Disclaimer. Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a sus respectivos dueños y la trama es de Warstang, yo solo me divierto haciendo la traducción.

PDV Tauriel

EL sol se ocultó pero la ciudad resplandecía con la gran fogata ubicada en el centro de la ciudad. Los enanos no eran solo ágiles artesanos, también proveían de un buen fuego y una gran comida. Los niños bailaban alrededor del fuego, ocasionalmente metiendo palillos en él. Los enanos reían junto a los humanos mientras los elfos mantenían su distancia. Se mantenían cerca de la multitud pero aparentando estar desinteresados de la fiesta que se llevaba a cabo. Yo me encontraba en el techo de uno de los edificios que fueron reparados más temprano, dándome cuenta de cuan divididas estaban nuestras razas.

He estado aquí por horas preguntándome dónde pertenece mi corazón y aun así me encuentro tan confundida como cuando mi rey me anunció que partirían mañana.

"Tauriel" Escuché la voz de mi príncipe detrás de mí. No me sorprendía que estuviera aquí. De hecho esperaba que me encontrara mucho más temprano. Caminó a la orilla del techo en el que me encontraba sentada. Mi vista continúo en la fiesta y ninguno habló por un momento. "Nos iremos por la mañana".

"Quizás" Nunca antes mi voz había sonado tan pequeña. Esperaba que él me gritara, diciendo cuan increíble era que estuviera considerando abandonar mi hogar, pero eso nunca sucedió. En su lugar solo se sentó junto a mí. Había intentado arduamente evadir esta conversación con él, pero me temo que no podía prolongarlo más.

"Estas considerando quedarte" No era una pregunta, pero asentí de igual manera. Legolas suspiró y miró hacia la fiesta, claramente notando la separación también. "En verdad crees que ese enano vale la pena el abandonar todo lo que has conocido. Mi padre te apoyó por muchos años Tauriel. ¿Le darías la espalda? ¿Me darías la espalda a mi?"

Abrí mi boca para responderle, mas ningún sonido salió de ella. Una lágrima se escapó de mi ojo y rodó por mi mejilla. Después de una larga batalla entre mi razón y mi corazón por las últimas horas, no me quedaban mas fuerzas para evitar que las lagrimas cayeran.

"¿Qué es lo que tiene ese enano?" Me preguntó finalmente. "¿Qué es lo que ha hecho él para que valga la pena que abandones a tu gente?"

"No los he abandonado." Dije "No deseo abandonarte."

"Entonces ¿por qué consideras quedarte?" Me presionó enfadado. Me sorprendió que me permitiera ver sus emociones.

"Me siento libre" Finalmente moví mi vista de la fiesta para mirar en los ojos de mi más cercano amigo. Su expresión me dijo que esa no era la respuesta que estaba esperando. "El Bosque Negro siempre ha sido mi hogar pero es un lugar donde las estrellas no pueden encontrarme. He sido entrenada para ser un guerrero, para nunca tener miedo y no mostrar debilidad. Por eso estoy agradecida pues me ha hecho fuerte. Creí que había conquistado el miedo, pero en el momento en que creí que el veneno me lo arrebataría, y de nuevo en Colina del Cuervo... No había conocido el miedo hasta esos momentos. Cuando estoy con él no tengo que temer sobre lo que digo o cómo debo comportarme. Puedo ser yo misma sin preocuparme por ser reprendida. Con él... soy libre."

Me tomó un momento darme cuenta que había tomado mi decisión. Las lágrimas se detuvieron y mi corazón finalmente ganó sobre mi razón. Siempre sentiré añoranza por mi pasado, pero no puedo ver un futuro sin Killi involucrado. Legolas bajó su mirada y pude ver en sus ojos que él también sabía mi respuesta.

"Él es mortal."

"Si," concedí con simpleza.

"¿En verdad crees que el Rey Bajo la montaña te permitirá vivir dentro de sus muros?"

"No lo sé."

"¿Cómo puedes tomar una decisión tan grande sabiendo tan poco de lo que podría suceder?" Me preguntó. Sin sonar mas enojado pero continuando frustrado. Finalmente, encontró mis ojos derrotado. "Solo quiero asegurarme de que te des cuenta de las consecuencias que seguirán a esta elección."

"Sé que no será sencillo. Ni siquiera sé si él quiere que me quede, pero se con certeza que no podría regresar al Bosque Negro. No podría, sabiendo que no lo volvería a ver de nuevo."

"Por supuesto que el querrá que te quedes." Para mi sorpresa, Legolas sonrió. "De hecho no creo que haya un lugar en la ciudad que sea capaz se ocultar sus gritos de alegría cuando lo sepa."

Sonreí ante esto. Miré a mi amigo para encontrar que lucía, feliz.

"Deseo solo buena fortuna para ti, mellon. Solo me gustaría hacerte una última pregunta." Se levantó para irse. "¿Lo amas?"

La pregunta me tomó desprevenida. Amor no era una palabra que se usara a la ligera para un elfo. Cuando es descubierto, el amor entre un hombre y una mujer sería permanente. Me preocupo profundamente por Killi, pero ¿era amor?

El recuerdo de Thranduil y sus duras sus palabras, pasaron por mi mente, cuando me dijo que no era real.

"No lo sé," susurré. Legolas solo sonrió.

"Un misterio que deberás resolver con el tiempo," se giró para irse.

Poco después de que se fue, comencé a hacerme camino por las calles. Mi corazón se sintió renovado después de finalmente resolver el dilema. Algo interesante ocurrió en la fiesta porque se oían rugidos de risa en la distancia.

"Tauriel, del Bosque Negro." Me sobresalté con la voz detrás de mí. Me giré para encontrar al tío de Kili.

"Rey Thorin," Me incliné hacia él. Me puso nerviosa el hecho de estar solo él y yo en la parte obscura de la ciudad. Sumándole que parecía encontrarse en un humor pobre.

"Ha llamado mi atención que estoy en deuda contigo," murmuró. Debí parecer sorprendida porque suavizó su voz. "No es mi intención ofenderte, simplemente no me gusta deber nada a nadie. Especialmente a un elfo."

"Te debo todos los tesoros de Erebor," fulminó hacia la tierra. "Mi sobrino me ha contado que la enfermedad con la que lo dejé casi acaba con él."

"Cualquier sanador pudo haberlo salvado," Mentí. "No me debe nada."

"Eso no es lo que me han dicho. Mis hombres no pudieron sanarlo. Kili dice que solo recuerda obscuridad y dolor después de que lo dejamos. Eso es hasta que tu apareciste." Levantó sus manos para mostrarme un collar. Normalmente no me inmutaba con joyería, pero el acabado era tan hermoso que sería imposible para cualquiera no estar impresionado. "Mi familia es muy importante para mí. Esto es un regalo de la familia Durin, Kili lo talló él mismo durante nuestro corto tiempo en la montaña mientras yo estaba… enfermo. Esperamos que aceptes lo poco que podemos darte."

Con eso, sostuvo sus manos frente a mí. Fue solo cuando dijo que Kili era su creador que sentí deseos de tenerlo. Además, pensé que sería imprudente rechazar nada del temperamental Rey. Lentamente tomé el collar y lo sostuve cuidadosamente. La joya era azul y en el reverso tenía alguna inscripción en Khuzdul.

"Gracias."

"Esa es solo una parte del regalo," declaró. Los nervios regresaron. Era muy raro para mi recibir regalos y encontraba el proceso incómodo. No sentía que mereciera los regalos del rey. "Ha habido discusión de tener alguien de tu clase hospedado en Erebor. Seré honesto, no me gusta la idea pero el mago, Bard e incluso tu rey creen que ayudaría a mantener la paz entre nuestra gente si nos mantenemos conectados. Mi regalo para ti es permitirte un lugar entre mi gente, si decides aceptar el puesto que el rey elfo ofreció."

Un enorme peso se quitó de mis hombros. Quizás, el futuro no sería tan incierto como pensé.

"Yo… creo que aceptaré," intenté contener mi alegría. Me mantuve alta y le di las gracias. Él regresó el gesto antes de retirarse hacia la fiesta. Sintiéndome contenta, finalmente decidí unirme a la celebración.

Kili POV

Escanee la multitud buscándola. No había sido capaz de pasar tiempo con Tauriel en los últimos días, sin contar unos pequeños encuentros, y estaba cansado de ello.

"¿A quién buscas hermano?" Fili se sentó junto a mí. Despues de mucho debate, Thorin finalmente le permitió unirse a la fiesta esta noche, siempre y cuando se lo tomará con calma. Fui también instruido a encargarme de que él siguiera esas órdenes, lo cual era difícil. Las fiestas de los enanos eran emocionantes, especialmente con el resto de la ciudad involucrada. Mantener a Fili con calma era un gran desafío.

"A nadie," Mentí. El me fulminó.

"Ella no está aquí," rodó sus ojos. Lo mire, sorprendido. "¿Qué? Soy tu hermano, y tú eres un terrible mentiroso. En verdad necesitas distanciarte de ella."

Esta vez, yo lo fulminé. No me sentía listo para hablar de ella con él, no aún. Se sentía mal discutirnos cuando ni siquiera yo sabía cómo definir nuestra relación.

"De verdad hermano, cualquier amistad que estés intentando construir con la elfa es tonta."

"Lo que sería tonto en darnos las espaldas entre nosotros." Fili solo rió pero yo continué. "Es verdad, solo necesitamos más tiempo y nuestra gente se llevará mejor."

"Ellos se van mañana Kili." Mi corazón cayó. ¿Mañana?

"¡¿Qué?! Ella no puede… me refiero, ¡ellos no pueden irse! ¡Tenemos mucho que hacer!"

"Terminaremos la ciudad nosotros mismos, ya hemos hecho un excelente progreso."

"Eso no es a lo que me refiero," murmuré "¡Finalmente hemos construido una alianza! Si ellos se van ahora sin que resolvamos nuestras diferencias, entonces seguramente ¡la perderemos!"

"Míralos Kili," apuntó al grupo de elfos todavía reunidos lejos de la fiesta. Ellos conversaban entre si y prestaban poca atención al resto de nosotros. "Ellos no quieren ser nuestros amigos."

"Eso no es verdad, " dije firmemente. Al crecer, nos había dicho que los elfos eran duros y sin sentimientos. Tauriel era prueba suficiente de que los elfos eran capaces de tener compasión y amabilidad justo como nosotros. Ellos eran simplemente criados para ser diferentes, para siempre ser sabios. Sin embargo, debajo de esa dura fachada estaba un elfo interesado en ayudar. Ellos simplemente necesitaban un pequeño empujón. Le di una sonrisa traviesa y lo levanté en sus pies. "Vamos, te lo probaré."

Lo jalé conmigo mientras hacía mi camino hacia los elfos. En el camino agarré un poco de cerveza. Bilbo nos vio y caminó hacia nosotros para ver lo que tramábamos. Gritó cuando lo agarré de su camisa y lo jalé con nosotros.

"¿Qué haces?" intentó liberarse de mi agarre.

"Iremos a socializar con los elfos," declaré como si fuera la cosa más obvia del mundo. Bilbo lucía confundido, mientras los ojos de Fili se ampliaron con terror.

"¡No, no, no! Kili no podemos solo… Ellos no quieren… Tu pequeño imprudente…"

"Buenas noches amigos compañeros de guerra" saludé mientras alcanzábamos al grupo de elfos. Ellos se tensaron de sorpresa y se giraron de su conversación para mirarnos. "No creo que nos hayamos conocido. Soy Kili, este es mi hermano Fili y nuestro compañero de viaje Bilbo Baggins"

Los elfos nos observaron, inseguros de si era una trampa o no. Fili lucía listo para vomitar, mientras Bilbo elevó sus maños ligeramente para saludarlos.

"¿Qué es lo que quieres, enano?" uno de los elfos preguntó finalmente.

"Mi amigo Bilbo aquí estaba diciéndome una historia ridícula, ustedes se reirán cuando lo escuchen." Un par de elfos si inclinaron con interés, los otros estrecharon sus ojos, claramente queriendo que los dejáramos en paz. "Él piensa que un elfo puede tomar más que un enano, lo cual por supuesto, es una locura."

Los elfos se rieron. Bilbo se encogió, no disfrutando que lo metiera en este desastre.

"La cerveza no tiene ningún efecto en la sangre de un elfo joven, enano," un elfo replicó. "Solo los más fuertes vinos puedes provocar un ligero daño."

"Oh, ¿En serio?" Sonreí. "¡Presiento que un desafío se aproxima!"

"No habrá ningún desafío, enano tonto. No hay forma de que salgas victorioso."

"Si pero resulta que tenemos algunos de nuestros más fuertes vinos a nuestra disposición." Levanté mi cerveza. "¿Qué dicen?".

Tauriel POV

Una canción irrumpió en la celebración. Los enanos gritaron en excitación y me dieron ganas de ver que es lo que ocurría más adelante. Cuando llegué mi boca se abrió de sorpresa. Los enanos giraban alrededor sosteniendo vasos de cerveza en el aire mientras cantaban. Alrededor de ellos había elfos. No estaban bailando, pero se movían junto con los enanos mientras sostenían vasos de vino. Había todavía varios elfos alejados del grupo, luciendo irritados al ver a sus compañeros participar en las festividades de los enanos. Me pregunté qué milagro habría ocurrido que trajo tan bizarra tregua.

"Toda una vista ¿no es cierto?," el mago caminó para pararse a mi lado. El rió "Nunca pensé que vería el día cuando los elfos del Bosque Negro y los enanos de Erebor podrían manejar estar cerca sin matarse unos a otros, mucho menos estar en una fiesta juntos. "

"Creo que he caminado a un sueño," dije con asombro. Todavía sin poder creerlo.

"Le aseguro mi dama," el rió. "Esto es real. No creo que hayamos sido presentados, soy Gandalf el Gris."

"Tauriel del Bosque Negro," hice una ligera inclinación.

"Escuché que podrías tener un nuevo título. ¿Tauriel de Erebor, quizás?" Me sonrió. "Thranduil ha estado discutiendo el poner un embajador en la montaña. Mencionó tu nombre varias veces. ¿Has aceptado la oferta del rey?"

"No he discutido el tema con él aún," estaba sorprendida de escuchar que Thranduil era quien sugirió mi nombre al rey enano. Estaba también sorprendida de que el mago supiera del tema cuando yo apenas me enteré hace un momento.

"Creo que es admirable que consideres el vivir junto a los enanos. Sé que son tercos y para un elfo pueden parecer… oh, ¿Cómo lo digo?"

"Desagradables, de malos modales, inmaduros. ¿Debería decir más?" Thranduil apareció detrás del mago. Bard le siguió junto con sus dos hijos, su joven hija parecía faltar.

"Oh bueno, sí, pero son una agradable multitud, una vez que te acostumbras a ellos." Sonreí mientras el mago intentaba defender a los enanos. Mi rey frunció el ceño al ver a los elfos que abandonaron su guardia para beber con los enanos.

"Eso merece ser visto. Partimos mañana y ellos han puesto a la mitad de mi ejército ebrios. Esos enanos tuyos en verdad saben cómo hacer un desastre de las cosas." Él regresó su atención hacia mí. Pude sentir un sonrojo esparcirse por toda mi cara y el mago me cuestiono con la mirada. "¿Has pensado sobre nuestra previa conversación?"

"Si," Aclaré mi garganta nerviosamente. "creo que voy a quedarme."

Para mi sorpresa, Sigrid aplaudió entusiasmada y corrió para darme un abrazo. El apoyo de la pequeña niña llenó mi corazón con alegría. No me había dado cuenta de cuánto disfrutaba de su presencia. Era lindo tener a una mujer alrededor desde que la mayor parte de mi vida la había pasado entrenando con hombres. Esperaba que mi decisión de quedarme nos acercara más.

"Estoy muy feliz de que vayas a quedarte," se alejó y sonrió. Bard la atrajo a su lado.

"He escuchado que mantuviste a mi familia a salvo durante el ataque del dragón," me dijo. " No sé cómo voy a agradecértelo. Mis hijos significan todo para mí."

"Ellos están vivos y bien," repliqué. Estaba cansada de que las personas pensaran que estaban en deuda conmigo. Yo era humilde, y no merecía esa alabanza. "Estoy feliz de ayudar."

"Muy bien," Thranduil me interrumpió. Estaba agradecida de que interrumpiera antes de que el rey humano pudiera insistir más.

"Alertaré a las tropas de tu promoción, un vez que estén sobrios, por supuesto. Espero oír de ti en ocasiones para saber de tus deberes en Erebor."

Asentí y traté de ocultar mi sonrisa. Él estaba enfadado por las acciones de sus guerreros pero creo que lo encontraba más gracioso de lo que se permitía mostrar. Unas pocas figuras se acercaron, riendo ruidosamente mientras rodeaban el fuego. Kili bailaba con la hija áas joven de Bard sobre sus hombros. Me pregunté brevemente como habría llegado a cuidar a la joven princesa de Dale. Ella se sostenía de la cabeza del enano para mantenerse segura. Detrás de ellos, Fili se acercó al Hobbit sosteniendo un vaso de alcohol con la otra mano.

"Vamos Bilbo, solo muévete al tiempo que el ritmo."

"No sé cómo me deje arrastrar en tu sinsentido," resopló.

"¡Pa'!" La joven niña grito desde los hombros de Kili. Él siguió la mirada de la niña y comenzó a moverla hacia su padre. "Mira pa', ¡estoy bailando!"

"Ya veo cariño," Bard sonrió a su joven hija.

"¡Vamos Sigrid!" Ella gritó a su hermana mayor. "¡Baila con nosotros!"

"No puedo Tilda," se encogió. "No sé cómo bailar."

"Eso es para lo que estamos aquí, mi bella dama," Fili sostuvo su mano para ella. Entonces miró a Bard. "Con el permiso de tu padre por supuesto"

Bard asintió. Sigrid, cuya cara estaba tan roja como un tomate, tomó la mano del enano. El sonrió y la llevó, alejándola del grupo y la giró alrededor. No tomó mucho para que su vergüenza desapareciera y felizmente bailara con el enano.

"Muy bien pequeña," Kili ayudó a la joven niña a bajar. "Este enano necesita un respiro."

Él sonrió cuando me notó.

"Ustedes elfos ciertamente saben cómo beber."

"Sí y tú ciertamente sabes cómo manipular a un ejército completo en un juego de beber." Gruñó Thranduil.

"Hey, lo hace sonar como si fuera sencillo. Requirió mucha persuasión." Kili sonrió.

"Enanos," mi rey rodó sus ojos.

"Si bueno, creo que es tiempo para mí de encontrar algo de vino." Gandalr dijo. "He tenido un largo día rodeado de los enanos."

"Mmm, sí, sé a lo que te refieres." Bilbo sonrió.

"Hey!" Kili fingió estar ofendido. "¡Estoy justo aquí amigos!"

Los hombres compartieron una carcajada antes de que el mago caminara lejos. Otros lo siguieron hasta que solo quedamos Kili y yo.

Él caminó para estar junto a mí. Por un momento nos mantuvimos en silencio, observando la fiesta desplegarse.

"El rey parece pensar que eres responsable por esto," Le sonreí.

"Ah, sí bueno, podría haberlos retado a un juego de beber." Intentó sonar culpable, pero falló miserablemente. "No puedo tomar todo el crédito sin embargo, tuve ayuda de Fili y Bilbo. Eso o los arrastré conmigo, No puedo recordarlo. Ha sido un largo día."

Él observó a su hermano y sonrió. Fili alentó sus movimientos y ahora estaba bailando a paso lento con la joven. Sigrid parecía complacida de estar en los brazos del enano.

"¿Cuando se hicieron tan unidos esos dos?" pregunté mientras observábamos a la pareja.

"¿Fili y Sigrid? Ella ayudó a cuidar de él mientras estaba herido."

"No sé como algunas personas pueden bailar así de lento sin tener otras intenciones." Elevé mis cejas.

"El debería estar tomándoselo con calma," solo se encogió de hombros. "¿Te importaría bailar?"

Se giró hacia mí y sostuvo su mano frente a mí. Quería tomarla, pero mis nervios tomaron lo mejor de mí.

"Estas ebrio," regañé. Y bajo su mano decepcionado pero sonrió de igual manera.

"Nah, Eh estado tirando mis bebidas sobre mi hombro cuando no estaban mirando." Guiñó.

"Nunca pensé en ti como un tramposo," dije.

"Solo es engañar si la victoria es la meta," declaró. Le di una mirada confundida. "Nunca me importó ganar la competencia, solo quería involucrarlos en la fiesta. Estaba cansándome de la separación."

Mi corazón revoloteó y tuve un nuevo respeto por él. Observé a los elfos de nuevo y noté que algunos más se habían unido a la fiesta.

"Parece que tuviste éxito," Sonreí y regresé mi mirada hacia él. Preocupación recorrió mi cuerpo cuando lo vi fruncir su ceño. "¿Qué sucede?"

"Yo um," aclaró su voz. "escuché que se van mañana."

"Mi gente se va mañana, sí." Su rostro cayó.

"¿No supongo que vas a considerar quedarte?"

Sus ojos eran suaves. Quería desesperadamente acercarme a él, pero me controlé. "Sé que no tenemos mucho y reconstruiremos y…"

"Me malinterpretaste," lo interrumpí. Sus cejas se elevaron. "He aceptado una oferta de tu rey para quedarme en Erebor para mantener la paz entre nuestra gente."

"¿En serio?" Su rostro se iluminó en gran medida que no pude evitar sonreír. Antes de darme cuenta de lo que estaba pasando, fui jalada mientras sus brazos me aplastaban en su pecho. Un jadeo escapó de mis labios y mi corazón latió tan rápido que creí que se saldría de mi pecho. Kili estaba sobre las puntas de sus pies y su cuello se estiró para que su barbilla se posara sobre mi hombro. Fue solo un abrazo rápido antes de que se alejara, pero fue suficiente para acelerar mi corazón. El lució avergonzado. "Lo siento."

"Está bien. Tengo mucho a lo que acostumbrarme," sonreí. Mi cuerpo tembló por su abrazo. Ambos, demasiado nerviosos para hablar, nos giramos para observar la fiesta lado a lado. Un momento después sentí el suave toque de sus dedos contra mi mano. Abrí mis dedos y le permití entrelazarlos con los míos. Lo miré para encontrar sus ojos, que ya me estaban mirando. Su tierna mirada calentó cada centímetro de mi cuerpo.

"Me alegro que te quedes," él finalmente suspiró. Baja su mirada suave y su cálido toque, no pude evitar estar de acuerdo.

Nota de traductora. ¡Hola! Lamento mucho la tardanza, con las vacaciones y la familia, ni tiempo me dio de traducir o corregir nada. Esta semana regreso a clases, pero espero actualizar, si no una vez a la semana, al menos no pasar de los 15 días, de cualquier manera, por favor ténganme paciencia.

Gracias por los follows y los comentarios, espero que les gustara el capítulo, como a mí.

-Ca211 Claro que continuaré la historia, y tienes razón no hay mejor apapacho que un fanfic, sobre todo este, el cual es muy bueno, no te decepcionará, aun sigue escribiéndose y cada capítulo nuevo de la autora me gusta más, espero que te pase lo mismo jaja

-BarbolEnt Saludos! haha sí, deberíamos practicar más, pero si ya hay manera de leerlo en español, pues qué mejor :)

-HarleyQBlack Hola! Sí da coraje que mataran a Kili y a Fili en la historia, yo lloré cuando vi la película. La mejor medicina que encontré fueron los fanfics...y espera a que avance un poco más la historia y verás que hasta uno se olvida de ese horrible final :) Gracias por continuar leyendo, como ya explique intentaré actualizar con un ritmo más continuo.

-Invocadora de mareas Gracias por tu comentario, ahora está algo lenta la historia, pero en unos capítulos más comenzará a desarrollarse de manera más fluida, sobre todo la relación entre Kili y Tauriel. Tú solo espera un poco más jaja

Les dejo un adelanto del siguiente capítulo, del cual solo me falta corregirlo.

"¿Qué significa eso?" Kili caminó para pararse a mi lado.

"¿Qué?"

"Mel-lone," luchó para pronunciar la palabra élfica.

"Mellon, significa amigo." Su rostro se relajó.

"Oh bien, pensé que significaba otra cosa como…" me dio una sonrisa maliciosa.

Hasta la próxima!