza al darse cuenta de que ella conocía el motivo de su decaimiento.

-Ya veo.

La joven colocó una mano sobre su hombro - Sé que esto no cambiará las cosas pero creo haber escuchado alguna vez que la pizza lo cura todo…

El mayor parpadeó con desconcierto y luego comenzó a reír, desordenando los rojizos cabellos de la chica con cariño fraternal – Gracias, pequeña. Esto significa mucho para mí.

La chica soltó una pequeña carcajada risueña. Sus ojos buscaron los del resto de sus compañeros y no pudo evitar sonrojarse al ver la sonrisa de su líder. Ella desvió la mirada y luego apuntó las pizzas - ¡Por favor amigos, coman!

Sus compañeros no tardaron en cumplir su petición y por primera vez, desde el tiempo que la conocían, pudieron disfrutar por completo la comida de Starfire.

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Diez!