Aplico un poco de subrayador verde sobre mis notas y ya me siento un poco mejor. Las reuniones con Carol me siguen imponiendo bastante y no quiero presentarme en su despacho sin haberme preparado bien. Ya es una mujer fácilmente irritable sin necesidad de darle demasiadas razones.

Me dirijo al grupo de mesas que comparto con Charlotte y el resto del equipo de Comunicación y Relaciones Públicas. Todos estamos convocados a la misma reunión para planificar el trabajo que nos ocupará durante el mes de marzo, así que nos plantamos ante su puerta puntualmente. Carol parece no vernos a través de su cubículo de cristal. Está colgada al teléfono con alguno de sus escritores. Nos hace una señal para que entremos y nos vayamos sentando sin hacer ruido.

"¿Qué dices? ¡Si me ha encantado! No debes hacer caso de todo lo que dicen esos capullos, no son más que unos amargados." Un escritor quejándose de alguna mala crítica. Veo que Fred pone cara de preocupación, él se encarga de contactar con los críticos para hacerles llegar información de las novelas que publicamos. "Nada, es una tontería. Tú ahora vete de vacaciones y desconecta, ¿vale? Y procura escribir ese final. ¡Lo estamos esperando con impaciencia!".

Carol termina de despedirse y cuelga el teléfono, la cara le cambia por completo.

"Dios mío, no hay nada más quejica que una escritora mediocre. ¡Vaya novela de mierda me está escribiendo, joder!". Se recuesta sobre la silla y se aparta el pelo de la cara. "Hala, ya está. ¿Para qué os he convocado?".

"Para la planificación de marzo" decimos todos casi al unísono.

"Ah, sí". Saca una carpetilla azul y tres bolígrafos de distintos colores. "Bien, tenemos 3 lanzamientos y 7 firmas de libros. Además tenemos que empezar a mover 5 nuevas novelas. No son como las de Wickham pero necesitamos algo de movimiento. Puede que baste con menearlo un poco en redes sociales".

Me sobresalto al oír su nombre, hace casi dos semanas que no he vuelto a quedar con él. Sigue habiendo tonteo, aunque ahora cuando me escribe es principalmente para decirme algo sobre los capítulos que le envié. Uff, sólo de pensarlo me da vergüenza… ¿Cómo se me ocurre mandarle a un escritor de éxito mi penoso intento de novela?

George sigue siendo atento y casi no pasa un día sin que sepa algo de él, pero esa complicidad que teníamos los primeros días parece haberse esfumado. Quizá es sólo la sensación de desconcierto que sucede a destapar un mito como es George Wickham, todo carisma. Sea cual sea el caso, estoy dispuesta a averiguarlo.

"Así que ahí lo tenéis" la voz de Carol irrumpe en mi momento de autorreflexión. Acto seguido me pongo a subrayar palabras al azar, procurando que no se note que se me han escapado los últimos minutos de reunión. "Ponéos las pilas, distribuíroslo y me contáis antes de que termine el día quién se va a encargar de cada cosa".

Cierra su carpetilla azul de un golpe y vuelve a centrarse en su ordenador. Antes de que nos hayamos levantado para irnos, añade: "Bueno... Lizzie, tu sigue encargándote de la cuenta de George Wickham".

"Muy bien" respondo. Ni siquiera llego a sobresaltarme, ¿acaso no podría ser que me encarguen la cuenta del mejor escritor porque hasta ahora lo he hecho genial? Pero entonces Carol me pide que no salga del despacho aún mientras mis compañeros se dirigen a sus mesas.

"No creas que te estoy dando la cuenta porque te acuestas con George Wickham" dice sin mirarme. "Ya la estabas manejando, así que ni siquiera te la estoy dando. Pero la mantienes porque lo estás haciendo muy bien". Por fin aparta la vista de la pantalla.

"Carol, no estoy…" intento pensar rápidamente. ¿Qué debería decir? La verdad es que ni estamos juntos.

"No te preocupes, esto pasa a menudo" se cruza de brazos y me sonríe maliciosamente. "Mucho más de lo que imaginas. Y todo resulta genial para la editorial mientras dura, así que me parece bien que sigas encargándote tú de Wickham. Pero no la cagues, sigue siendo un escritor de la editorial. Piensa que nos lucramos a su costa".

Dicho esto, se vuelve hacia su pantalla y comienza a teclear frenéticamente. Me quedo un poco aturdida y sin saber si debo decir algo. Finalmente me decanto por salir del despacho, sintiéndome tan ágil como un tronco seco. Dejo caer mis papeles sobre mi mesa y me dirijo a la máquina de café. Charlotte aparece cinco segundos después.

"¿Qué quería Carol?" su sonrisa es de quien sabe la respuesta.

"Nada, aclarar por qué me deja quedarme con la cuenta de Wickham… Ha sido bastante incómodo, la verdad".

"Que no te afecte, ¡en tu vida privada puedes hacer lo que te salga de las narices!".

"No, si no ha intentado prohibírmelo… Incluso diría que me estaba empujando a mantener la relación con George, ¿sabes? Ha sido muy raro…"

"Bueno". Charlotte se sirve un café y se sienta en la mesita. "¿Y qué tal va eso, por cierto? ¿Sigue sin proponerte quedar?" Directa al blanco.

"Pues…" me siento frente a ella y remuevo mi café. "Tengo la esperanza de quedar con él este fin de semana, ha mencionado algo de ir a cenar".

"¡Oooh, ya es un avance!" Charlotte parece satisfecha. "El lunes me tendrás que contar todos los detalles".

Charlotte se lanza a darme mil consejos para conseguir que Wickham me pida salir el fin de semana, pero dejo de escucharla y consulto mi móvil: 5 mensajes de Estúpido Darcy.

Estúpido Darcy:

Hola, Lizzy 13:12

Sólo quería recordarte que hemos quedado a comer hoy a las 14:30 en Palazzo, ¿vale? 13:12

Si te surge algún imprevisto, dímelo y aplazamos 13:13

Muchas gracias 13:13

Espero que todo vaya bien 13:26

Una oleada de pereza me recorre entera. He olvidado por completo que habíamos quedado para hablar de la despedida de solteros, que será conjunta. Una parte de mí odiará a Jane eternamente por tener que organizar algo así de la mano de Will Darcy.

"Joder" consulto mi reloj. "Tengo que estar en Palazzo en una hora".

"¿George te va a llevar a Palazzo?" Charlotte me mira alucinada. "¡Éste quiere retomar el contacto a lo grande!"

"Qué va" me río, "he quedado con Estúpido Darcy. Tenemos que organizar la despedida de Jane y Charles…" finjo un bostezo.

"Vaya, ¿y para eso no vale un McDonald's?"

"¡Parece que para Will Darcy no!".

Una hora y 10 minutos después me encuentro compartiendo mesa en Palazzo con William Darcy. Estamos tomando el aperitivo en un silencio extraño. No diría que incómodo, pero decido romper el hielo.

"Bueno, ¿qué tal todo?"

"Bien, bien... ¿Y tú?" contesta.

"Genial" sonrío.

"¿Ah sí?" levanta la mirada de su servilleta, que está doblando minuciosamente sobre su regazo. "¿Algo que ver con el encantador Wickham? He oído que las cosas marchan viento en popa entre vosotros".

Su comentario me sorprende. No soporto que la gente hable de mí o que se comente mi vida a mis espaldas.

"Ah, ¿si? Pues no sé cómo te has enterado de eso, pero espero que quien te lo haya contado tenga cosas mejores que hacer que interesarse por la vida de una extraña..."

"Bueno" Darcy sonríe, "creo que a tu hermana le interesa mucho tu vida"

"¿Jane? ¿Y cuándo has visto tu a mi hermana?"

"Anoche, en su piso. Estuve allí cenando con ella, Charles y un par de amigos más". Proceso la información mientras intento imaginarme la escena. Me siento un poco dolida por no haber sido invitada a cenar con ellos... pero probablemente me hubiese aburrido muchísimo.

"Vaya, pues tendré que decirle a Jane que no comparta mi vida personal con gente a la que no debería importarle" sonrío para aligerar el comentario.

"¿Es que no va todo bien con Wickham?" Will le da un sorbo a su copa de vino. Intenta parecer cortés, pero no disimula lo que realmente está pensando: que Wickham es un imbécil.

"Pues la verdad es que no del todo bien, pero no es asunto tuyo… y a partir de ahora tampoco de mi hermana". Me mira atentamente durante unos segundos y retira la vista. "¿Sabes? Para ser tan hermético tienes una cara bastante transparente. Se ve a la legua lo que estás pensando".

Will se toma unos segundos para dar otro sorbo a su copa antes de contestar. "Bueno" vuelve a mirarme, esta vez con una sonrisa. "Yo prefiero decir que tengo una cara honesta. ¿Por qué lo dices?"

"Porque acabo de leerte en la frente que te da igual cómo me vaya con Wickham, porque él es una de las personas a las que más desprecias y, bueno, yo tampoco te caigo del todo bien".

"¿Que no me caes bien? ¿y eso de dónde lo sacas?" está siendo bastante simpático para lo desagradable que estoy siendo con él, pero en realidad ya no me parece tan capullo. Sigue siendo un tío detestable y me parece horrible lo que le hizo a George, pero poco a poco me parece menos capullo. Supongo que verme obligada a coincidir tanto con él ayuda.

"Por Dios, no te hagas el sorprendido… Oí todo lo que le dijiste a Charles en la presentación". Ahí le he dado, Will se queda callado y su sonrisa desaparece. Decido disfrutar de la situación "¿No recuerdas lo que dijiste?"

"Sí, lo recuerdo" murmura. "Lo siento, no debería haber dicho nada de eso. Estuvo mal por mi parte, tuve un día difícil y supongo que acabé desquitándome contigo".

Su expresión parece bastante sincera y de nuevo siento que es un chico bastante transparente. Por extraño que parezca, decido creerme su disculpa y contraatacar con menos fuerza.

"Bueno, no pasa nada. En toda fiesta tiene que haber una chica fea y antipática con la que meterse un poco" sonrío para aclarar que lo digo 'en son de paz'. Percibo una ligerísima sonrisa en la esquina de sus labios.

"Lizzie, puedo decir sin miedo a equivocarme que fuiste la chica más guapa e inteligente que de esa fiesta. Seguramente no fuiste la más simpática, pero aún así me encantas".