D.- Que carajos está pasando aquí? – volvió a preguntar por segunda vez comenzando a enojarse más ya que ninguno de los tres personas que tenía delante de ella hablaba
J.- Hola Di – saludo finalmente siendo consciente de que alguien debía hablar antes de que la rubia explotara. Dianna lo miro con el ceño fruncido y ya que al arecer nadie más pensaba hablar decidió enfocarse en el
D.- Me puedes decir qué demonios está pasando? – pregunto mirando a su alrededor – donde demonios estamos?
J.- No está pasando nada malo Di
D.- oh sí, creo que si está pasando algo malo, que este en algún lugar desconocido con ustedes tres solo puede significar algo malo
J.- Mira Di – seguía hablando él, porque los otros dos no reaccionaban - nos llamó Jason y….
D.- Oh maldito traidor – dijo girándose y volviendo a caminar hacia la avenida lo que finalmente provoco que la morena reaccione
L.- A dónde vas? – Pregunto pero la rubia la ignoro y siguió caminando – oyee - grito comenzando a seguirla. Dianna llego a la carretera y comenzó a caminar mientras esperaba que algún auto parara y pudiera llevarla a casa
D.- Regreso a New York, no se quien se pensaron que eran para secuestrarme en medio de la noche pero no pienso continuar con ustedes – contestaba sin detenerse
L.- En primera nosotros no te secuestramos, tú te subiste al auto voluntariamente
D.- Estaba borracha ok cuando estas borracha no haces nada voluntariamente
L.- Yo creo que estabas algo más que borracha no? – le dijo provocando que la rubia detuviera su caminar y se girara mirándola con la frente fruncida
D.- A que te refieres?
L.- Jason me llamo – comenzó a contar – y me pidió que te recogiera y te llevara a casa, cuando llegue a la casa en la que estabas pues era obvio que en ese lugar tomaban algo más fuerte que alcohol
D.- Jason está en problemas por pedirte eso pero no tienes que hacerle caso, yo estoy bien y me iré a casa y ustedes deberían hacer lo mismo
L.- Y vas a volver a casa en el auto de algún desconocido que pare y listo?
D.- Mientras vaya hacia NY si claro que lo hare
L.- Dianna necesitas ayuda
D.- Si, gracias a ustedes ahora necesito ayuda para volver a casa
L.- Tienes una casa acaso?
D.- Debo volver con mis amigos
L.- Si te metieron en donde estas metida no son verdaderos amigos
D.- No te metas con ellos Lea, porque no voy a dejar que los insultes
L.- No los estoy insultando – aclaro – solo dijo que debes alejarte de ellos a dejar que te ayudemos
D.- No necesito tu ayuda
L.- Dianna te vi drogada ok – dijo finalmente – evidentemente necesitas ayuda
D.- Que no – grito sorprendiendo a la morena – estoy perfecta, la única ayuda que necesito es de alguien que me lleve de regreso a casa de Kyle
L.- Necesitas ayuda y no quieres verlo – grito ella también
D.- No, no necesito ayuda, soy lo suficientemente grande para saber lo que necesito así que deja de decir eso
L.- te estas mintiendo, no quieres aceptar tu realidad
D.- Y a ti que te importa – siguió elevando la voz – porque quieres meterte en mi vida? Sigue en tu mundo perfecto y deja de joderme
L.- El primer paso de la rehabilitación es que el drogadicto acepte voluntariamente que necesita ayuda
D.- No necesito ayuda – repetia como un mantra
L.- Prometiste que ibas a aceptar ayuda, cuando Cory murió prometiste que si caías en este mundo ibas a aceptar ayuda
D.- Tú prometiste que no ibas a dejar de amarme así que no me hables de promesas
L.- ¿Y tú porque crees que estoy haciendo todo esto? – exclamo confesando algo que no quería y dejando a la rubia sin palabras – vas a ir con nosotros quieras o no – volvió a decir pero esta vez lo dijo firmemente para que la rubia entendiera que no tenía otra opción
D.- Estas loca – rio – no pienso viajar con el niño de Broadway y contigo y mátame antes de subirme a un auto con el gigolo
L.- ¿Quién demonios eres? – le grito ya cansada de la actitud de la rubia
D.- Esta soy yo, la verdadera yo
L.- No, esto que tengo delante de mi es solo una pobre y patética niña perdida que necesita drogarse para sentirse bien consigo misma porque no es capaz de afrontar el mundo real
D.- No hay un maldito mundo real para mí – grito enojada – no desde que tu… - se calló de golpe – no pienso hacer lo que pides – dijo – si tú quieres ir a San francisco, bien ve, salúdame a mi madre y al traidor de mi hermano, dile que no me encontraste, que me escape no se – levanto los hombros – dile lo que quieras, eres buena para inventar – dijo provocando que a la morena le entraran unas ganas de golpearla, que dijera eso la lastimo
L.- No te pases – advirtió con los puños cerrados, porque, aunque quería golpearla, ella aún tenía algo de cordura. La rubia suspiro varias veces intentando pensar que hacer. No quería por nada del mundo volver a subir al auto en el que estaban viajando pero estaba sola en algún lugar de la carretera, era de noche y, aunque nunca lo admitiría en voz alta, quedarse ahí era peligroso. Intentaba buscar una solución pero comenzaba a sentirse mal y mal enserio, sus manos comenzaban a temblar y comenzaba a sudar, necesitaba meterse algo y algo rápido.
D.- Tienes un cigarrillo? – le pregunto, sabía que el cigarro era algo muy suave pero por lo menos iba a hacer que sus manos dejaran de temblar
L.- No pienso darte nada que ayude a que te hundas aún más
D.- No lo entiendes? – Dijo suplicantemente - lo necesito
L.- Necesitas aceptar que necesitas ayuda Dianna, eso es lo que necesitas
M.- Si vienes con nosotros prometo darte todos los cigarrillos que quieras – dijo apareciendo de, solo dios sabe dónde, ninguna de las dos lo habían visto acercarse
D.- Crees que me voy a subir a ese auto solo por un cigarro? – volvía su actitud altanera mientras desviaba su mirada nuevamente a la carretera
M.- Por un cigarro de marihuana? Si lo creo – mostro entre sus dedos un cigarrillo que no era de tabaco. Lea lo miro enojadísima mientras la rubia veía el cigarro y su cuerpo le pedía que aceptara cualquier cosa pero que consiguiera ese cigarro
D.- ¿Qué quieres? – pregunto
M.- Que te subas al auto – señalo con la cabeza al mismo. Dianna miro el auto, miro al modelo, miro el cigarrillo y decidió
D.- Me bajare apenas amanezca – negocio aunque sabía muy bien que por ese cigarrillo aceptaría lo que le pidieran. El moreno solo levanto los hombros como si no le importara y le alcanzo el cigarro. La rubia camino hasta él, tomo el cigarro y sin decir nada más se fue hacia el auto
L.- Pero qué demonios haces? – le grito al chico cuando se quedaron solos
M.- Soy un genio verdad – sonrió – el chico de la gasolinera tenia uno mmmm o bueno tenía varios y se los compre
L.- Compraste varios? - fruncía la frente
M.- Si claro
L.- Estas loco o que pasa contigo? Queremos que salga de esto y vamos a darle más droga?
M.- Es la única forma en que podemos llegar con ella a San Francisco Lea – dijo pero la morena seguía negando con la cabeza – mira, ella solo sabe que tengo ese y logre que subiera al auto, deberíamos aprovechar que está ahí y seguir antes de que decida irse – dijo girándose y comenzando a caminar hacia el auto.
L.- Matt – le llamo haciendo que el chico la mirara – oculta muy bien los cigarrillos extras y ni se te ocurra mencionarlos ok. – quizás el chico tenía razón, quizá la única forma de hacer que la rubia siguiera con ellos era ofreciéndole lo que tanto odiaba, quizá mmm bueno muchos quizás que decidió eliminar de su mente en ese momento y concentrarse en volver al auto y partir lo más rápido que podían.
