No, yo no soy la dueña de los personajes que aquí aparecen, estos pertenecen a Akira Toriyama, y tampoco hago esto con algún fin económico. Como advertencia solo les digo que esto es YAOI vamos (chico x chico).

Todo review es agradecido y será respondido de forma privada a no ser se sea anónimo, esos solo los agradeceré con el alma pues definitivamente me sacan sonrisas.

Esta es una secuela de "Asexualidad" así que recomiendo leerlo antes de iniciar con esta historia, se ubica antes de GT, antes de que Goku fuera convertido en niño y es no tiene demasiada relación con Dragón Ball súper.

Cap. 2 "Lagrimas "

La tarde ya había caído para cuando Videl decidió que era momento de regresar a casa, el día había tenido un sabor amargo y preocupante, por más que su suegra le dijera que todo estaba bien y que no debía de pensar de manera negativa ella no podía sacar de su cabeza el comportamiento extraño y meditabundo que había tenido sumergido a Gohan en los últimos días, desde el inicio de su matrimonio Gohan había sido el esposo modelo, era el envidia de muchas por que Gohan era atento, amable, trabajador, inteligente, con un don para tratar a los niños envidiable y si a eso le sumaba los puntos físicos que no todas habían podido apreciar como ella, hacía de aquel hombre mitad sayajin mitad humano, lo mejor de lo mejor, sin embargo aparte de todo eso estaba el hecho de que ella realmente lo amaba, Videl amaba a Gohan de una manera que no creyó poder hacerlo jamás, después de ver a su padre , el cómo supero de forma tan rápida la muerte de su madre y como inicio el ir y venir de varias mujeres le hizo desconfiar de todo el género masculino, su padre así se lo inculco, no confiar en ningún hombre, ninguno, entonces apareció en su camino alguien tan puro …tan… perfecto que en un inicio le enfermo, Gohan era la forma real y física de todo aquello cuanto soñó de niña y hacía mucho tiempo que no sentía esa horrible preocupación de perderlo como lo hacía ahora, algo en su ser le decía que aquello que Gohan tenía en la cabeza sería algo que le dolería mucho a ella.

- mamá …-le llamo su hija mientras fruncía el ceño- la abuela te dijo adiós y no le respondiste – murmuro de mala gana, con un reproche que demostraba el carácter tenso en el que la propia Pan se encontraba-

- cielos…-murmuro Videl llevando una mano a su mejilla con aire preocupado, lo que le faltaba, ser grosera con su suegra, todo el día había estado desconectada del mundo, dejándose llevar por ella y por Bulma de una tienda a otra- tendré que disculparme con ella más tarde- dijo antes de caminar rumbo a la puerta de su casa, aunque era posible que ese más tarde fuera el día siguiente, pero antes de siquiera tocar la perilla, pudo ver como uno de los cristales de su sala era destrozado por el impacto de alguien saliendo a gran velocidad, dejándola sin reacción alguna –

- ¡Tío Goten! –grito Pan al ver como este terminaba estrellado contra un árbol cercano que apenas pudo resistir el impacto- ¿Qué está pasando? –pregunto antes de ver a su madre quien tampoco tenía idea de que pasaba y solo pudo parpadear sin saber si era un ataque o un extraño juego-

Inmediatamente después salió Trunks con algunos golpes evidentes en el rostro logrando que las recién llegadas se preguntaran una vez más que era lo que estaba sucediendo ahí, pronto la misma Milk salió de su casa solo para ver como el menor de sus hijos se levantaba y comenzaba una rápida batalla cuerpo a cuerpo con Trunks.

Inmediatamente después por la puerta salió Gohan, pasando de lado a Videl y Pan para acercarse a donde su hermano y Trunks peleaban intercambiando puños y patadas sin elevarse demasiado del piso, Goku y Vegeta salieron después pero se quedaron en el marco de la entrada, observando fijamente sin mucha preocupación.

- ¡Trunks, Goten! – llamo Gohan desde cierta distancia con voz elevada y preocupada a la vez- ¡basta, esto es demasiado estúpido! –grito el pelinegro al tiempo que Trunks evadía un puñetazo de Goten y contestaba con una patada que termino golpeando un costado del otro, logrando que este retrocediera un poco, lo suficiente para que Gohan se colocara en medio con ambas manos extendidas , cada una en dirección de los otros dos- es suficiente, están asustando a los demás –reprendió a los chicos logrando que Goten torciera los labios y escupiera un poco de sangre mientras Trunks se acomodaba el cabello con un ademan de su mano para ver hacia la familia de Gohan-

- Yo no estoy asustado –dijo Goku como si nada logrando que Milk se molestara aún más ante la actitud de su esposo en ese tipo de situaciones, vamos que no podía estar completamente tranquilo si su hijo y Trunks se agarraban a golpes- pero…

- nosotros no Kakaroto, tu hijo habla de las mujeres de aquí –explico Vegeta con aire simple, sin lugar a dudas Vegeta se encontraba más que animado con la situación, pero no podía simplemente decir que Bulma no iba a infartarse cuando supiera lo que paso o por que Trunks iba a llegar con golpes en el cuerpo y la ropa llena de tierra y hojas-

- Dije, basta –ordeno Gohan con voz seria observando primero a su hermano y después a Trunks- no se en que están pensando, pero no quería ocasionar nada como esto, no me están ayudando –dijo volviendo sus ojos a Trunks quien torció los labios antes de bajar la guardia, seguido por el mismo Goten-

- ¡Hey, Trunks! – levanto la voz Vegeta logrando que el mencionado le viera de reojo – vamos, tu madre y tu hermana deben estar esperándonos -dijo antes de moverse para pasar de largo, darle un vistazo a Videl y Pan para después seguir sin decirle nada- despídete –dijo con voz demandante antes de levitar- pero se breve

- Adiós –dijo simplemente Trunks, lanzando una mirada significativa a Goten, tendrían que seguir donde se habían quedado, era imperioso y con un ademan de su mano Goten le demostró que entendía el mensaje- nos vemos después Gohan –dijo volviendo sus ojos a Gohan quien solo le sonrió con aire cansado, era increíble como esos dos seguían teniendo arranques infantiles de vez en cuando- ¡disculpen las molestias! –grito desde lo alto mientras se iba volando con su padre, esto último era para la familia de Gohan y la señora Milk, no buscaba asustarlas, ni preocuparlas-

Sin más que un ademan de su mano terminaron saliendo del territorio donde la familia Son residía, obvio Vegeta solo le dio una mirada a Goku antes de irse, que el otro interpreto como que lo buscaran si lo necesitaban, Goten por su parte se sacudió el polvo de la ropa y se movió sin decir más a su casa, donde su madre le siguió tratando de conseguir la respuesta a un millón de preguntas que podía formular en tiempo record, Goku sabía que tendría que hablar con su mujer esa noche y que de hecho debía llevarla a un sitio especial, léase muy lejos, para poder suavizar un poco la reacción de su mujer, tenía que iniciar la noticia que pronto Gohan iba a soltar y aunque prefería no estar en el planeta Tierra cuando eso pasara, era su deber como padre cubrir a su hijo y apaciguar un poco a Milk.

- ¿papá? –se acercó Pan a su padre quien se veía cansado - ¿qué paso?¿por qué el tío Goten y Trunks estaban peleando? –pregunto, logrando que Gohan le sonriera antes de ponerse en cuclillas para palmear su cabeza-

-¿Qué dices si te llevo a casa de Maroon? –pregunto Gohan con voz tranquila, sabía que últimamente se habían estado buscando y aun cuando la idea de tener a su pequeña lejos no le agradaba del todo, sabía que era la mejor forma para poder hablar bien con Videl esa noche, porque, tenía que ser esa noche- mañana papá te llevará a donde tu gustes, solo tú y yo ¿Qué me dices?

-…no tengo tantas ganas –murmuro Pan, siendo observada por Videl quien comenzaba a imaginar el tamaño del problema, Gohan jamás había hablado con ella sin estar Pan durmiendo en su cuarto o en la casa, así que aquello le provoco una ansiedad tremenda, decidiendo entrar sin decir nada, para guardar todo y hacer un poco de limpieza, como su suegra le había enseñado era una buena forma de canalizar la energía negativa y sobre todo la ansiedad-… ¿Por qué quieres que valla?

-…-Gohan suspiro, su pequeña era más inteligente de lo que era sano, pero también debía imaginar que algo así pasaría, ya no tenía tres años como para caer en algo así-…bueno, porque papá necesita platicar a solas con mamá –explico suavemente mientras Goku se movía hacia su casa, dispuesto a tranquilizar a su mujer quien debía seguir atosigando a Goten con preguntas- a veces uno debe platicar a solas con las personas, por eso yo hable hace un momento con todos ellos- continuo mientras su hija le observaba fijamente- mañana platicaré contigo, con la abuela Milk y tal vez con el señor Piccoro –informo a su hija quien parpadeo un par de veces, pero Pan no se extrañó, después de todo el señor Piccoro era el señor Piccoro, era obvio que hablará con él- entonces…

-…está bien –dijo Pan antes de respirar resignada- pero yo voy a hacer mi maleta, porque no quiero que me falte nada –dijo , logrando que su padre asintiera antes de levantarse para guiarla lentamente a la entrada- hay algo que no entiendo –dijo logrando la atención de su padre antes de que este abriera la puerta-

- ¿y qué es?- pregunto Gohan mientras la abría, para cederle el paso, ya en la cocina, no muy lejos de la entrada se podía ver a Videl lavando los platos con fuerza y rapidez-

- ¿por qué dices que tal vez hablaras con el señor Piccoro? ¿no se supone que es "El Señor Piccoro"? o sea que estás obligado a hablar con él de cualquier cosa, como con los abuelos y el señor Vegeta –dijo y desde que Pan había nombrado a Piccoro, Videl había sentido un aire helado llenar sus pulmones-

- bueno, porque no sé si me alcance el tiempo o si él no este ocupado –contesto Gohan, sin alarmarse, ni apresurarse a sacar ninguna conjetura extraña, aunque eso ya lo estaba haciendo Videl- además de que los más importantes ahora para mí, son tu mamá y tu –dijo antes de volver a palmear su cabeza- ahora ve a arreglar tus cosas para poder llevarte –dijo logrando que ella asintiera para salir corriendo escaleras arriba, donde estaba su habitación-

Entonces el silencio inundo la planta baja, solo podía escucharse como Videl fregaba el jabón sobre los platos, los enjuagaba y colocaba a estilar, era algo tenso, el ambiente en si podía caer en un famoso cliché narrativo, Gohan sabía que Videl deseaba hablar y una sola palabra suya bastaría para desatarlo todo, Gohan quería hablar y a la vez no quería hacerlo, era algo necesario, debía hacerlo aunque fuese a ser tal vez la peor de las noches en su vida de casado, al menos es lo que deseaba creer, que después de aquella charla nada podía ser peor con ella.

Pan no tardo tanto en bajar aun cuando para los adultos de la casa fueron los minutos más lentos del universo, ella llevaba todo en una mochila muy parecida a las que usaban en los gimnasios, en color morado con negro, que le había regalado el tío Goten.

- estoy lista –anuncio Pan mientras Gohan la observaba para guiarla después a la puerta, desde la cual la niña levanto la voz- nos vemos mamá –dijo logrando que Videl dejara lo que hacía, sosteniendo un plato con una mano para despedirla con la otra-

Gohan solo la observo y con un par de miradas él le dijo que volvería para hablar y ella respondió que le esperaría toda la noche de ser necesario con un solo gesto , entonces Gohan tomo una capsula de su bolsillo para que con un leve estallido apareciera una auto nave sencilla, la misma que le había regalado Bulma años atrás y que Gohan mantenía en excelente estado, era ideal para moverse aun siendo un hombre de familia, Pan le miro levantando una ceja, no entendía porque prefería ir en esas cosa cuando su padre podía volar, pero bueno, era algo similar a lo que estaba pasando con si tío Goten y Trunks, incluso su abuelo y el mismo señor Vegueta usaban esas cosas en ocasiones en lugar de volar.

El viaje a la casa donde Maroon vivía fue tranquilo, aun cuando Pan intento sacar un poco de información de forma no tan discreta, ella no había nacido después de todo con el don del tacto, así que era bastante sencillo esquivarla, al menos para Gohan, quien solo le sonreía y le decía cosas que realmente no significaban nada o incluso Pan llego a pensar que de alguna forma si contenían mucha información, pero que estaba demasiado oculta para entenderla, casi al final del viaje Pan se rindió.

Gohan agradeció que su repentina llegada sin avisar no molestara a Número 18, quien tenía un estricto código en su familia, la sonrisa de Krillin le tranquilizo y le dio gusto ver como la hija de ellos, más grande que su pequeña, recibía gustosa a Pan y la invitaba a pasar diciéndole todo lo que podían hacer antes de si quiera pensar en dormir.

- Gracias –murmuro Gohan a Krillin y a 18 para suspirar – necesito tiempo para hablar con Videl –dijo con voz serena pero con un toque preocupado y cansado que no pudo ocultar ni disimular con la sonrisa, la rubia esposa de Krillin no dijo nada solo se movió al interior de la casa, diciendo que prepararía la cena, dejando a su esposo con Gohan, ella era de las mujeres con más tacto en ese tipo de situaciones –

- ¿todo está bien? –pregunto Krillin con voz preocupada, ya que de alguna manera se sentía padre, amigo, hermano y compañero de Gohan, dependiendo de la situación era lo que el hijo de su mejor amigo le provocaba, en ese preciso momento solo entendía algo, las cosas no estaban bien con Gohan y Videl, lo leía en el rostro de este-

Gohan no dijo nada solo volvió a sonreír suavemente antes de moverse a la auto nave para volver a encenderla, siendo aún observado por el otro.

- ¡Cualquier cosa estamos contigo Gohan! –grito Krillin cuando la auto nave comenzó a moverse para salir disparada de ahí, dejando al otro con un extraño sabor de boca, algo en todo aquello le hacía querer llamar a Goku, pero no estaba seguro si era el momento, esperaría un poco y se comunicaría con él-

Videl por otro lado, había terminado con el aseo de los trastes y se había quitado el mandil para colgarlo en su lugar, el reloj le gritaba que Gohan no tardaría en llegar si no se desviaba a ningún lado, eso tomando en cuenta que manejara a una velocidad normal, respiro hondo y se sentó en uno de los sillones, desde el cual podía ver algunas fotografías que habían enmarcado y permanecían en la sala, en medio de todas estaba la de su boda, esa donde ambos lucían una sonrisa en los labios y una apariencia impecable, perfecta; ella recordaba ese día como uno de los mejores, había sentido que el llegar al altar y escuchar como los declaraban un matrimonio ante los ojos de todos había sido como llegar a una meta que siempre había ansiado sin realmente ser consciente de esta.

Movió los ojos y observo que aun lado estaba una fotografía de Pan de bebe y del otro lado una de ellos tres como la pequeña familia que tanto quería, es cierto que había otras con sus suegros o con otras personas, pero esas tres fotografía eran las que le sacaban la sonrisa a diario, levantarse y verlas ahí en la sala de su casa eran un recordatorio de su perfecta vida, esa que de pronto sentía que estaba siendo amenazada y no quería culpar a nadie, pero al volver sus ojos a la de su boda y notar entre los invitados "importantes" a aquel ser de piel verde y ojos negros como seguro estaba su alma, le dejo un amargo sabor en la boca, como si de pronto en esa soledad sintiera nuevamente los celos que tuvo hace varios años cuando descubrió tal vez, el secreto más oscuro de uno de los guerreros Z más fuertes después de los sayajins, Piccoro o como tenía que llamarlo como parte de un pacto con Gohan, el señor Piccoro, era un ser que no podía alcanzar a describir, lo cierto es que de inicio le pareció un ser espectacular, escucho tanto por boca de Gohan, Krillin y otros como este se había encargado de Gohan cuando era un pequeño niño, durante bastante tiempo lo vio como un padre soltero y un buen amigo del que ahora era su esposo, no sospecho jamás nada raro, no le había visto nada extraño ni había escuchado ninguna palabra impropia, ese ser tenía bien guardadas las apariencias, claro eran apariencias porque aun a veces podía sentir el oscuro deseo de ser mucho más fuerte y poder apalearlo sin tregua alguna, ese momento otra vez venía a su cabeza, ese que había marcado para siempre su vida, cuando había escuchado y visto con sus propios ojos como ese ser que tanto admiraba Gohan, se aprovechaba de este cariño para confundir y casi cegar a su ahora esposo, y no es que ella tuviera algún problema con la homosexualidad, claro que no, las personas eran personas y no se podían clasificar en buenas o malas solo por sus preferencias y gustos, pero Gohan… él no podía serlo, Gohan era atractivo, fuerte, caballeroso, amable, varonil de una forma dulce y agradable, así que la idea de verlo con otro hombre era absurda, además de todo eso estaban otros factores, como la forma en que las cuidaba a ella y a su hija, la forma como se había dedicado a ser un padre amoroso y divertido desde que Pan abrió los ojo y la forma como la había cuidado y procurado desde que se enteró de su embarazo; ella había hecho bien, ella había salvado a Gohan de caer en las garras de un depravado, porque ¿Qué otro nombre se le puede dar a alguien que se aprovecha de quien es prácticamente su hijo?, tal vez, solo tal vez lo que había hecho fue apurar un poco las cosas, al final ellos terminarían casados, ella no pensaba que la forma en que se dio realmente su matrimonio podía calificar como algo negativo, porque ella no le haría jamás nada malo a quien amaba tanto.

Una presencia le indico que Gohan estaba cerca y ella no pudo evitar respirar hondo para moverse a la cocina, prepararía un poco de café para ambos, debía tranquilizarse, Gohan era feliz, ellos eran felices, tal vez solo había un nuevo trabajo o le iban a cambiar de sede o algo así, incluso tal vez Gohan quería cancelar el acuerdo sobre las veces que ambos estaban juntos, íntimamente hablando, tal vez ahora quería que fueran más espontáneos o quería que planearan otro bebe, si, tal vez era eso, Gohan amaba ser papá, Pan estaba creciendo muy rápido y tal vez ya necesitaban otro bebe en la casa, tal vez un niño u otra niña, ella no tenía problema, no claro que no. Se movió rápido para poner la cafetera, mientras el café estaba listo, busco unas galletas para acompañar, las coloco en un plato y después fue por dos tazas, una de ellas decía con letras moradas Son Gohan y la otra con letras azules decía Videl, Gohan las había mandado hacer hace un par de años para ellos, el café aún no estaba listo para cuando la puerta se abrió, pero Videl no quiso voltear, tenía un miedo extraño de encontrarse algo que le hiciera entender sin palabras que las cosas, realmente no estaban para nada bien, como ella moría por hacerse creer.

- Volví –fue la voz suave y tranquila de su esposo que resulto como un extraño bálsamo para una herida que aún no se formaba del todo- Krillin y 18 estuvieron de acuerdo con que Pan se quedara esta noche con ellos y las niñas parecían muy contentas –dijo mientras los pasos de él lo acercaban a la cocina-

- espérame en la sala …-dijo Videl de pronto, cortando el camino que Gohan llevaba hacia la cocina, no quería que platicaran ahí, quería que lo hicieran en un lugar donde ella se sintiera tranquila, y ese lugar era aquel donde estaban las tres fotografías que calmaban su alma e iluminaban su rostro todos los días- llevare café…-agrego mientras se movía para apagar la cafetera y sacar el recipiente de cristal para poder servir el café en sus tazas-…me alegra que no hubiera problemas con Krillin y su esposa, también que las niñas estuvieran bien, a Pan le hace falta convivir un poco con otras niñas –dijo mientras Gohan se movía de regreso a la sala para tomar asiento en un sillón de dos plazas, donde esperaría que Videl se sentara también –

Videl tardo un poco, solo un poco en salir de la cocina, mientras tanto el sayajin mestizo de gruesos anteojos entrelazaba sus manos mientras observaba no muy lejos de él las fotografías que decoraban la sala, recordando esos pequeños momentos como los más importantes de su vida, el nacimiento de su hija fue una luz y una fuerza que jamás creyó poder sentir, la alegría de tener algo tan pequeño y frágil entre sus brazos no se comparaba con nada en el mundo, ni la forma como Videl se movía con ella, era como algún tipo de magia, algo alrededor de ellas lo hacían sonreír sin duda, incluso olvidaba casi por completo cualquier cosa, Videl era su mejor amiga, pese a todo, se entendían sin palabras, se comunicaban efectivamente, se conocían tan bien que sabía que Videl era lo suficientemente inteligente como para sospechar que las cosas estaban mal, él como hombre, como esposo tenía el deber de no prolongar aquello más de lo necesario, no cuando ya había tomado una decisión estaba dispuesto a mantenerse firme; entonces sus ojos negros observaron a través del cristal como alguien sobresalía más de lo que debía en la fotografía de su boda, pese a que Videl había estado realmente hermosa y radiante aquel día, no podía evitar recordar como el sol había brillado más intensamente cuando el señor Piccoro había aparecido en la iglesia, cuando sus ojos negros pudieron encontrarlo entre las personas, sin embargo en esa foto, llena de caras sonrientes , él, su maestro, su guía…él era el único que no parecía conforme con lo que pasaba, pero aun así, ahí estaba , apoyando su decisión como nadie más, era absurdo recordar la tensión que había sentido al creer que jamás llegaría, que sin él presente, su boda no tendría mucho sentido, ahora viendo la foto se preguntaba a él mismo ¿Qué tan egoísta y ciego podía ser?, si en algún momento había podido aspirar a tener un poco del corazón de aquel hombre, talvez la había enterrado con pedirle su presencia en su boda ¿él podría haberlo hecho?, ¿podría Gohan haber estado presente en la unión del señor Piccoro con alguien más?; la sola idea le provoco un vacío en el estómago ¿alguien más? Y se mordió el labio inferior al preguntarse si no había despertado algo en el señor Piccoro después de lo sucedido entre ellos, después de descubrir que no era un ser asexual como todos creían.

- aquí esta…- Videl interrumpió sus pensamientos justo antes de pensar en Dende como un enemigo potencial- traje también unas galletas –dijo con voz suave pero Gohan pudo percibir perfectamente el tinte de preocupación que ella deseaba ocultar, entonces supo que debía concentrarse en esa conversación antes de divagar sobre cosas absurdas-

- Gracias…aunque no era necesario –dijo Gohan antes de girar un poco su cuerpo para verla, ella estaba preocupaba, cada centímetro de su cuerpo lo decía a gritos y eso le provoco un pánico horrible al otro, saber que estaba por destruir su matrimonio y de paso el corazón de ella le oprimía el pecho, pero no podían seguir, no cuando había tantas cosas que debían decirse- Videl…sabes que eres una de las personas más importantes para mi ¿cierto? –pregunto al tiempo que los ojos azules de su mujer brillaban, adquiriendo una melancolía que podía palparse-… pero seguro, también sabes que siempre nos ha faltado algo –dijo antes de tomar con ambas manos las manos de ella-… Videl no quiero lastimarte, nunca he querido hacerlo, por eso he hecho demasiadas cosas mal…-dijo bajando sus ojos hacia sus manos, sintiendo como las de ella comenzaban a temblar- hace algunos años…podía notar que algo me faltaba a mí y estoy seguro que tú también lo notaste –murmuro antes de levantar la vista hacia aquellos ojos azules que comenzaban a cristalizarse-

- eras muy joven, muy inocente…me …me respetabas mucho Gohan, solo eso…solo necesitábamos más tiempo junto, solo…necesitamos más…-dijo ella con premura y dolor, tratando de convencerse, pero sobre todo, de convencerlo a él, sin embargo Gohan negó con suavidad, logrando que su corazón se fragmentara con cada movimiento de su cabeza-

- admito que yo también lo creí así en un principio, por eso busque apoyo …no, mentiras… yo no busque nada, el apoyo vino a mí, por el señor Piccoro, por mi padre…por ellos –dijo Gohan y no pudo evitar notar como el nombre de su maestro habían logrado una mueca disconforme en los labios de su mujer, pero no quiso ahondar en eso, decidió seguir – en poco tiempo me di cuenta de que esa pasión… no es que me faltara es que simplemente no podía sentirla…-suavizo su voz logrando que Videl cerrara los ojos con fuerza, tratando de aguantar el dolor que se acumulaba en ellos- nunca hablamos de esa noche…-murmuro acercando un poco más su cuerpo mientras las dos tazas de café aun humeantes quedaban ignoradas en la mesa de centro- yo esa noche me enteré de golpe de todo lo que tenía guardado Videl, de que la pasión y el amor dentro de mi ser no estaban peleados y que pese a todo lo que dijiste después, era mucho más puro de lo que creías…porque Videl, yo amo a…

-¡NO! –grito de golpe Videl, soltándose del agarre de su esposo y sus ojos azules mostraron una rabia que tenía escondida en el pecho- ¡Tú no puedes decirme que aquello que paso en el bosque era amor puro Gohan! –demando con la voz casi quebrada y Gohan supo que en ese momento debía callar, no porque estaba dando paso atrás a su decisión, sino porque Videl necesitaba sacar eso- ¡Él estaba SOBRE ti Gohan! – jadeo con aire escandalizado, levantándose del sofá para verlo desde arriba- ¡Él es como tu padre! –agrego, acusando nuevamente a su maestro de haberse aprovechado de él- no importa lo que digas, aun cuanto tú lo besaras por primera vez por curiosidad, él tenía el deber moral de no contestarlo, él se volvió un adulto antes que tú, no importa lo que digas sobre los namekus, no me importa, él vivió más años que tú y que yo – grito rompiendo el aire con un ademan de su mano- se aprovechó de tu confusión y aun cuando me asegures que antes de eso jamás te había tocado, no sé cómo él ha podido dormir después de la forma tan …sucia como te estaba atacando, porque si Gohan, ¡él te estaba atacando! ¿Sabes lo que pudo haberte hecho de no haber llegado yo a interrumpirlos? ¡¿Lo sabes acaso?! –dijo sin sentarse aún, observándolo desde arriba, entonces el rostro amable de Gohan se tornó serio- lo sabes …-afirmo Videl y Gohan asintió –

- es posible…-dijo el pelinegro de anteojos, pero no levanto la voz, no como Videl lo estaba haciendo- Videl, te quiero con todo mi corazón, pero no voy a permitir que sigas insultándolo así, no importa lo que pienses que pudo pasar antes, no es verdad, el señor Piccoro me apoyo de formas que jamás vas a poder entender, cierto que pudo tener un deber moral sobre mí , algo que tal vez no estuvo del todo bien, pero Videl…eso que viste, eso era algo que tú y yo jamás hemos podido lograr, jamás…-dijo y ese hecho volvió a sentar a Videl en el sofá, con aire devastado, era una verdad que no podía negarse-…lo he intentado, créeme…y no tienes la culpa de nada, porque eres una mujer hermosa…muy hermosa –dijo antes de intentar tomar una de las manos de ella, cosa que ella misma evito con violencia- Videl …

-…jamás va a pasar con nosotros porque sabes que no soy una cualquiera –siseo Videl logrando que Gohan abriera los ojos con aire incrédulo- inconscientemente lo sabes Gohan- yo jamás me rebajaría tanto como para hacer… y comportarme como una ramera

-¿Qué estás diciendo? –pregunto Gohan sin poder entender a qué iba todo aquello, no existía ninguna referencia verídica en las palabras de Videl, en todo caso, quien se había estremecido aquella noche no había sido el señor Piccoro, había sido él, quien tembló como una frágil hoja ante sus besos, ante la forma en que su cuerpo se rozaba con el suyo-…por Kamisama –negó con aire incrédulo antes de llevarse una mano a sus anteojos para poder acomodarlos- es lo más absurdo que es escuchado jamás -dijo antes de volver a verla – Videl, el sentir…eso, no es malo, sé que lo sabes, que muy bien que eres consciente de eso, pero te has conformado conmigo, yo no puedo darte eso que tanto mereces –dijo tratando de no molestarse, no podía perder los estribos-…el punto aquí es que no puedo seguir Videl, no puedo, te quiero lo suficiente y te respeto demasiado como para seguir ilusionándote, porque aceptémoslo Videl, tu aun esperas que un día las cosas mejoren entre nosotros, en ese sentido –dijo y Videl respiro profundamente- el día después de nuestra boda me preguntaste como es que el señor Piccoro había decido venir –dijo con aire serio- yo se lo pedí, le dije lo mucho que significaba para mi tenerlo ahí presente y créeme Videl, yo también pensé que no iría, pero al final lo hizo…por mí, porque sabes que yo lo busque después de mi graduación, lo sabes -dijo y ella torció sus labios afirmando aquello- él se ha mantenido al margen de nosotros, solo viene cuando se le necesita, porque puedes decir lo que tú quieras de él, que no confías, que tiene sucias intenciones, ¿pero qué pasa cuando lo hemos necesitado para cuidar de Pan? –pregunto mientras ella respiraba indignada- podrás decir que las primeras veces fue por petición mía y cierto, te viste renuente a la idea, pero después, cada que necesitábamos salir era él a quien acudíamos, antes que a nuestros padres – continuo el pelinegro- en el fondo siempre supiste que nunca dañaría a Pan, que por ser hija mía la cuidaría como nadie en el mundo y antes de que siquiera vayas a decirlo…, desde aquella noche que no ha vuelto a suceder nada parecido, ni siquiera hemos hablado de lo sucedido, he hablado más contigo de lo que sucedió entre él y yo, que lo que he podido siquiera decirle a él, yo no sé qué es lo que piensa, como lo tomó, como le afectó, si eso le hizo hacerse preguntas o si simplemente fui yo una curiosidad –dijo con cierto desánimo-

Un enorme silencio se situó entre ellos, Videl aun temblaba de coraje, de dolor , guardando detrás de sus ojos con todas sus fuerzas las lágrimas que ahí se acumulaban, negando que aquello estuviera pasando, hace años que todo eso había sucedido, se suponía que debía estar olvidado, enterrado para no ser mencionado jamás.

-…no me dejes…-murmuro Videl con dolor, su orgullo de mujer estaba siendo atacado, estaba doblegándose ante Gohan, sabía que estaba suplicando sin querer hacerlo, sabía, claro que sabía que Gohan no la amaba del todo, pero siempre creyó que algún día podía lograrlo, creyó que iban por buen camino y eso le dolía, sentir que ella había hecho de todo para ser una buena esposa y que eso no estaba bastándole a Gohan-

- Videl n te hagas esto –murmuro Gohan antes de mover sus manos al rostro de ella para acercarse y tocar su frente con la suya- no me pidas algo que no puedo hacer, no lo mereces –murmuro suave, solo para ellos y entonces paso…Videl rompió en llanto-

No supo cuánto tiempo estuvieron así, cuanto le dolió la forma en que ella se desarmo, ver a través de los cristales de sus lentes como sus gruesas lagrimas recorrían sus mejillas, como sus manos se aferraron a su camisa blanca, en una muda petición de que no se fuera de su vida, de que no terminaran su matrimonio, porque Videl lo sabía Gohan estaba terminado esa noche con su matrimonio, Gohan había tomado una decisión y aun cuando amaba cuando él se fijaba una meta y como la lograba, esta nueva meta que él se había trazado le dolía.

La noche llego sin misericordia y Videl termino recostada sobre las piernas de él, llorando aun, ahora más bajo, con el mismo dolor de antes, pero con menos fuerza, quería odiarlo, en verdad ella quería odiarlo, pero no podía, no tenía la fuerza para alejarse de él, su mundo estaba derrumbándose y no podía simplemente moverse de donde estaba, Gohan se mantenía callado, observándola en las sombras, ya que ninguno se había movido para encender las luces de la casa, no lo veían necesario y ambos sabían que en el momento en que se separan, no volverían a estar así.

Cerca de la media noche Videl comenzó a agotarse, las lágrimas aun salían, pero no con la misma velocidad, Gohan movió una mano para acariciar su mejilla, observando los ojos enrojecidos de su aún esposa.

- Esta noche dormiré aquí, en un momento te llevaré a la cama –murmuro Gohan, siendo consciente de que ella no tenía la fuerza para ir a su recamara y de que no sería nada sano que siguieran compartiendo el lecho, él ya no lo merecía y ella debía aprender a no tenerlo ahí, era duro, era cruel, pero era necesario-…mañana hablare con Pan y con mi madre –continuo hablando- arreglare mi maleta para irme a algún lado, esta casa les corresponde a ustedes, pero yo, ya no debo seguir viviendo en ella –dijo al tiempo que ella hipaba como respuesta, todo estaba pasando demasiado rápido, Gohan no estaba dándole tregua, no le daba oportunidad de intentarlo, de solucionar lo que sea que estuviese mal, aunque ella sabía ya que no tenían arreglo- y después empezaremos los tramites del divorcio –murmuro mientras movía su mano al cabello negro de ella- entiendo si después de esto deseas odiarme, solo te pido que me permitas ver a Pan…que se lo permitas a mi familia, ellos no tienen la culpa de nada de lo que pasado entre nosotros –murmuro mientras Videl se acercaba al vientre de él, aferrando nuevamente sus manos a su camisa, ahora ligeramente sucia por las lágrimas y el dolor de ella-

Videl no volvió a decir nada, ni cuando Gohan se movió para cargarla en brazos, ni cuando subieron por las escalares o cuando le quito los zapatos después de recostarla en la cama, ella pudo sentir como él le quitaba la ropa solo para ponerle la pijama y meterla bajo las sabanas, como su presencia desapareció de la habitación y se concentró en la sala del primer piso, entonces en la madrugada, cuando todo volvía a estar en absoluto silencio, después de que pudo escuchar como Gohan tal vez acondicionaba la sala para dormir, lavaba las tazas que jamás usaron ese día y guardaba tal vez las galletas que ni tocaron, volvió a llorar, tratando de ahogar en la almohada el dolor que aun sentía en su pecho.

Gohan se iría y no había podido siquiera pedirle que no lo hiciera, no había podido decirle que dejara que ella se fuera, no había tenido la fuerza para recriminarle siquiera que considerara alejarlo de su hija, Gohan amaba a Pan, lo sabía, ella no tenía el corazón para alejarlos, ni de él, ni de la familia de él, sabía que cuando el sol llegara todo sería tan real que aborrecía la mañana, no quería moverse de ahí pero tampoco deseaba que su hija la viera en ese estado, por eso lloraría toda la madrugada de ser necesario, vaciaría sus ojos hasta que no pudiera haber una sola lagrima más en ellos, no sabía que haría, ni cómo reaccionaría cuando todo se volviera tan real, cuando las amenazas de Gohan fueran hechos solo sabía que esa noche, esa madrugada vaciaría su pecho de dolor y pena hasta que no existiera más, creyendo que eso bastaría para dejar de sentirse tan inútil, ni siquiera había podido seguir con sus desplantes, no había podido negarse a los brazos de él, ni siquiera había podido vestirse sola y meterse dignamente a su cama, no había tenido la fuerza para correrlo, gritarle que si tanto quería alejarse de ella, que se fuera de una vez, que tomara sus cosas esa misma madrugada y se alejara de ella, que dejara de verla como un animal mal herido a mita del camino y la tratara con esa compasión que tanto le dolía, al contrario , casi había tomado fuerzas solo para pedirle que la acompañara, que le dejara solo esa noche, que la hiciera sentirse mujer, SU mujer por una última vez, tal vez fue su olvidado orgullo o la poca fuerza la que la detuvo de hacer algo que seguro la había lastimado más, porque casi podía ver lo que hubiera pasado, Gohan la hubiera vuelto a ver con esos ojos que le decían que no podía, que le daba lastima herirla, un rechazo más que solo terminaría siendo un tormento más en el futuro.

Por otro lado Gohan se acomodó en el sofá con una manta en el cuerpo después de tirar el café frio, guardar las galletas y lavar los trastes para dejarlos estilando, tomo su teléfono celular y mando un solo mensaje a un viejo compañero de la facultad que tenía como negocio familia la renta de departamentos en un edificio del centro de la ciudad donde trabajaban, pese a ser tan tarde su compañero le respondió con una afirmativa que le hizo sonreír, al menos tenía un techo para no seguir lastimando a Videl; respiro hondo cuando dejo su teléfono en la mesa de centro y se quitó los anteojos para colocarlos en el mismo lugar, aquello era agotador y supo que no podría dormir cuando en el silencio de la casa volvió a escuchar a Videl, ahora lloraba tratando de no ser tan obvia pero ante el poco ruido de la madrugada los ahogados suspiros de dolor de su esposa reinaban como las luciérnagas entre la hierba, entonces volvió a dolerle, volvió a sentirse vil y despreciable y mañana todo resultaría más complicado aún, lo sabía, deseaba creer que ese día sería lo peor de todo, que esa noche, sería la única en la que no podría dormir, pero ahí mismo supo que le restaban muchas noches en vela y que pese a que sabía muy en el fondo que estaba haciendo lo correcto, eso provocaría demasiado dolor a su alrededor, le daba miedo saber que pese a todo aquello al final las cosas con su familia terminaran mal, Goten ya no lo veía igual, estaba en contra de lo que estaba haciendo, su padre no se veía del todo contento y desenfadado como era habitual y el solo pensar en su madre, en Míster Satán…

Respiro hondo una vez más antes de llevar uno de sus brazos a su rostro, ¿Qué pasaría ahora? ¿qué diría el señor Piccoro?...Videl aún seguía llorando de tal forma que su corazón dolía, nunca creyó que el casarse con ella y divorciarse sería aún más doloroso que el no haberse casado jamás, de haber sabido todo aquello, como terminaría al final tal vez no se hubiera acobardado aquella noche en que acepto desposarla , aquella noche cuando el señor Piccoro le abrió los ojos una vez más a la realidad. Al mismo tiempo…era horrible, una horrible persona, porque aun cuando le dolía escuchar el llanto de su esposa no podía dejar de pensar en la única persona que siempre había estado presente en su cabeza, ese que ahora no sabía dónde estaba pero que algo le decía, ya debía haberse enterado, quería creer que compartían algo más profundo y místico de lo que el resto del mundo podía llegar a entender, cierto…una vez más pensaba en él, cierto… él era un horrible hombre, él era el verdadero monstruo que Videl tanto achacaba al señor Piccoro.