Chicas, chicos, lamento la demora, con el regreso a clases y la tarea, me dejo poco tiempo para seguir, pero he tratado de ir adelantando un poco más esta historia, y en mi cabeza loca, me dio otra idea y empecé a escribir una historia más, espero que si la publico pasen a leerla; bueno, espero sus comentarios, críticas y demás, todo me ayuda bastante para tratar de ir mejorando, espero estén bien, que disfruten este capítulo, y que tengan bonita madrugada/dia.

Gracias por sus animos, J J

Lotus-one: te tengo la contii.. que me pediste, espero y lo disfrutes… :D

Guest: Nop, no son hermanas, serán pareja, espero no decepcionarte.

Mandy: gracias, me alegra mucho que te haya recontra encantado, espero que este cap, lo disfrutes… J

abusebionic221: gracias tu comentario fue muy bueno para mi autoestima jejejje, espero irte resolviendo esas dudas.. J

abuseYuls: te tengo aquí el próximo cap, espero y sea de tu agrado… quisiera saber que escenarios pensaste, con estas dos chicas… J

Capítulo 2

Unión.

Despertó en su cama, abrió los ojos y oh sorpresa, no había castaña a su lado, su cuarto seguía igual de oscuro, había pasado de nuevo, otro sueño más con esa chica, esa chica con la que estaba destinada a hacer la famosa "unión", pero como hacerla, si ni siquiera la dejaba acercarse, aunque algo dentro de sí, le decía que esta estaba comenzando a formarse, se levantó un poco quedando su espalda recargada en la cabecera y suspiro fuertemente.

-Unión, unión… por todas las estacas del mundo, aahhh ¡!,–soltó un pequeño grito de frustración, -Fue otro sueño, uno más que agregar a mi larga lista, que espero y muy pronto se hagan realidad... –murmuro mientras cerraba sus ojos y trataba de relajarse, justo hace una semana la había conocido, pero desde hace años, sus padres habían organizado el matrimonio, o como se conoce entre clanes, la unión, sus progenitores deseaban dejar pronto el cargo y ellas tenían que ascender, formando un solo clan Delacour-Granger o Granger-Delacour, lo cual aún estaba en discusión.

-Fleur, ¿despertaste? –se escuchó una pequeña voz en la habitación.

-Si Gaby, dime, ¿Qué sucede? –le respondió a su hermana.

-Solo quería saber si estabas bien, parece que mientras dormías hacías demasiados ruidos, jajajaja "di mi nombre"... sii dilo dilo… jajajajjajaja –basta Gabrielle –regaño la rubia mayor, reprendiéndola con la mirada, mostrando algo de vergüenza, había veces en las que odia tener sentidos bastante desarrollados, y que su hermanita los usara en su contra, la buena ventaja era que no podía sonrojarse, -jjajaja está bien…pero… cómo sucedió, una semana y ya… te tiene.., ¿cómo es eso posible? –siguió con la charla la pequeña mientras se acercaba a la cama y se sentaba en un extremo, observando a su hermana mayor.

-Cómo es posible, pues no sé muy bien, solo sé que hace años, nuestros padres lo organizaron y yo recuerdo haber… haberle dado… -se quedó en su recuerdo, reviviendo esas imágenes.

FLASHBACK

Unas puertas grandes dobles de madera oscura se alzaban frente a ella, al momento de girar la manija y dar pie adelante suspiro, una pequeña rubia de al menos 4 años, estaba en el umbral de la puerta, detrás de ella sus padres Apolline y Monsieur Delacour, alentándola a caminar, en medio de esa habitación una cama con dosel, muy elegante y grande, se encontraba una persona recostada, y a su lado, acunando con un brazo un pequeño bulto, envuelto en lo que parecía una pequeña cobija, al llegar a los pies, se acercó a la señora de aspecto elegante pero amable, con una bella sonrisa y ojos color café claro, que le sonreía tiernamente.

-Acércate anda –le dijo a la pequeña rubia mientras extendía su mano.

La rubia no muy convencida accedió, posando su pequeña mano en la otra, dejando que la jalara un poco para hacerla subir. Al estar arriba, observo al pequeño bulto con su pequeña ceja alzada y un gesto de rareza.

-¿Que dices? –le pregunto la mujer, mientras destapaba un poco el rostro del pequeño bebe, con unos cuantos cabellos castaños, que descansaba en medio de ambas.

-Es muy pequeño… ¿con él es con el que debo estar para la eternidad? –pregunto sin miramientos, mientras observaba el pequeño rostro blanquecino del bebe.

-oh querida, para eso falta un poco no crees, primero ay que dejar que le nazcan los colmillos –le contesto un poco divertida la mujer castaña.

-Jean querida, ¿cómo te encuentras? –pregunto Apolline a la mujer en cama.

-Mejor, gracias… como estuvo el viaje –empezaron a charlar ambas mujeres.

Mientras ambas mujeres conversaban acerca del viaje, y del nacimiento del bebe, Fleur Isabelle observaba a quien sus padres decían, sería su futuro, pero que futuro, acaso compartir su eternidad junto a ese bebe que solo parecía querer dormir, y hacer ligeros ronroneos, que sin quererlo esos ruidillos le sacaron una pequeña sonrisa, y sin darse cuenta, como si su brazo derecho tuviera vida propia, acaricio un poco la mejilla pálida del pequeño ser, y su tacto fue tibio, algo raro puesto que todos los seres de la noche, como ella, eran fríos, en ese momento, levanto su vista y observo esos ojos, color miel llegando a un tono dorado, que la observaban con curiosidad, por inercia el pequeño sonrió y ella también, sin saber que esa sonrisa la perseguiría después en sueños y en realidad, queriendo hacer todo por siempre verla en su portadora.

-Es linda ¿no lo crees? –le dijo Apolline a su hija.

-Sí, su sonrisa es muy tierna –contesto a la pregunta.

-Jajaj me refería, a la pequeña, 'Ermione –siguió su madre.

-Espera, dijiste 'Ermione,… es una niña, ¿niña? –formulo la rubia con carita rara.

-Así es mon amour, y en unos años será tu compañera –le explico la rubia mayor. –Acaso hay algún problema –siguió al ver que no obtenía respuesta.

-Ninguno madre, solo estaba… –volvió a sonreír al ver a la bebe dar un pequeño bostezo.

-Solo estabas que… -quiso saber.

-¿porque duerme tanto? –pregunto.

-Es porque aún es pequeña, cuando ella vaya creciendo se reducirán drásticamente sus horas de descanso, dejándola como todos nosotros con dos o tres horas por semana. Al llegar a los 105 su metabolismo será diferente –trato de explicar un poco su madre.

-Pero creo es hora de que le entregues su presente, el símbolo de su unión, no solo dos seres, si no también dos clanes –escucho a su padre hablar.

Con un poco de cautela movió su pequeña mochila cruzada y saco una caja, la cual cabía en su mano, todos la miraban incluso el pequeño bulto con cierta curiosidad como si supiera que lo que había en ese objeto seria suyo, la rubia volteo a ver a su padre el cual le asintió, y sonrió; abrió la caja y saco un hermoso anillo plateado, en la parte superior adornado con la silueta de una rosa en líneas plateadas, incrustada en un fondo de color rosado, tomando el objeto entre sus pequeños dedos lo coloco en una cadena igual plateada y se lo tendió a la pequeña de ojos color miel, y lo colgó a su cuello.

-Es un hecho Monsieur, nuestras hijas se unirán en un periodo de 101 años –dijo alegre John Granger, mientras estrechaba felizmente la mano del moreno.

-Es un hecho –término confirmando el Sr. Delacour.

FIN FLASHBACK.

Mientras las rubias seguían en su conversación, en el ala oeste de la mansión, se encontraba cierta castaña, que hacía unos minutos había abierto sus ojos, bufo en fastidio, esa rubia ojos celestes, de nuevo le robaba un sueño, y que sueño.. Demonios acaso es que ella siempre seria la acorralada… seguro que no, ahora tenía un nuevo problema como ver a los ojos a esa chica, esa rubia hermosa, pero demasiado prepotente y creída, bueno, con ese cuerpo, esos ojos, ese cabello rubio platino, esos labios, como no se lo tendría subido. Mientras la chica ojos color miel, tenía un caos mental, su madre se encaminaba hacia su habitación.

-Otro sueño en el que te declaro amor, ja… todo sería más fácil, si no fueras como eres –dijo en voz alta.

-De que hablas mi pequeña –contesto su madre mientras entraba a su habitación.

-De esa chica... Fleur, ¿cómo pudiste unirme a ella? –pregunto con cierto reproche.

-Es la correcta para ti, no solo por su linaje, el poder de su veneno o que en un futuro liderara un clan, es más, creo que si tu observaras mejor encontraras cualidades en ella, que van a fines a ti –sonrió la castaña mayor mientras la observaba.

-Cualidades ¡!,.. es orgullosa, y un tanto pesada... ¿Qué de bueno puede haber en todo eso?, ahora se con cual clase de ser tengo que estar, todo por un maldito linaje, no es justo y lo sabes –contradijo bastante alterada.

-Hermione Granger, contrólate! ¡, Ya te lo dije, observa mejor… trátala con amabilidad, y prepárate para la cena de esta noche, se anunciara oficialmente, y eso de prepotente, orgullosa y arrogante, no te creo del todo pequeña… –fue todo lo que dijo la patriarca mientras se marchaba.

-Observar mejor –fue el último susurro que se escuchó en la habitación, mientras se perdía en sus recuerdos.

FLASHBACK.

Hace una semana.

Esa oscura noche, se acercaba un auto negro hacia las enormes rejas que custodiaban la entrada a la mansión Granger Bathory, dicha mansión no era tan extravagante, es decir, no era tan grande ni tan chica, algo mediano y cómodo para la familia, y algunos invitados, pero lo único que la señora Granger peleo bastante, fue los alrededores, es decir, tener árboles, pasto, flores, un enorme jardín en pocas palabras; al darles acceso, siguen el largo camino que atravesaba el jardín, hasta llegar a la puerta principal y estacionarse.

Siendo las 12:00am, el conductor baja, rodea el auto, y abre la puerta trasera derecha. Desciende un hombre, alto 1.75, cabello negro, ojos azul cobalto, atractivo, piel en extremo pálida, vestía un pantalón negro, al igual que sus zapatos, camisa rojo vino, encima de esta su saco y en los hombros su abrigo, bastante elegante, avanzo un paso hacia la izquierda, extendió su mano derecha y de esta se sostuvo otra que salía del auto. Porte elegante y aristocrático una bella mujer, cabello rubio, piel pálida, ojos azul grisáceo, labios rojos y rostro maravillosamente maquillado, sin llamar tanto la atención, dándole un perfecto perfil; tomo el brazo de su marido caminando un poco para dar lugar a que sus hijas pudieran descender.

Al salir, se notaron, rasgos similares, pero distintas, la más pequeña, cabello rubio un poco tenue a comparación del de su hermana, ojos azul índigo, en ellos podía verse un brillo, en extremo juguetón, estatura 1.50, aún era pequeña, talvez 25 años, piel pálida, rostro tierno, sonrisa traviesa, tenía puesto un vestido la parte de arriba negro, y abajo en tono gris, con zapatos bajos de diadema negros.

La mayor, cabello rubio platino, ojos azul cerúleos, sonrisa ladeada, mirada penetrante, perfectamente maquillada en tonos suaves, dándole a su pálida piel un ligero rose de color, sus labios con un tono rosa pálido, portaba una camisa blanca con los primeo botones desabrochados, dándole a su cuello y parte de pecho descubierto un tono más pálido, portaba su gabardina a un cuarto de pierna, en color negro, completamente desabrochada, falda con volantes a media pierna, dejando al descubierto demasiada piel, color azul y zapatos de tacón a juego.

-Bienvenidos –la voz de su padre la saco de su escrutamiento.

-John, amigo, ¿qué tal has estado? –pregunto alegremente el patriarca, extendiendo su mano hasta dar un fuerte apretón a la de su viejo amigo.

-jjajaja, muy bien y que tal ¿tu?, pero pasen pasen, tomemos una copa, tenemos algo importante que discutir –le respondió alegremente.

La castaña se quedó viendo a su padre y sus invitados, mientras terminaba de subir las escaleras del porche y entraban por las enormes puertas, al llegar al comedor, los sorprendió una mesa hermosa y elegantemente decorada, cada lugar con copas, junto a esto unas botellas de cristal, con un contenido rojo.

Hermione Granger tenía un presentimiento un tanto inquietante, en especial por estos invitados, por lo general casi nunca llegaban a tener visitas de otros clanes, pero supuso que su madre o padre querían cerrar algún negocio, digo si ya tenían la cadena de hoteles y la inversión de una clínica, podrían conseguir algo más, la pregunta es ¿Qué más?.

Al llegar al comedor cada uno tomo asiento, y la chica castaña, se sentó justo enfrente de la pequeña Delacour, la verdad le causaba cierta ternura, y ganas de reír, pero fiel a su educación se mantuvo con una postura seria, con el ceño un poco fruncido, observo a la pequeña rubia, y esta le devolvió la mirada, y sonrió, Hermione ligeramente le devolvió el gesto, y pudo ver ese brillo característico de sus dos mejores amigos cuando estaban por hacer algo malo o meterse en problemas.

Mientras a la hermana mayor de la pequeña rubia, no le pasó desapercibida ese gesto entre ambas y la leve sonrisa que la castaña llego a expresarle a su hermana, hizo que sus ojos se oscurecieran un poco, y frunció levemente el ceño no le agrado en absoluto. Fue la primera vez que Fleur Delacour, se sintió celosa de que ese gesto no fuera para ella, su madre lo observo y solo le sonrió tratando de calmarla con la mirada, dado que también vio el intercambio de las dos menores y le pareció fraternal. Como cuando Fleur ve a Gabrielle de lejos, supuso que la castaña, en un momento hubiera deseado tener a un pequeño hermano, y en todas sus objeciones tuvo razón, Hermione a veces odiaba ser hija única y con un gran apellido que llevar.

Mientras esto pasaba con las chicas, Monsieur comenzó a hablar.

-John, es hora de cerrar, la unión.

Cuando su padre dijo aquellas palabras, Fleur casi se truena el cuello de lo rápido que volteo a ver a la castaña, y parecía que esta, estaba en una peor situación; Hermione tenía a su cerebro trabajando a mil, ahora lo entendía todo, cuando le pidieron que dejara la vida de antros y un chico diferente cada noche, cuando moderara su diversión y fuera sentando cabeza, no fue realmente porque fuera a liderar el clan, o bueno en parte, pero la otra la pieza que no le terminaba de encajar era esa exactamente, esa rubia ojos azul, tan profundo que podría nadar en el… pero que estaba pensando, no no.. Solo significaba que terminarían uniéndose para toda la eternidad, algo a lo que no se podría oponer.

Fleur en cambio, tenía un presentimiento acerca de esa visita a los amigos de Inglaterra, supo cuál era su deber desde que tuvo cuatro años y le entrego el anillo, que esperaba tuviera aun la castaña, lo único que la tomó por sorpresa fue que justamente su padre la sorprendió con la noticia, jamás pensó que en ese viaje, se cerraría lo que estuvo esperando por 101 años.

-No –esa palabra la saco de sus ensoñaciones. –No lo hare –volvió a repetir la castaña, con una expresión de bastante molestia –Esto era tu plan... ¿Cierto?, ¿CIERTO?, COMO PUDISTE, PORQUE YO, NO QUIERO UNIRME A NADIE AUN, ASI QUE LO RECHAZO –grito la castaña que estaba de pie, observando a su madre retadoramente, y con las manos en su cuello, trataba de desabrocharse la cadenita plateada de la cual colgaba un anillo plateado, con una silueta de una rosa y el fondo del mismo tono que la flor en él, Fleur lo reconoció de inmediato ella se lo dio, tenía el símbolo de su casa, su apellido, su legado, una rosa, y lo peor, es esa chica estaba rechazando todo eso, incluso a ella, sus ojos se tornaron oscuros, como podía rechazarle sin conocerle, sin preguntar, sin siquiera tomarse la molestia de mirarla, solo observaba como la escena de madre e hija se desarrollaba.

-Hermione Granger, basta ya –expreso la castaña mayor, -Sabias muy bien cual era tu destino, nunca te lo ocultamos, es momento de que ese destino, comience a cumplirse –expreso con un tono serio, mientras veía a su hija de la misma forma que esta.

La chica de ojos castaños tomo la cadena, se volteó a la rubia mayor y la observo, directo a los ojos, los cuales juraría que hace un momento era azul tan cálido y cerúleo, ahora se tornaron oscuros como mar en noche y con tormenta, aun así se le hicieron bastante familiares. Pero seguía molesta, sus padres no pudieron advertirle unos días antes, digo, era lo mínimo que se merecía, suspiro, observo a todos en la mesa, su padre la veía en forma comprensiva como diciéndole que después hablarían ambos, su vista regreso a la rubia, y hablo –Hare lo que pueda madre, pero no prometo mucho, si me disculpan… -salió de su lugar y camino hacia la parte de atrás directa a los jardines.

-Hola –una voz con ligero acento la saludaba, no se había percatado que alguien se había acercado a ella, le extendió su mano pálida, ella correspondió el saludo... –Fleur –dijo la rubia; -Hermione –respondió la castaña.

En ese momento que juntaron su piel, aunque hubiera sido un simple saludo, sintieron un extraño cambio, puesto que generaron un tenue calor, cosa que sorprendió a ambas pero ninguna comento nada.

-Sé que es difícil para ti, pero si dieras una oportunidad… podría volverse mejor –le dijo de pronto la rubia.

-yo… yo… no lo sé, no puedo Fleur lo siento –termino de decir mientras daba la vuelta y se marchaba.

Así, dos chicas en diferentes lugares de la misma mansión voltearon hacia el cielo nocturno y observaron la luna llena, que las bañaba bajo su luz, compartiendo un momento en común, cada una con varios sentimientos encontrados, sin saber, que todo lo que una pensaba podría cambiar en un instante.

Los siguientes días, todo cambio la castaña en verdad se volvió bipolar era cálida y fría, le sonreía o la ignoraba, en cambio a la rubia le parecía en extremo divertido pero cansado, ya que no sabía de qué humor se encontraría cierta castaña; hablando de ella, la chica Granger hizo una pequeña rabieta a su madre, y fue un total fracaso en el cual por más de que diera queja tras queja, no dio resultado alguno, un matrimonio concordado, se tomaba muy en serio en la familia era algo que debía entender y citando a su madre: "Hermione haz todos los berrinches que quieras al final terminaras en unión con la señorita Delacour." Así, su madre salió del estudio dejándole con los ojos llenos de fastidio y los puños apretados, si quiere un berrinche hare un berrinche.

-Jajjaja que paso Granger, acaso mi suegra, me ama tanto que no cedió a uno de los berrinchillos de su princesa –se burló de ella.

-No es algo que te interese Delacour –respondió mientras comenzaba a caminar a su cuarto.

-ohh yo creo que sí, recuerda que al final... tu y yo... estaremos unidas... y compartiremos todo, en especial, la cama… o no gatita… -volvió a contraatacar la mayor con una sonrisa ladeada y su voz en extremó sugerente.

La chica castaña paro en seco, sus ojos se abrieron en sorpresa acaso escucho bien, le dijo gatita, ese apodo, lo escucho antes, por antes es decir, cuando tuvo que dormir un poco, su sueño, ella Fleur, besándose, sintiendo como las manos de la rubia la acercaban a su cuerpo, como recorrían su espalda, ella misma como metía su lengua en la boca de la mayor, como la apretaba con fuerza de la nuca, y profundizaba el beso, como sus gemidos comenzaban a escapar de sus gargantas… y como la rubia le decía en un susurro, vamos gatita, puedes ser más salvaje, cuando la castaña le enterró las uñas en la espalda…

Pero se supone que ese fue su sueño, suyo, o es que acaso, el lazo de la unión había comenzado y ella no se dio cuenta, si fue así, significa que ella la estaba aceptando, acaso en verdad le estaba gustando esa rubia que la hacía enojar con sus comentarios o cuando la arrinconaba ligeramente…. o es que simplemente una tenía algo que compenetraba a la otra.

Una peleaba con su maldición, la otra con hallar el amor, cuando la balanza se estabilizara ambas completarían el gran lazo.

-Delacour, cuando compartamos la cama, arreglaremos varias cuentas pendientes –fue la pequeña amenaza que lanzo la chica de ojos castaños, mientras terminaba de llegar a su cuarto, y encerrarse, mientras la otra chica solo sonrió de igual manera se fue a su habitación.

Muy bien Hermione, parece que la unión se está dando, ahora ya comenzamos a compartir ligeros sueños, no es nada anormal, digo a veces a mis padres les sucede, pero bueno, ellos están casados, y se ama..n… no no es posible, no no no, acaso yo, ella, yo, me estoy enamorando de Delacour. Y como que le dije lo de cuentas pendientes, estas mal Hermione, estamos mal.

Esa noche una chica de cabello alborotado, con rizos castaños, entraba a la mansión, sus padres fueron a cerrar un trato junto con los de las rubias, y ella llegaba de cazar, unos pobres chicos, bueno, tenía que vivir ella también, así es la vida, primero los vio besarse en un callejón y luego, sintieron sus colmillos en la garganta, en fin. Todo parecía estar en extrema calma y silencio, llego a la sala, encendió la chimenea, y se sentó en un sofá, y en eso, entro la rubia, de ojos azul, y cabello rubio.

-Hola –dijo la francesa.

-Hola –contesto la castaña.

-Y…. ¿qué haces aquí tan sola?, acaso piensas en nuestra luna de miel –dijo la rubia con un tono seductor.

-Nada que te incumba, y no, no estoy pensando en luna de miel ni nada por el estilo, sabes que solo me casare contigo por un maldito contrato, no porque en verdad lo desee, –respondió enojada.

-Wow… si, es algo que no me dejas olvidar, pero sabes bien qué clase de contrato es el que nos unió, tu huyes de tu maldición, y yo tengo que encontrar amor, mis padres lo supieron cuando mi nombre se unió al tuyo… pero es algo que no te importa…. no quiero molestar así que nos vemos –dio por terminada la plática.

-Cómo es eso de que mi nombre se unió al tuyo –pregunto antes de que la rubia saliera de la habitación.

-Ahora quieres saber… -contesto cortante. –Hasta donde yo creía solo querías que todo esto se cancelara no, eso fue lo que le dijiste a tu madre, dime que cambio para que muestres un poco de interés a mis decisiones –

-Solo lo quería saber, Fleur… tienes razón, yo huyo, tu buscas, yo no quería seguir ya con mi linaje, quería que terminara conmigo, pero cuando voy creciendo, me doy cuenta que el anillo que siempre ha estado colgando en mi cuello, significaba más que un simple collar, es entonces cuando recuerdo unos ojos azules…. -

-Supongo que fue el día en el que te lo obsequie, siendo el principio de nuestra unión –dijo en un susurro.

-Ahora, me podrías explicar, eso de que mi nombre se unió al tuyo –le volvió a recordar la chica con rizos.

-Pues no será algo muy distinto a lo que tu familia también tiene, sabes que las familias más antiguas, tienen un objeto donde pueden ver el nombre de la persona a la cual podemos unirnos, eso no quiere decir que sea enteramente obligatorio, bueno en el caso de las demás familias, en mi caso si lo es, por mi historia, el nombre de la persona que salga en el árbol genealógico de casa, es con la que encontrare el amor más maravilloso y entregado, solo esa persona, es mi elegido –termino de explicar la rubia.

-De acuerdo, empiezo a entender un poco, entonces, si mi nombre está en tu árbol, significa que soy tu elegido, entonces en el libro de mi familia… –dijo la castaña, pero se quedó a mitad de la frase, como no se le ocurrió antes, si el nombre de la rubia aparecía o no en el libro, ella podría decidir, porque a final de cuentas, era su decisión, corresponder o no, pero la pregunta que rondaba su mente, ¿en verdad quería detener la unión que ya había dado comienzo?, bueno lo averiguaría al siguiente día, esa noche se dio por terminada cuando volvió en sí y descubrió que la rubia la había dejado con sus pensamientos.

FIN FLASHBACK.