Disclaimer. Los personajes pertenecen a sus respectivos dueños y la trama a Warstang, yo solo me divierto realizando la traducción.


PDV Kili

Observe el subir y bajar constante en el pecho de Fili, ya que esta era la única prueba visible de que él seguía vivo. Fili fue traído a Dale después de que el enemigo fue finalmente derrotado. Bilbo y Dwalin encontraron una casa vacía y lo llevaron ahí. La cama en la que lo recostaron se ve demasiado vieja, aunque desafortunadamente era lo único que había disponible.

Los orcos restantes huyeron de la ciudad hace aproximadamente una hora y Legolas y Tauriel habían sido convocados por Thranduil poco después de que los Orcos se retiraran. Legolas volvió a su rígida personalidad cuando el rey elfo apareció.

No tengo idea de porque se irritó tanto, fui yo quien tuvo que admitir su derrota después de nuestro pequeño juego. Es una pena de hecho, porque la verdad disfruté su compañía cuando se relajó un poco, no que alguna vez vaya a admitirlo. Tan pronto como volvió a su viejo yo, quería golpearlo, sin embargo sé que él es importante para Tauriel y voy a intentar mostrarle respeto.

Fili se movió un poco. Me preocupa lo que nuestra madre pueda decir cuando se entere de su experiencia tan cercana a la muerte...de hecho, habría que decir nuestras experiencias cercanas a la muerte. La Compañía entera se reunió en el cuarto de al lado. Thorin solo me permitió estar aquí un momento porque vio cuan desesperado estaba por ver a mi hermano. En realidad, ha intentado asegurarme que todo lo que necesita es descanso, pero su herida era tan severa que se me hizo imposible creerle.

"Kili", escuché el susurro de Thorin en la puerta detrás de mí. "Vamos."

"¿Cómo puedes estar seguro de que el estará bien?". Me negué a ceder."¿Y qué si algo le pasa y nadie está aquí para ayudar?"

"El rey elfo fue minucioso. Fili sanará, pero solo si lo dejamos descansar".

Dejé escapar un suspiro antes de seguir a mi tío hacia la salida. Tan pronto como entré a la habitación todos se apresuraron a ofrecerme palabras de consuelo, me encogí de hombros lejos de ellos.

"Estoy bien." Mentí. Thorin se aclaró la garganta para atraer la atención de todos.

"Tengo una reunión con Bard." Thorin declaró. "Tenemos mucho que discutir sobre cómo vamos a limpiar la ciudad. Vayan a descasar, todos ustedes. Mañana comenzaremos a reconstruir la ciudad."

"¿No vamos a regresar a Erebor?" Dwalin preguntó

"Tan pronto como nuestro trabajo aquí esté terminado. Estas personas no tienen nada y es nuestro deber ayudarlos".

"Thorin, eso está muy bien pero…¡nosotros también tenemos nuestro propio desastre para limpiar!"

"No voy a abandonarlos." Thorin miró el piso. Su voz fue suave. "Yo les traje está destrucción y voy a ayudarlos en cualquier forma que pueda".

Nunca en mi vida lo había visto tan destrozado, se veía completamente miserable pero yo estaba tan asombrado como para ofrecerle consuelo. Él es el hombre más obstinado que haya conocido, admitir sus errores fue un gran avance.

"Esto no es tu culpa, Thorin". Balin respondió con rapidez. Todos en la habitación se apresuraron a intentar ofrecerle consuelo, pero él los ignoró.

"¡Suficiente! Cállense antes de que despierten a Fili. Ahora, descansen por el resto de la noche, se lo han ganado." Dicho eso, Thorin abandonó la habitación. Todos comenzaron a argumentar en contra, pero yo había tenido más que suficientes peleas por un día. Me escabullí para encontrar un lugar donde dormir. El sol todavía estaba en el horizonte, pero mis músculos me rogaban por algo de descanso. Consideré brevemente ir a buscar a Tauriel, ya que no habíamos tenido suficiente tiempo para una despedida apropiada. Pero sabía que ella estaría trabajando para su rey y no tendría tiempo para mí. Encontré una vieja cobija y la enrollé para hacerme una almohada. Ni siquiera me molesté en quitarme mi armadura, ya que solo planeaba recostarme por un momento. Sin embargo, tan pronto como mi cabeza toco la almohada mi conciencia comenzó a deslizarse y el sueño se apoderó de mi.

Todo a mi alrededor era un completo caos. La ciudad estalló en llamas tan pronto como el dragón se abalanzó sobre la ciudad. Al mismo tiempo la ciudad estaba combatiendo a un ejército de Orcos. Corrí a través de las calles.

"¡Kili!" Escuché la voz de mi hermano. Me voltee hacia él y sonreí cuando lo encontré. Justo en ese momento algo explotó en su pecho y lo hizo caer hacia atrás con dolor. Él cayó en la tierra y en su lugar apareció Azog, quien se rió al ver del enano caído. Grité por Fili pero él se encontraba fuera del alcance.

"Kili" Me gire hacia la nueva voz y mi ya destrozado corazón se desmoronó un poco más. Tauriel estaba atrapada debajo de un montón de escombros. Bolg avanzó hacia ella, con su brazo alzado, listo para acabar con ella. Comencé a correr hacia ella, gritando su nombre. No puedo perderla a ella también, casi llego, ¡Puedo lograrlo! Justo entonces una mano me detuvo por el hombro. Giré mi cabeza hacia la figura, para encontrar a Thorin, quien tenía una corona en su cabeza y la Piedra del Arca en su mano libre.

"Esta no es tu pelea, ¡Retírate!" Intenté liberarme de su agarre pero él no me dejó ir.

"Ella morirá, déjame ir tío, por favor". Le rogué.

"Ella es un Elfo". Gruñó. Su expresión se deformó con ira y me asustó tanto que no pude evitar compararlo con un dragón. "Ella es el enemigo y... ¡todo enemigo de Erebor debe ser destruido!"

Me giré para mirar a mi elfa caída. Bolg se había movido hasta estar justo encima de ella y yo estaba desesperanzado al ver como su brazo la aplastaba.

Abrí mis ojos de golpe. La habitación en la que me encontraba estaba completamente oscura y el resto de los enanos y el hobbit estaban dormidos en camas improvisadas a mi alrededor. Mi cuerpo estaba cubierto de sudor y aun así estaba temblando. Me levanté rápidamente y en silencio me dirigí a la habitación donde dejé a Fili. Alivio corrió por mis venas cuando lo encontré respirando. Fue solo un sueño. Me quité la armadura en un intento por enfriarme y me dirigí fuera de la casa, en un desesperado intento por conseguir aire fresco.

La noche era fresca, pero se sentía bien sobre mi piel caliente. Las calles estaban calladas, pero había pequeñas fogatas esparcidas para poder vigilar por la noche. Me alejé de ellas queriendo estar solo. Alcancé el borde de la ciudad y me senté en las ruinas de una pared colapsada. Miré hacia la montaña por la que peleamos tan arduamente para reclamarla. Cuando iniciamos el viaje, me imaginaba cuanta felicidad la montaña me traería. Ahora me traía solo miedo. Esa montaña volvió a Thorin loco, tan loco que nos forzó a encerrarnos dentro de sus paredes. Ya no lucía como nuestro hogar, sino como una prisión. Sé que Thorin está intentando compensar todo lo que hizo, pero no puedo sacar esa imagen de mi cabeza. Su feroz y malévola mirada al retenerme de ayudar a Tauriel. La pesadilla me recordaba la desafortunada verdad, el hecho de que él nunca nos permitiría estar juntos.

"El aguante de los enanos continua asombrándome," Salté al oír la voz detrás de mí. Me giré para encontrar a Tauriel brillando debajo de la luz de la noche. "Deberías estar dormido".

"Tú también deberías estarlo," repliqué. Recordé las heridas que sufrió más temprano. "¿Cómo te sientes?".

"Sano muy rápido y no necesito dormir".

"¡¿Nunca?!". Estaba en Shock. Ella sonrió al ver mi expresión.

"No en la forma en la que tú lo haces. Es difícil de explicar." Se sentó lentamente a mi lado, manteniendo su distancia pero aun así, lo suficientemente cerca como para mandar un escalofrío por mi columna. "Haz tenido un día muy largo, deberías estar descansando".

"Necesitaba aire fresco." Declaré secamente. Esperando que la conversación terminara ahí. En cambio, ella alzo sus cejas. La pesadilla continuaba fresca en mi mente y la última cosa que quería era hablar sobre ello. Le ofrecí una sonrisa y me encogí de hombros. "Un pequeño cuarto lleno de sudorosos enanos, todos ellos necesitados desesperadamente de un baño, quienes además parecen competir para ver quien ronca más fuerte. Hace que sea un poco difícil dormir."

"O tal vez hay algo en tu mente que esta molestándote," Tauriel me miró fijamente. Aparté la mirada para mirar al suelo. ¿Pueden los elfos leer la mente también?. "Puede que no sea muy cercana a mi rey en estos momentos, pero lo que siempre he admirado de él, es su habilidad para sanar hasta la más calamitosa herida. Te aseguro que tu hermano estará bien."

Su confianza me hizo sonreír. Cuando Thorin me habló sobre eso, había estado nervioso, dudando que Fili sobreviviera. Si él no lo creía, ¿Cómo podía hacerlo yo? Sin embargo, cuando ella me lo dijo, le creí. Mi corazón se aligeró, pero la pesadilla seguía fresca en mi memoria. Levanté mi cabeza para encontrar su mirada. La luz de la luna iluminaba todo su cuerpo, me recordó a la Ciudad del Lago, cuando ella me salvó de morir envenenado. Un momento solo sentía dolor y obscuridad y después escuché su voz que me guiaba hacia la luz. Recuerdo que pensé que había muerto y que ella era un ángel enviado para guiarme por los pasillos de Mandos.

"Nunca te agradecí," rompí el silencio. Ella me miró, confundida. Ttuve que contener mi risa. Seguramente ella debía saber todo lo que había hecho por mí. "Me refería a por salvar mi penosa vida en la Ciudad del Lago, pero ahora que lo pienso, también te debo las gracias por lo que sucedió con las arañas, el dragón y en la Colina del Cuervo ¡Oh no...!"

"¿Qué?" Tauriel me miró con preocupación.

"Creo que mi madre podría tener razón en lo de que soy muy imprudente" Ella sonrió con eso.

"Me sorprende que te haya tomado tanto tiempo descubrirlo," me provocó. "Y no hay nada que agradecer."

"¡¿Estas bromeando?! ¡Claro que lo hay!" me opuse, "Habría sido un hombre muerto por lo menos tres veces si no fuera por ti. Dios, debes que quererme mucho con vida, ¿no es así?"

Me reí, ella apartó la mirada, repentinamente encontrando algo muy interesante en el suelo. Intentó ocultarlo, pero pude ver la comisura de su boca elevarse ligeramente.

"¿Por qué fuiste a la Ciudad de Lago?" le pregunté serio, "Seguramente el rey Thranduil no te ordenó rastrear a un grupo de enanos."

"Los Orcos invadieron nuestras tierras. No podía permitir eso" Frunció el seño, todavía ocultando su mirada de mí. Ella estaba determinada a mantener sus sentimientos ocultos, pero también lo estaba yo a averiguarlo. Esta noche averiguaríamos quien era la raza más testaruda.

"Puede que solo recuerde pequeños pedazos de lo que sucedió, pero si mal no recuerdo fuiste tú quien decidió quedarse en esa casa, incluso cuando el príncipe Legolas te ordenó seguirlo" Me levanté de los escombros en los que me encontraba sentado y caminé de modo que terminé parado frente a ella. Con ella todavía sentada, estaba al nivel de sus ojos. "No dejaste tu casa atrás, solo para vengarte de algunos orcos. Así que dime, ¿por qué fuiste a la Ciudad del Lago?".

"Si estas tan seguro de saber la respuesta, ¿por qué te molestas en preguntarlo?" Me dijo, todavía sin mirarme.

"Porque quiero escucharte decirlo" Mi voz estaba cargada de emoción. Las imágenes de mi pesadilla tiraron de mi corazón y el pensamiento de perderla me impacientó. Quería desesperadamente sostenerla entre mis brazos, pero la expresión en su rostro me detuvo. Ella me miró como si su cabeza hubiera estallado en guerra contra su corazón. Esperaba que su corazón ganara. "Si piensas mas fuerte despertaras a toda la ciudad. Sería mucho más fácil si solo dices lo que pasa por tu mente."

"Deberías descansar," me susurró al levantarse, todavía evitando mi mirada. Sin decir otra palabra, se giró para irse.

"No puedo dormir." Gemí. Algo se rompió dentro de mí y perdí el control de mis emociones. Lagrimas comenzaron a formarse en el borde de mis ojos. Tauriel se giró y finalmente encontró mi mirada. "En el minuto en el que cierro mis ojos no veo nada más que muerte. Veo a Fili siendo ejecutado por Azog, te veo a ti, vencida e indefensa mientras Bolg... "

Mi voz se atoró en mi garganta. Solo entonces noté que estaba temblando. Tauriel comenzó a acercarse a mí.

PDV Tauriel

Quería decirle. En verdad que sí. La forma en la que hablaba me mostraba su desesperación porque la verdad viera la luz. Pero no podía. La brecha entre nuestra gente estaba mejorando, pero había existido durante muchos años. Todo ese odio no podía desaparecer en solo un día. Podría tomar cientos de años para que aceptaran la posibilidad de que un Elfo y un enano tuvieran sentimientos uno por el otro. Y ese era tiempo que no teníamos, pues él era mortal. Así que en su lugar, mantuve mis sentimientos enterrados. Le desee buenas noches e intenté alejarme. Solo había avanzado unos cuantos pasos cuando su voz me detuvo.

"No puedo dormir."

Su voz rompiéndose mientras me confesaba lo que le molestaba. Fueron sus lagrimas cayendo sobre sus mejillas lo que casi me rompió. Por un momento consideré ignorar las consecuencias que traería el que me permitiera amarlo. No recuerdo decidir acercarme a él, pero lo siguiente que supe es que me encontraba a unos centímetros de distancia de él. Me apoyé sobre mis rodillas para estar a su nivel. Pero era mucho más alto de lo que le daba crédito, por lo que termine mirando hacia arriba para encontrar su mirada.

"Tengo miedo de mi propio tío," Continuó. "Creí que Erebor sería mi hogar, pero cuando llegamos ahí, él cambió. ¡Creyó que Fili y yo estábamos conspirando contra él!. ¡Casi asesinó a Bilbo!. Hubo momentos en los que pensé que nos atacaría y cuando la guerra comenzó nos retuvo mientras observábamos a nuestra gente ser sacrificados. No quiero volver a eso. ¿Qué pasa si la montaña me transforma también?."

"Nada podría oscurecer tu corazón, es demasiado puro. Tú ofreces amabilidad a todos, no importa quienes sean. No fue la montaña lo que lo transformó, Kili, no debes culpar a tu hogar. Thranduil nos enseñó sobre la Piedra del Arca y lo que le hizo al rey Thor."

"La piedra es el corazón de la montaña. Thorin moriría antes de permitir que alguien la aleje de su hogar. Mientras este ahí podría apoderarse de mí. "

"No dejaré que eso pase," le dije severamente. Moví mi maño para retirar un mechón de cabello de sus ojos.

"Soy un enano. Tengo el mismo deseo de codicia que él. ¿Cómo podrías detenerlo?," Me cuestionó, pero decidí no ofenderme por eso.

"Te arrastraría de ahí por los pulgares y te ataría en un árbol hasta hacerte entrar en razón si tuviera que hacerlo." Kili sonrió ligeramente, "Eres muchas cosas mellon, pero codicioso no es una de ellas."

"Gracias," susurró todavía perturbado, pero sus lagrimas se habían detenido."Thorin le dio la espalda a las personas de la Ciudad del Lago, les hizo una promesa y luego se retractó. Creo que eso fue lo que más odié."

Recordé la promesa que él me hizo. Tomé la piedra que me había dado en la playa y se la ofrecí. Él la miró. Tomé su mano y la puse en su palma.

"Tú mantienes tus promesas," Cerré los dedos alrededor de la piedra como cuando él me la entregó, "Como dije, tu corazón no puede ser corrompido".

Kili levantó la mirada de sus manos. Mi corazón se agitó bajo el calor de su mirada. Sería tan fácil entregarle mi corazón. Tan fácil ignorar que somos de diferentes lugares. Su mirada se desplazó a mis labios. Quería quedarme ahí y dejar que mis sentimientos tomaran el control, pero no podía. Alejé mis manos y me levanté.

"Recuéstate e intenta dormir. Yo velaré tu sueño" él estaba obviamente decepcionado de que arruiné el momento, pero sonrió de todas maneras.

"¿Te vas a sentar ahí toda la noche? ¿Estás segura de que puedes soportar mis ronquidos tanto tiempo?" Elevó sus cejas y sonrió mientras se recostaba, "Sabes, está un poco frió afuera, ¿estás segura de que no quieres recostarte conmigo?"

"Buenas noches Kili" Rodé mis ojos. El se rió y recostó su cabeza. Estaba feliz de que volvió a ser él mismo, e incluso más feliz de que fui yo quien quién le ofreció consuelo. En minutos su respiración disminuyó y se durmió rápidamente. Contrario a lo que él creía, no roncó. Me pasé la mayor parte de la noche observando las estrellas. Fue lindo estar debajo del cielo abierto. En Mirwood era imposible ver nada, pero aquí no había nada bloqueando el paisaje. Ocasionalmente Kili se removió y yo intenté calmarlo con mi voz. "Descansa mellon, estoy aquí."


Ese fue el capítulo, lamento la demora tuve algunos pendientes por hacer, pero intentaré subir los capítulos de manera más constante.

Gracias por los favoritos y follows, y especialmente a HarleyQBlack por su comentario, me pasaba lo mismo antes con otras historias, pero con clases y trabajo arduo una se defiende, y ahora esto me sirve para practicar haha; espero que disfruten la historia tanto como yo.

Hasta la próxima.