No soy la dueña de los personajes que aquí aparecen, estos pertenecen a Akira Toriyama, bueno de algunos pocos, pero no hago esto con algún fin económico. Como advertencia solo les digo que esto es YAOI….muy YAOI.
Todo review es agradecido y será respondido de forma privada a no ser se sea anónimo, esos solo los agradeceré con el alma pues definitivamente me sacan sonrisas.
Esta es una secuela de "Asexualidad" recomiendo leerlo antes esta historia, se ubica antes de GT, aquí Goku no será convertido en niño y no tiene demasiada relación con Dragón Ball súper.
Cap. 6 " Intruso "
El mundo se había vuelto loco, de pronto no solo estaba siendo forzado a algo que no quería hacer si no que al siguiente instante una ráfaga le aturdía los sentidos, lo suficiente como para que su mente le jugara una mala pasada, haciéndole creer que ahí mágicamente, como si de un extraño sueño se tratara, se encontraba el señor Piccoro en esa habitación, aquello era completamente de locos, solo faltaba que comenzara a llover adentro de la habitación, entonces podría culpar a los calmantes o su gran desayuno de ayer, dos chocolates y una taza de café cargado.
- tienes 5 segundos para explicarme que estaba pasando –siseó Piccoro con voz peligrosa mientras sostenía al otro con la facilidad con la que se puede sostener una pluma, pero definitivamente no con la misma delicadeza, el mayor no jugaba y no pensaba ser muy comprensivo- tu tiempo corre…
- Hey….hey…-apenas y pudo decir el invasor, a los ojos de Piccoro claro, pues de pronto algo lo había levantado y ahora le estaba pidiendo cuentas a saber de qué cosa, fue entonces que el otro luchó contra el fuerte agarre y miro por inercia a Gohan quien de pronto se quedó congelado, completamente congelado, no parecía que fuese a poder ayudarle, la verdad tampoco esperaba que se fuera contra aquel extraño, verde y apuesto ser que parecía querer descuartizarlo con la gentileza de un carnicero mal pagado- Go…han…-le llamo esperando que el otro hiciera algo, no esperaba mucho, aunque con la debilidad que se cargaba no creía que pudiera llegar muy rápido al teléfono para que alguien viniera en la ayuda de ambos, porque ese era un ataque ¿no?, casi podía ver los encabezados "Un par de apuestos doctores fueron mutilados y cocinados en un elegante departamento a manos de un ser misterioso con antenas y garras", la vista comenzaba a nublársele y no tenía mucha voz para explicar nada, ni siquiera sabía que carajos tenía que explicar-
Entonces Gohan se levantó del suelo como pudo, se acomodó la bata de baño como acto reflejo, no porque realmente creyera que estaba mostrando demasiado y sacudió la cabeza preguntándose tal vez por quinta vez si aquello no era producto de no haberse alimentado bien o de la somnolencia que le habían dejado las píldoras que últimamente usaba para poder dormir.
-… ¿señor Piccoro? –murmuro Gohan logrando que este volviera a verle y apretara más el cuello del otro, quien por cierto soltó un quejido lastimero, la sola idea de que ese maldito infeliz se estuviera aprovechando de Gohan le hacía hervir la sangre a Piccoro como si fuego liquido corriera por sus venas-…señor Piccoro…-dijo parpadeando un poco y entonces entendió la escena justo cuando Azuma se quejó, una vez más por cierto, del dolor en su cuello o de la falta de oxígeno en sus pulmones, en ese momento Gohan no estaba seguro, su cerebro no trabajaba tan rápido como hubiese deseado- ¡Señor Piccoro, suéltelo! –Dijo con voz preocupada y desgastada- es un viejo amigo –agrego con apuro, logrando que fueran estas las palabras necesarias para que Piccoro terminara arrojando al otro a la cama que parecía demasiado desarreglada como para que el cerebro del mayor no trabajara de más y quisiera destrozar con su garras a aquel tipo-
- ¿Qué demonios estabas haciéndole…"viejo amigo" de Gohan? –siseó Piccoro de forma peligrosa, puesto que sinceramente no se creía eso de viejo amigo, ¿de dónde? ¿Desde cuándo?, mientras se tronaba los dedos de las manos en una clara amenaza de que aquello se pondría peor y una advertencia de la poca paciencia que estaba corriendo por su sistema, mientras Azuma agradecía el poder respirar otra vez sin temer por la integridad de los huesos de su cuello y por ende, de su vida, ese hombre, porque seguro ese ser verde tenía la voz lo suficientemente masculina para ser hombre, pero el punto no debía ser ese, claro-
Entonces unas manos se acercaron a Piccoro, y el simple toque helado de los dedos de Gohan sobre uno de los músculos de su brazo basto para que este volviera sus ojos al otro, ahí donde Gohan lucia increíblemente vulnerable, como si fuera alguna criatura indefensa y no el legendario guerrero que derroto a Cell años atrás, Piccoro volvió a prometerse que la sangre correría como el agua por el rio si aquel tipo se le ocurría pasarse de listo y aprovecharse de Gohan.
- Quería ayudarme a cambiarme –murmuro Gohan con algo de pena logrando que en esa poca distancia Piccoro pudiera ver las facciones débiles y cansadas del otro- es …doctor como yo y me ha estado ayudando de manera desinteresada –murmuro logrando que Piccoro volviera a dar un vistazo al intruso ese, quien se había sentado en la cama para sobarse el cuello, no estaba tan seguro que tan desinteresado podía ser, a Piccoro no le parecía así, algo en todo eso le olía bastante sospechoso, pero Gohan apretó un poco más el brazo del mayor para regresarle la atención- este edificio es de su familia –agrego Gohan, ante lo cual el otro, léase el doctor que casi muere asfixiado, solo levanto una mano a manera de saludo- Azuma, él es el señor Piccoro, creo que te hable de él…fue mi tutor y maestro
- si…agh…creo que cof, cof, dijiste que era como tu segundo cof, cof, padre –dijo Azuma con dificultad antes de pensar que al parecer los que cuidaban de Gohan o habían cuidado de él tenían un agarre peligrosamente fuerte, en ese momento se pregunto que clase de cosas podía enseñar el otro, pero obviamente no lo pregunto, no iba a arriesgarse, por el momento, a otro arrebato asesino-…nunca mencionaste que…cof, cof, cof, podía quebrar el cuello de alguien cof, cof, cooof, con una cof, mano
- No lo habría hecho –aseguro Gohan antes de sonreír de manera suave con la seguridad de que el señor Piccoro sería incapaz de lastimar a alguien como Azuma ¿Por qué lo haría?, haciendo que los otros dos en la habitación dudaran de esas palabras, pero de alguna forma agradecían que no hubieran tenido el tiempo ni la necesidad de averiguarlo, sobre todo el joven doctor que seguía cuestionándose ¿Qué clase de maestro era para Gohan?, no tenía la pinta de maestro de escuela y sinceramente no se imaginaba a Gohan combatiendo, aquello era incluso risible, porque si de algo tenía pinta Piccoro era de algún tipo de luchador o bien un asesino a sueldo, lo cual de alguna forma lo hacía más interesante-
Piccoro guardo silencio y observo a Gohan quien decidió esquivar su mirada, no podía verlo directamente, pensaba prepararse mentalmente para cuando se lo encontrara y así poder decirle todo lo que tenía que decirle, pero claro últimamente el destino no estaba para nada interesado en seguir los planes de Gohan; Azuma por su lado se movió suavemente, prácticamente se deslizo para bajarse de la cama, no estaba seguro que tanto podía hacer pero los hechos anteriores le gritaban que por el momento no era buena idea que se acercara a Gohan, no demasiado, casi sentía a Piccoro como un enorme y vigoroso perro guardián y a Gohan como su dulce y amable duelo, lo cual por cierto le pareció condenadamente sexy, obvio no dijo nada de eso, vamos que Piccoro se veía bastante sensible con esas cosas y no creía que su pintoresca observación fuera valorada como era debido, así que permaneció callado con el mudo recordatorio en su cuello de que tenía que ser cuidadoso…muy cuidadoso.
- yo puedo cambiarme solo –murmuro de repente Gohan, logrando captar entonces la atención de ambos hombres en la habitación y aunque Azuma quiso refutar aquello, supo que no era el mejor momento para hacerlo, entonces reviso la hora en su reloj de pulsera, sabía que no podía seguir jugando, por más que le divirtiera estar ahí, al revisar y notar que aún tenía tiempo antes de su siguiente paciente, bueno, el de Gohan, sonrió puesto que podría averiguar y observar un poco más, además de que tenía que averiguar una cosa extra que le había hecho mucho ruido cuando Gohan se ducho y él se quedó en la recamara esperándole- al igual puedo hacerme cargo de…todo lo demás –dijo nuevamente, más para Azuma que para Piccoro, puesto que su ex compañero de la carrera había llegado con la bandera de "si no lo has hecho hasta ahora, no lo harás nunca, así que lo haré yo para que no mueras como un indigente"-…pueden retirarse –murmuro mirando de reojo con la esperanza de que el señor Piccoro se fuera sin mayor problema, pero al verle sabía que esa no era una opción, el señor Piccoro no se iría hasta lograr lo que quería y contra él si no podría-
- …yo…-inicio Azuma pero detuvo su comentario a mitad del camino, decidiendo evaluar mejor la situación, lo importante ahora era que Gohan saliera de ese estado depresivo en el que lo había encontrado y se moviera a hacer cosas que las personas necesitan hacer…como comer- ¿Piccoro, cierto? –Pregunto logrando que tanto Piccoro como Gohan voltearan a verle- creeré en Gohan y ya no insistiré en ayudarle, después de todo es un adulto, creo que podríamos esperar afuera, para darle algo de privacidad –dijo antes de que a sus labios asomara una sonrisa más amplia- sirve de que nos conocemos un poco mejor y evitamos que quiera matarme en próximas ocasiones ¿Qué dice? –Pregunto el pelinegro, logrando que Piccoro evaluara las cosas y admitiera que si eso sacaba al otro de la habitación donde Gohan estaba prácticamente desnudo, le concedería la palabra, además necesitaba información de lo que había estado pasando con el otro y tal vez ese tipo era la persona que más información podría darle en ese momento-
Sin decir nada más y como si estuvieran sincronizados, tanto Piccoro como Azuma salieron de la recamara, dejando a Gohan el aire suficiente para respirar al fin, aun no estaba seguro como de pronto todo se había vuelto tan extraño, entendía que tal vez el haberle encontrado hundido en la cama, hecho un ovillo humano entre las mantas desordenadas había alarmado a Azuma, en su defensa podía decir que jamás en su vida se había puesto así, tal vez por eso no había querido decirle a nadie donde estaba, para tener un momento de debilidad donde pudiera tirarse al drama si eso fuese necesario, había querido ser egoísta y pensar solo en él, en lo que su cuerpo deseaba o no deseaba hacer, dejar de fingir ante el mundo que las cosas estaban bien y sonreírles mientras se destruían muchas cosas en su interior y bueno…lo había tenido por un par de días, de hecho Gohan hasta el momento en que fue dejado en el baño para que tomara una ducha, no fue consciente del tiempo que había pasado desde que había salido del departamento para ir a recoger el resto de sus cosas, ese momento en que Videl simplemente le había demostrado una vez más que su amenaza de evitar que viera a Pan era real, más no quería pensar en eso por el momento, no quería volver a sumirse en ese horrible miedo de no volver a ver a su hija o de que ella terminara odiándolo. Por ahora necesitaba un respiro, puesto que una cosa era lidiar con un insistente Azuma que sabía tan poco de su vida y que solo deseaba que no muriera de depresión, según sus propias palabras por cierto y otra cosa, muy diferente, sería prepararse mentalmente para una charla que no estaba seguro si podía tener ese día con el señor Piccoro, quien tenía la habilidad de leerlo como sí de un libro abierto se tratara.
Afuera de la habitación, para ser más precisos en la cocina, Azuma había encontrado las bolsas que le había encargado a Marco, quien seguramente las había mandado con Piccoro, no culpaba al mayor que cuidaba el lugar, él también habría dejado pasara a Piccoro si llegaba con cara de que podía exterminar todo a su paso, con ese imponente porte y esa mirada oscura que le ponía la piel de gallina, pero bueno se concentró en lo que hacía y sacó de las bosas, su contenido, mientras era observado fijamente por los ojos negros, de Piccoro, poniéndole un tanto nervioso, vamos que era increíble la fuerza penetrante que tenía ese de ahí .
- Si me ve tanto voy a empezar a sonrojarme –dijo Azuma con un toque divertido en la voz mientras tomaba los cartones de leche y los metía al refrigerador, Piccoro emitió un gruñido a manera de respuesta, logrando que el pelinegro admitiera que el otro era alguien un tanto complicado, pero divertido, al menos al doctor le parecía jodidamente divertido-…bueno, como ya dije antes-volvió a hablar el pelinegro, pues sentía que necesitaba hacer las cosas bien, Piccoro le daba la sensación de que con él, las cosas debía ser así- fui compañero de Gohan en la facultad y he estado ayudándole en lo que he podido –dijo tranquilamente decidiendo que si le regalaba la información que tenía, tal vez dejaría de verlo como una amenaza, aunque por más peligroso que es sonara le parecía bastante entretenido- supe que no estaba yendo a trabajar así que decidí ayudarlo con eso también…después de todo Gohan es alguien intachable y seguro cuando estuviera mejor se sentiría culpable de no haber atendido a alguien en tiempo y forma
- ¿no tienes tú, pacientes que atender? –pregunto Piccoro con aire irónico, logrando que el otro le viera de reojo con aire entretenido- en verdad eres un hombre amable y desinteresado –ataco sarcásticamente ante lo cual el otro no contesto inmediatamente, solo se movió para sacar un paquete de pan y colocarlo a un lado del microondas-…imagino que esas compras son otro gesto más de tu increíble amabilidad- remato sin dejar de seguirle con la mirada, Piccoro sabía que había una razón más para toda esa amabilidad y quería dejar claro, al otro, que no se traga el cuento del buen samaritano-
- así es –dijo Azuma con voz divertida antes de mostrarle a Piccoro un par de manzanas y peras que había tomado con sus manos- pero es algo que cualquiera haría, sobre todo con mi profesión, uno hace un juramento de eso y tomando en cuenta que aprecio a Gohan de forma un tanto… "especial" –señalo, decidiendo jugar un poco con su suerte y al no caer muerto por las manos increíblemente fuertes del otro, le dijo que algo debía estar haciendo bien, mínimo se estaba acostumbrando a su presencia ¿no?- bueno…vamos al punto, porque en unos minutos tendré que irme –dijo mientras acomodaba la fruta en el refrigerador- hoy fueron los padres de Gohan a buscarlo al hospital, lo cual me dice que el comentario que me hizo Gohan sobre "no decirle a nadie donde estaba" era más serio de lo que creí –dijo suspirando antes de moverse a donde estaban unas cajas blancas de cartón con algunos logos en ellas- por cierto esta es comida china y esta es una pizza, la verdad no tengo idea de que es lo que le gusta, así que busque algo que sé que es bueno y que tiene lo suficiente para que no termine desmayado, con que coma un poco está bien, el resto lo pueden guardar, y claro, claro puedes comer algo si se te antoja, recuerda que soy toda amabilidad y desinterés –dijo el pelinegro sin mayor problema antes de suspirar y acercarse al otro con ambas cajas- sinceramente hay algo que me preocupa un poco más y si me permites entrare en modo profesional –dijo y saco de su saco un frasco de pastillas- son calmantes para dormir, solemos recetarlos a pacientes con grandes problemas de insomnio provocados por estados de ánimo generalmente, o séase depresión, shocks y preocupación obsesiva, por ponerlo de una forma menos clínica –dijo con aire serio- no estoy diciendo que Gohan sea capaz de hacer una locura pero me encantaría saber cuántas de estas ha tenido que tomar para dormir, no creo que le vendieran un frasco a la mitad –suspiro para agitar el frasco en el aire, logrando que un sonido de pocas pastillas, tomando en cuenta el tiempo que llevaba Gohan ahí, se podía escuchar y dejo el frasco sobre la repisa cercana- no sé muy bien que esté pasando en su vida y no soy del tipo que sabe llevar una conversación de manera seria, así que le paso la batuta a alguien que por lo visto si puede–dijo antes de moverse a la salida de la cocina- debo irme porque tengo pacientes prestados que atender –dijo antes de guiñarle un ojo a Piccoro y salir de ahí- hay que volver a juntarnos para beber un poco Piccoro, necesitamos conocernos por el bien de Gohan –dijo mientras se movía por el pasillo, dejando a un Piccoro consternado y con demasiada información y el mismo tiempo dudas en su cabeza-
Ahora solo le restaba esperar a que Gohan saliera de su habitación para que pudiera comer, no estaba muy seguro de poder estar callado demasiado tiempo si Gohan decidía volverse mudo de repente, como sabía hacerlo cuando no quería hablar de algo, puesto que de hecho, había demasiado por hablar, prioridades como salud, familia y trabajo, en ese orden y el mayor no sabía cuánto podría esperar a que Gohan hablará por sí mismo sin empezar a sacarle la información.
Gohan no tardo tanto como hubiera deseado, un pantalón casual en color beige, una camisa blanca y unos calcetines del mismo tono, y ya estaba listo para salir, incluso se dio a la tarea de limpiar sus anteojos y acomodárselos varias veces para perder el tiempo, ahí frente al espejo de la recamara podía verse como si fuera él y al mismo tiempo no lo fuera, era un sentimiento extraño, hacía tiempo que su vestimenta se había conformado de pantalones formales que le hacían verse como un hombre profesional en quien confiar, de hecho le quedaban muy pocos casuales, lo más desenfadado que tenía era un par de pantalones deportivos que usaba para hacer ejercicio ligero de vez en cuando, en fin, ya había postergado todo lo que podía su salida, así que camino despacio pues podía sentir el ki del mayor en la sala, ya sabía que no se había marchado como lo había hecho Azuma, pero dicen que la esperanza era lo último en morir ¿no?, tal vez el señor Piccoro solo le vería comer en silencio y se iría sin decirle nada…¿podía pasar, cierto?
El departamento no tenía una mesa para comer demasiado grande, más parecía un pequeño desayunador que otra cosa, ahí era donde esperaba Piccoro con las dos cajas cerradas frente a él, las toco un par de veces solo para comprobar que el contenido seguía caliente, de alguna forma Piccoro debía admitir que de no ser por ese extraño entrometido tal vez se hubiera encontrado con un Gohan hundido en su propia miseria, algo que sin duda el otro podía hacer con una facilidad impresionante.
- Gohan te estoy esperando –dijo Piccoro en voz alta al ver la forma tan lenta, casi cautelosa con la que se movía el otro, él no pensaba tratarlo con pinzas, consideraba que ya había tenido mucho tiempo para compadecerse a sí mismo y de paso no pensaba subestimar la fuerza interna, que Piccoro sabía, tenía Gohan, él necesitaba otra cosa por el momento, ya después podría tal vez ser un poco considerado con él, tal vez-
- voy señor –dijo Gohan con voz resignada antes de suspirar y apurar el paso para poder llegar hasta donde estaba la otra silla vacía, frente a Piccoro-…hola –murmuro, cuando se sentó y el mayor sin más abrió las cajas y se las acerco - …no tengo mucha …-empezó a decir pero la mirada fija y firme de Piccoro le hizo saber a Gohan que negarse a comer sería igual a querer ganarle a su padre en una pelea en la actualidad, así que solo volvió a respirar hondo antes de resignarse a comer, sin nada de apetito por cierto-
Gohan comió, lento y sin muchas ganas mientras Piccoro simplemente observaba el lugar, ante los ojos del nameku, aquel lugar no iba para nada con la vida sencilla y familiar que solía llevar el otro, pero tampoco le parecía irreal verlo moviéndose en un sitio así, tal vez si él no se hubiera casado y se hubiera dedicado a trabajar en algún momento hubiera tenido algo similar, no con tanto lujo porque Gohan no era alguien ostentoso, pero si algo más…moderno, más Gohan y menos rutinario, aunque tal vez era esa parte rutinaria la que tenía a Gohan en un estado tan…desesperante, y era desesperante porque Piccoro sabía lo fuerte que podía ser, su carácter no era como el de la mayoría de los sayajins, eso es verdad, pero tenía esa fuerza y esa vitalidad que podía contrastar perfectamente con la suavidad de su corazón, ahora que lo pesaba un poco, Gohan era la mezcla perfecta de dos razas, incluso sus defectos podían ser debatidos por varios, como virtudes.
- Pan fue a la plataforma celeste –soltó de pronto Piccoro volviendo a verle, mientras Gohan masticaba un bocado con tranquilidad, quien lo paso enseguida y le miro con aire preocupado, Piccoro sabía que necesitaba enfocarse en lo que interesaba, no en estar pensando demás en las virtudes del más joven- estaba preocupada por ti, se enteró que no estabas yendo a trabajar y entro en pánico –dijo y el otro bajo la mirada, torciendo los labios ante el recuerdo de su propia irresponsabilidad- no sé aun bien que paso o como terminaron las cosas con Videl -siseo el mayor – pero no puedes permitir que siga negándose a que tú y TU hija se comuniquen –dijo de mala gana-
- lastime mucho a Videl señor Piccoro…-dijo Gohan con pesar, logrando que Piccoro le mirara con aire incrédulo, no estaba seguro de cómo habían pasado varias cosas, desde la repentina decisión de casarse hasta la de divorciarse -…entiendo que este molesta conmigo, en verdad lo entiendo –dijo con voz oscura- después de todo ella se esforzó todos los días para sentirse aceptada y querida por mi… y yo no pude…no puedo responderle como ella desea…no es justo para ella
- fue y es una chiquilla caprichosa –interrumpió de golpe Piccoro antes de levantarse de su lugar para caminar de un lado a otro como león enjaulado– ella sabía que esto iba a suceder, pero lo hecho, hecho esta, ahora lo importante es hacer las cosas de la forma que sea mejor para Pan, tienen una hija juntos por todos los cielos, no pueden solo pensar en lo que ustedes quieren o en lo que quieren del otro Gohan –gruño el mayor- es el colmo que Videl este jugando a ser la víctima y tu estés hundiéndote en tu miseria, culpándote de no ser capaz de amar a alguien que ambos sabían, no ibas a poder amar –dijo seriamente para detenerse y volver a verle fijamente- termínate eso o juro por …-amenazo pero Gohan pidió algo de paz con las manos y volvió a comer, mientras Piccoro volvía a moverse, sentía que si no se mantenía en movimiento alzaría la voz y no quería hacerlo, dentro de sí Piccoro, sabía que Gohan tenía suficiente con sus propios gritos internos como para tener los suyos- Pan dijo que habías dicho que ibas a divorciarte y no sé si entre tu agenda ya tengas el contacto de un abogado –dijo para acercarse a Gohan con el ceño fruncido , ante lo cual el pelinegro negó con la cabeza- ahí tienes, no sé cuánto tiempo pienses quedarte aquí, pero ten en cuenta que los abogados cobran y no soy muy baratos, así que o buscas un sitio más barato o…-se detuvo un momento y medito una posibilidad- no me agrada –dijo de pronto de manera firme y tajante, logrando que Gohan se sintiera perdido ante su comentario- tu amiguito ese –siseo de manera oscura antes de entrecerrar los ojos- jamás lo había escuchado nombrar y ahora resulta que deja lo que sea que estuviera haciendo de su vida para atender a tus pacientes y te da hospedaje en un sitio que solo Bulma o el payaso de Míster Satán podrían pagar …si claro –chasqueo la lengua antes de moverse hacia la cocina- como si fuera a creerle eso
Piccoro sabía que debía tranquilizarse, enfocarse en lo que debía decirle a Gohan y no estarle echando en cara que ese tipo tenía toda la facha de un conquistador oportunista que seguro iba detrás de cualquier cosa adorable que se encontrara en el camino y si esa alimaña rastrera había convivido lo suficiente con Gohan, este seguro habría despertado su curiosidad, así que tomo un vaso, lo lleno de agua hasta un poco más allá de la mitad, bebiendo un poco recordándose varias veces que era momento de actuar como el mentor que era de Gohan y no como cualquier otra cosa y entonces regreso a donde estaba Gohan, quien por cierto como buen chico se estaba terminando su comida, no habría necesidad de guardar nada, los sayajins tenía un estomago muy complicado, aquello apenas era suficiente para restaurar las energías del otro.
- olvidemos a ese –dijo Piccoro antes de volver a sentarse- ahora mismo te voy acompañar a comprar cosas, me niego a que ese tipo te dejara comida y sume más cosas a tu deuda con él –murmuro ante la mirada extrañada de Gohan, quien aún no entendía su comportamiento, era casi como si el señor Piccoro estuviese celoso de Azuma, lo cual era mucho más descabellado que el hecho de haber sido encontrado, de pronto, por él- pero antes de salir vas a llamar a tu madre, seguro está infartándose y el mundo no está preparado para que Milk ande llorando por la ciudad y destruyéndola a su paso, si, sigue sin saber de ti ni Goku va a poder con ella –dijo antes de alcanzar el frasco de pastillas que el otro le había dejado para azotarlo prácticamente en la mesa, la cual solo porque era de calidad y por el control de Piccoro claro, no termino hecha añicos en el piso- no más pastillas Gohan, si no puedes dormir, vas a correr, te pones a leer o me buscas y con gusto entrenamos hasta que sientas que no puedes más –dijo cruzándose de brazos- hablare con Vegeta y con tu padre, estoy seguro que estarán encantados en ayudar y de paso podemos hacer que esos dos mocosos se unan y hagan algo de provecho en lugar de estar vagando –dijo como si fuera la carta triunfal del comentario, Gohan pudo reconocer ahí al hombre que se lo había llevado a las montañas para entrenarle, superior y confiado de que aquello era lo mejor –
- no es…necesario meter a …-dijo Gohan con algo de cautela, aunque una vez más la mirada oscura del mayor le indico que aquello era algo que no se pondría a discusión, ya era un hecho-…ok –acepto antes de rascarse la nuca, su hermano y Trunks lo iban a odiar cuando supieran que todo eso lo inicio él, cierto…Goten ya estaba lo suficientemente incomodo con Gohan, ahora aquello posiblemente los separaría más, este pensamiento lo hizo suspirar, Piccoro lo observo pero decidió averiguarlo más tarde-
- bien, aparte de eso, vamos a ir a la Corporación Capsula, Bulma debe conocer alguna buena firma de abogados, estoy seguro que esa chiquilla podría jugar a su favor la carta de que el farsante de su padre tiene la fama de haber salvado al mundo para conseguir algún abogado que ponga las cartas a su favor– dijo Piccoro antes de darle un trago a su agua dejando que Gohan digiriera lo que le estaba diciendo- necesitas empezar a moverte, sería bueno que este lunes volvieras a tu trabajo, sin matarte en él, siempre has sido un hombre responsable y no vas a darle armas a Videl para que debata lo contrario –advirtió ante la posibilidad de que el otro se fuera a llenar de trabajo por un sinfín de tonterías sin sentido- vas a llamar a Pan y si no te la vuelven a comunicar vas a ir a buscarla , tienes todo el derecho de verla –dijo antes de quitarse las hombreras para dejarlas en un sitio cercano, si iban a ir a tantos sitios no quería llamar tanto la atención y estaba seguro que ir a hacer las compras figuraba como un sitio donde seguramente llamaría la atención, más de lo que lo haría sin las hombreras-
- Señor, no sé qué tan adecuado sea meter a Bulma en esto –dijo Gohan con aire intranquilo y preocupado, puesto que aquello significaba que Bulma podría gritarle a él y podría incluso tomarse personal el comportamiento, que Gohan entendía, estaba tomando Videl, no quería que odiaran a Videl, ella solo lo quería demasiado ¿no?, tal vez nadie iba a volver a quererlo con esa fuerza-
- tienes muchas personas a tu alrededor que se meterán , quieras o no, lo mejor es asignarles un rol o terminaras en medio de un huracán y si algo he aprendido desde que tu padre se metió en mi vida es que las mujeres de los sayajins están lo suficientemente locas como para ser temidas, sin contar con el hecho de que protegen a los suyos, ¿Qué van a odiara a Videl?...si tal vez, pero eso es algo que no te debe preocupar a ti, si no quiere que la odien, debe hacer las cosas bien y listo –dijo Piccoro y Gohan no pudo negar nada de lo que estaba diciendo, después de todo siempre había considerado a la familia de Bulma como suya también, al igual que a la de Krillin, aunque lo que había dicho sobre Videl, no terminaba de gustarle- ahora, ve a ponerte zapatos, llama a tu madre y regresa , que tenemos mucho por hacer –dijo antes de que Gohan se levantara con aire resignado- anda, ya tuviste mucho tiempo de lamer tus heridas, así que espabílate y vamos que el tiempo apremia, no me hagas entrar a buscarte Gohan
- me lavare los dientes también –dijo Gohan con suavidad, sabía que si el señor Piccoro entraba lo arrastraría, literalmente a la entrada mientras le daba un sermón sobre…algo, estaba convencido que el señor Piccoro podía dar sermones amplios de casi cualquier cosa de maneras tan espontaneas que era preocupante-
Sin decir nada más Piccoro vio como el otro regresaba a la recamara para recoger algunas cosas, tal vez su cartera o su teléfono celular y obviamente, sus zapatos, dejándolo entonces, nuevamente en la soledad de aquel amplio departamento, Piccoro se vio tentado a ofrecerle asilo en la plataforma celeste, pero aquello sería complicado, no se sentía preparado para tener tanto tiempo cerca de Gohan, no ahora que estaba seguro que lo que sentía en el pecho tenía su nombre grabado, como hierro caliente en su propia piel de nameku, la forma como había hervido su sangre al pensar que Gohan podía estar con otro le había demostrado que era mucho más posesivo de lo que le gustaba creerse, Gohan no era nada suyo en ese sentido y no podía soportar esa idea, sin contar con la forma en que la piel expuesta de Gohan había relucido cual tesoro recién descubierto, estaba descubriendo de formas muy repentinas que comenzaba a verle con otros ojos, de una forma que le preocupaba y para que mentirse a sí mismo, le asustaba un poco, si, le asustaba tener esa imagen de Gohan sobre aquella alfombra, agitado, cubierto parcialmente con una simple bata y querer afilar sus colmillos y garras en aquella reluciente y fresca piel, sin duda alguna era un demonio, un enviado del mismo infierno, sus pensamientos turbios le demostraban aquello.
En otra parte de la ciudad, Goten recorría varias calles junto a Trunks en busca de Gohan, había sido alarmante cuando sus padres habían ido por cada uno a donde estaban con la premisa de "Gohan está desaparecido", y de hecho así era, habían estado buscando por horas en los aires, tratando de ubicar su energía pero nada, todo apuntaba a que su hermano mayor había decidido ser inlocalizable y por eso finalmente se habían rendido y ahora vagaban por calles, al igual que sus padres debían estarlo haciendo del otro lado de la ciudad.
- esto no hubiera pasado si Gohan fuera mi hermano –murmuro Trunks de repente, logrando que Goten le mirara de mala gana- me refiero a que seguro no se sintió apoyado y por eso prefirió irse a solo Kamisama sabe dónde – dijo con voz seria el peli lila logrando que Goten rodara los ojos con cierto fastidio, a veces Trunks era demasiado molesto con eso de que si Gohan fuera su hermano- si yo tuviera un hermano como Gohan…
- ya sé, ya sé ¿vale? –corto de tajo Goten con cierto fastidio, no podía negar que el mismo había pensado eso cuando su padre le informo que no solo no sabían dónde estaban si no que no estaba yendo a trabajar, aparte Videl últimamente era toda una bruja, digo, el que fuera bonita y todo eso no le daba el derecho a ser tan estirada, entendía que el hecho de que su hermano le dijera que quería el divorcio y todo eso de ser gay la podía amargar, pero ¿ellos que culpa tenían?- lo importante es encontrar a Gohan ¿ok?, concéntrate en eso
- sí, pero también va ser importante que cuando lo veas le digas "hermano, está bien que quieras al señor Piccoro" –dijo Trunks imitando a un maestro, logrando que Goten le mirará con fastidio- tienes que empezar a mentalizarte, a mí al principio me pareció una locura, no veo nada atractivo al señor Piccoro, pero… ¿Quién soy yo para juzgarlo? En el corazón no se manda –Pregunto logrando que Goten negara antes de suspirar- además… ¿no crees que estas siendo un tanto…hipócrita? –dijo con aire divertido, acercándose un poco al otro para murmurarle al oído- ¿Cuándo lo vas a aceptar tú también? –Murmuro el ojiazul y al momento Goten frunció el ceño y levanto su mano opuesta para golpearlo, pero el otro lo esquivo con facilidad, era molesto pero Trunks siempre había sido más rápido para esquivar-
- ¡Cuando tú se lo digas a tu padre hablamos! –remato de mala gana Goten con el rostro sonrojado, logrando que Trunks aceptara en silencio su completa derrota, había cosas que eran muy difíciles decir a los padres, por más abiertos que parecieran, uno nunca sabía cómo reaccionarían, Trunks estaba asombrado con la actitud de su padre, pero no tenía muchas ganas de hablar con él, de hecho se moría de ganas de poner hablar con el que ahora estaba extraviado o mejor dicho, escondido, por eso admiraba un poco más a Gohan, no por esconderse, por haber dicho a su familia con la firmeza y la entereza que lo caracterizaban, que era gay, que iba a divorciarse y que posiblemente iba a luchar por el amor del señor Piccoro, bueno esto último lo estaba suponiendo él, por otro lado Goten estaba tan cerrado a aquella conversación que a veces, debía admitir, hacia las cosas de la peor manera-
- Disculpen…-les llamo la voz de una tercer persona que tenía bastante tiempo observándolos de lejos, los ojos grises y el cabello claro largo debajo de los hombros armonizaban de una forma casi etérea con las facciones angelicales - ¿serán ustedes sayajins? –pregunto con voz segura, pero baja para que nadie más pudiera oírle, logrando que los otros dos abrieran los ojos como platos, ya que no era algo que las personas suelen preguntar por las calles y normalmente ese tipo de conversaciones siempre auguraban algún tipo de invasión, ataque o batalla en la que terminarían siendo arrastrados, lo quisieran o no- estoy buscando al príncipe de los sayajins ¿alguno de ustedes conoce a su majestad, Vegeta? –Pregunto nuevamente en el mismo tono logrando que Goten y Trunks se miraran entre sí, aquello era por mucho, lo más extraño que les había ocurrido en la calle, una cosa era que buscaran sayajins en la Tierra y otra muy distinta que llegaran buscando al príncipe de este planea extinto-
Trunks pensó justo en ese momento que estaba frente a alguien que venía de otro planeta, usualmente los terrícolas no tenía conciencia de la vida que había en otros mundos, de hecho varios incluso negaban que aquello fuese posible, solo aquellos que viajaban por diferentes planetas o los mismos dioses y guardianes galácticos llegaban con esas preguntas, una sonrisa asomo a los labios de quien les había estado observando y Goten por mera inercia volvió sus ojos a su amigo, esa última mueca era casi marca registrada del señor Vegeta y casi podía jurar que se estaba volviendo loco cuando Trunks respondió con otro gesto de marca registrada de su padre ¡¿Qué demonios era aquello?!.
