Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, por lo que no gano nada con esto. Lo que es una pena, porque necesito dinero.

Y aquí tenemos otro capítulo. Ahora estamos con una Ginny como la conocimos en Harry Potter y la Piedra Filosofal, justo después de encontrarse con Harry en el andén 9 y 3/4.

Creciendo con los Weasley

IV

Era terrible.

Ron, Percy y los gemelos se acababan de ir al colegio y la habían dejado sola. Todavía le faltaba un año para entrar a Hogwarts y era una porquería. Ginny quería ir al colegio, no quedarse sola en casa con mamá y papá.

Además, había visto a Harry Potter. Era nuevo, como Ron.

—¿Cómo les fue?

Bill estaba en su última semana de vacaciones en la casa. En unos días se iría a Egipto y no lo verían hasta Merlín sabía cuándo.

—Bien, Ron estaba nervioso, pero no tuvimos problemas —respondió mamá, sentándose a la mesa mientras se servía una taza de té—. Y no te imaginas a quién nos encontramos por ahí.

—¿A quién?

—Harry Potter —interrumpió Ginny—. Tiene la edad de Ron, Bill. Es muy bajito.

—Estaba completamente solo —dijo mamá, bebiendo de su taza y suspirando. Mamá siempre suspiraba—. Es increíble, la verdad. No puedo creer que nadie se haya tomado la molestia de ir a dejarlo. A un chiquillo de su edad… Al menos pudimos ayudarlo un poco.

—¿Y? ¿Qué tal es?

—Es un niño normal. Aunque sospecho que no debe comer mucho, estaba muy delgado —suspiró mamá—. Quizás debería decirle a Ron que se fije en que coma bien.

—Pobre chico, no querría ser él —comentó Bill.

Por unos momentos, nadie más dijo nada. Ginny estaba emocionada. ¡Había visto a Harry Potter! Aunque mamá le había dicho que no lo mirara mucho porque no era una exhibición. Parecía que se olvidaba de que Harry Potter era el héroe más grande de todo el mundo mágico. Ginny sabía que había habido una guerra y que sus padres no querían hablar de eso. Sabía que sus tíos Gideon y Fabian habían muerto por eso. Y que, de alguna forma, Harry Potter había logrado salvarlos a todos.

Tenía que ser un chico genial. Ojalá que Ron se hiciera amigo de él, así Ginny podría conocerlo.

—Renacuajo —Bill la sacó de sus ensoñaciones dándole un golpecito en los hombros—. ¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta en escoba? Tengo que aprovechar los pocos días que me quedan aquí.

—Tengan cuidado —dijo mamá, mientras Ginny asentía con emoción—. No vueles demasiado alto, ni hagas tonterías en el aire. Sabes que tu hermana se puede caer.

Cuando los dos salieron de la casa, Bill llevaba a su hermana pequeña de la mano y su escoba apoyada en el hombro. Al perder de vista a la señora Weasley, Bill miró a su hermana y le guiñó el ojo con complicidad.

—¿Vamos a volar alto y hacer tonterías en el aire, verdad renacuaja? —le dijo a la niña, que le devolvió una sonrisa de oreja a oreja al tiempo que asentía con entusiasmo—. Recuerda, no se lo digas a mamá y afírmate bien de mí cuando estemos volando.

Ginny le guiñó el ojo de vuelta. Cuando Bill daba vueltas en el aire, ella cerraba los ojos, se aferraba a él y sentía el viento en su rostro. La mejor sensación del mundo.

Volar con Bill era lo mejor del mundo mundial.


Ron nunca dice que Bill no los visita seguido. En este caso, me he tomado la libertad de imaginarme que ese año fue a visitar a su familia por un par de semanas en verano. Y por supuesto que es el hermano que ayuda a Ginny a hacer cosas peligrosas (un poco como Fred) y gracias a quien Ginny hace cosas que normalmente tendría prohibidas (pero sin decirle a Molly).

¡Hasta el próximo capítulo!

Muselina