Primera noche
Parte uno
M.- Ustedes están algo locos lo saben? – le decía al neoyorkino – el viaje desde NY hasta San Francisco en auto es muy largo y cansador
J.- Claro que lo sé, ya viajamos de NY a LA cómo tres veces – conto mientras se colocaba su mochila en la maletera del auto antes de comenzar la travesía – pero no vas a convencerla de que mande a la rubia a su casa de otra manera
M.- Con todo el dinero que tiene porque no contratamos un avión privado y vamos con la rubia hasta su casa, la dejamos sana y salva y regresamos – sugería – así nos ahorramos el cansancio.
J.- No te entiendo Matt – agarro la mochila del chico pero no la guardo en la maletera - aun estas a tiempo para no acompañarnos así que piensa bien lo que quieres hacer – lo miro serio, no quería pasar todo el viaje escuchando al chico quejarse todo el tiempo
M.- No, no, de querer ir obvio que si quiero, ya quiero ver la cara de la rubia cuando se despierte, solo decía porque imagino que no va a ser un viaje muy placentero cuando la rubia despierte.
J.- Dianna es una persona muy agradable – defendió
M.- La Dianna que tú conoces si, debe ser un gran ser humana, siempre he escuchado cosas buenas de ella, pero esta Dianna – miro dentro del auto – no tienes la menor idea de lo que nos espera
J.- Pues eso solo lo sab….
L.- Nos vamos o qué? – pregunto sacando la cabeza por la ventana del auto, ella había sido la primera en dejar su mochila y subir al auto. Jonathan miro al modelo, preguntándole con la mirada si ponía su mochila en el coche o no?
M.- Yo manejo primero – exclamo, guiñándole un ojo a Jon y acomodándose en el asiento del conductor – Jon sonrió y guardo bien la mochila para después rodear el auto, subirse a él y tomar el GPS para comenzar su tarea de copiloto. – Bien y entonces hacia donde debo ir capitán? – pregunto sonriendo y haciendo sonreír a los dos neoyorkinos.
TREINTA MINUTOS DESPUES
M.- No podemos salir de la ciudad sin comida – insistía
J.- Matt comimos hace poco más de cuatro horas, técnicamente no deberíamos de comer nada hasta mañana
M.- Yo no voy a aguantar conduciendo toda la noche sin comida
J.- ¿Piensas comer mientras conduces?
M..- No me refiero a comida, comida tonto. Necesito cosas que me mantengan despiertos
J.- Sabes que vamos a ir rotando posiciones y que no vas a tener que conducir toda la noche no? Además va a amanecer en cuatro horas mas no es como si….
L.- Ay Dios – interrumpió – pueden callarse de una vez por favor – pidió ya cansada de que sus dos amigos tuvieran que tener esas conversaciones todo el tiempo – para en la primera gasolinera que veas Matt, ahí compraremos todas las chucherías que quieras está bien – exclamo dejando a los dos chicos callados durante un buen rato hasta que el GPS les indico que había una gasolinera cerca de ellos y que sería la última gasolinera antes de salir completamente de NY. Así que o recargaban combustible y chucherías ahí, o tendrían problemas antes de llegar a la interestatal 80, así que Matt ya sabía lo que tenía que hacer. Cuando Matt estaciono el auto Jonathan fue el primero en hablar
J.- Mira Lea según esto – mostraba el GPS – luego de esta gasolinera el próximo lugar para abastecerse es como el 200 kilómetros así que qué tal si compramos galletas y refrescos o jugos de acá para así tener que desayunar en el camino – sugirió y a Lea le pareció una buena idea
L.- Esta bien – murmuro, aun se sentía rara por haberle gritado a sus amigos hace minutos atrás – compren lo que ustedes quieran
M.- No, no, tú debes de ir – dijo
L.- Pero tampoco creo que vayan a comprar toda la tienda no? Para que me necesitan?
M.- Porque yo no iré con él, yo me quedare cargando la gasolina así que ve con él un momento – la morena dudo dos segundos antes de aceptar
L.- Esta bien – espeto, no sabía muy bien cuanto tiempo podía dormir Dianna pero cuantas probabilidades habían de que despierte justo en ese momento? – Pero vamos rápido – dijo bajándose del auto y obligando a los otros dos compañeros de viaje a que bajaran con ella para hacer rápido las cosas.
DIEZ MINUTOS DESPUES
L.- Que haces acá? – le pregunto sorprendida al ver como Matt se encontraba con ellos en la tienda de la gasolinera cuando ya estaban pagando por las cosas compradas.
M.- Eeeehhhh – miro nervioso a la morena – tenemos un problema
L.- Con el auto? – pregunto asustada, que el auto se les arruine apenas empezaban el viaje era sin duda una mala señal
M.- Eeehh Nop, algo más grave – dijo
J.- Algo más grave? – según su vago conocimiento en viajes de carretera, no podía haber algo peor que tu auto se arruinara
M.- EEehhh Sip mmmm la rubia no está – informo
J & L.- ¿Qué?! – exclamaron.
CINCO MINUTOS ANTES
DIANNA
La rubia comenzó a despertarse, no porque ella quisiera realmente, sino porque su cuerpo comenzaba a necesitar una nueva posición para poder seguir durmiendo cómodamente pero al hacerlo noto que no se encontraba en una cama, estaba en un auto así que se abrió sus ojos y se sentó violentamente mirando hacia afuera esperando reconocer el lugar, como no pudo hacerlo miro hacia dentro del auto pero estaba en un auto que no reconocía por dentro así que saco la cabeza por la ventana pero estaba segura que no nunca se había subido a esa vagoneta roja en la que estaba así que se asustó. Como no había nadie dentro del auto ni cerca de él se bajó y se alejó caminando un poco, miro a su alrededor y se dio cuenta que estaba en una gasolinera así que camino hacia el baño ya que necesitaba refrescarse un poco e intentar recordar que había pasado, en donde estaba y de quien era esa vagoneta Ford en la que había despertado.
Entro al baño y busco su celular en sus bolsillos pero se dio cuenta que no lo traía consigo y maldijo ya que tampoco encontró su bolsita de marihuana. Lo único que encontró fue cincuenta dólares y algunas monedas de 50 centavos. Se quedó unos momentos en el baño intentando recordar algún número de teléfono de alguno de sus amigos que pudieran ir por ella. Cuando logro recordar el número de Kyle salió del baño y busco algún teléfono, para su suerte vio uno que se hallaba a unos metros de donde ella estaba. Camino rápidamente hasta el teléfono ya que no quería olvidarse del teléfono y necesitaba que la rescaten pronto ya que su cabeza comenzaba a doler lo que significaba que necesitaba algo de fumar lo más pronto posible.
K.- Hola? – saludo sonando claramente confundido
D.- Kyle – dijo - ¿Dónde estoy?
K.- ¿Qué? Hola?
D.- Maldición – exclamo – me escuchas?
K.- Si – respondió - ¿Quién eres?
D.- Soy yo
K.- Ok, donde estás? – pregunto
D.- No lo sé – grito – pero necesito que vengas por mí
K.- ¿Quién eres? – volvió a preguntar dándose cuenta que no había reconocido con quien estaba hablando
D.- Soy Dianna – dijo lentamente mientras ponía una moneda de las que tenía dentro del teléfono, no sabía cuánto tiempo le permitía hablar los 50 centavos que puo primero pero sabía que no podía perder la llamada porque ya había olvidado el número de su amigo.
K.- Di – grito – dónde estás?
D.- No tengo la menor idea pero necesito que vengas por mí
K.- Ok – respondió seguro por cuatro segundos – pero adónde voy? – pregunto dándose cuenta que saber dónde estaba la rubia iba a ser necesario para recogerla.
D.- No lo sé – miro nuevamente a su alrededor – estoy en una gasolinera cerca de una carretera
K.- Gasolinera y carretera ok ves algo más? – Pregunto – algo que quizá si me sirva para saber dónde buscarte
D.- Te estas burlando? – Reclamo – necesito que me salves y tú te burlas?
K.- Pero Di como esperas que te encuentre si no me dices nada que me sirva para encontrarte
D.- Aaaaggggggrrrrrrr – dijo intentando pensar cómo hacerse encontrar - Ey ahí estas – escucho la voz de un chico detrás de ella y se asustó cuando se dio la vuelta y no reconoció a esa persona
M.- Me has hecho asustar mucho rubia – hablaba mientras se acercaba a ella
D.- Oh maldición Kyle – volvió a hablar con su amigo – un vagabundo se me acerca, creo que me han secuestrado
K.- Tu solo aléjate de el – ordeno – te encontrare – dijo y corto la llamada, al parecer gasolinera y carretera iban a ser suficientes para el chico.
M.- ¿Por qué te saliste del coche? – Le pregunto – casi haces que me asesinen
D.- Mira, déjame en paz ok – comenzó a caminar
M.- Dejarte en paz? Imposible debemos de irnos de una buena vez
D.- No te conozco así que no pienso ir contigo – miraba a su alrededor en busca de ayuda
M.- No puedo dejar que te vayas Di – la llamo así sorprendiendo a la rubia
D.- ¿Cómo sabes mi nombre? – le pregunto confundida, acoso él era algún amigo y no lo estaba reconociendo?
M.- Todos saben tu nombre Di – respondió – ahora vámonos que debemos continuar el viaje
D.- Ya dije que no pienso ir a ningún lugar contigo
M.- Oh si, si vas a ir porque si no vas, van a matarme
D.- Aléjate – ordeno pero el modelo solo se acercaba más logrando que la rubia se asustara y comenzara a correr. Matt se sorprendió pero con una sonrisa comenzó a correr tras ella hasta que la alcanzo, le agarró del brazo para explicarle lo que estaba pasando pero la rubia solo luchaba por escapar. El modelo intento calmarla pero al ver que no lo iba a lograr hizo lo único que se le ocurrió. Se agacho un poco y cargo a la rubia sobre su hombro. No era tan buena idea pero solo así iba a lograr llevar a Dianna hasta el auto, confiaba en que Lea y Jon iban a poder controlarla.
D.- Bájame maldición – pataleaba – ayuda, ayuda – gritaba porque no quería que la volvieran a meter a ese auto.
M.- Tranquila rubia ya llegamos – dijo e hizo finalmente lo que Dianna le había estado pidiendo, la puso al suelo
D.- Pero quién demonios te crees que eres para tratarme así? – Exclamo golpeando el pecho del chico pero sin hacerle daño – quiero irme a casa, no tengo dinero así que consigue a otra persona para secuestrar
M.- Yo soy Matt – se presentó – y no te estoy secue… - antes de que pudiera terminar una voz conocida para la rubia sonó tras ella haciendo que se gire rápidamente mirando incrédula a la morena frente a ella.
L.- Oh Dios mío la encontraste – dijo caminando hacia ellos
D.- Pero que carajos...
