Katekyo Hitman Reborn no me pertenece.

No recordaba cuándo había sido la última vez que se había encerrado a oscuras en su habitación. Las salas de entrenamiento seguramente estaban ocupadas, era la única manera en la que sus guardianes podían expresar el descontento que sentían hacia él.

Volteó hacia el televisor, seguía desconectado, observó sus manos, se veían más delgadas, y tocó su cara, sin tener una opinión sobre esta. Decidió voltear al calendario, donde había ido tachando los días que iban pasando.

Era 17 de octubre, aún faltaban tres días más para que logrará romperle el puto cráneo a Aldo.

Dos días antes, Spanner y Soichi se habían dignado a aparecer y llevarse el cuerpo de su madre al laboratorio, negándose a las visitas del jefe con la excusa de que su aura negativa les dificultaría el trabajo.

También el día anterior se había visto forzado a recibir a dos jefes mafiosos severamente molestos por la misión que les había transferido, argumentando sobre su "poca madurez", "incapacidad para tomar decisiones y formular planes en situaciones drásticas como la que se presentaba en esos momentos". Y un montón de mierda mas que no le importaba.

Pero no importaba que tantas montañas movieran, seguía rehusandose a recibir a recibir al Noveno, a su padre y sobretodo a Reborn.

Se alertó en cuanto sintió un peso extra en la cama, seguramente era su tutor, era del único de quién seguía sin poder advertir su presencia. Le jalaron bruscamente hasta que su cabeza estuvo en el regazo de este, y como si fuesen pareja el otro comenzó a acariciar su cabello.

Se dejó hacer, no estaba seguro de si estaba delirando o si en verdad su tutor le estaba consolando, caricias que transmitían comprensión, cariño, tolerancia, apoyo y un montón de cosas más, no había reproche ni decepción contenidas en ellas.

-No creo que estés haciendo lo correcto.- Comenzó el azabache, confirmándole con su voz que era el ex arcobaleno.- Pero en circunstancias como esta no soy quien para decidir que es correcto, solo te pido que tengas cuidado.

Sus palabras sonaban genuinas y el tono de su voz mientras le decía más cosas "reconfortantes" le arrullaron, hasta que por fin, después de tres días, se vio capaz de consolar el sueño.

La siguiente vez que supo de la voz de su tutor, fue cuando este le despertó, lo analizó por unos cuantos segundos, estaba poniéndose el saco, reajustando su corbata y colocándose de nueva cuenta su fedora, por el rostro de este sospecho que al igual que él, cayó dormido.

-Tsuna.- Le llamó.- Spanner y Soichi han terminado la necropsia, dicen que tienen buenas noticias.

¿Buenas noticias? ¿Cuándo tu madre muere que buenas noticias puedes tener?

Asintió levemente mientras se ponía de pie, el mayor abría la puerta para darle paso, sorprendiéndose al encontrar a sus guardianes durmiendo en el suelo y recargándose en la pared, tenían un aspecto similar al suyo, tenían las heridas de la última batalla curadas aunque un poco descuidadas, les faltaba no mucho para que terminaran de sanar.

-Han estado aquí desde que llegamos a la base.-Susurró su tutor, confirmándole que tampoco habían pegado un ojo, procurando no despertarlos.- No dejaban de preguntar como estabas.

No dijo nada, cómo en los últimos días, se dedicó a caminar hacia el laboratorio siendo seguido a poca distancia por su tutor, quién no le recriminó sus actos.

Entró, viendo unos análisis siendo expuestos en el pizarrón de ambos científicos.

-Vongola.- Saludo Soichi con una radiante sonrisa.-Tenemos excelentes noticias.

Evitó formar una mueca.

-De acuerdo a los resultados de la necropsia que no terminamos por el mismo motivo.- Prosiguió Spanner.- Sawada Nana sigue con vida.

Pudo sentir como el tiempo se detenía y le escupía en la cara receiminándole por dejarlo pasar a lo imbécil.

-¿Qué?

Él no había sentido el pulso de su madre cuando la cargó, por lo cual, nada de lo que decían tenía sentido

-Nos costó un poco identificarlo.-dijo Soichi caminando hacia él.- Es verdad que Nana Sawada recibió una tortura y golpiza repugnante, pero, después de hacer estudios de sangre y habiendo confirmado después de probarlo nosotros mismos, Nana consumió Artuliar

-El "Artuliar" es un medicamento que se estuvo desarrollando hasta hace al menos dos años bajo las órdenes del noveno Vongola, quién tome al menos media pastilla sería capaz de activar su organismo en modo de coma por 48 horas.-Las imágenes en la pizarra electrónica iban cambiando conforme le iban explicando.- Alguien que se tome 1 pastilla puede permanecer hasta 5 días. La diferencia del coma producida por esta medicina es que se cesan los latidos el corazón, y se reactivan mediante adrenalina que produce uno de los componentes.

-De acuerdo a los estudios que hicimos.-Retomó la palabra el pelirrojo.- El corazón se detuvo antes de la hora de muerte estimada calculada por medio de la temperatura del hígado.

-Tal vez esto le moleste un poco.-Le llamó la atención el rubio.-Pero, con metanfetaminas logramos acelerar el proceso de reactivación. Por favor, si gusta hacerlo usted mismo.

Entendió el mensaje a la perfección al tiempo que se acercaba a la mesa donde reposaba el cuerpo de su madre, nunca había escuchado de tal medicina, pero estaba seguro de que los científicos no tenían razones para engañarlo.

Así que con suma delicadeza dejó caer su cabeza en el pecho de esta, donde se ubicaba el corazón

Ba-dump, Ba-dump, Ba-dump

Retrocedió aterrado, lo que le había confirmado la muerte de su madre al desaparecer de dos había regresado y le daba nuevas esperanzas.

-Kaa-San.-Sintió un liquido tibio recorrer sus mejillas, había estado un largo tiempo en negación sin llorar, por lo cuál le alegraba saberse capaz de seguir haciendo ese tipo de cosas.- ¿Cuándo despertará?

-A más tardar despertará en dos días, nosotros le avísaremos.-Recibió una brillante sonrisa de parte del pelirrojo.- Ahora, ¿No debería estar entrenando?

Miró con confusión a los científicos, por unos minutos su cabeza se había centrado en que su madre estaba viva y había decidido olvidarse de todo lo demás, pero entonces todos los demás acontecimientos golpearon su memoria como reclamándole el hecho de que se olvidara de ellos, asintió levemente, tenía una batalla que ganar.

Se acercó lentamente al rostro de su madre para depositar un beso en la frente de esta, cómo hacía ella cada vez que él se enfermaba.

Dejó el laboratorio solo, Reborn le había dicho que tenía algo que arreglar y que lo mejor sería que le pidiese a sus guardianes que le ayudar a entrenar, por lo que sin perder tiempo intentando adivinar que era acató las órdenes del tutor.

Por otro lado el sicario, esperó a que la menuda figura de su jefe desapareciera en los pasillos de la base para cerrar la puerta y aclarar sus dudas.

-¿Cómo hicieron para reanimarla?

Ambos científicos intercambiaron miradas.

-No la reanimamos, el Artuliar realmente existe, Gianini-San fue uno de los científicos encargados en su creación y por lo que sabemos, CEDEF estaba a cargo de su supervisión.

-Estuve enterado del proyecto, naturalmente.-Dijo el azabache.- Pero, es demasiado fuerte, una pastilla entera debería afectar demasiado a los órganos.

Spanner se introdujo una paleta a la boca mientras que Soichi suspiraba pesadamente.

-Efectivamente… Sawada-San se indujo al coma por al menos 2 meses. Tuvimos que modificar la composición de la píldora del suicidio para lograr la aceleración de la reactivación de su sistema…. Las mentafetaminas no eran suficientes…

Reborn suspiró pesadamente, si estaba en lo correcto, el cuerpo de Nana estaría en muy malas condiciones cuando despertara, algo de lo que no podían informarle a Tsuna o volvería a decaer.

-Salgan unos minutos por favor.

Ambos científicos obedecieron, el sicario jaló una silla y se sentó a lado de la mesa para tomar la mano de la mujer.

-Mamma.- Suspiró.-Tsuna es un gran chico, siempre sé fuerza mucho… Es por eso que… Tienes que apresurarte a volver.

"Es un favor muy especial, Reborn-kun. Verás, sí algún día me pasa algo, con esta carta necesito que tomes a Tsuna bajo tu cuidado… Dudo que Iemitsu sea buen ejemplo para él, ¿Podrás hacerlo, por mi, Reborn-kun?"

-Lo supiste todo este tiempo, ¿No? Qué Tsuna sería un Don… Creo que no estoy listo, mamma, no aún.

Deposito un beso en la mejilla de la mujer, cómo lo haría cualquier niño que despide de su madre para dirigirse a la escuela y se encaminó a su cuarto, ignorando a los otros dos científicos.

HIIIIIIIIE! REBORN! NANDE?!

¡¿Por qué me haces esto, estúpido Reborn?! Ah… Cierto, qué yo te hice hacer eso (?)

Cómo sea, de 127 personas que leyeron el capítulo anterior, menos de 20 personas respondieron la pequeña encuesta, utzea, Khé?

Bueno, esta semana me voy a Cancún, así que me apresuré a escribir este capítulo, si, es relleno. XD Hahahaha, Pinshi Naruto nos invade (?)

Espero les haya gustado el capítulo, si nos has contestado la encuesta del capítulo 5 les suplico que lo hagan porqué el final de fin dependerá en gran mayoría de los resultados.

Por cierto, ¿Alguien que vaya a entrar a La Salle Unidad Santa Teresa o qué sea de ahí? ¿De preparatoria? Es la escuela a la que me cambiaré y pos… no sé xD

¡Por cierto, ya hice público en mi perfil mi número de whatsapp junto con mi código de país en mi perfil, por sí alguien gusta estar en contacto conmigo crear una bella amista (?)!

¡Nos leemos en el siguiente capítulo!