Capítulo 4

- Super Girl no es tu sobrina - Dijo Barry mirándole enfadado -

- Oh ¿ ahora eres Super Girl ? Veamos que puedes hacer entonces Super Girl - Dijo moviendo una caja de metal con la mente y tirándola hacia a unas niñas que estaban jugando -

Volé hacia donde estaban las niñas cogiendo la gran caja de metal antes de que esta las aplastara y echándolas a un lado donde no hicieran daño a nadie, después Flash y yo nos pusimos a pelear con mi tía, la cual manejo a Flash con la mente e hizo que se estuviera quieta. Empece a pelear con esta, conseguí ponerme encima de esta e inmovilizarla.

- Se acabo - Dije mirándola mientras le daba un puñetazo en la cara dejándola inconsciente -

- ¿Estas bien? - Pregunto Barry acercándose a mi -

- Si, un par de arañazos nada mas - Dije levantándome y poniéndole unas esposas a mi tía -

- Volvamos a el laboratorio - Dijo cogiéndola y corriendo hacia el laboratorio -

Salí volando de allí hacia el laboratorio en el que encerramos a mi tía en una de las celdas anti poderes que había allí.

- Esto acaba de empezar sobrina, recuerda lo que le dije a tu madre, volveré y lo e echo, y esta vez no habrá quien me pare - Dijo sonriendo desde la celda -

- Di lo que quieras pero tu eres quien esta aquí dentro, y Super Girl esta a salvo - Dijo Cisco saliendo de la sala junto a mi -

- Gracias Cisco - Dije sentándome al lado de Cait y esta comenzó a curarme los arañazos de la cara -

- De nada - Dijo sentándose a mi lado - ¿Estas bien? - Pregunto cogiendo mi mano -

- Si Creo que si - Dije sonriendo cuando Barry llego y no le gusto nada lo que vio al parecer -

Barry se acerco a nosotros y me abrazo cogiendo mis manos.

- ¿Estas bien? - Dijo sin soltarme -

- Si estoy bien tranquilo - Dije sonriendo

- Esta bien unos arañazos no pararan a Super Girl - Dijo Cait sonriendo -

- Es mas fuerte de lo que crees Flash - Dijo ahora al profesor el cual estaba mirando algo en la pc -

- Lo sé, es mas fuerte que yo - Dijo Barry separándose sin soltar mi mano - Ahora lo siento chicos pero Lei y yo tenemos algo que hacer - Dijo guiñándome un ojo y me cogió en brazos para ir a la casa de Cait la cual no veía pues este me tapo los ojos -

- ¿Donde estamos? No veo nada - Dije riéndome -

- Oh claro espera - Dijo aún detrás mía me quito las manos de los ojos y pude ver el piso de Cait todo decorado con velas una cena romántica y pétalos de rosas por el suelo -

- Guau... Esto es precioso - Dije mirando todo sonriendo -

- Me alegro de que te guste, no soy muy fanático del romanticismo, pero sabes que esta es una ocasión especial - Dijo Barry dándome un ramo de rosas para después acompañarme a la mesa a cenar -

Barry me retiro la silla dejándome para que me sentara, me siente y este me acerco, cogí un pañuelo y lo puse en mis piernas para después Barry puso dos bandejas grandes en la mesa, dos pizzas hechas a mano en forma de corazón. Después Barry se sentó a mi lado para que comiéramos juntos.

- Siento que parezca algo cutre la pizza pero no se me ocurría que hacer, ademas es tu comida favorita - Dijo sonriendo -

- No pasa nada, es muy romántico todo igual - Dije sonriendo mientras cogía un cachito de pizza -

La cena fue tranquila, hablando cosas graciosa, reímos y al final los pusimos a ver una película de romance, terminamos bastante tarde y era hora de que Barry se fuera, le acompañe a la puerta para despedirme de este.

- Ten cuidado cuando vayas a casa - Dije sonriéndose -

- De nada, es un placer - Me sonrió y se acerco a mi mirándome a los ojos -

De nuevo algún vecino volvió a gritar, pero a diferencia del día anterior este no se separo, sino que me beso, puso sus manos en mis mejillas y junto sus delicados labios con los míos, aquel beso parecía un sueño, un sueño que no quería que acabara, era el beso lleno de sensaciones, dulce, sincero, lleno de amor, incluso con algo de pasión, no quería que aquel beso acabara nunca. Puse mis brazos alrededor de su cuello profundizando el beso, no quería que se fuera de eso estaba segura. Este me puso las manos en la cintura y me acerco mas a él, su lengua se metió en mi boca y comenzó el juego intenso hasta que el aire nos faltaba y nos tuvimos que separar por unos milímetros, nos miramos a los ojos y sonreímos.

- Hasta mañana - Dije sonriendo sonrojada -

- Hasta mañana y por cierto besas muy bien - Dijo guiñando un ojo y saliendo de allí -

Cerré la puerta sonrojada y sonriendo como una tonta, poco después llego Cait con la esperanza que le contara todo, cosa que hice, era un sueño hecho realidad, mi sueño se había hecho realidad pero esperaba que todo con el tema de mi hermana se solucionara pronto y mi vida empezaría a mejorar un poco.