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Capítulo 2: El gato y el ratón
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Necesitaba concentrarme, pero no podía, sentía una sensación extraña en mi nuca y sabía que era por la mirada de Lee. Que iluso, estaba segura que en su cabeza buscaba miles de explicaciones del por qué lo besé, si me preguntaba, evadiría el tema, porque todo reto era secreto, si lo hacías e implicaba a terceros, éstos no debían enterarse del porqué haces tal o cual cosa.
Me fui ganando la reputación de "que se joda todo el mundo" ¿Por qué? Desde ese día, me cansé de ser la niña buena, ante los ojos de todos los demás yo había cambiado, pero solo una persona sabia como era en realidad, Tomoyo, ella siempre estaba para mí…
–Sakura… la clase terminó, ya va a comenzar a llover es mejor que nos vayamos…
–Tienes razón, no me di cuenta
– ¿En qué pensabas eh?
–Mmmm nada… -hice una sonrisa que ni yo me la creí
–No será por casualidad aquel chico que te espera en la puerta…
– ¿Cuál chi…? –me sonrojé, era Yukito con su sonrisa tan perfecta, me arrime a la puerta e hice mi mejor mirada
–Hola linda, vine de parte de tu hermano para decirte que si puedes poner lo balones en su sitio, él está castigado, tuvo una pelea pero nada grave
– ¡Peleó! Pero es que acaso no aprende
–Quizá no –me acaricio la mejilla y juro que casi se me escapa un gemido, este tipo me calentaba con tan pequeñas cosas– Me encantaría ayudarte pequeña, pero tengo atletismo ahora
–No te preocupes, yo me encargo –sonreí
–Gracias –se acercó a mi oreja y mordisqueo el lóbulo – mi hermosa Sakura…
¡Joder! Que estaba a punto de quitarme las bragas y obligarlo a que continúe lo que empezó
Tomoyo ahogó un grito cuando Yukito se alejó
–Sakura Kinomoto, ¡Te mordió la oreja!
–Ahhh Tomoyo… ¿Por qué no me pregunta si quiero ser su novia?
–Saku, no quiero ser mata momentos, pero tú sabes que él…
–Ya sé – Solté un bufido, tenía fama de ser rompe corazones, pero no de un mujeriego hijo de su madre como Lee – Iré a guardar las pelotas, Toya castigado de nuevo
–Vaya, me gustaría ayudarte, pero ya sabes lo que pasa si llego tarde
–Si lo sé, no te preocupes, voy ahora para no regresar muy tarde
Salí del aula y me dirigí al gimnasio… ¡Pero que desorden! No solo había balones por todos lados, si no también cuerdas y algunas colchonetas, los de último grado sí que son los más desordenados.
Me puse primero a recoger las cuerdas, después los balones y por último las colchonetas, entonces sentí que alguien me observaba y un "click" retumbó en el gimnasio, giré y me encontré con su ámbar mirada…
–Así que… ¿Esto haces luego de besar a chicos no Kinomoto?
–A qué viene todo el rollo Lee – lo miré con una ceja alzada
–Me besaste
–Dime algo que no sepa – Le corté
–Claro, quiero saber el porqué
–Porque me dio la gana, por eso – lo miraba fijamente, atenta a cualquier movimiento suyo
–Es decir, que si tú quieres, besas a cualquiera
–Así es, no necesito tu permiso
–Ya veo – me dirigí hacia la puerta para irme
–Ahora si no te importa me voy – pero al intentar girar la perilla esta no se movió – Pero qué…
–Tú haces lo que quieres Kinomoto… Yo también voy a hacer lo que quiera entonces
–No jodas Lee, abre la maldita puerta
–No me da la gana ¿Te suena familiar?
– ¡Que te jodan!
–La única que quiero que me joda es una castaña de ojos verdes que sabe cómo mover su lengua dentro de mí
– ¡Abre la puerta!
– ¿O qué? ¿Vas a gritar? Nadie te oirá Kinomoto
–Mi hermano…
–Si sabes que la sala de castigo está al otro lado de la prepa ¿No?
– ¿Qué es lo que quieres?
–Jugar
–Yo no quiero jugar
–Pues yo sí – se comenzó a acercar a mí peligrosamente - ¿sabes que quiero?
–No quiero saber – retrocedía los paso que él avanzaba
–Me encantaría que estés sobre mí…
–En tus sueños
–Oh claro, en mis sueños haces muchas cosas con esa boquita tuya…
– ¡Cállate! Sabes que no me asustas
– ¿Así? ¿Entonces por qué tiemblas?
– ¡No estoy temblando!
– ¿Enserio? A no ser que te estés excitando…
– ¡Claro que no!
–Te estás ruborizando…
Di un último paso hasta chocar contra la pared ¿En qué momento avanzó tanto? Se acercó mucho a mí, quedando atrapada entre la pared y su cuerpo ¡Joder! Que sentía su aliento mentolado en todo mi rostro, agarró un mechón de mi cabello y lo enroscó en su dedo para olfatearlo
– ¿Alguna vez te dije cuanto me gustaba el olor a cerezas?
–N-no…
– ¿Eso fue un tartamudeo Kinomoto? ¿Te pongo nerviosa?
–Bas-basta Lee…
–Me pregunto qué pasaría si… -Sentí su mano posarse sobre mi pecho, sentí un cosquilleo recorrerme el cuerpo, y mi mente se posó en ese día, recordé como me sentí… Como después que terminara de llorar me pregunté que hubiera pasado si me dejaba llevar… Con otros chicos intenté, pero todo fue frustrante, nunca podía llegar a más… Ahora… Ahora sentía otra cosa
–Maldito Lee… - una sonrisa se extendió por su rostro
–Te estremeces Kinomoto… ¿Te gusta lo que te hago sentir? –Su mano se cerró en mi pecho y comenzó a masajearlo lentamente y estúpidamente gemí –eso me dice que si…
–N-no…
–¿Quieres que continúe Kinomoto? ¿Quieres sentir algo más que ese beso? –Su otra mano se deslizó hasta mi trasero dándome una nalgada que me hizo soltar otro gemido ¡¿Qué me estaba pasando!?
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NA: HOLAAAAAAAAAA SIII AÚN ESTOY VIVAAAAA Y EH VUELTOOOOO, ok ya :v en primer lugar quería pedirles miles de disculpas por estos cinco meses de ausencia, créanme que no fue nada fácil, muchas cosas pasaron, pero no las quiero aburrir con mi problemática vida n En fin, ¿Qué tal? Sé que está algo corto pero es como para ir entrando en onda de nuevo, muchisisimas gracias a todos por sus comentarios, como siempre, me alegra mucho saber que me leen y disfrutan esto tanto como yo. ¡Hasta el siguiente capitulo! Que ya no voy a dejar pasar meses XD
Les comento también que tengo una cuenta en Wattpad, ahí estoy comenzando a escribir originales, quien guste puede pasarse por mi cuenta: user/Kamunyak
Cualquier comentario, sugerencia, siempre es bien recibida y de nuevo miles de disculpas.
Besos
Ameiya Stephy
