Hola a todos, el nuevo capítulo ha llegado y Cas empieza a aprender cosas sobre sí mismo y sobre Jack, Dean aún tiene un largo camino para aprender sobre lo que siente y como salir de su pequeña zona oscura. Espero que lo disfruten. Advertencia, las manitas empiezan a moverse a lugares inexplorados...
Disclaimer: Torchwood y supernatural no me pertenecen, pero es que John y Misha se ven tan bonitos juntos, cof cof cof, ok no.
Capítulo 4
Sam Winchester siempre fue el más inteligente de la familia, aunque no se necesitaba ser un genio para adivinar lo que pasaba en el bunker entre los morenos.
Jack había coqueteado con Castiel tan pronto puso sus ojos en el ángel, Sam pudo saber que el recién llegado era un playboy por la forma tan rápida en que evitó a Dean y después a él. Sólo alguien experimentado podría ver la diferencia con tan solo una mirada, y seguramente sabía que el moreno era inocente e inexperto, en otras palabras, el capitán sabía su juego. Por otro lado, Castiel se sentía atraído de alguna manera a ese hombre, el menor también lo había notado la primera vez que hablaron en el calabozo, aunque el Winchester no podía comprender el por qué.
Lo que estaba siendo un completo misterio para Sam era el enojo de Dean; ver a su hermano ser sobreprotector con él no era raro, pero su desconfianza hacía Jack era algo que no había visto antes y menos con respecto al ángel. Por más que pensaba no podía encontrar una razón lógica para que su hermano se comportará así, la única que podría encajar estaba toralmente fuera de discusión y la desecho tan pronto cruzo por su cabeza.
Dean había explotado con Castiel cuando lo encontró en el pasillo después de que el ángel regresara de su encuentro con Jack; hubo gritos y muchos ademanes que mostraban el nivel de enojo y frustración del mayor de los Winchester. Después de varios minutos el rubio se fue dejando a su hermano y al moreno sumidos en una completa confusión.
Dean no quería un segundo round, así que salió como una estampida azotando la puerta de metal haciendo que todos en el bunker supiera que se había ido. El mayor de los Winchester fue a sacar su frustración y enojo de la forma en que mejor lo hacía. Condujo el impala tan rápido como pudo hacia el bar más cercano y después de pedir una cerveza se dirigió a la primera mujer sola que parecía querer compañía.
Castiel siguió a Dean desde que salió del bunker, sabía que no lo notaría al estar tan molesto, y si lo descubría entonces lidiaría con él. El ángel lo vio entrar en el bar y se mantuvo cerca por un buen rato; lo vio con un par de mujeres antes de que terminara yendo al motel más cercano con una rubia; algunas horas después regreso al bar, y siguió con su consumo de cerveza hasta que estaba demasiado borracho para conducir. El moreno estuvo a punto de ayudarlo a volver al bunker, pero prefirió seguirlo para ver qué haría; cuando lo vio entrar al cuarto de motel que había rentado y caer profundamente dormido, decidió que era mejor dejarlo solo.
Cuando el ángel regresó, Sam estaba esperándolo en la sala principal, con una gran montaña de libros y notas, tan pronto vio al otro llegar se acercó
—Donde está Dean? —
—En el motel, estaba muy borracho para volver, ¿Sam… por qué Dean está molesto? —
Sam frunció el ceño y parecía algo consternado al estar igual que el ángel y no saber qué es lo que le pasaba a su hermano, después de un largo suspiro le contestó
—Dean está frustrado Cas, creo que hemos estado demasiado tiempo encerrados, dale tiempo que se calme, ya se le pasará—
Castiel no preguntó más, haría lo que Sam le había dicho, así que se olvidó un rato de Dean y dejó que su curiosidad regresara a Jack.
Sam, Castiel y Jack pasaron los dos siguientes días estableciendo una pequeña rutina, los tres hombres empezaron a desarrollar un buen entendimiento entre ellos. Durante las mañanas los tres colaboraban para hacer el desayuno, después Sam pasaba algunas horas interrogando a Jack tratando de averiguar más sobre el mundo del que venía, el moreno contestaba cada pregunta sinceramente con algún que otro chiste inapropiado, y Castiel observaba detenidamente cada expresión de su cara fascinado por alguna razón.
La comida era también un trabajo en equipo después de la cual, Castiel y Sam le explicaban a Jack cómo funcionaba su mundo, lo que habían visto y su trabajo como cazadores teniendo cuidado de no mencionar nada importante sobre hechizos, maldiciones o cosas que pudiera usar contra ellos, por lo menos hasta que supieran que podían confiar en él.
Dean regresó al bunker al tercer día, muchos más calmado después de litros de alcohol, sexo y seguramente pay; aunque era notorio que aún padecía las consecuencias de su consumo de cerveza.
—haciendo la caminata de la vergüenza —
—hay veces que un hombre tiene que hacer lo que un hombre tiene que hacer-
Sam miro a su hermano con una leve mirada de desaprobación
—bitch—
—Jerk—
Sam suspiró aliviado y rio ante la respuesta de su hermano
—¿dónde está Cas? —
el menor lo pensó un segundo antes de contestar
—creo que estaba en mi cuarto viendo Netflix—
dijo no estando muy seguro, porque al ir por un libro había descubierto a Jack besando de improviso a Cas por los rincones del bunker. Algo debía reconocerle al recién llegado, era su discreción y su habilidad para encontrar al ángel solo, pero dada la forma de pensar de su hermano, era mejor tratar de evitar que el descubriera el pasatiempo clandestino de su amigo.
—¿qué haremos con ese tipo? —
—No creo que nos mienta Dean, he investigado sucesos extraños desde que llegó, ha habido un incremento en la actividad del sol en las últimas semanas, no soy físico, pero es posible que algo haya sucedido que lo trajera aquí, si logro conseguir más información tal vez pueda encontrar la forma de regresarlo a su mundo, pero no puedo saber cuándo o si hay una posibilidad –
Sam hizo una pausa antes de soltar la bomba
—Dean… creo que podría ayudarnos y tal vez darle la oportunidad de adaptarse, por lo menos hasta que encontremos una forma de que regrese a donde pertenece—
—Debes estar bromeado, no podemos dejar que ese hijo de perra ande suelto por ahí—
—No podemos mantenerlo encerrado por siempre, y el podría ser de gran ayuda—
El mayor levanto las manos frustrado, gesticulando una y otra vez tratando de no empezar a gritar, moviéndose como fiera enjaulado; sabía que Sam tenía razón, pero odiaba a Jack desde lo más profundo de su alma y no podía entenderlo.
-Entre Cas, tú y yo podemos controlarlo y si algo sale mal… podríamos pedir ayuda a Crowley que lo encierre en una jaula en el infierno—
El rostro de Dean se iluminó
—Si podemos ponerlo en la misma jaula que lucifer…—
Sam sonrió y contestó
—siempre podemos intentarlo—
Eso fue suficiente para que el mayor se relajara y pudieran ver las cosas mucho más tranquilamente
—busquemos un buen caso—
—Algo con algún monstruo con dientes grandes, tal vez se lo coma y nos libremos del problema Sammy—
El alto pensó por un momento lo que pasaría si Jack pudiera regresar a la vida después de ser digerido, pero por un lado, era algo demasiado asqueroso y por otro, Dean estaba de buen humor como para arruinarlo con un pensamiento al azar así que lo olvido.
Los Winchester se dedicaron las siguientes horas a buscar algo para poner a prueba no solo las habilidades de Jack, sino también averiguar si era alguien de confiar.
Mientras tanto, Jack estaba en su habitación, había puesto una silla cerca de su cama para poder estar sentado y que sus pies estuvieran apoyados sobre la cama, su cabeza caía hacia atrás en una posición relajada, aunque su rostro reflejaba cierto sufrimiento.
Castiel se encontraba recargado en la pared justo fuera de la habitación del capitán, en parte porque quería que Sam y Dean discutieran que hacer con el recién llegado y en parte era por curiosidad y su naturaleza angelical de cuidar de las creaciones de su padre,
Estuvo quieto, pegado a esa pared por mucho rato hasta que no pudo más y entró a la habitación que le había sido vetada; como un pequeño y adorable gato curioso se acercó al hombre que tanto le afectaba, Jack levantó la cabeza al verlo entrar y sonrió seductora y descaradamente.
-te dije que no entraras aquí Castiel, porque cosas malas podrían pasar-
El capitán observo al hermoso ángel acercarse, estaba listo para hacer su siguiente movimiento, así que lo que paso, lo tomó completamente desprevenido. Sin aviso, Castiel se montó sobre las piernas de Jack quedando las suyas a los lados, se sentó sobre su regazo, quedando frente a frente con el otro hombre; su rostro muy cerca uno del otro. Los profundos ojos azules del ángel veían con profunda curiosidad, mientras el otro lo veía con completa incredulidad por lo que acababa de pasar.
—¿quién es Ianto?, ¿por qué pensabas en tenerlo así?, ¿esto es algo satisfactorio para dos varones, como lo es para un hombre y una mujer? —
Jack frunció el ceño, su expresión se hizo dura, una parte de él estaba furiosa, pero después recordó lo que le había prometido al ángel y no quería decepcionarlo; no quería decepcionar a nadie más, cerro sus ojos por un momento y respiró profundamente antes de volver a abrir sus ojos y posarlos sobre los de su acompañante.
—Ianto trabajaba conmigo, Ianto Jones era de los mejores agentes de Torchwood con los que trabajé—
—¿lo amas? ¿por qué quieres estar así con él? —
Jack poso sus manos en las piernas de Cas, bajó su mirada antes de empezar a hablar de nuevo
—No como debí hacerlo. Supongo que mis sentimientos y pensamientos por él son tan fuertes que puedes percibirlos, ¿es así? —
—si… aun cuando trato de ignorarlo como me dijo Dean—
Jack suspiro y acaricio las caderas de Cas mientras lo miraba nuevamente a los ojos
—Nunca pude demostrarle todo lo que significaba para mi—
—Tal vez cuando regreses a tu hogar—
Jack cerró nuevamente sus ojos y recargó su frente en el pecho del ángel
—Él está muerto, y murió en mis brazos y él no volverá, no tendrá otra oportunidad como las que ustedes han tenido—
Castiel sintió el pesar de este hombre, sus manos empezaron a acariciar la espalda del otro tratando de reconfortarlo, luego sintió la necesidad de tomarlo del rostro para poder verlo nuevamente a los ojos, Jack no pudo resistirse a esa acción, su mirada se reencontró con los de su acompañante, y se apoderó de los labios del otro. El beso empezó suave pero pronto se hizo apasionado, las manos del capitán eran hábiles, así que deshacerse de la gabardina fue un juego de niños.
—me preguntas si esto es satisfactorio para dos varones—
dijo sobre los labios de Cas quien respondió con un movimiento leve de cabeza, Jack sonrió
—lo es Castiel—
Jack volvió a besar al otro, sus manos ahora abrían hábilmente los pantalones de ambos, dejando al descubierto aquella parte sensible de ambos cuerpos. El ángel se sobresaltó al primer contacto de las manos de Jack sobre aquella parte sensible de su cuerpo, mordiendo su labio trataba de controlar su cuerpo
—Dean… diría que esto… no es apropiado para dos hombres… — dijo Cas
—lo es cuando esos dos hombres se atraen, para hombres como Dean o Sam tal vez sea inapropiado… pero nosotros no somos como ellos—
Castiel dejo salir un largo suspiro mientras se recargaba sobre el otro, el cuerpo de Jimmy había reaccionado intensamente a las hábiles manos de Jack sobre su hombría, era algo que nunca había experimentado antes. Pronto sintió el calor de la virilidad de Jack sobre la suya y las manos de este acariciando a ambos con una destreza y conocimiento que estaba más allá de la experiencia del ángel, que en poco tiempo empezó a jadear en respuesta a lo que el hombre más experimentado hacía con él. La liberación de ambos fue intensa y fue sellado con un beso intenso y profundo que dejó los labios de ambos enrojecidos.
El ser celestial se quedó sobre el cuerpo de Jack por un rato recuperando su aliento; cuando la simiente de ambos empezaba a incomodarlo, Castiel se levantó y fue al baño para asearse un poco mientras el capitán hacía lo mismo con una toalla permitiendo que el ángel tuviera privacidad. Unos momentos después el mayor apareció como si nada hubiera pasado.
—Siempre es así de satisfactorio? —preguntó curioso
—Mil veces mejor, pero aún no está listo para eso—
No supo cómo contestar a eso, aunque se sonrojó ante el atento escrutinio del capitán, estaba por dejar el cuarto cuando Jack habló de nuevo
—Cuando me enamoré de Ianto, tuve miedo de sufrir de nuevo. Ver a alguien que amas tanto, envejecer y morir mientras tu permaneces igual, es muy difícil. Me he enamorado antes y quise una familia, pero el tiempo me enseñó la crueldad de mi situación, se sintió peor cuando mi hija quiso dejar de verme porque no sabía cómo explicarle a mi nieto quien era yo en realidad, cómo podría decirle que yo era su abuelo cuando me veía más joven que su madre—
Jack miro a Castiel a los ojos
—Enamorarse de alguien mortal implica pasar por eso Castiel. Eres más viejo que yo, pero en mis mil años he experimentado eso más veces de lo que tú has visto en eones—
El ángel lo vio y supo que esas palabras fueron dichas en un tono de preocupación, Jack había visto a través de él, y había adivinado algo que no había compartido con nadie, así como él había descubierto este dolor que permanecía en el corazón de Jack sin habérselo propuesto.
—¿No te molesta? —
El ex líder de Torchwood se acercó para besarlo de nuevo
—Somos adultos y si a ti no te molesta pasar el rato conmigo, a mí tampoco. Solo te pediría que si algo cambia me dejes saberlo para no complicar las cosas—
—Me parece justo—
El ángel salió del cuarto para dirigirse a la biblioteca, cuando llegó los hermanos estaban discutiendo animadamente, hacía tiempo que no estaban tan relajados, Dean se veía tranquilo y eso hacía que Cas se sintiera bien; estaba confundido por sus sentimientos por el mayor de los Winchester, pero tal vez Jack podría ser la respuesta para saber exactamente qué era lo que significaban esas sensaciones que le embargaban cuando estaba cerca de Dean.
