El sol descendía en el cielo de Holly Springs al caer la tarde y la fresca brisa comenzaba a notarse más. Todo un respiro tras tantas horas de caluroso sol.

Octavia que contemplaba interesada uno de los escaparates de la avenida principal metió sus manos en los bolsillos traseros de su ajustado pantalón mientras tarareaba una de las canciones que sonaba en su ipod.

Alycia que permanecía apoyada en la pared jugando entretenidamente con su móvil arqueó una ceja al escucharla por lo bajo.

—¿Let it go?... —preguntó dedicándole una recelosa miradita—. ¿En serio?...

Octavia que puso una cara al escucharla, apartó sus ojos del vestido del escaparate y la golpeó en el brazo.

—¡Cállate! —protestó indignada por lo bajo—. ¡Ni siquiera eres capaz de apreciar la peli!

Alycia que rodó los ojos continuó jugando un poco más.

—No sé ni como sigo hablándote, en serio O...

Octavia que se dispuso a contestarle de mala gana vio aparecer por la acera a Clarke. Llevaba puesta una camiseta de tirantes blanca, un leggin rosa a juego con la sudadera que llevaba atada a la cintura, un par de deportivas y el largo cabello rubio recogido en una alta coleta que dejaba al descubierto su hermosa cara.

—¿Llego tarde? —interrogó ella un tanto apurada con una bolsita en la mano—. Me he perdido dos veces, lo siento.

—Tranquila, llegas justo a tiempo —le sonrió Octavia al verla llegar a ellas—. Clarke ella es Alycia, una amiga...

—Encantada —le sonrió Clarke a la morena con simpatía.

—Alycia, ella es Clarke mi nueva vecina —continúo presentando Octavia a la rubia.

Alycia que se había quedado mirándola con cierta fijeza, finalmente reaccionó torpemente.

—Oh lo... lo mismo digo, siento que te haya tocado Octavia de vecina, te advierto que es un verdadero coñazo.

—¡Aly! —protestó nuevamente Octavia un tanto escandalizada y molesta pero Clarke en lugar de tomarlo en serio se echo a reír.

—Para nada, Bellamy y ella han sido muy amables conmigo y me gustaría darte las gracias por ello... —tendiéndole la bolsita que había traído—. Es para ti, solo es un detalle para agradecerte la bienvenida, no tenía muy claro que podría gustarle a tu hermano así que he optado por chocolate.

Octavia que sacaba en aquel instante una preciosa cajita de música de color rosa adornada con purpurina plateada del interior de la bolsa, se sonrió un tanto insegura ya que era de las cosas más delicadas que había visto jamás.

—Oh por dios, es preciosa...—murmuró maravillada Octavia contemplando sus detalles, nunca había visto nada así. No en las tiendas de ese pueblo, al menos—. Muchísimas gracias no tenías porque hacerlo...

Alycia que observó la delicada cajita frunció ligeramente el ceño.

—Disney, que daño has hecho...—susurró por lo bajo observando después al cielo.

Octavia que le dedico una miradita le pisó el pie para que se callase y no estropease las cosas.

—Es un detalle precioso, en serio gracias...—le sonrió ella guardando la cajita con cuidado en la bolsa viendo la caja de bombones—. Y por mi hermano no te preocupes, una simple cerveza le hubiese bastado... —bromeó Octavia sonriente—. Finn y Lindsey deben estar al llegar pero, ¿que tal si vamos entrando en lo que llegan?...

—Claro, como queráis... —se sonrió Clarke viendo a Alycia adelantarse para dirigirse al Bad Ass Café, a Clarke le hizo mucha gracia el nombre de donde venía no había sitios así—. ¿Hace mucho que vivís aquí?...

—Toda nuestra vida —respondió Alycia entrando por la puerta saludando con un gesto a Joe el encargado abres de dirigirse a la mesa de siempre—. ¿Y tú cómo es que has acabado en este pueblucho?...

—No es ningún pueblucho, es una ciudad Aly —replicó Octavia dejando la bolsa sobre la mesa antes de quitarse la fina rebeca—.

—Oh, discúlpame —medio sonrió Alycia con cierta sorna a Octavia antes de volver a mirar a Clarke—. ¿Cómo es que has terminado en esta "enorme y concurrida" ciudad?...

Clarke que se sentaba en ese instante hizo un gesto un tanto incomoda.

—Es una historia muy larga a decir verdad —fijándose en lo acogedor del lugar—. Es un sitio bastante pintoresco...

—¿No lo eran las cafeterías de tu pueblo? —se sonrió curiosa Alycia sentándose en una de las sillas frente a ella.

—Oh no, no soy de ningún pueblo —sonrió Clarke con un suave gesto cogiendo la carta—. Vengo de Los Ángeles...

—Oh dios, ¿Los Ángeles? —se apresuró a decir Octavia de lo más maravillada—. ¿Conoces a Angelina Jolie?...

Alycia que frunció el ceño le dedicó una miradita a Octavia haciendo un gesto.

—O, no te ofendas pero eso supera niveles de frikismo que no creía capaz que existieran... —le medio vaciló la morena a la otra.

—¿Pero que dices, tía? —protestó Octavia con un gesto—. Brangelina es toda una institución mundial, ¿en que mundo vives, Aly?...

—Lo que tú digas...—rodó los ojos Aly como si desvariara.

Clarke que tuvo que reír por lo bajo viendo a ambas de aquella graciosa manera sacudió la cabeza.

—No, no la conozco aunque a veces he coincidido por Sunset Boulevard con ella paseando con sus hijos y Brad.

—¿Has visto a Brangelina en acción? —preguntó casi al momento Octavia abriendo mucho los ojos con inmensa curiosidad.

Clarke que tuvo que reír un poco por como se asombraba por ello hizo un gesto.

—La verdad es que no es tan raro coincidir con ellos y con otros famosos cuando vives allí pero si, tienes razón. Brangelina es toda una institución.

—¡Oh por dios, eres de Los Ángeles! Te gusta Brangelina! —los ojos de Octavia se iban abriendo más por momentos con una fascinada sonrisa—. ¡Acabas de convertirte en mi nueva mejor amiga!

Clarke que tuvo que reír por lo bajo jugó con la esquinita de la carta.

—¿Pero qué ha hecho que te vayas de allí? —ya que Octavia no imaginaba sitio mejor para vivir.

La expresión en el rostro de Clarke se ensombreció un poco pero aún así intentó poner buena cara.

—Mis... mis padres murieron y mi tía creyó que un cambio de aires nos vendría muy bien.

Octavia tragó con fuerza y enseguida miró a Alycia que le pisó el pie para que se callase.

—Oh, vaya —se apresuró a enrojecer ella disponiéndose a disculparse rápidamente—. Cuanto lo siento, no quería...

—No, tranquila no pasa nada... —la interrumpió Clarke con un suave gesto no queriendo que se disgustase—. He de acostumbrarme a ello. Y dime... ¿viene mucha gente nueva por aquí? ¿algún famoso de renombre? —intentó bromear ella para descargar la tensión del momento.

—¿Un famoso aquí? —preguntó Alycia teniendo que reírse—. Holly Springs ni siquiera sale en Google Maps.

Clarke que tuvo que reír por la "broma" hizo un gesto al escucharla.

—¿Qué os parece si voy pidiendo? —preguntó Alycia haciendo por levantarse, las conversaciones que se tornaban personales no eran su punto fuerte.

—Genial, me muero de hambre —contestó Octavia fijándose en Clarke no queriendo estropear las cosas con ella tras haberla "obligado" a contar lo de la muerte de sus padres.

—Si, yo también tengo mucha —admitió Clarke con un gesto terminando de ojear la carta—. No sabía que las mudanzas fuesen tan agotadoras.

Finn que entraba en aquel instante se acercó a la mesa un tanto agitado.

—¡Siento llegar tarde, ya estoy aquí!..—dijo precipitadamente casi sin resuello apoyándose en la mesa—. Estoy aquí... —fijándose ahora en aquel nuevo y bello rostro—. A ti no te conozco, ¿verdad?...

Octavia que se sonrió al verle aparecer así le agarró de la camiseta para que se sentase.

—Es Clarke, mi nueva vecina la he invitado a pasar la tarde noche con nosotros para que nos conociese más. Es muy simpática, conoce a Brangelina, ¿sabes?...—repuso Octavia con un gesto sonriente—. Viene de Los Angeles, y creo que a mi hermano le gusta pero claro no he tenido mucho tiempo de hablar de esto con él porque tenía que ocuparse de mi coche pero ha prometido que se pasará después y...—dándose cuenta de las miradas que comenzaban a darle Clarke, Alycia y Finn en la mesa—. Y yo creo que... debería cerrar la boca e ir a pedir yo las pizzas, ¿qué os parece?... —poniéndose en pie para ser ella quien pidiese pasando por al lado de Alycia para ir donde la barra.

¿Pero que iba a pedir si aún ni habían decidido?...

Bah, pediría lo de siempre de igual y ya pedirían algo más en el caso de quedarse con más hambre el resto del grupo.

—Y así es como se rompe el hielo en Holly Springs, si... —apuntó Aly dejándose caer en una de las sillas a su lado en la mesa.

Lindsey que entraba prácticamente sin aliento y corriendo, tropezó con Finn al irse a acercar.

—¡Perdón, perdón! —se disculpó rápidamente ella descolgándose la bandolera—. ¡Llego tarde, lo sé pero no encontraba mi otro zapato y no era plan de aparecer con uno solo y...—fijándose ahora en aquella chica rubia y desconocida—. ¿A ti no te conozco, no?... —preguntó algo insegura—. Soy Lindsey pero puedes llamarme Linds si te apetece, ¿tú eres?...

—Clarke, Clarke Griffin... —se sonrió ella al fijarse en ambos tratando de recuperar el aliento a la vez—. ¿Sois hermanos?...

—¿Qué? —palideció Finn al oírla envarándose antes de darle una rápida mirada a Linsey a su lado volviendo a mirar a Clarke—. Claro que no, ella... ella tiene pechos...—repuso torpemente al recibir una mirada de advertencia de Lindsey por lo que pudiese llegar a contestar—. Soy... soy Finn Collins...—se acercó él a Clarke hasta casi arrinconarla en la silla antes de que Lindsey le agarrase de la camiseta y le hiciese retroceder—. ¿Demasiado cerca?...

—Demasiado un poco... —se sonrió Clarke un poco desconcertada y medio divertida, colocándose mejor en la silla para salvaguardar las distancias.

—Disculpa a Finn, le cuesta relacionarse con personas con pechos... —le disculpó Lindsey con una forzada sonrisa apartando a Finn de un empujón para que fuese a sentarse lejos de ella—. ¿Alguien más se muere de hambre?... —apartando la silla para sentarse cómodamente a la mesa—. Vaya, que guapa eres ¿no?...

—Eh... ¿gracias? —se sonrió un tanto desconcertada Clarke—.

—¿Y de donde has salido tú? —se sonrió Lindsey fijándose en ella con curiosidad al sentarse.

—Los Ángeles —se apresuró a contestar Octavia de lo más entusiasmada regresando a la mesa.

—¿Los Ángeles? —abrió la boca a Finn de lo más impresionado—. ¿De veras?...

—Si... —respondió tímidamente Clarke.

—Oh dios, tienes que conseguirme una cita con Angelina —le pidió Finn de lo más emocionado—. Pero una en la que no venga Brad, claro...

—A Brad podéis dejármelo a mi... —repuso Octavia de lo más entusiasmada antes de regresar a su sitio—. ¡Hablo en serio, Brad puede hacerme lo que quiera!...

Bellamy que entraba en aquel instante junto a Jasper le dedicó una miradita a su hermana ya que había escuchado eso último.

—¿Qué Brad te va a hacer aquí qué?...

Octavia que se sobresaltó al escucharle ya que no le había visto entrar se sonrojó ligeramente porque su hermano mayor la hubiese oído confesar aquello.

—Tranquila, que Brad conmigo también tiene carta blanca —se sonrió Lindsey pícaramente.

—Jasper que se apoyó en la barra medio sonrió a Octavia con una arrebatadora sonrisita—. ¿Qué hay?... —fijándose después en las chicas de la mesa recayendo en Clarke—. Vaya, no exagerabas nada Bell, si que está buena si...

Clarke que se sonrojó de pies a cabeza no supo ni donde meterse en aquellos momentos.

—Hola a ti también..

—Tio, cállate —le reprochó Bellamy dándole una miradita—. ¿No ves que la estás asustando?...

Jasper que hizo un gesto levantó las manos en señal de paz desde la barra.

—¿Te lo estás pasando bien o ya te han entrado ganas de salir corriendo? —bromeó Bellamy al sentarse a la mesa cerca suya.

—Oh no, lo... lo estoy pasando bien, todos sois muy simpáticos aquí... —se sonrió ella un tanto nerviosa por la cercanía.

Finn que se apoyó en la mesa jugando con el servilletero movió su pierna hasta que sintió una rodilla que no era suya y se sobresaltó haciendo que la mesa diese un brusco bote sobresaltando a todos.

—¿De quién es esta pierna? —sonriéndose traviesamente embelesado.

Lindsey que alargó la mano le pegó tras la cabeza algo molesta.

—Pero cállate...—dándole una miradita viendo aparecer a una de las camareras para servir los refrescos.

—¡Au! —protestó Finn frotándose la cabeza— . ¡Eso ha dolido, Lindey!

Octavia que quiso resultar simpática se sonrió cogiendo uno de sus refrescos jugando inquietamente con él mientras bebía un poco. Se entusiasmaba demasiado algunas veces y eso no siempre era lo mejor para sus amistades.

—¿Cómo es que no ha venido Maléfica? —preguntó de repente con una nerviosa y curiosa sonrisa mirando a Clarke.

Eliza que entraba justo en aquel instante con un vestido negro, un par de botas altas y medias y guantes de rejillas. Llevaba el largo cabello negro y azul suelto y muchísima sombra de ojos, arqueó una ceja ligeramente al oírla llevándose la mano al rostro haciendo acopio de toda la paciencia de la que era capaz antes de acercarse a la mesa.

"Así que Maléfica, ¿eh?..."

—Siento llegar tarde, es que estaba envenenando un par de manzanas —se sonrió falsamente Eli dedicándole una matadora mirada a Octavia que se sonrojó pillada en falta.

—Tío, la rubia toda para ti... —murmuró Jasper de lo más impresionado al mirarla de arriba a abajo sonriéndose con cierta picardía.

Clarke que levantaba la vista al escucharla tragó un poco al verla así un tanto incomoda e intimidada por su presencia.

Finn que se quedó de lo más parado también ante ella por poco se ahoga con su refresco, eran... osea... ¿eran... una copia la una de la otra?...

Si lo eran, desde luego eran el día y la noche o eso le pareció a Lindsey que también se sintió ligeramente intimidada por tanta presencia.

Octavia que escuchó comentar eso a Jasper tragó antes de apartar la mirada ligeramente sin perder la sonrisa, aquella preveía ser iba a ser una noche muuuuy larga...

Eliza que se acercó a la mesa sentándose sobre ella junto a Octavia sin perder la sonrisa por haberla dejado callada tamborileó con los dedos sobre su superficie frente a ella antes de sonreírle a los chicos.

—¿Y bien?... —insinuó ella pasando por alto la presencia de su hermana, sonriéndole pícaramente al resto—. ¿Qué tiene que hacer una chica por aquí para conseguir algo de beber?...

Lo dicho...

Una noche muuuuuuy pero que muuuuuy larga...

Continuara...