Disclaimer: Creo que ni siquiera es necesario aclarar que Rumiko Takahashi no habla español, mucho menos se pondría en Fanfiction a publicar historias. Por si queda duda, estos personajes pertenecen a ella.

[Este fic participa en el reto multi!chapter ¨Generador de géneros 6/6¨para el foro Ranmaniáticos]

Advertencias: Fluffy fluff, fluff fluffy. Oseáse azúcar.


Algunas veces...

III. Friendship


Y algunas veces, sólo algunas veces…

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La campanilla de viento pareció retumbar en la casa silenciosa. La madera apenas crujió —un pequeño sonido casi inaudible en la inmensidad del silencio— cuando su cuerpo aterrizó con suavidad en la duela del dōjō Tendō.

La figura femenina recostada en medio del lugar parecía no haberse dado cuenta de su presencia, y sus ojos cerrados junto con su respiración profunda le indicaron que estaba dormida. Se acercó sin hacer ni un ruido, y la miró desde arriba. Su cabello se le pegaba a la frente por el sudor, y su gi arrugado indicaba que había estado entrenando.

Por un segundo pensó seriamente en asustarla, sacarla de su profundo sueño con un grito travieso, pero su expresión inusualmente tranquila lo disuadió. Bufando silenciosamente se sentó a su lado, pensando en su repentina amabilidad con sorpresa. Bueno, hacía mucho calor. No estaba seguro de querer salir despedido a los cielos de Nerima con el sol veraniego abrasando las calles.

La campanilla de viento sonó una vez más.

El viento agitó su corto cabello, los mechones cubriendo sus ojos. Casi sin moverse ni pensar, Ranma agitó una mano y apartó los mechones de su rostro. La electricidad recorrió sus dedos, aunque ni siquiera la había tocado.

—Hey —escuchó el murmullo que salió de la boca de la chica, un susurro aletargado por culpa de la alta temperatura y el ligero sueño en el que había estado sumida.

Ranma parpadeó un par de veces. Creía que había sido lo suficientemente cauteloso para no despertarla, pero al parecer había fallado.

—Hey —murmuró también en voz baja, porque de pronto sintió que el silencio era como un valioso cristal que podía romperse en pedazos en cualquier momento.

Ambos se quedaron quietos, observando cómo la campana de viento se mecía una vez más.

El cielo era imposiblemente azul. Ni una nube en aquella tarde calurosa de verano.

Se recostó a su lado poniendo las manos detrás de su cabeza y le miró de reojo. Había vuelto a cerrar los ojos, tranquila y confiada. Ranma notó cómo su corazón subía por su garganta, pero al mismo tiempo se sintió tan en paz como no recordaba haberlo estado desde hacía tiempo.

La brisa hizo sonar la campana de viento una vez más.

—No eres tan desagradable cuando estás así de tranquila, ¿sabes?

El susurro del viento y de pronto una sonrisa apareció en su rostro.

—Tú no eres tan idiota cuando cierras esa bocaza tuya.

Sonrisas cómplices.

El sol abrasaba la calle, y el dōjō Tendō podría parecer vacío a causa del silencio en la siempre alborotada casa. La brisa mecía con suavidad la hierba del jardín, la campaña de viento retumbó en la silenciosa habitación.

Una pareja de chicos disfrutaba el día y pensaba, quizá, que pasar tiempo juntos no era tan malo.

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sólo algunas veces recordaban que ellos podían llegar a llevarse bien, aunque sólo fueran unos minutos y el abrasador sol de verano fuese el único testigo.


[498 palabras]

Nota de la autora: Este es el más corto y no estoy del todo segura con él. Aunque debo decirles que es el último con azúcar, lo prometo (?), además de que el próximo prompt es suspense y ya saben...

—Link al foro donde este fic participa en mi perfil—, y, haciendo spam (?) los invito a que se pasen por allá para que voten porque tenemos concurso y ajswisnwkwmskksdmosdmksd.

¡Nos leemos en cinco días! :3