El pequeño bebe estaba a punto de comenzar a llorar, la desesperación comenzó a apoderarse de él, no quería cargarlo, así que intento tranquilizarlo desde lejos, aunque no funciono porque el llanto del bebe apareció, no quería, se hizo el desentendido y trato de alejarse aun mas de la criatura, el niño no paraba de llorar, Toothless lo empujo tratando de llamar su atención, no lo soporto, su llanto lo desesperaba y no sabía qué hacer, estaba tan desesperado que fue en contra de su pensamiento y cargo a su bebe.

—Shh, por favor no llores— Rogó con desesperación, aunque el pequeño ni caso le hacia y continuaba con su llanto.

—No llores, no llores...por favor, te lo suplico por favor— Le pedía al niño una y otra vez.

Fijo la vista en aquel niño por primera vez desde que lo vio nacer, el niño succionaba con insistencia su pequeña manito y al ver que nada salía de ahí comenzaba nuevamente con su llanto.

—¿Tienes hambre?, ¡Maldición!— El pánico se apodero de su cuerpo, ¿que podía hacer él con eso?, no sabía que hacia su madre para alimentarlo.

—¡Maldición, maldición!— Comenzó a murmurar, mientras paseaba a su hijo tratando de tranquilizarlo.

No podía solo, se lo había dicho a su esposa cuando se despidió de ella, no podía, la necesitaba a ella a su lado, el llanto de aquel bebe solo lo abrumaba mucho más, no aguanto mucho mas.

Cubrió al pequeño con una manta para cuidarlo del frió y salió de la casa, a toda velocidad, fue al único lugar que se le ocurrió en ese momento en su desesperación, mientras el niño aun lloraba escandalosamente.

—¡Oye, sabes qué hora es!— Comento un soñoliento Snotlout, que refregaba sus ojos con insistencia.

—¡Necesito ayuda!, ¡Tiene hambre… y tu esposa!— Respondió rapidamente Hiccup y casi sin tomarle atención al reclamo del pelinegro.

—¡Wow wow, tranquilo!— Trato de calmarlo su primo —Pasa llamare a Lena.

Lena era la esposa de Snotlout, se enamoró de ella luego de darse cuenta de que Ruffnut jamás le haría caso, hace unos meses ambos habían tenido a su primera hija, una bella pequeña que era la adoración de su padre, a pesar que el quería un varón para entregarle toda la hombría de los Jorgenson.

—Jefe, ¿a qué se debe su visita?— Pregunto ella con suma dulzura cuando entro a la habitación.

—Es… el niño tiene hambre… y yo pensé...

La chica tomo al bebe en sus brazos con cariño, lo arrullo con suma delicadeza, tenia madera de madre eso era cierto, comunico que alimentaria al pequeño heredero y se lo llevo a otro cuarto para tener más privacidad en su tarea, mientras Hiccup solo observaba el pasillo por el cual la esposa del Jorgerson había desaparecido.

—¡Me debes un gran favor!— Comenzó con presunción fingida Snotlout —es muy…

Pero no pudo continuar, ya que Hiccup lo abrazo y se descargó, necesitaba a alguien y él era el único que se encontraba ahí, soltó todo su dolor, el dolor que se había estado guardando desde hace días y que ya no podía seguir ocultando.

—Oye… tranquilízate— Dijo Snotlout algo nervioso ante el gesto del castaño.

—Escucha… — Snotlout le comento mientras tomaba aire y suspiraba —Sé que estas triste, pero no puedes continuar así, debes superarte, no solo por ti y por tu hijo, si no por Astrid, ella estaría muy enojada si te viera y estoy segura de que te daría una patada— Dijo el pelinegro seriamente, como si le estuviera dando un sermón,

Hiccup soltó una media sonrisa ante tal comentario, aun con lágrimas en sus ojos, su primo tenía razón, su esposa estaría muy enojada si lo viera y lo golpearía por su actitud derrotista, de seguro si los papeles estuvieran invertidos, si Astrid estuviera viva y el en el Valhalla , su Lady hubiera sido la persona más valiente de todo el archipiélago, hubiera continuado adelante, no como él.

—La extraño demasiado— Le respondió hiccup casi en un susurro —Ella lo era todo para mí.

—Lo se y se que es difícil— Cometo el pelinegro con seriedad —Podrías volver a casarte, tú hijo necesita una madre y tu…

—¡De eso nada!, ¡No volveré a casarme! —Dijo el castaño a la defensiva y ofendido.

—Solo era una opinión— Contesto su primo en un suspiro.

De pronto, la esposa de Snotlout entro a la habitación donde se encontraban ambos primos hablando, acunando al pequeño que estaba mas calmado y dormido, Hiccup sintió alivio en su ser, aunque el pánico volvió a él cuándo la esposa de su primo le volvió a entregar al pequeño niño para que lo cargara.

—Em... gracias, les debo una a ambos.

—No te preocupes, si necesitas ayuda no dudes en volver— La esposa de su primo le respondió mientras le dedicaba una dulce sonrisa, mezclada con algo de preocupación.

—Pero que sea más temprano por favor— Snotlout dijo con burla en su voz.

Regreso a su casa, más calmado y cansado, suspiro pesadamente mientras ponía al pequeño bebe en la cuna, pero en el momento en que lo dejo, este volvió a quejarse amenazando con volver a iniciar el llanto en cualquier minuto, teniendo que volver a verse obligado a cargar al bebe entre sus brazos, como si el no quisiera que Hiccup lo soltara.

—¿Porque me haces esto?, para mí también es difícil sabes— Le hablo al bebe mientras lo mecía suavemente como había visto a la esposa de Snotlout hacer.

—Lo siento, pero no puedo cuidarte— Le volvió a hablar, aunque ahora tenia un nudo en la garganta.

Fue entonces cuando lo vio, su hijo lo miraba fijamente como si tratara de comprender lo que le decía, sus ojos eran azules como cielo, tal y como los de su madre, no pudo más y las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.

—Perdóname…— Le pidió entre lágrimas al bebe que aun lo observaba —Cometí un grave error.

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Lidiar con la dragona de su nuera no había sido tarea fácil, la nadder estaba fuera de control, lanzaba fuego y espinas por doquier, comenzando a asustar y tratar de armar pelea con los otros dragones del hangar y también hiriendo a uno que otro vikingo que tratara de calmarla, ella trato de aplacar la ira de la nadder, aunque no tuvo éxito en sus intentos.

Fishlegs tuvo la brillante idea de acercarle un pedazo de raíz de dragón para que pudieran acercarse a la dragona y que esta se calmara, ya que ni siquiera la hierba de dragón había surtido efecto en ella.

Le dolió, pero por precaución tuvieron que ponerle un bozal a la ya durmiente stormfly, en caso de que despertara aún más furiosa que antes, pero la seguridad de todos en la aldea iba primero, no podía dejar que lanzara fuego al primero que se le cruzaba, mas adelante trataría nuevamente de poder congeniar con la dragona.

Suspiro pesadamente, las cosas no estaban mejorando ni un poco, ni en el hangar, ni en su casa, miro la estatua de su fallecido esposo, aquella que su hijo mando a construir luego del ataque de drago a la aldea.

— Stoick, ¿porque no nos envías de tu ayuda?, sería muy útil en estos momentos.

—Tu siempre sabias como solucionar los problemas— dijo con un suspiro de melancolía

Decidió dejar de lado su tristeza y frustración, después de todo de nada servia, se detuvo agotada en la puerta de su casa, sentía que había olvidado algo, pero no sabía que, y como si le hubieran dado un golpe en la cabeza recordó que dejo a su nieto solo, bueno con su padre, pero a fin de cuentas Hiccup no quería nada con él y lo mas probable era que el estaría nuevamente encerrado en su cuarto.

Entro rápidamente ante el notorio descuido, esperando que el pequeño estuviera profundamente dormido y no llorando a mares por la falta de atención, pero lo que vio en ese momento le rompió el corazón, las lágrimas comenzaron a correr por su rostro ante la emoción, ahí estaba su hijo dormido en el sillón y abrazado sobre su pecho estaba muy dormido su nieto.