Disclaimer. Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a sus respectivos dueños y la trama es de Warstang, yo solo me divierto haciendo la traducción.
PDV Tauriel
Cuatro días habían pasado desde el final de la batalla. Era increíble como las personas de todas las razas trabajaban juntas para ayudar a limpiar la ciudad. Los cuerpos de los orcos fueron removidos de la ciudad, mientras los ciudadanos recogían los cuerpos de sus caídos para darles una apropiada sepultura. La ciudad estaba decaída debido al gran número de decesos de amigos. Había solo muy poca gente viva que no tenía que llorar pérdidas. Todos los líderes acordaron preparar un banquete esta noche para despedir a los caídos. El sol había comenzado a salir en el Este y ambos, humanos y enanos, comenzaron a salir a las calles. Ahora que la ciudad había sido limpiada, comenzaríamos a reconstruir Dale.
Me complacía escuchar la risa proveniente de los niños, corriendo alrededor de las calles, jugando alguna clase de juego humano. La inocencia de los niños era una de las cosas más hermosas que había presenciado, desde que me fui del Bosque Negro. Ellos se perseguían unos a otros alrededor, sin preocuparse del mundo. El sonido de unos pasos detrás de mí, me trajo de vuelta a la realidad. Me giré para encontrarme con Legolas mirando a los niños.
"Actúan como si nada hubiera sucedido," declaró. "Pero ellos tienen mucho que llorar."
Sus palabras no me sorprendieron, pero aun así me parecieron severas. Sabía que los niños humanos maduraban mucho más lento que nosotros, y no creo que deban ser criticados por eso. Recuerdo perder a mis padres a muy temprana edad. Mi corazón se sintió roto, como si nunca volvería a sanar. No fue sino hasta que Thranduil comenzó a cuidarme que comencé a mejorar. Ha sido un largo proceso, en el cual dediqué muchísimos días extrañándolos y llorando por haberlos perdido. ¿Era esa la manera en que debía ser?
"Tienen mucho por lo que estar felices," decidí. "Ellos tienen sus vidas y su hogar."
Legolas no ahondó más allá del tema. Desde la batalla ha habido cierta tensión entre nosotros. Extrañaba la amistad que compartíamos antes, pero no estaba segura de que volvería a ser igual. Legolas no era tonto. Él sabía sobre mis sentimientos por Kili, pero aún así nunca me presionaba para hablar. Parecía lejano el tiempo, cuando capturamos a los enanos en el Bosque Negro, y Thranduil me habló de los sentimientos que su hijo me profesaba. Me molestaba, saber que lo había herido cuando elegí permanecer con Kili esa noche en la Ciudad del lago. En ese entonces, cuando intenté detener al Rey de retirarse, él se ofreció a seguirme a la Colina del Cuervo solo para salvar al joven Enano.
"Ven," decidió dejar el tema. "Tenemos mucho por hacer."
PDV Kili
Comenzamos a hacer nuestro camino de vuelta a la ciudad. Gloin, Dwalin, Bofur, y Bilbo fueron enviados, junto conmigo, a recolectar madera. Encontramos un bosque cerca y llenamos nuestro carro casi para la hora del almuerzo. Thorin había estado inseguro sobre donde colocar al hobbit, desde que él no tenía muchas habilidades para la construcción. Su casa estaba muy bien construida, pero era un agujero en el suelo. En lugar de arriesgarlo poniéndolo en el camino del equipo de Dain, fue enviado a ayudarnos en cualquier manera que pudiera. Tuvo problemas para sostener un hacha, así que tuve que decirle que vigilara a los carneros que estaban enganchados sobre el carro. A las creaturas no les gustaba ser tratadas como animales de carga, pero eran lo único que teníamos para trabajar. Todos los caballos eran necesitados en la ciudad. Los carneros eran entrenados para llevar jinetes en batalla, no para tirar de cargas. No obstante, los animales jalaban el carro sin quejarse mucho. Mientras nos acercábamos a Dale, empezamos a escuchar los coros de enanos trabajando en la ciudad.
"A su especie de verdad les gusta cantar," Bilbo gimió.
"¡Oh, claro!" dijo Bofur. "Ayuda a mantener la concentración en la tarea a la mano."
Cuando alcanzamos la ciudad, nuestro carro, el cual tomó toda la mañana llenar, fue inmediatamente vaciado mientras los trabajadores tomaban madera de él cuando pasábamos. Bilbo parecía estar en shock mientras recorríamos las calles. Sus ojos concentrados en la mano de obra de los enanos.
"¡Miren cuánto se ha hecho!" admiró. "¡Esto es increíble!"
"Nosotros los enanos trabajamos muy eficientemente, señor Baggins," me reí de su expresión. "¿No recuerdas lo rápido que limpiamos tu casa?"
"Ciertamente recuerdo lo rápido que vaciaron mi despensa," intentó lucir enfadado, pero su sonrisa era difícil de esconder.
"Kili, vamos. Danos una mano por aquí." Dwalin me llamó. Él estaba reunido con los otros en una casa que casi estaba terminada. Camine hacia ellos y Bilbo me siguió. "Vamos a arreglar la ventana de allí arriba."
"No soy un artesano Dwalin," declaré. "No sé cómo... ¡AH!"
Antes de que pudiera terminar mi oración, Gloin había saltado desde el carro a mis hombros. Tropecé ligeramente.
"¡Oy! ¡Un poco de ayuda no estaría mal!" grité. Gruñí cuando otros dos me escalaron y se colocaron en el siguiente par de hombros. Mi cuerpo quería desmoronarse bajo el peso. "¡Hay escaleras, ¿saben?!"
"Sí, pero tu estas mucho más cerca muchacho," se rio Bofur. Tomó una herramienta de su bolsillo y comenzó a trabajar. Gruñí y prepare mi espalda para un largo trabajo.
"Por todos los cielos, ¿qué están haciendo?" Miré hacia arriba para encontrarme con Gandalf. Siguiéndolo de cerca, detrás de él, estaban Tauriel y Legolas. Incluso debajo de tanto peso, mi corazón se aceleró cuando la vi. No habíamos pasado mucho tiempo juntos desde esa noche. Ella insistía en que no tenía magia para alejar las pesadillas, pero no le creí. Desde que veló mis sueños esa noche, no he tenido ninguna clase de mal sueño.
"Oh, ya saben," luché para hablar debajo del peso. "Solo tenemos un gran abrazo grupal. ¿Quieren unirse?"
"Maestro Kili, hay escaleras cerca. No hay necesidad de lastimarse de esa manera." Dijo Gandalf. A su lado Legolas me fulminó con la mirada, claramente para nada impresionado con nuestras técnicas. Tauriel, por otro lado, estaba teniendo problemas escondiendo su diversión.
"Ahora Galdalf, pregúntese esto a sí mismo. Si yo estuviera liderando esta operación, ¿me habría puesto a mí mismo al final?
"Eres tercero en la línea para el trono, muchacho, deberías estar acostumbrado a estar al final."
"No porque yo lo desee" repliqué.
"Deja de quejarte y ¡muévenos más cerca!" gritó Bofur. Gruñí, me tambalee y me acerqué al edificio. "Bilbo, dame ese martillo, ¿quieres muchacho?"
"¿Cómo se supone que llegue ahí arriba?" Bilbo estiro su cuello para ver a Bofur, cuatro enanos por encima de él.
"Sólo pide a Kili que saque su rodilla, finge que es una escalera."
"¡Bofur, voy a tirar tu trasero!" le grité. Bilbo tomó el martillo y se giro hacia mí. Parecía inseguro sobre que hacer a continuación. Le ofrecí una sonrisa y estiré mi mano. "Aquí Bilbo, dámela"
Me dio el martillo y lo arrojé hacia arriba, a Bofur, con un poco mas de fuerza de la necesaria. No pude verlo, pero debí golpearlo en algún lado, porque él gritó.
"Me voy por unos días y miren lo que pasa," se escucho una nueva voz en la calle. Mis ojos se abrieron cuando vi de quien se trataba. "Todos ustedes convirtieron a mi hermano en un tapete."
"¡Fili!" Olvidando el hecho de que yo estaba sosteniendo tres enanos sobre mis hombros, corrí hacia él. Fue tan repentino que todos se desequilibramos y cayeron en una pila. Maldijeron pero los ignore mientras corría hacia mi hermano, para estrellarme con él en un abrazo. "¡Estas despierto!"
"¡Tranquilo hermano! Creo que el Rey elfo te encadenará si deshaces su trabajo," me guiñó. Inmediatamente lo liberé. Tanta felicidad explotó en mi corazón y se convirtió en una carcajada.
"Nahh, escuché que lo elfos son, secretamente, unos blandos," guiñé a Tauriel. Ella respondió con una sonrisa hasta que Legolas la miró. Ella se recompuso rápidamente, mientras el Príncipe se movía incomodo en su lado.
"El Rey Elfo puede no herirte, pero nosotros vamos a tirarte de un acantilado!" Dwalin se recuperó de la caída y fulminó en mi dirección. Bilbo se reía de los enanos caídos. Gloin levantó una piedra y la arrojó al hobbit.
"¡Hey!" pretendió estar ofendido. Tomó la misma roca y la lanzó de regreso, resultando en rugidos de risa. Incluso Gandalf dejó salir una risita.
"Lo hemos logrado chicos," grité. "¡Lo convertimos en un Enano!"
Dwalin y Gloin se rieron y lo palmearon en la espalda. Bofur aun estaba intentando recuperar sus herramientas, las cuales se dispersaron con la caída.
"Sí, todo lo que necesitas es una barba y nadie podrá notar la diferencia" Bofur le sonrió, antes de girarse a mirar a Fili, quien estaba de pie a un lado de mí. "¿Cómo te sientes, muchacho?"
"Un poco adolorido, pero nada que no pueda manejar." Sostuvo una mano sobre su herida. "Feliz de estar vivo."
"Si recuerdo correctamente, mi padre ordenó algunos días de descanso antes de que pudiera levantarse." Legolas lucía irritado.
"No me gusta mucho que me digan que hacer, mucho menos un Elfo," Fili fulminó con la mirada a Legolas. Sentí la necesidad de defender a mi hermano, pero desafortunadamente el Príncipe Elfo tenía un punto. Antes de que Legolas pudiera tomar represalias, coloqué mi mano en el hombro de mi hermano.
"Él está en lo correcto hermano," sentí los ojos de los enanos sobre mí. Levanté mis manos defensivamente. "¡¿Qué?! No me miren así, si Thorin se entera que él está aquí afuera…"
"Voy a estrangularte si no vuelves a la cama en los próximos ¡cinco minutos!"
Todos se tensaron mientras Thorin aparecía a la vista. Incluso en Príncipe Elfo dio un paso atrás, sorprendido. Detrás de tío estaba el Rey Elfo mismo, junto con el nuevo Rey de Dale. Bard lucía nervioso mientras tío caminaba hacia nosotros. Sus hijas caminaban cerca detrás de él. Thranduil por el otro lado, lucía como si lo estuviera disfrutando.
"Acabo de despertar, tío, sólo quería respirar aire fresco."
"Y ya lo has hecho, ¡ahora vuelve a la casa!" Fili inclinó su cabeza en derrota. Cuando crecíamos, ambos aprendimos rápidamente que tío no era muy afectivo, la última cosa que él esperaba después de despertar, de tan severa herida, era ser regañado frente a una multitud. Asintió con la cabeza y se giró para retirarse, pero Thorin lo tomó del brazo.
"Espera," por un momento creí que lo iba a golpear. En lugar de eso, lo atrajo en un abrazo. "Estoy feliz de que estés a salvo."
La ternura me hizo sonreír. Podría no haber parecido la gran cosa para los demás, pero después de todo lo que habíamos pasado recientemente, era refrescante.
PDV Tauriel
El día de hoy había estado muy ocupado, y solo estábamos a medio día. Ver a los enanos trabajar era un privilegio. Todos trabajaban como un equipo, y juntos podrían tener reconstruida la ciudad en su totalidad, en menos de un mes. Sin embargo, no estaba segura de cuánto tiempo Lord Dain les permitiría quedarse. Él estaba dispuesto a ayudar a los hombres de Dale, pero su tolerancia por los elfos iba a acabarse tarde o temprano.
Ahora había aun más tensión, con el hermano de Kili despierto finalmente y vagando por ahí cuando se suponía debía estar descansando. Yo había estado a punto de regañar al enano, por mí misma, pero hacía tan feliz a Kili verlo, que hasta olvidó a todos los enanos a los que se suponía estaba cargando, sólo para abrazar a su hermano. Disfruté viendo el intercambio de afecto entre los hermanos. Los Elfos raramente mostraban afecto. En los seiscientos años que he estado en la Tierra, solo he presenciado unas pocas bodas. Aparte de estos momentos, nunca vi otra cosa que no fueran las interacciones formales entre mi gente. Los enanos se abrazaban sin importarles quien los veía en tan privado momento. Me preguntaba que se sentiría ser sostenida en sus brazos. Poco después de que el dragón fuera asesinado, él vino a mí, en la playa, y tomó mi mano solo por un momento. Eso, por sí mismo, fue suficiente para enviar escalofríos por todo mi cuerpo. Su momento fue interrumpido por los tres Reyes entrando en escena. Thorin prácticamente apartó al hermano mayor, incluso aunque él insistía en que estaba bien. Enano Obstinado. Aparentemente la imprudencia era algo de familia. Thranduil los siguió, para asegurarse de que, de hecho, Fili no hizo nada para alterar su proceso de sanación en su pequeña aventura. Kili quería ir con él, pero aun había mucho trabajo por hacer.
"Él es escalofriante," la hija mayor de Bard observó al Rey Enano alejarse con Fili.
"¡Oh! Eso no es nada señorita," el enano más grande, Gloin, habló. "Kili aquí puede decirte historias mucho más duras sobre los castigos Thorin."
"No contaría con eso, creo que el muchacho recibió más palizas de mujeres." Dijó Bofur.
Su comentario resultó en rugidos de risa, provenientes de los otros enanos, excepto por Kili, quien los fulminó con la mirada. Un nuevo sentimiento desagradable se asentó en mi estómago, mientras ellos discutían las historias de él pasando tiempo con mujeres enanas. Era estúpido sentirse celosa. No tenía ninguna razón para sentirme de esta manera. Él no era devoto a mí y, ciertamente, yo a él tampoco.
"Sí, pero él lo veía venir cada vez!" el enano pelirrojo tenía problemas para contener la risa.
"¡Hey, Tenía que hacer algo! Ellas seguían intentando robarme a mi hermano." Kili intentaba defenderse.
"Ellas intentaban cortejarlo, muchacho."
"¿Qué les hiciste?" Bilbo lucía nervioso mientras realizaba esa pregunta. Yo también estaba curiosa por escuchar la respuesta.
"Nada demasiado malo," él murmuró, pero no pudo resistir su sonrisa. "Usualmente, solo encerraba un carnero en sus recámaras."
"Así que, ¿de verdad existen mujeres enanas?" preguntó Sigrid.
Todos los Enanos se giraron a mirarla. Cada uno con una expresión confundida.
"Por supuesto que hay mujeres, ¿De dónde creen que venimos nosotros?" preguntó Bofur. Su rostro estaba rojo. Tuve un fuerte deseo justificarla, pero su padre intervino y puso su brazo alrededor de ella.
"Discúlpenos," declaró. "Pero no es usual que nos encontremos en compañía de enanos. Nosotros basamos el conocimiento sobre ustedes en las historias que son contadas en otras villas."
"Hay muy pocas mujeres, y no les gusta explorar fuera de casa," Kili debió notar la vergüenza de la joven, porque le habló suavemente. Le ofreció una sonrisa. "Encontraría muy extraño que se hubieran cruzado con alguna."
La joven muchacha le devolvió la sonrisa, claramente agradecida por su comprensión.
"Está bien, es suficiente de estar sin hacer nada. Volvamos al trabajo," uno de los enanos tomó sus herramientas. "Vamos Kili."
"Oh no, no lo creo," dijo. "Iré a encontrar una escalera… ¡Argh!"
Antes de que pudiera irse, el Enano más viejo, Dwalin, se colocó detrás de él para subir a sus hombros.
"¡Oh, Vamos!" Se quejó. Una pequeña risa se escapó de mis labios antes de que pudiera detenerla. Afortunadamente, los enanos eran tan ruidosos que nadie notó mi desliz.
"Creo que he tenido suficiente de los enanos por una tarde," Galdalf suspiró. Se giró hacia Legolas y a mí. "¿Les importaría acompañarnos, a el Señor Bilbo y a mí, a supervisar la construcción del distrito norte?"
Legolas aceptó rápidamente por los dos. Yo quería rehusarme y quedarme aquí. Cuanto más tiempo pasaba alrededor de los enanos, más me daba cuenta de lo mucho que disfrutaba su compañía. Mientras mi gente podía considerar sus acciones inmaduras, yo las encontraba disfrutables. Desafortunadamente, él era aún mi Príncipe y debía obedecerlo. Cuando el grupo se giró para marcharse, yo miré atrás, a Kili. Parecía perturbado cuando notó que me iba, pero rápidamente se recompuso y me sonrió. Le sonreí de vuelta antes de girarme y marcharme. Habíamos caminado solo una distancia corta cuando mi Rey apareció.
"Tauriel, debo hablar contigo." Los otros asintieron y nos dejaron. Legolas cuestionó a su padre con la mirada, pero se fue rápidamente. Comencé a preocuparme sobre la naturaleza de la conversación que tendría lugar a continuación. "La última vez que hablamos del asunto, tú estabas indecisa sobre tu regreso al Bosque Negro. Creo apropiado mencionar que nos vamos mañana."
"Yo..." Mi corazón se detuvo en mi pecho. Había estado ocupada los últimos días, con muy poco tiempo para pensar sobre el asunto. "Yo no sé."
"No estoy aquí por una respuesta," ignoró mis palabras. "Sólo estoy aquí para proveerte con información. Sin embargo, requeriré la respuesta con tu decisión para mañana."
Con eso, él se retiró. Lo miré seguir a su hijo. Este era el hombre que se preocupo por mí y me cuido cuando mis padres murieron, el hombre con el que pase mi vida entera, luchando a su lado. Quería seguirlo, pero entonces escuché las carcajadas de los enanos detrás de mí. Miré hacia atrás, al joven enano, en quien puse tanto esfuerzo para mantener con vida. Parada ahí en el medio, nunca había sentido tan conflictuada.
Gracias por los follows y a AmegakurenoTenshi tu comentario.
Aquí un pequeño adelanto:
"De verdad hermano, cualquier amistad que estés intentando construir con la elfa es tonta."
"Lo que sería tonto es darnos la espalda entre ambos." Fili solo rió pero yo continué. "Es verdad, solo necesitamos más tiempo, y nuestras razas crecerán juntas."
"Ellos se van mañana Kili." Mi corazón cayó. ¿Mañana?
¿Qué pasará? ¿Qué decidirá Tauriel? Nos leemos en el siguiente capítulo.
