Tarde, muy tarde, lo sé, pero como bien dicen...mejor tarde que nunca ¿no? Espero que les guste el capítulo uwú abajo dejaré las parejas definitivas :


¿Estás bien? —El moreno comenzó a revisar con la mirada a su compañera—

Vicktor, por enésima vez, sí, estoy bien. —Xyne bufó por lo bajo antes de sentir como se colgaban de su cuello—

Esa mocosa. —Susurró Cassiopea con un leve mohín—

Lo bueno es que no le pudo hacer nada. —Comentó Nymeria con orgullo, cuando todos llegaron a la entrada del instituto se toparon con un coche negro— Creo que han venido a por mi, ¡hasta mañana! —La chica se despidió con dulzura mientras entraba en el auto y acto seguido éste arrancaba—

Tengo entendido que siempre la traen y la recogen ¿no? —Alexy miraba curioso como el coche se alejaba—

Sí...sus hermanos son muy protectores. —Respondió con una sonrisa la albina—

Hablando de familia...Cass, nunca nos has hablado de la tuya. —Era el turno del gemelo ojiazul, quien se acercó hasta la chica y apoyó su codo en la cabeza de ella—

Creo que me voy a dar prisa. —De un momento a otro, comenzó a caminar rápido para alejarse del grupo—

¿Qué le habrá picado? —Todos miraron a Dimitry mientras éste negaba con la cabeza—

No le gusta hablar de su familia. —Aquella voz llamó la atención de todos los chicos, una hermosa chica que no sobrepasaba el metro cincuenta y cinco los miraba con el ceño levemente fruncido, su cabello caía en perfectos tirabuzones hasta la mitad de su espalda, sus ojos de un lindo color café claro transmitían respeto hacia el mayor de todos—

¿Acaso tú sabes algo, Anyeline? —Preguntó Armin sonriendo—

Se tiene que ser muy tonto como para no saberlo. —Dijo en voz baja Xyne con una sonrisa burlona—

¡¿Tú también sabes algo?! —De un momento a otro Alexy se encontraba moviendo a la morena de un lado a otro—

Tampoco es tan complicado...—La recién llegada se fijó en las personas que comenzaban a salir de las clases— Aquí no les puedo decir lo que sé, si quieren podemos ir a casa de Cass.

Pero nos lo dices. —Con las mejillas infladas, el ojivioleta se le acercó y rodeó su hombro con su brazo—

Que pesados. —Suspiró profundamente— Yo me enteré cuando la conocí...—Comenzó a contar mientras todos caminaban detrás de ella—

~.~.~.~.~FlashBack~.~.~.~.~

¿Estás bien? —Cassiopea se acercó rápidamente a la chica que se encontraba en el suelo—

Sí, no te preocupes. —Contestó algo distante Anyeline—

Vi como Ámber provocaba tu caída, es una estúpida. —Comentó por lo bajo mientras la ayudaba— Vamos, te acompañaré a la enfermería.

He dicho que no hace falta. —Intentó soltarse del agarre pero no pudo—

Vaya carácter, debo decirte que no me intimidas. —Con una sonrisa, comenzó a caminar con ella— Soy Cassiopea Onisse, mucho gusto.

Yo soy Anyeline...—Susurró con un pequeño sonrojo—

Bueno, Anyeline, hemos llegado, siempre que necesites estaré por aquí. —La albina se despidió con una pequeña sonrisa—

¡Buenas tardes Mamá! —La pequeña caminó lentamente hasta su madre y besó su mejilla—

¿Pero qué te ha pasado? —Preguntó preocupada al ver el vendaje que llevaba su hija en la rodilla—

Oh, no es nada mamá, me caí pero...una chica muy amable me ayudó. —Respondió sonriendo mientras se sentaba—

¿Sí? ¿Y puede saber tu madre el nombre de esa chica tan amable? —Dijo riendo—

Cassiopea Onisse. —Al decir esto, vio como su madre dejaba de reír— ¿Ocurre algo, mamá?

¿Dijiste Cassiopea Onisse? —Al ver como asentía, se sentó a su lado— Que pequeño es el mundo.

¿La conoces? —Anyeline estaba curiosa—

Su madre es Antiope, se encuentra al mando de la legión encargada de acabar con los Serafines. —Respondió sonriendo—

~.~.~.~.~FinFlashBack~.~.~.~.~

¡¿QUÉ?! —Gritaron los gemelos a la vez—

Que molestos. —Xyne se adelantó cansada, al llegar a aquel portal tocó el número que tan bien se sabía y entró nada más abrirse la puerta—

¡ESPERA! —Armin y Alexy corrieron antes de que la puerta se cerrara—

Y supongo que por esto Cass no quería que lo supieran. —Comentó en voz alta la morena de ojos cafés—

¿Xyne? —La albina asomó su cabeza por la puerta esperando encontrarse los ojos violáceos de su amiga, tal fue su sorpresa al ver como los dos gemelos se abalanzaban sobre ella—

¡¿POR QUÉ NO LO DIJISTE?! —Alexy agarraba sus hombros con fuerza—

¿El qué? —Ladeó la cabeza confusa—

¡Que tu madre es la señorita Antiope! —Gritaron emocionados—

—Cassiopea tragó pesado mientras intentaba levantarse— Porque no lo veía necesario.

¡¿Estás loca?! ¡Cass, tu madre está a cargo de la legión encargada de luchar contra los Serafines! —Alexy tenía estrellas en los ojos, hasta que sintió un golpe en su cabeza—

Deja a mi hermana tranquila. —Dijo Dimitry con autoridad entrando en su casa—

Ahora en serio, no me gusta hablar de mi madre por eso mismo. —Bufó molesta sentándose en el sofá negro que adornaba el salón—

Lamento mucho habérselo dicho...—Anyeline abrazó a la chica con cariño, recibiendo una caricia en su cabeza—

Tarde o temprano se habrían enterado, mamá es muy importante después de todo. —Ocultó la mirada bajo su flequillo—

No es por nada pero Cassiopea no está muy unida a su madre que digamos. —Comenzó a hablar Dimitry mientras Xyne entraba en la cocina y cogía un zumo—

¿Por qué? La señorita Antiope se ve como alguien que quiere a todos los suyos. —Respondió el gemelo de ojos azules, el silencio reinaba en aquel salón de paredes blancas—

Oigan, mi madre me quiere muchísimo, siempre me lo dice, pero yo opté por no tomarle cariño después de que...—La lengua se le trabó, vio la mirada preocupada que Xyne le daba, era una de las pocas que sabía la historia—

¿Después de qué? —Preguntó Alexy, ganándose una mirada asesina por la morena de ojos violáceos—

¿Nunca se preguntaron por qué tanto odio entre Quimeras y Serafines? —Dijo Cassiopea con algo de burla— Antes, eran tres los encargados de liderar el ejército de las Quimeras.

¿Tres? Nunca me habían contado eso...mis padres sólo nos hablaron de la señorita Antiope. —Armin escuchaba atentamente todo lo que la chica albina contaba—

Tal vez porque el primer ataque que recibimos se dió cuando ustedes eran muy pequeños. —El castaño de ojos rojizos se acomodó al lado de su hermana pequeña y le puso una mano en el hombro—

Aquel día yo me encontraba en casa de Nymeria, desde que nacimos estuvimos juntas, prácticamente porque...sus padres eran las otras dos personas encargadas de liderar el ejército junto a mi madre. —Los gemelos y el moreno de ojos ámbar abrieron la boca en una pequeña "o" al escuchar aquello—

¿Qué? Eso no puede ser posible. —Vicktor frunció el ceño levemente—

Es muy posible. —Declaró Cassiopea fijando su mirada en la moqueta color vino que se encontraba bajo sus pies— No saben nada de ellos porque murieron en ese ataque.

¿Qué? —Los gemelos miraban incrédulos a la albina—

Lo digo totalmente en serio ¿Por qué creen que los hermanos de Nymeria son tan protectores con ella? —Nada más cerrar los ojos, lo ocurrido en aquel momento se hizo presente en su cabeza—

~.~.~.~.~FlashBack~.~.~.~.~

¡Así no! —Una pequeña albina de unos cuatro años se encontraba en el patio de una hermosa casa jugando con una niña hermosa, parecía una frágil muñeca de porcelana, el cabello violeta claro, pareciendo casi blanco, lo llevaba suelto y algo desarreglado—

Pe-pero...—Nymeria dejó de hablar al escuchar como tocaban el timbre de su casa, al asomarse pudo ver a una hermosa mujer albina, su armadura blanca estaba manchada en varias partes de un tono rojo carmesí—

¿M-Mamá? —Cassiopea abrió los ojos al ver a su madre allí, con sangre en su armadura y pequeños cortes en su cara, de un momento a otro tanto ella como Nymeria fueron atrapadas entre sus brazos—

Lo siento tanto...—Susurraba Antiope mientras pequeñas lágrimas caían por sus mejillas, Nymeria no entendía lo que estaba pasando—

Señorita...—Un joven de cabello negro y ojos grises se quedó parado al lado de las niñas, en ese momento los orbes violetas de Antiope le miraron con dolor—

Devon...lo siento mucho pero...no pudimos hacer nada. —Antiope sentía como aquellas palabras mataban al chico, sus padres habían sido asesinados ese mismo día por un Serafín—

¿Mamá? —Nymeria miró a su hermano mayor— ¿Y mamá? —Volvió a preguntar, solo para ser abrazada por el moreno—

Cass...—La albina miró a su única hija y la abrazó también con fuerza, desde ese día, Cassiopea entendió que si amaba tanto a su madre como lo hizo Devon con los suyos, no podría soportar su pérdida.—

~.~.~.~.~Fin FlashBack~.~.~.~.~

Ahora, nadie dirá que yo conté esto ¿entendieron? —La mirada que Cassiopea les lanzó era de odio infinito.—

Señora sí señora. —Dijeron los chicos al unísono—

Pobre Nymeria...—Anyeline se aferró al brazo de Cass y susurró en su oído— ¿No piensas decirles nada sobre tu padre?

No. —Al escuchar aquella palabra sus ojos se volvieron fríos. ¿Padre? Ella no tuvo nada de eso.—

Era una tranquila mañana en las calles parisinas, un grupo formado por cuatro chicos y cuatro chicas caminaba a la par, todos iban vestidos con colores oscuros, en el lado contrario de la acera, un grupo formado por cinco chicas y cuatro chicos hablaban con tranquilidad, a diferencia de los otros, ellos vestían con ropas de tonos claros.

Parecían el reflejo de un mundo paralelo.

¿Cass, estás bien? —Nymeria, quien llevaba un hermoso jersey negro con una luna en el centro y unos pitillos negros, se acercó a la albina y pellizcó su mejilla levemente—

¿Qué? Ah...sí. —Asintió con la cabeza y desvió su mirada hacia la acera contraria, topándose con los ojos bicolores de cierto albino, frunció el ceño al ver su sonrisa— No soportaría estar en la misma habitación con ellos.

¿Crees que los demás sí? Yo preferiría el destierro. —Dijo Xyne matando con su mirada a Angelique—

Tranquilas chicas, ya verán como no pasa nada, después de todo la directora no estaría dispuesta a poner en bandeja una pelea entre dos grupos ¿no? —Las palabras tranquilas de Alexy lograron calmar al grupo, pero al entrar en el instituto fueron interceptados por la profesora Delanay—

A dirección, ahora mismo. —Su mirada daba miedo, Anyeline estaba dispuesta a reclamar pero Xyne se lo impidió agarrando su mano—

Ella no es el profesor Farres, una sola protesta y nos veo castigados durante varios días. —Susurró la morena a su amiga para acto seguido comenzar a caminar junto a los demás—

¿Crees qué les castigarán varios días? —Preguntó Amy al ver como pasaban todos delante de ella y sus amigos—

Ojalá, son unos bestias, incluso creo que sería mejor para todos si los expulsan de una vez. —Dijo Ámber en voz alta y con tono de autoridad— Hablaré con papá para que meta presión, a ver si se van.

Yo no me iré de aquí hasta que no le haya dado una buena a esa barbie. —Nymeria se giró y miró con frialdad a la rubia de ojos ámbar, alzó su mano cerrándola en un puño pero al minuto sintió como agarraban su brazo con cuidado—

No te preocupes Nym, encontraremos una forma de hacer que se trague sus propias palabras. —Cassiopea sonrió divertida—

—La pequeña asintió con la cabeza, las dos chicas entraron las últimas en el despacho de la directora, cerrando la puerta tras ellas—

¡¿QUÉ?! —El grito de Xyne resonó incluso fuera del despacho, asustando a los alumnos que pasaban por el pasillo—

Señorita Shabdiz baje la voz. —Dijo la directora con el ceño fruncido—

No puede hablar en serio. —Fue el turno de Cassiopea, se acercó a la directora y con sus orbes violáceos la miró desafiante—

No me intimida señorita Onisse, ahora por favor, retirense al aula que les ha sido asignada. —Con calma, se dirigió a la puerta y la abrió, haciendo un gesto a los chicos para que fueran saliendo.—

Espero que sea consciente de lo que acaba de hacer. —Susurró Anyeline— Si alguien resulta herido, es responsabilidad suya. —Esto último lo dijo en voz alta, sorprendiendo a los alumnos de primer y segundo año, nadie se había atrevido a hablarle así a la directora—

¿Qué fue lo que dijiste antes de entrar, Alexy? —Vicktor miró a su compañero y un tic se apoderó de su ojo derecho, a medida que pasaban por los pasillos podía ver las caras curiosas de los alumnos menores, esto le molestaba—

Yo pensé que no sería capaz. —Respondió con calma el susodicho, éste se detuvo al ver que una chica morena de ojos verdes se interponía en su camino— ¿Sí?

¡T-toma! —La chica extendió un sobre rosado hacia el chico, llamando aún más la atención de todos los presentes—

—Alexy miró a su hermano y después a sus compañeros, ignoró a la chica y siguió caminando hacia el aula, la única que se quedó atrás fue Nymeria—

¿Nym? —Cassiopea se acercó a paso ligero a su amiga y vio cómo miraba a la morena, estaba llorando—

¿Qué le pasa? —Preguntó sin expresión alguna en el rostro—

¿Qué? —La albina parpadeó confusa—

A esa chica, le sale agua de los ojos. —Señaló con su dedo a la chica, quien al momento salía corriendo de aquel lugar—

¿Lo dices en serio? —Cass no se lo podía creer, le entraron ganas de reírse—

Es en serio. —Dijo con seriedad comenzando a caminar—

¡Estaba llorando! —Respondió riendo—

¿Y eso qué es? —Volvió a cuestionar mientras entraban en el aula—

A veces no te entiendo. —Confesó la ojivioleta suspirando, al entrar fijó su mirada en los asientos del fondo, estaban siendo ocupados por sus amigos, nada fuera del otro mundo—

Y se vino lo bueno. —Dijo Armin riendo, colocó sus pies encima de la mesa y acto seguido sacó su amada Psvita—

Ustedes siempre viven así de felices ¿no? —Esa voz tomó por sorpresa a los presentes, Nathaniel se encontraba de pie en la puerta, detrás de él se encontraban los demás—

Que sea así no te importa. —Respondió Xyne con pereza apoyando su cabeza en la mesa—

Qué maleducados por favor. —Susurró Aimée abrazando sus propios brazos—

Lamentamos mucho no ser de su agrado su majestad. —Cassiopea se puso de pie y se acercó hasta la chica para hacer una torpe reverencia y luego reírse en su cara—

Como te atreves. —Ámber se mordió el labio inferior con fuerza a la par que se colocaba delante de la albina y alzaba su mano para acto seguido darle una bofetada que resonó por todo el salón—

—Xyne abrió los ojos como platos al verlo, Anyeline se llevó la mano a la boca, miró al hermano mayor de la albina, éste estaba siendo sujetado por los dos gemelos, Vicktor se encargaba de sujetar a Nymeria—

PfffffAJAJAJAJAJJAJA. —El pelirrojo comenzó a reírse al ver lo que había ocurrido, ganándose una mirada de desaprobación por parte de todos—

¿Qué crees que haces? —De un momento a otro Nymeria se encontraba frente a la rubia—

¿Disculpa? No hablo el idioma de los estúpidos. —Respondió con burla—

Ámber creo que te estás pasando. —Madeleine puso una mano sobre el hombro de su compañera—

No, es hora de dejar claro quién carajo está al mando en esta escuela. —Su mirada mataba a todos los que no formaban parte de su grupo—

Te dije que no le hicieras daño a mi familia. —La voz de Nymeria sonaba fría y distante, cerró su mano formando un puño y lo lanzó contra la mejilla de la rubia, quien cayó al suelo de rodillas llevándose la mano a la mejilla—

¡Oye! —Gritó Nathaniel al ver cómo atacaban a su hermana—

¡Ni se te ocurra tocarlas Nathaniel! —Dimitry se hizo paso entre los suyos, Xyne se colocó a su lado y al llegar a Cassiopea se arrodilló—

¿Estás bien? —Revisó su mejilla, estaba roja—

—La albina asintió con la cabeza, no era el momento de ponerse a llorar, se puso de pie y se acercó a su hermano— No vale la pena, en serio.

No Cass, no pienso permitir que te hagan daño y encima se hagan los inocentes. —Respondió el mayor mirando al rubio con rencor y odio—

¡Ustedes también nos hicieron daño! —Gritó el rubio señalando a su hermana, la rubia estaba siendo ayudada por Aimée y Angelique—

—La risa de Anyeline se hizo presente— Que cínicos.

—Entre todo el odio presente en aquella sala, una persona se atrevió a dar unos pasos hacia delante, Lysandro quedó frente a la albina, sacó su pañuelo y una botella de agua que llevaba para los ensayos, mojó el pañuelo para acto seguido hacer presión en la mejilla de la chica—

—Castiel abrió los ojos al ver lo que su mejor amigo estaba haciendo—

—La albina sintió como sus mejillas se tornaban de un color rosado y desvió la mirada hacia su hermano, el cual se encontraba a punto de enfrentarse con el alumno más pulcro de todo el instituto—


CHAN CHAN CHAN y se vino lo bueno como bien dijo Armin XD ay por dios, Miaw te agradezco por meterme presión, estoy a gusto con esto :') espero que les haya gustado, perdonen los fallos ;_; Ahora las parejas.

Quimeras:

MiawChú~ Nymeria D'Elirium. —Castiel.

Desbun~ Xyne Shabdiz. —Nathaniel.

An Scrawl~ Anyeline Ompel. —Kentin.

TheKouSisters~ Cassiopea Onisse. —Lysandro.

Serafines:

Kuromu Black Shishio~ Aimée Heider. —Dimitry.

MisaPrince~ Madeleine Seraphina Morgenstern. —Vicktor.

AiliGuby~ Amy Elizabeth Greifswald. —Armin.

Haruka Heider~ Angelique Heider. —Alexy.

Y eso sería todo, yo ya salí por lo que tendré tiempo para escribir un poquito más ;/_/; que tengan una hermosa noche, se despide: ~Saku.~