Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad del gran y adorado Masashi Kishimoto, sin embargo la trama es de mi dominio.

Pareja: SasuSaku

Fiction Ranking: M, mayores de 16 años

Summary: Sasuke tiene el peor trabajo de todos. Tan sólo es un alma tratando de redimirse para obtener la entrada al paraíso. Los clientes suelen ser casos difíciles, tontos enamorados del amor sin remedio. Pero esa chica Sakura es el peor de todos los casos.

Advertencias: AU (Universo alterno), OOC abundante en la primer etapa del fanfic, lemon

Estado:En proceso

Nota: Este fanfic está disponible en fanfic. es bajo el fandom de kpop (exo). Prohibida su publicación en cualquier otro sitio. No otorgo ningún tipo de permiso sobre mis fanfics.

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CUPID'S WEDDING AGENCY

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Capítulo 10. Acercándose al abismo

Si aún estuviese vivo, seguramente en esos momentos estaría tratando de desahogar su estrés con alcohol, en algún bar excéntrico y buscando compañía urgentemente. Cuando era un humano cualquiera su vida había sido de excesos, todo lo que quería lo tenía. Sin embargo ahora ahí estaba, haciendo algo tan contrario a lo que una vez fue, tratando de recuperar la cordura mientras el viento amenazaba con hacerlo caer. Sus cabellos se mecían furiosos, pero lograba equilibrarse con ambos pies sobre aquel barandal. Aún le resultaba curioso como estar en las alturas, en lugares como ese, donde a cualquier persona le provocaría un tremendo vértigo, a él sólo le ayudaba a serenarse.

Respiró hondo y trató de reordenar sus ideas. Desde que inició en la agencia se había distinguido como alguien eficiente y metódico, acataba tal cual las órdenes y cumplía su trabajo a la perfección. Tenía una larga lista de misiones exitosas, no quería ser arrogante pero muchos de sus compañeros consideraban que él estaba a poco de poder ser ascendido, tenía demasiados logros como para ser considerado para ello.

Ser ascendido…

Esa era la razón que lo había movido para esforzarse al máximo en su trabajo. Era la razón de todas las almas como él que eran retenidas en aquella especie de limbo. Redimirse haciendo de una especie retorcida de cupido, arrepentirse de lo que había hecho en su vida pasada; tenía la oportunidad perfecta para hacer felices a otros y resarcir un poco el daño causado en vida.

Pero ahora su vida –si es que lo que tenía ahora se podía catalogar así— estaba tomando un curso diferente. Sentía cómo hasta el momento su camino había sido impecable, pulcro.

Hasta hace unas semanas.

Cerró los ojos y reafirmó ambos pies cuando una nueva ráfaga de aire, más fuerte que las anteriores, lo hizo tambalear un poco. Todo lo que quería era sacar de sus pensamientos la causa de su reciente confusión. Pero apenas trataba la imagen de la chica venía a su mente. Y no sólo estaba el aspecto visual, había algo más que apenas alcanzaba a acercarse a su mente y él se sentía entrar en pánico. La sensación de esa mañana, cuando extrañamente se perdió por unas horas en algo similar al sueño que desde que era un alma no tenía, y al despertar darse cuenta de dónde se encontraba y quien lo abrazaba…podía percibir el calor del cuerpo de ella, y una especie de ternura lo invadió.

En su vida pasada había estado en la cama con muchas mujeres, pero nunca había pasado la noche entera con una. Él lo sabía, era un joven demasiado herido y falto de amor como para poder sentir algo que valiera la pena por alguien más. Así que sólo tomaba lo que quería para saciar sus necesidades sexuales. Estaba tan absorto en ello que nunca se percató que en el interior se estaba quedando vacío. Nunca había despertado al lado de alguien de esa manera. Por un momento quiso voltear y envolver sus brazos alrededor de ella.

Lo más lógico hubiese sido alejarse, que se levantara y la despertara, zarandearla y hacerle saber que no podía siquiera tocarlo de esa manera, que estaban rompiendo muchas reglas con algo así, puesto que él era quien debía conseguirle pareja, no dejarse tocar de esa manera por ella.

Pero sin embargo se quedó ahí, inmóvil y escuchando la respiración de ella que le llegaba a la nuca y en momentos lo hacía estremecer. Agradeció después de un rato que ella despertara, como era su costumbre de una forma algo torpe. De inmediato aquellos ojos verdes se clavaron en él. Era tonto como algo tan simple provocaba que los sentimientos que lo atemorizaban se asomaran por una esquina. Pero aquello le molestaba demasiado, más aún cuando ella se sonrojó y mordió su labio inferior mostrando su mortificación.

—Yo…—él no quiso escuchar, de inmediato se desapareció del lugar.

Se sintió cobarde al haber hecho eso, había huido simplemente, tratar en esos momentos con su presencia hubiese sido peligroso no sólo para él, sino para ambos. Se preguntó cuanto tiempo tardaría Erules en darse cuenta que él había comenzado a flaquear en su misión. Enseguida su superior lo entendiera, seguramente lo devolvería a la agencia y lo retiraría del caso. O en el peor de los casos, podrían retirarlo de la agencia y mandarlo a otra organización. Sasuke no se veía empezando desde cero de nuevo para obtener un ascenso, podría tardarse siglos.

De pronto el aire cambió súbitamente de dirección. Alguien se había aparecido a su costado, sin verlo pudo sentir su presencia. Giró y se encontró con un chico que lo miraba con una sonrisa divertida en el rostro.

—Suigetsu—llamó al recién llegado.

—Siempre le tendré algo de repulsión a esta maña tuya de vivir en los rascacielos. ¿Y si de pronto te falla el equilibrio, los jefes te quitan tu halo y caes y mueres?—soltó comenzó a reír sonoramente—¿entendiste? ¿morir? Osea, dos veces y—Se detuvo al ver la mirada inquisidora del pelinegro—Eres tan aburrido, ¿qué no aprendiste nada con eso de ser feliz en todo momento con la oportunidad que tienes de aún tener tu alma?

—Pensé que me había librado de ti, llevas meses sin aparecerte, incluso llegué a pensar que te habían ascendido, pero cuando he pasado por el libro de registros en la agencia, al parecer seguías ahí.

—Tan sólo me dieron unos casos en el otro extremo del mundo, pero he regresado—respiró profundo y esbozó una gran sonrisa—siento que me he encariñado con esta ciudad, siempre he tenido el presentimiento que aquí vivía.

Sasuke lo miró fijamente con algo de confusión.

—¿No lo recuerdas? –Suigetsu negó con la cabeza— Yo sí. Tengo algunas lagunas mentales pero aún recuerdo lo básico de lo que fui, creí que todos recordábamos.

—Yo llevo más tiempo aquí que tú, y al principio recordaba mucho, pero con el pasar de los años los recuerdos se han ido esfumando poco a poco, quedan sólo lo que soy ahora.

Algo se retorció en el estómago de Sasuke. Agentes como Suigetsu llevaban muchas más misiones que él y aún no lograban ascender, muy en el fondo temía que a él le sucediera lo mismo. ¿Y si también olvidaba lo que era? No estaba orgulloso de la persona que había dejado atrás, pero sus recuerdos eran como un ancla que le ayudaba de vez en cuando a esforzarse por mejorar y concentrarse en su objetivo.

Los siguientes días Sakura se dedicó a recuperar los exámenes que había perdido por su condición. Agradeció en parte que Sasuke no apareciera en esos días, de haberlo hecho no había podido concentrarse debidamente. Sin embargo lo extrañaba enormemente, comenzaba a odiar esos recientes periodos largos en que él se esfumaba, cuando pasaban varios días a ella le entraba cierto pánico al pensar que él no volvería.

Entonces un nuevo miedo llegó. ¿Y si él no volvía nunca? No es como si ella pudiese ir al cielo y buscar por él. También comprendió algo esencial, cuando él cumpliera su misión de encontrar al amor de su vida, él se marcharía.

¿Pero ella sería más feliz con el hombre que estaba destinada para ella, no? De encontrar a esa persona entonces no extrañaría a Sasuke de la manera que en esos momentos lo hacía. Pero la sola idea de que él no estuviese después la deprimía. ¿En qué momento se había aferrado tanto a él? Físicamente él le atraía, pero también Sasori lo hacía. Pero con Sasuke todo era diferente, la sensación, como latía su corazón más deprisa en su presencia, incluso la forma de percibir las cosas cuando él estaba cerca. Ella y su corazón al parecer querían en el fondo sabotear el trabajo del pelinegro.

Tuvo que pasar una semana para que su móvil vibrara con un mensaje que no fuera de Naruto preguntando si ya se sentía mejor. Ella se encontraba desayunando, disfrutando del ocio en su primer día de vacaciones cuando escuchó la notificación y corrió a coger el aparato. Sintió un poco de decepción cuando notó que era de Sasori. Tontamente esperaba que fuese Sasuke.

—El idiota nunca siquiera te ha llamado, no te ilusiones—se dijo para si misma.

Básicamente Sasori lucía arrepentido en su largo mensaje, se disculpaba por tener tan poco tiempo libre debido a su reciente internado, cosa que incluso Konan, la mejor amiga del joven, se había quejado de eso. Así que la invitaba al cine ese día por la tarde.

Ella no respondió enseguida. Sabía que debía aprovechar la oportunidad, pero sus dedos se movieron por el teclado más rápido de lo que ella pudo razonar la idea.

Quedé con mis amigas, ¿lo dejamos pendiente?

Se sintió mal por mentirle, pero el texto había sido mandado.

Claro.

Y no hubo más mensajes, una respuesta como aquella de sólo una palabra le hacía pensar que tal vez estaba dolido. Se golpeó la cabeza contra la pared levemente.

—¿Qué rayos estás haciendo Sakura? Es un chico simpático y sexy, amable y buen tipo, además al parecer le importas ¿en qué estás pensando?—se preguntó a si misma.

Entonces el ambiente en la cocina de su casa pareció cambiar. De inmediato rogó porque él no hubiese escuchado, seguramente pondría el grito en el cielo al darse cuenta que había evitado a su posible conquista.

El chico iba vestido de negro como ya era su costumbre, pero en esa ocasión llevaba una cazadora, jeans y deportivas que lo hacían parecer demasiado joven y desaliñado, se parecía mucho a su versión de vagabundo que tenía cuando se conocieron y con la cual ella se sintió intimidada.

—Un día de estos me vas a matar de un susto si sigues apareciéndote de esa manera—el frunció el ceño mientras inspeccionaba su refrigerador.

—Me extraña que no tengas alcohol.

—Pero tú no tomas—señaló, incluso cuando estuvieron en los bares nunca lo vio probar la copa que en ocasiones tenía en las manos.

—Vieja costumbre supongo—dejó el aparato y pasó a su costado, se le veía algo aburrido y cuando llegó al sillón de la sala se dejó caer con cierta pereza.

—¿Qué haces tú aquí un domingo por la mañana?—Sakura había tomado su tazón de cereal y fue casi corriendo tras él, acomodándose en el sofá contrario y encendiendo el televisor.

—He dado por terminado el caso que tenía paralelo al tuyo, no me han asignado uno nuevo y creo que tengo más tiempo libre del que debería, lo correcto sería venir a echarte un ojo y ver cómo lo llevas.

—Sigo viva y sin novio, como puedes ver.

Él sólo la miró por un segundo y regresó la mirada a lo que fuese que estuviesen transmitiendo en la tv.

—Ese caso que menciono, lo comencé hace dos semanas. Hasta ahora eres con quien más tiempo he tardado, siéntete orgullosa—ella podía percibir la molestia en su voz.

—¿Dos semanas? ¿Cómo puede alguien en tan poco tiempo buscar y enamorarse del amor de su vida?—preguntó algo escandalizada.

—La mitad de los casos son así, depende mucho de la personalidad o terquedad específicamente de los clientes, a muchos les basta tan sólo unos minutos no sólo para enamorarse de esa otra persona, sino reconocer que es la única con la que quieren estar el resto de sus vidas.

Ella se quedó en silencio varios minutos, repasando lo que él había dicho, el único sonido en la habitación seguía proviniendo del televisor.

—Me he preguntado, para tener un trabajo como el tuyo necesitas ser algo romántico, ¿no es así? Pero conmigo te comportas tan frio en ocasiones, y de vez en cuando sacas comentarios como el reciente, hablando sobre amor y esas cosas, ¿acaso en tus otros casos te muestras cursi?

Con eso ella tuvo su atención.

—No se necesita ser cursi para tener idea de lo que es el amor—eso la estremeció, ¿sus palabras indicaban que él si sabía lo que era amar? ¿Podía permitirse él eso?—no es necesario comportarse de manera empalagosa, exudar amor, para saber comprender lo que es en realidad, aunque conozco a un compañero que prácticamente lanza corazones al aire—el chico rodó los ojos— pero eso no es mi tipo.

Sasuke había pensado en Suigetsu, que era lo más cercano que tenía a un amigo, pero que debido a su cursilería de siempre, o tal vez sólo el gran énfasis que ponía en todas sus emociones lo que de vez en cuando lo sofocaba.

—Quizás eso es el por qué hemos estado fallando—Sakura procuró realzar el hemos—en esto de buscarme pareja. Tal vez te falta esa vena romántica.

El pelinegro no vio la necesidad de perder el tiempo y explicarle que su destino estaba ya decidido entre Naruto o Sasori.

—Para los hombres en general es un poco más difícil agarrar el hilo de lo que es el amor, por eso mi estrategia en tu caso inicialmente ha sido llamar la atención del individuo de otras maneras, la mayoría visuales, y tú en esas fachas—señaló sus ropas— no logras mucho que digamos.

Ella de inmediato se sintió ofendida.

—¿Qué hay de malo en usar jeans y blusa?

—Nada si los mismos fuesen más ceñidos. No niego que el chico que te quiera en verdad no le disgustará en nada tu apariencia, pero el gancho usualmente suele ser el físico, si logras llamar su atención gracias a cómo te ves por un segundo, después el podrá ver realmente tu persona.

—Ahora mismo estoy cuestionando tus métodos.

Sasuke se sorprendió a si mismo al darse cuenta que ella no le había llamado la atención por su físico. Al conocerla había considerado que sólo era linda, pero demasiado normal como para que tuviese un punto que destacara. ¿Entonces por qué estaba teniendo ese debate interno?

—Pero si lo piensas, Sasori no se fijó en ti exactamente por tu apariencia. El plan con él fue ligeramente diferente, tiene esa debilidad por querer proteger a todo mundo, por eso cuando se dio cuenta que te golpeó accidentalmente—

—Y que dudo haya sido accidental—interrumpió ella.

—Él se vio en la necesidad de resarcir el daño provocado, así que corrió a ti para disculparse y curarte, de ahí nació su atención por ti.

Sakura lo analizó, en verdad Sasori era un poco diferente a los demás en ese aspecto, al ser un chico demasiado apuesto, pensaría que la mejor manera de llegar a él hubiese sido mostrándose linda y sexy, pero había sido distinto. Se preguntó entonces cual era la forma de llamar la atención de Sasuke. Ella había arreglado su aspecto para cuando estuvieron de tour a los inicios de su búsqueda, pero ciertamente nunca puso mucha atención si él la había mirado aprobatoriamente.

—Remitámonos entonces a nuestra actualidad, hace una semana que Sasori no me habla—mintió— y creo que la última vez lo dejé algo molesto—no quiso entrar en detalles sobre su huida de esa ocasión.

Lo que ella ignoraba era que Sasuke había recordado perfectamente aquel episodio y aunque lo detestaba porque sabía que era incorrecto, parecía sentir de nuevo y anhelar la forma en que ella lo abrazó.

—Deberías buscarlo entonces—sugirió él mientras trataba de recuperar la sensatez del asunto.

—Vayamos al plan a, necesito llamar la atención de sus ojos.

Una hora después, y a pesar de la negación de Sasuke a acompañarla, se encontraban en un centro comercial, habiendo elegido una boutique a la cual él se negó en entrar, pero ella insistió en que él debía dar su aprobación al elegir sus ropas.

—No necesitas algo tan sugerente—comentó él cuando ella tomó aquel mini vestido rosa.

—¡Pero es lindo! Te quejas que sólo voy por la vida en jeans y no aceptas ese hermoso vestido que extrañamente me gusta, no suelo usar vestidos.

A Sasuke le aterró reconocer para si que no quería que ella se vistiese así para Sasori. Definitivamente ella se vería hermosa en esas ropas, sin que ella se las hubiese probado la imaginación de él hacía el complemento, a cualquier hombre le gustaría ver algo así, no sólo al impoluto de Sasori. No obstante estaba el asunto de que él comenzaba a encontrar molesto que alguien más pusiera sus ojos en ella.

Eres el peor casamentero de la historia.

Ella corrió al probador con ese pequeño pedazo de tela en manos. Con fastidio caminó tras ella y se quedó fuera esperarla.

—¿Debería ir a visitarlo al hospital?—preguntó Sakura desde el pequeño cubículo. Desde donde Sasuke estaba podía notar cómo la cortina que los separaba se movía ligeramente.

—De lo poco que le conozco, lo mejor sería que esperaras a que tenga tiempo libre, creo que lo pone algo sensible el tema de dedicar su vida a su profesión o dejar tiempo para tontear contigo.

—¡Tontear!—ella asomó sólo la cabeza—¿lo llamas así? Deberías estar dándome apoyo moral—luego volvió a ocultarse.

—Te estoy facilitando las cosas con esa información, deberías entender la situación del tipo, ser un poco más comprensiva.

Y enamorarte de él de una jodida vez, así puedo alejarme de ti cuanto antes.

Sasuke aún estaba incrédulo de su reciente subconsciente estuviese más vivo que nunca, soltando pensamientos tan al azar y que él debería estar evitando.

Del probador sólo se escuchaba su respiración pesada y algo de forcejeo al juzgar por cómo se movía de nuevo la cortina. De pronto todo paró. Pasaron unos segundos en silencio, luego ella habló con cierta timidez en la voz.

—Sasuke, tengo cierto problema aquí dentro.

—¿Es eso de mi incumbencia?

Ella resopló con molestia.

—¿Podrías por un minuto ser un poco amable?

— ¿Qué necesita su majestad?—trató de ser sarcástico.

De nuevo Sakura guardó silencio.

— El cierre del vestido.

El pelinegro casi se atragantó con su propia saliva al escuchar eso. Él tratando de explicarle que hay hombres a los que sólo se les puede llamar la atención con el físico y ella planteando cosas como esa. ¿Qué creía? Ella ya había logrado llamar su atención de otra manera, y al hacer eso sólo empeoraría su situación. Podría avivar otras cosas.

Y a pesar de todo, él cedió ante la tentación.

Cruzó la cortina y la encontró de espaldas. Desde su perspectiva el vestido era demasiado corto, era un milagro que no le mostrara la ropa interior. Y estaba la parte superior, el cierre partía desde su espalda baja y se detenía a la altura de los omoplatos, mostrando sus hombros. Ella trataba de sostener el cierre, pero él podía notar cosas como que con aquel vestido, ella no llevaba sostén.

—Por favor—pidió ella.

Cuando él levantó sus manos pudo sentir que temblaba. Su otro yo, cuando aún vivía, hubiese aprovechado tal oportunidad. Pero la persona que era ahora no consideraba el sexo sólo para complacerse a si mismo, para satisfacer sólo algo que hacía falta en su vida tan superficial y llena de banalidades. Su yo actual se sentía nervioso al tener a esa chica que le hacía replantear no sólo su trabajo, sino su propia existencia.

Trató de serenarse y tomó el cierre, cuando lo llevaba a la mitad no pudo seguir.

—No te queda—soltó. Ella gruñó.

—¡Pero es de mi talla!

—Creo que tus pechos son un poco…—

No terminó de hablar, de pronto la cortina se abrió.

Sakura tenía un espejo de frente, desde esa posición pudo ver que la dependienta había movido la cortina del probador, la miraba algo confundida.

—Perdón, escuché ruidos y creí que— los ojos de la mujer viajaban por todos lados como buscando algo que no estaba.

Aunque sus ojos a través del espejo decían que sólo ella estaba ahí dentro, Sakura podía sentir aún a Sasuke en su espalda, aún más las yemas de sus dedos haciendo contacto con su piel.

—Suelo hablar conmigo misma en ocasiones, discúlpeme.

—Soy yo la que está apenada, hemos tenido un par de percances de parejas algo inmorales que han querido hacer tonterías en nuestros probadores.

La cortina se cerró y Sakura sintió que sus mejillas quemaban.

Con un solo movimiento, él terminó de subir el cierre. Entonces se hizo visible de nuevo. La expresión en su rostro la dejó sin aliento, la veía gracias al espejo y sintió como su mirada la recorrió de pies a cabeza. Cuando llegó a sus ojos, se quedó clavado ahí.

N/A: ¡Estoy de vuelta! Y lo sé, he tardado mucho en traerles este capítulo. Recientemente me enfrasqué en otro fanfic y no había podido darle su tiempo a este :c Una disculpa! Espero que este capítulo lo haya recompensado un poco –es un poquitín más largo que lo que acostumbraba en este fic-

También analicé la historia, para desarrollarla como lo tengo pensado harán falta muchos capítulos, así que trataré de ser un poco más constante! Espero no tardar tanto en el siguiente capi ;o;

¿Alguien por ahí lee mi nuevo fic? ¿El de Imaginando a mr. Perfecto? Sé que es algo cliclé, pero tal vez lo adoren es el fanfic que más me gusta de los que he escrito!

¿Qué opinan del capítulo? Me han llegado varias teorías sobre esta pareja…alguien supone otra cosa de cómo va a terminar esto?

PD. Hasta ahora nadie ha acertado muajajajajajajaja