No, yo no soy la dueña de los personajes que aquí aparecen, estos pertenecen a Akira Toriyama, y tampoco hago esto con algún fin económico. Como advertencia solo les digo que esto es YAOI .

Todo review es agradecido y será respondido de forma privada a no ser se sea anónimo, esos solo los agradeceré con el alma pues definitivamente me sacan sonrisas.

Esta es una secuela de "Asexualidad" así que recomiendo leerlo antes de iniciar con esta historia, se ubica antes de GT, aquí Goku no será convertido en niño y no tiene demasiada relación con Dragón Ball súper.

Cap. 4 "Desaparecido"

El sol comenzaba a caer, lo que significaba que otro día estaba terminando, al igual que terminaban sus días tranquilos y sin mayores problemas, su rutina diaria se veía destruida por …por el mismo; no quiso usar su auto nave, al contrario, quería sentir el aire golpeando su rostro de lleno, por eso volaba, ¿Qué podría pasar?, ¿que alguien con una vida, se detuviera a ver el cielo? Eso no sucedía, las personas eran a veces muy simples, entre más relajada o rutinaria fuese su existencia menos tiempo se daban para observar alrededor, de hecho vivía en un mundo egoísta, era horrible decirlo pero era la verdad, ya nadie se preocupaba por nada que no estuviera ligado a sí mismo, fuese directa o indirectamente, por eso nadie lo vería, nadie que pudiera asustarse y terminar él como la última noticia del día, no claro que no, seguro había cosas mejores que informarle al mando, deportes, artistas, el ultimo animal en peligro de extinción que estaba intentando aparearse o bien el estado económico con el cual cerraban los negocios ese día, incluso la última proeza de Míster Satán.

Llego a la azotea del edificio donde se quedaría y permaneció quieto un momento, cerrando los ojos mientras el cielo se terminaba de oscurecer y el aire fresco de la noche le tocaba la cara, su ex compañero le había dicho que le dejaría la llave con el portero del edificio, lo que significaba que tendría que bajar, con mucho cuidado ahora , de no ser visto, por la parte trasera del edificio, aunque claro siempre estaba la otra opción…ante esa idea, más impulsiva y no tan característica de él, sonrió y sin pensarlo dos veces abrió los ojos para acercarse a la orilla del edificio por la parte de en frente, no parecía haber muchas personas realmente, de hecho la calle estaba casi vacía y el movimiento se daba más bien con las auto naves, así que sin más bajo a toda velocidad, llegando al piso de manera inmediata, ondeando el vestido de una mujer que estaba esperando un taxi en la acera, justo afuera de la entrada, pero ella se vio más interesada en cuidar que no se viera más allá de sus rodillas que en lo que había ocasionado dicha ráfaga; ahora Gohan estaba en la entrada, observando el edificio desde abajo mientras el mundo a su alrededor ignoraba su pequeño acto de rebeldía.

El edificio no era demasiado alto, tenía seis pisos y cada piso, según le conto su ex compañero, tenía solo dos habitaciones, grandes al parecer, era un edificio en el cual podían vivir solo personas con un buen trabajo y aunque Gohan no era millonario como Bulma o Míster Satán, y debía separar dinero para darle a su hija y a su esposa, podía quedarse ahí, por un tiempo, no es como si pensará vivir permanentemente ahí, solo no tenía nada más a donde ir, además su ex compañero le había dado un precio especial solo por la ayuda que Gohan le había dado en el pasado, cuando este era más un desastre que un estudiante, Gohan lo había encausado, tal vez no era algo tan malo, malo hubiera sido pedir asilo con alguien, eso definitivamente hubiera sido incomodo, penoso y…bueno, no lo parecía pero Gohan tenía su orgullo.

Después de varios minutos en los que se perdió en la nada ahí enfrente de la entrada, decidió moverse, la puerta era automática y se habría en cuanto alguien ponía un pie en la alfombra con el nombre del edificio, inmediatamente después , estaba una sala amplia con televisor, varios cuadros de arte abstracto y un librero con algunos libros y revistas, al parecer era la sala de espera o de visitas, más adelante estaba la recepción y de tras de esta se encontraba un hombre no mayor de cincuenta años que en cuanto le vio le sonrió, a lo que Gohan supuso era la cortesía habitual del lugar.

Gohan se acercó con paso tranquilo, no se apuró porque realmente no tenía ninguna prisa en llegar, aunque la idea de una ducha le aligeraba un poco el peso de sus hombros. Al llegar hasta donde estaba el hombre, Gohan saco de su maletín, el cual estaba a salvo solo porque no todo podía salirle mal ese día, su cartera, buscaría la referencia que le dicto su ex compañero para que le dieran la llave.

- Buenas noches Doctor Gohan –dijo amablemente el hombre mientras Gohan aun buscaba la referencia, logrando que volviera a verle- no se espante, el Doctor Azuma me mando una fotografía suya, al parecer usted ha tenido un mal día y él no quería que pasará más tiempo del necesario aquí abajo –dijo antes de alcanzar un canasto de la parte baja del escritorio- mire, aquí está su llave, viene una copia adicional por si necesita dársela a alguien, esta es la canasta que le damos a los nuevos y aunque al parecer no va a estar mucho tiempo con nosotros, tal vez la necesite –dijo con aire tranquilo- aquí hay enseres de aseo personal, dos toallas, dos batas, una bolsa para café y una caja de chocolates con almendras –dijo antes de volver a verle- acompáñeme, lo llevare al departamento –dijo y antes de salir de la recepción tecleo algo en la parte baja y se escuchó un pitido en la puerta principal- usualmente la puerta está cerrada, solo cuando esperamos nuevos inquilinos la tenemos abierta, además claro en algunas horas por la mañana y la tarde, hacemos todo lo posible porque sea un sitio seguro –dijo con aire tranquilo mientras se movía con la canasta en las manos hacia el fondo-

Gohan le siguió en silencio, aunque al parecer el otro no tenía ningún problema con eso, agradecía que el mayor no fuera de esas personas que les gusta hacer hablar a los demás de sus problemas; si algo quería Gohan en ese momento era no hablar ni pensar en lo que estaba pasando; al llegar a las puertas del ascensor Gohan se sintió observado una vez más y se preguntó si aquel hombre tenía algún tipo de poder mental, por la forma en que lo miraba, él no le había dicho más de lo necesario a Azuma, así que era imposible que supiera que estaba por divorciarse o ninguna parte de su repentina y dramática existencia.

- Perdón, no quiero incomodarlo, solo trato de memorizar bien sus facciones y su complexión, me hace el trabajo más fácil –dijo al tiempo que se abrían las puertas del ascensor, el hombre aun con la canasta uso una de sus manos para indicarle cortésmente que pasara primero, tras lo cual entro él para dejar que las puertas se cerrara- su departamento es el cincuenta y dos, estará a nuestra mano derecha cuando lleguemos al quinto piso –dijo mientras seleccionaba el botón número cinco- mi nombre es Marco aunque si se siente más cómodo puede decirme simplemente señor –dijo con aire divertido, era una broma un tanto personal del mayor, ya que últimamente las personas olvidaban su nombre o estaban muy apresuradas y solo le decían así- no sé si le dijeron, pero los departamentos son amueblados –dijo y Gohan asintió mientras continuaban subiendo- bien, me dijo el doctor Azuma que se quedaría por el momento una semana y que sería como una prueba, si somos lo que usted necesita, se podría quedar más tiempo –dijo mientras el ascensor marcaba que habían llegado al quinto piso-

El señor Marco se hizo a un lado para que Gohan saliera primero y después le siguió, guiándolo hasta una puerta que estaba a unos pasos de ellos.

- Es de buena suerte si abre usted la puerta –le indico el mayor, logrando que Gohan parpadeara un par de veces antes de reaccionar y tomar las llaves del canasto que el otro sostenía para abrir la puerta- …bueno, déjeme lo guio –dijo pasando primero que Gohan esta vez, para dar unos pasos y dejar en una mesita cercana a la entrada, la canasta- este es el pasillo principal, es creo que lo único angosto del lugar –dijo mirando a Gohan, antes de señalar un teléfono a un lado de donde había dejado la canasta- hay dos teléfonos, este aquí en la entrada que es inalámbrico y un alámbrico en su habitación, si alguien le llama tiene que marcar el teléfono de aquí más una extensión, la de usted es la cincuenta y dos, como su departamento –dijo y se movió con Gohan detrás suyo – aquí termina el pasillo y mire…-dijo señalando el gran espacio donde estaba situada una sala de 3 piezas, dos sofás para dos personas y uno de tres, un televisor de pantalla plana de gran tamaño, una mesita de centro , una alfombra en color claro y un par de lámparas que iban con la decoración moderna pero confortable, frente a ella estaban dos amplios ventanales que dejaban pasar la luz con fuerza si no se corrían las cortinas- de este lado está la cocina, la estufa es eléctrica y el refrigerador tiene integrado su propio dispensador de hielos, el fregadero tiene triturador –dijo caminando al interior de la cocina- este es el botón, tenga mucho cuidado, ya hemos tenido un par de accidentes que van desde haber destruido papeles importantes hasta una vez que una señorita tuvo que cortarse el cabello porque se le atoro en el triturador –dijo y Gohan le miro extrañado, sin decir nada- hay cosas doctor Gohan que es mejor no saber, créame –dijo divertido antes de moverse para abrir el refrigerador- esta vacío así que le recomiendo que haga su despensa lo más pronto posible, pero quería mostrarle que servía –dijo entretenido antes de cerrarlo y girarse- ahí está un microondas, ahí tiene un tablero para anotar cosas, los cajones tienen solo lo básico , la cocina viene con una vajilla para dos personas, platos planos de tres tamaños, hondos de dos tamaños, tazas, vasos, cucharas de dos tamaños, tenedores y cuchillos- dijo abriendo los cajones para que Gohan observara y con forme iba mostrándole más cosas se daba cuenta de lo que ese edificio podía ser mucho más caro y exclusivo de lo que le había platicado Azuma-

El señor Marco salió de la cocina para guiarlo a la habitación principal, que contaba con una cama queen size, un amplio armario, demasiado amplio para la ropa que él tenía realmente, un tocador con espejo y un banquillo enfrente, una alfombra pequeña entre este y la cama, dos mesitas de noche con sus lámparas, en una de las cuales estaba el teléfono que le había mencionado y un extraño baúl al pie de la cama, el cual, según le explico el señor Marco, era para guardar todos los cojines , el sobre cama y si se quería un par de almohadas antes de ir a dormir, después se movió a una puerta que estaba del lado izquierdo, señalando que era el baño, el cual era casi tan grande como la habitación, tenía una amplia ducha con vidrios granulados, que permitían ver la silueta de quien la ocupara, un pequeño armario que explico era para las cosas de baño, su excusado, el lavamanos con su respectivo espejo y lo más impactante era tal vez la gran tina que el señor Marco señalo como "una pequeña tina", Gohan estaba seguro que ahí entraban dos personas y se podían mover de manera cómoda, todo el baño tenía un decorado Purpura con beige, dándole un toque más sofisticado, si aquello era posible, el otro le señalo cuales eran las llaves de agua fría y caliente y que pese a que no recomendaba usarlos, había dos conectores para la luz cerca del mueble del lava manos.

Salieron de ahí y de la habitación hasta llegar al otro lado de la sala donde había otra puerta, al abrirla Gohan pudo observar un estudio, no era tan grande como el suyo, pero definitivamente tenía un buen tamaño, había un escritorio, un librero y otros muebles que hacían juego con la decoración neutral que bien podía quedar a un licenciado o aun simple amante de los libros, después regresaron a la sala y ahí fue donde de pronto Gohan supo que no podría costear ese sitio por nada del mundo, seguro el descuento era descomunal, no era tan "pequeño" como había señalado Azuma, entonces cayo en la cuenta que debía pagar su primer semana, solo esperaba no haber entendido mal el precio o terminaría siendo un día mucho más penoso de lo pensado, así que se apuró a sacar su cartera, ante lo cual el otro hombre retrocedió como si fuera a sacar algún tipo de arma y no dinero de esta.

- El doctor Azuma me dijo que esta primer semana iba por su cuenta, que era nuestra prueba –dijo el hombre mayor, quien ahora que se le observaba mejor se le notaban un par de canas a los costados de la cabeza- no sé qué sucedió con usted o que tanto conozca al doctor Azuma, pero definitivamente no quiere que piense en nada más que no sea mejorar su situación doctor Gohan –dijo antes de sonreírle- lo dejo para que descanse, en la cocina , aun lado del microondas esta un pequeño directorio por si prefiere pedir algo para cenar en lugar de ir a hacer sus compras esta noche –dijo de buena gana- cuando alguien valla a venir, sea amigo, familiar o…lo que sea, le pido me informe para estar listo y abrirle la puerta o tenerla abierta en el rango de tiempo que usted me indique –dijo y le miro con aire compresivo, logrando que Gohan volviera a preguntarse si aquel hombre podía leer la mente o estaba en tan mal estado como para estarle arrancando esas miradas- fue un placer doctor, ahora me retiro para que pueda descansar…-dijo y se movió al pasillo de la entrada, deteniéndose unos segundos frente a la mesita del inicio- casi lo olvido, en el cajón de esta mesita tenemos una apartado para seis capsulas, ahora si…me retiro-dijo y sin darle espacio a Gohan para que pensara salió de ahí-

Gohan se quedó de pie a la mitad de la sala por varios minutos, de pronto todo había vuelto a estar muy callado, demasiado callado, tal vez por lo que realmente no había dicho nada Gohan antes, era solo para no interrumpir al otro, el escuchar una voz adicional, algo que le entretuviera la mente y evitara que pensara por unos minutos en su nueva realidad le regaló una momentánea paz.

Cierto, tendría que hablar con Azuma después, pero ahora no tenía ánimos, solo se quitó el maletín del hombro y lo dejo en uno de los sofás para para moverse a donde le había indicado que estaba la recamara, donde se quitó el saco que llevaba puesto en el cual estaba su estuche de capsulas, dejando el saco en el banquillo de la cómoda, para dar unos pasos más y dejarse caer en la cama, provocando que un par de cojines cayeran al piso, sus pies aun colgaban pero no tuvo ganas de moverse para acomodarse ni para sacarse los zapatos.

Una vez más el sonido del silencio le hizo eco en los oídos, sintiéndose nuevamente solo, completamente solo, entonces ahí en la cama pudo recordarlo todo, desde el momento en el que había decidido cambiar su vida, todas las conversaciones, bueno…no todas, solo aquellas que dolían, solo el lado negativo, la forma como Goten simplemente no entendía el porqué de sus acciones, el llanto de Videl, los ojos de su madre, el desconcierto de su padre, el mutismo de su hija y finalmente lo más duro de todo, las palabras donde Videl le decía que lo quería lejos de Pan, lejos de su hija, todo eso estaba en su cabeza como ingredientes de un extraño torbellino oscuro que no le dejaban en paz, una y otra vez, una y otra vez, logrando que Gohan sintiera un vació aún mayor en el pecho.

Él nunca había estado solo, en toda su vida siempre había tenido a alguien ahí para él, incluso cuando su padre falleció, entro en su vida el señor Piccoro y de alguna forma siempre se supo observado por él, cuidando que nada lo matara pero confiando en que podía hacerlo, aun así esta era la primera vez que podría decir que nadie lo molestaría.

La noche llego y aun cuando algo quemaba su garganta no derramo una sola lagrima, no podía llorar, ni se sentía con el derecho de hacerlo, pensó entonces que simplemente se había roto por dentro, no había de hecho un diagnóstico médico para aquello, no algo que pudiera quitarse con píldoras o sueros, esta demás mencionar que había desaparecido su ki, no tenía ganas de encontrarse…más bien de que nadie lo encontrara, no quería explicar nada, ni contarle a nadie lo que le pasaba, si él lo había decidido solo, como un hombre adulto, debía solucionarlo igual, solo, como un funcional hombre adulto.

La mañana llego a la casa de Goku donde todo estaba de cabeza, Milk no sabía nada de su hijo mayor y Goten había regresado de malas ya entrada la noche con golpes y la ropa sucia, pese a estas dos cosas Goku le había prometido a Milk que todo estaría bien, que Gohan necesitaba pensar y que Goten solo estaba liberando un poco de tensión, esa mañana se convirtió en tarde y esa tarde en noche, jamás se dieron cuenta que antes de las once Gohan había ido a la casa de al lado para recoger el resto de sus cosas, solo Videl le había visto y le había prácticamente corrido en cuanto él termino.

Goku abrazo a Milk esa noche susurrándole al oído que todo estaría bien, que Gohan aparecería al día siguiente y si no irían a su trabajo a buscarle, que entonces ella podría abrazarlo y que lo invitarían a volver a la casa, todo parecía bien así Milk le creyó a su esposo porque no tenía otra opción, aunque algo en su pecho le indicaba que las cosas no serían tan sencillas como su Goku auguraba, aun así, quiso creer.

Tres días después apareció Pan en la entrada de la casa de sus abuelos, con el rostro preocupado, dispuesta a hacer lo que fuese necesario para que ese miedo y ese coraje que tenía en el pecho desaparecieran, pero decidió no tocar, adentro no había movimiento alguno y aunque fuera muy joven sabía que si su abuelo o su tío Goten estuvieran ahí , podría sentirlos, aunque sea un poco, saco el teléfono que le había regalado el abuelo Satán para emergencias y reviso la hora, su tío podría estar en prácticas escolares, pero no tenía idea de donde estaba su abuelo, e irlo a buscar a las montañas sería complicado; torció los labios y se elevó por los aires, no podía volar tan rápido como le gustaría pero si lo suficiente para que en esa área tan poco poblada nadie la notara, tendría que buscar ayuda en otro lado y ya sabía dónde podría encontrarla.

Por otro lado Goku y Milk estaban en la ciudad, habían ido al hospital privado donde Gohan trabajaba, pero al ir a su consultorio se habían encontrado con la sorpresa de que lo estaban cubriendo, fue entonces que supieron que su hijo tenía días sin aparecerse, que al principio había pedido personalmente unos días, pero que después de eso un doctor nuevo había llegado diciendo que remplazaría a Gohan por el tiempo que fuese necesario, todo esto fue informado por la amable señorita que se encargaba de las citas del consultorio de Gohan, ante lo cual Milk pidió hablar con dicho hombre para ver qué era lo que sabía de su hijo, si es que él sabía algo; la joven mujer reviso las citas del día y les pidió que esperan un poco, que después de la persona que estaba adentro el médico que lo estaba supliendo tenía libre un par de horas antes de su siguiente paciente, pero que aun así ella iría a avisarle por si no tenía algo planeado, como salir a comer algo.

La joven era una mujer amable, Gohan la había elegido como su recepcionista porque tenía un excelente trato con las personas, por su puntualidad y porque era una madre soltera que no tenía a nadie en la vida, de hecho la había acompañado al hospital privado donde no tenía mucho tiempo trabajando después de saber que la habían despedido de su ultimo empleo por no aceptar los avances de su antiguo jefe, Gohan se indignó pero considero que lo mejor sería darle una oportunidad y recomendarla como su asistente, de eso hacía varios años ya, por eso la chica estaba especialmente agradecida con Gohan y le preocupaba que su familia no tuviera idea de donde estaba o que tenía.

La mujer volvió del interior del consultorio y le sonrió a Milk quien era la que se veía al punto del colapso nervioso y le informo que no habría problema, que en cuanto saliera el paciente podrían pasar para platicar. La espera fue tortuosa, Milk casi podía jurar que las manecillas del tiempo se habían congelado y que solo ella podía sentir la eternidad de esa espera, a su lado Goku le tomo una de sus manos y al volver a verlo él le sonrío de esa forma en que solía tranquilizarla, de esa forma en la que en secreto le pedía que vieran el lado positivo de todo aquello y ese tal vez era que podían hablar con alguien que tenía idea de dónde o como estaba su hijo.

Antes de todo esto Milk se había encargado de ir a hablar con Videl pero ella le había abierto la puerta con muy mala cara y había dicho no saber nada de Gohan desde que se fue de la casa, recalcando que la había abandonado a ella y a su hija, lo cual había sido una vil mentira, pero no tenía ganas de hablar de nada que tuviera que ver con Gohan, era suficiente con que Pan últimamente estaba más rebelde y respondona que antes como para preocuparse porque Gohan no parecía mantener informada a su madre sobre lo que hacía o dejaba de hacer.

Después de visitar a Videl sin ningún éxito, se habían movido a la Corporación Capsula donde tampoco sabían nada, pero Bulma había prometido ayudar a encontrarlo, lo cual significaba movilizar a sus propios sayajins, aunque en ese momento solo estaba en casa Vegeta, quien solo respiro frustrado y salió de ahí sin decir nada, tan solo faltaba ir con Piccoro y Krillin, pero Goku le dijo a su mujer que en lugar de estar movilizando más personas debían ir primero al trabajo de Gohan, ya que era casi imposible que siendo alguien tan responsable dejará de ir a trabajar si no había algo realmente de peso que se lo impidiera, por eso Milk casi se desmaya cuando le informaron que tenían días sin siquiera verlo.

- Señores –llamo la joven mujer de negro cabello y ojos color café, pero Milk no escucho, en su lugar Goku le apretó la mano para que levantara la vista y se topara con los ojos de la otra- dice el doctor Azuma que pueden pasar –dijo antes de abrirles la puerta, tras la cual Goku y Milk desaparecieron y la joven cerró la puerta por ellos, para darle privacidad-

El consultorio era tan neutral que cualquier otro médico podría decir que era suyo, de no ser por un par de fotografías en el escritorio, Milk hubiera jurado que no había razón para creer que ese había pertenecido alguna vez a su hijo, lo cual le hacía pensar que ella realmente jamás había ido a donde él trabaja, ni siquiera conocía a la señorita que les había atendido y los había reconocido a la primera, en verdad ¿tan poco conocía Milk a su propio hijo?.

Detrás del escritorio estaba un hombre de la edad de Gohan, cabello a los hombros en color negro, recogido en una coleta baja, que dejaba escapar un par de mechones a la altura de uno de sus ojos, los cuales eran de color miel con un ligero toque verdoso en las pupilas, piel clara y rasgos fuertes, su complexión era la de alguien que hace ejercicio sin dejar que esto lo marque, en pocas palabras, era un hombre saludable, apuesto y de sonrisa fácil.

- ¿Los padres de Gohan, cierto? –pregunto de buena gana y al ver a Milk tan pálida se apuró a donde estaba el garrafón con agua para tomar un vaso y llenarlo hasta la mitad con agua fría- tal vez no me recuerden, fui compañero de la carrera de él, creo que nos vimos un par de veces, pero no estoy del todo seguro, tal vez solo fue en el evento de graduación –dijo mientras regresaba a donde ambos se habían sentado para darle el vaso a la Milk- Azuma Sakamichi – se presentó mientras regresaba a sentarse- pero obviamente no vienen a conocerme…-dijo con una sonrisa antes de mover sus ojos de Milk a Goku-

- nos dijeron que Gohan tiene días sin venir a trabajar, nosotros no lo sabíamos –dijo Goku y Milk casi rompe en llanto, en su lugar tomo con fuerza y ambas manos el vaso del cual había bebido solo un poco-

- ah…-dijo Azuma con aire un poco más serio pero no sorprendido, después de todo, considerando lo poco que sabía, no le extrañaba que Gohan se aislara más de lo que había imaginado- bueno, pues no se mucho, la verdad no sé si les sirva lo que yo sé, por ejemplo no tengo idea de que le paso o por lo que sea que esté pasando, solo sé que es algo que lo tiene…indispuesto –dijo con todo el tacto que podía, conociendo el carácter de su ex compañero no le sorprendería que su problema fuera algo que solo un par de personas supieran – no había tenido noticias de él después de que nos graduamos, hasta hace unos días en los que me pidió ayuda y bueno…¿qué clase de persona sería si la negaba? –dijo ante los ojos de la madre de Gohan quien le observaba como si tuviera todo el conocimiento del mundo en su poder- se comunicó conmigo hace poco y fue cuando averigüe que no estaba viniendo a trabajar, así que le dije que no se preocupara, que yo me encargaría de sus pacientes –termino diciendo antes de volver sus ojos a Goku, claro, sin mencionar que al parecer Gohan no estaba seguro de que día era cuando le hablo- no sé qué es lo que realmente quieran saber, ya que, esto que les dije es lo único que sé por el momento

- Nosotros no sabemos dónde está, ni como esta…-dijo finalmente Milk sin apartar los ojos del otro- como ya es un adulto esperamos a que nos avisara o algo pero…nada –dijo con un hilo de voz, logrando que el joven doctor se llevara una mano a la nuca con aire nervioso, Gohan le había pedido que no le dijera a nadie donde estaba, lo cual se le estaba dificultando, después de todo eran sus padres, demasiado jóvenes por cierto, no se parecían en nada a los suyos, pero su madre se veía realmente desesperada, era casi como si Gohan fuera un niño de cinco años que extravió en el parque o algo así-

- bueno…pues ahí tenemos un pequeño problema, verán –se levantó de su lugar para tomar una de las fotografías, esa donde Gohan cargaba una pequeña bebe en sus brazos – él esta lo mejor que podría estar, no le falta techo, ni comida y está en un sitio cómodo –dijo y sintió la excitación de su madre, casi juraba que esa mujer se le iría en cima para sacarle la verdad si no tenía mucho cuidado- pero me pidió que no revelara el lugar donde se está quedando, quiere estar incomunicado un poco más y creo sinceramente que le hace bien, de eso a que se desgaste trabajando y termine agobiado o en una de las salas de emergencia por la carga de trabajo , es lo mejor –dijo dejando la foto en su lugar- igualmente puedo dejarles como contactarme y les estaré informando, si llegará a ser necesaria una intervención, yo sería el primero en estar de acuerdo, pero aun si saber bien que paso con él, puedo decir que a veces es muy saludable salirse de donde están pasando las cosas, tomar aire y volver con todas la fuerzas y creo que Gohan es un guerrero…-dijo y se corrigió rápidamente- de manera figurada claro, sé que él no es del tipo que hace esas cosas, sino que es más…lógico e intelectual, pero… bueno es un decir –dijo y ni Milk ni Goku quisieron contradecirlo, porque también era deseo de Gohan que nadie supiera de su lado guerrero, además hacía tiempo que se había retirado de todo aquello, tenía una imagen que cuidar y aparte no venía al caso- miren –dijo mientras sacaba de su bata un estuche platinado que relucía impecable, de este saco una tarjeta, la giro y apoyándose en el escritorio después de tomar una pluma anoto en el reverso- estoy agregando mi teléfono celular particular, así que cualquier cosa no duden en comunicarse conmigo –dijo y después de escribir se la paso al padre quien pese al aire más desenfadado, lucía serio y sobre todo más tranquilo- Gohan debería estar de regreso a su vida normal en un par de días más, si siguen sin saber nada de él contáctenme y yo mismo los llevare a verlo, tal vez no quiera hablar con ustedes pero creo que si me prometen no hacer ninguna locura podría mostrarles que está completo y que solo necesita descanso –dijo de buena gana mientras Goku tomaba la tarjeta y la observaba, el comentario lo había hecho especialmente por la madre de Gohan, no recordaba muchos comentarios de ella por parte de su ex compañero de la carrera, pero con lo poco que sabía y la forma como estaba llevando el que no se hubiera comunicado con ella, le daba el perfil de una madre sobre protectora y en extremo preocupada, una muy mala combinación-

- voy a dársela a mi mujer –dijo Goku con aire más tranquilo, ese hombre de ahí le había quitado un peso de encima, si su hijo no estaba en peligro, no tenían por qué interrumpirlo, al fin y al cabo Gohan era Gohan, seguro cuando estuviera listo el volvería, tal y como lo estaba diciendo el otro- yo suelo perder estas cosas –dijo y Azuma no encontró casi nada del carácter de Gohan en su padre, de hecho ni en su madre…bueno tal vez la parte casi histérica si le recordaba algunas cosas de la universidad-

- si claro , como se sientan más cómodos-dijo Azuma antes de acercarse a ellos- no es que quiera correrlos pero necesito ir por algo de comer, ya que después tengo varias citas y no es nada sano estar hambriento, las personas cambian su carácter cuando no comen o no duermen –dijo con aire entretenido antes extenderle la mano a Goku quien le sonrio- un placer señor Goku –dijo recordando los nombres que la asistente le había mencionado cuando le indico que estaban los padres de Gohan, Goku estrecho la mano de Azuma esperando no romperle los huesos de esta, pero eso no evito que el doctor sintiera la fuerza irreal del otro- valla…es un hombre de apretón firme señor Goku–dijo divertido y ligeramente adolorido antes de que Goku riera nervioso y soltara la mano de Azuma- señora Milk, le recomiendo que respire hondo y piense que su hijo es fuerte, que seguro regresará con ustedes en cuanto esté listo –dijo antes de extenderle la mano, la cual Milk estrecho de manera suave y frágil – me preocupa un poco su otra familia, digo, sé que está casado y no sé en qué estado se encuentre su esposa y su hija, así que si necesitan que vaya y les explique personalmente lo hare sin ningún problema –menciono a lo que Milk no dijo nada, solo agradeció suavemente mientras se mordía el labio, el solo recordar como Videl le había contestado cuando pregunto por Gohan le dejaba un amargo sabor en la boca, entendía que estuviera dolida pero no era para tratarlos así- ¡Que tengan excelente día señores! –Se despidió mientras los padres de Gohan salían por la puerta, ante lo cual simplemente se sentó en la silla giratoria tras el escritorio y respiro profundamente, meditando por unos segundo sobre lo que acaba de suceder ahí-

Acto seguido, miro la hora en su reloj, le daba tiempo de darse una escapaba y regresar, así que se levantó, se quitó la bata, la colgó en el perchero, tomo su maletín de trabajo y salió, observando que gracias al cielo los padres de Gohan, efectivamente se habían marchado en lo que se preparaba para salir, se excusó con la asistente diciendo que iría a comer algo a un restaurante cercano, pero que volvería inmediatamente después, ante lo cual ella asintió y le deseo que tuvieran buen viaje, agradecía que la mujer no estuviera tan interesada en su vida, como en la de Gohan, porque si no tendría que rebelar a donde iba o bien tratar de mentirle y si algo había aprendido Azuma a lo largo de los años, es que mentirle a una mujer tarde o temprano te hace pagarlo, el doble o el triple.

Azuma se movió rápido hasta el ascensor para ir al estacionamiento saludando a un par de personas que no recordaba realmente pero que a él si lo ubicaban, saliendo del ascensor se apuró a tomar su auto nave y dirigirse a donde Gohan estaba viviendo desde hace ya, una semana, tenía que hablar con él, Azuma había prometido que Gohan estaba comiendo, pero para ser sinceros no lo había visto desde hace demasiado tiempo, tal vez la última vez que supo algo de él, fue cuando la prensa paso parte de la boda de este con la hija de Míster Satán, y bueno antes de eso lo había visto en persona en la graduación, diría que en la fiesta, pero Gohan se había ido con su familia; pero el punto era que debía asegurarse de que Gohan no estuviera matándose de hambre o se hubiera mimetizado con la alfombra o algo así.