Disclaimer: Teens titans no me pertenece, le pertenece a su creador y sus socios comerciales. El fanfic que están por leer es eso, un una ficción realizada por una fan, para entretener fans sin mayores ganancias que sus muy amables review que me animan a continuar mejorando. Gracias.

Capítulo 3. ¿De vuelta con los titanes?

Unas horas antes…

Richard conducía con paciencia, en medio de la noche por la carretera con prisa para llegar a aquella ciudad que hace tanto había dejado en circunstancias tan peculiares, pero también con precaución, no podía olvidar que el camper llevaba su carga más preciada, su amada esposa y su preciosa hija. Su mirada se desvió del camino bien conocido por medio segundo para recibir la taza de café negro que su amada Rachel le traía.

- ¿Estás bien amor? – preguntó una voz pragmática pero genuinamente interesada que le ofrecía la infusión.

- Sí, ya estamos por llegar, ve a descansar – respondió bebiendo un poco del café para dejarlo en el sitio junto al volante que había sido adaptada para poner su taza.

- Prefiero acompañarte, tengo un mal presentimiento – respondió Rachel con preocupación sentándose en el asiento del copiloto.

- Muy bien, eh aprendido a confiar en tu intuición – sonrió al mirarla, otra vez por medio segundo mientras seguía conduciendo.

Ella sonrió algo preocupada, pero fingiéndolo muy bien, después de todo, no había porque preocuparse realmente, por algo que, sin sus poderes, no podría asegurar.

Y es que ya en bastante tiempo, Rachel había aprendido a andar por la vida sin sus habilidades demoniacas, eso le había permitido una vida más cómoda, después de todo, ya no tenía de que preocuparse en caso de enojarse o sentirse feliz, se había permitido amar por segunda vez, algo impensable si no la hubiesen ayudado, pero más importante, su padre jamás atacó la tierra, sin sus poderes, el portal no existe, a pesar de que hubo un intento por convencerla y una pelea intensa se había llevado a cabo en Ciudad Gótica por aquel motivo, gracias a sus compañeros, su mentor e incluso, gracias a los titanes, había logrado mantenerse victoriosa, siempre estaría agradecida con la liga de la justicia, la Bat-familia y en especial Richard y con los jóvenes titanes, por darle una oportunidad, cuando, al ser destruido Azarath, la escucharon y la ayudaron. Siempre les estaría agradecido por tener la oportunidad de conocerlo y amarlo, miró por la ventana el reflejo de su esposo concentrado en el camino y sonrió por brevísimos momentos, muy a pesar de todo, no es que se sintiera cómoda con esas ideas "cursis" que a veces la invadían.

Richard notó a Rachel pensativa y callada, aunque ese rasgo nunca cambiaría, seguía preguntándose ¿en qué pensaría su esposa cuando se quedaba así, callada? -Tal vez… tal vez aun piensa en él- ante la sola idea agitó su cabeza alejando aquella idea que le estremecía las entrañas y le provocaba tanto dolor. De pronto un intenso dolor atacó su cabeza, en el lado derecho de su cabeza un dolor tan potente parecido a un intenso golpe le hizo mover el volante de manera involuntaria, Rachel, gracias a sus buenos reflejos no tardó en quitarle el mando y tomar el control del vehículo estacionándose en la orilla de la carretera, de este modo, pudo sostenerlo y llevarlo a la cama en la parte trasera del camper.

- ¿Richard? ¿Richard, estás bien? – preguntó preocupada ni bien lo hubo sentado en la cama.

Richard, por su parte, se limitaba a soportar el intenso dolor rechinando los dientes y sujetando con fuerza su cabeza, Rachel odio no tener sus poderes para poder curarlo -la idea de quitarse el anillo y mandar todo al diablo la estaba tentando hacía mucho tiempo- pero sería el fin de su vida, como la conocía.

Como si hubiese leído su mente, Dick la empujó un poco obligándola a pararse, aunque el dolor no menguaba le sonrió para tranquilizarla, movió la cabeza de manera afirmativa antes de responder con un falso –sí Rae, todo bien, ¿conduces por mí? Estoy cansado.

Sin negarse pero sin responder, Rachel se acercó a su esposo y con un deje de preocupación tomó de sus mejillas, tocó su frente para asegurarse que no tuviera fiebre y tocó el sitio en donde Dick parecía sentir más fuerte el lugar, luego se levantó y fue a conducir, sin reprimir un suspiro.

Aquel toque había resultado mágico, como si Rachel hubiese usado sus poderes, el dolor había desaparecido, en automático, Richard volteó a ver la mano de su esposa, el aro de plata seguía en su dedo medio, no había usado sus poderes, pero no podría apostarlo.

El día era soleado, parecía brillar sobre la ciudad una suave brisa de tranquilidad, ya estaba todos levantados por la mañana, era hermoso, aun que había algo que no cuadraba, ya todos los titanes estaban levantados, Chico Bestia comía su sándwich de salvado de trigo con leche de soya, mientras Star cocinaba su desayuno de la victoria para celebrar el triunfo del día anterior, Cyborg ya estaba terminando con un enorme pedazo de pierna de cerdo y Raven leía su libro intercalando su mano libre entre su taza de té y unos panqueques que había encontrado por ahí.

Sin embargo el líder de los titanes no había salido de la habitación, ninguno quería molestarlo, después de todo, se había desvelado bastante con la guardia nocturna, después de su fuerte pelea con Red X, no olvidaban que era humano y que su cuerpo era menos resistente que el de ellos.

En el cuarto de Robin su ocupante se levantó, pero al no reconocer nada se asuntó un poco, tuvo que frotarse un poco los ojos antes de antes de darse cuenta que estaba en la torre titán, se levantó sin más y salió al pasillo que apenas reconocía, al llegar vio una escena bastante familiar, los titanes haciendo las cosas, Garfield, Víctor y Koriandr, Kara no estaba, pero tampoco era que le extrañara demasiado, ella seguramente estaba durmiendo o dándose una ducha de lodo. Quien tampoco estaba y le preocupaba, era Robin, el solo tener a la vista a Rachel, le calmaba, pero sintió que no le gustaba saber que estaban tan cerca.

Aunque había notado algo gracioso, su esposa tenía el pelo corto y usaba el traje de súper-heroína, cosa que Rachel había dejado de hacer hace dos años.

- ¿Rachel? – Se acercó hasta la peli violeta hasta quitarle el libro que con tanto interés leía, acto que todo el equipo miró extrañado y un poco preocupado -¿Qué hacemos aquí?

-Yo leía –Respondió la ocultista- hasta que me quitaste el libro, ¿piensas quitarme algo más?, más te vale no quitarme eso también- retó arrastrando su plato y empujándolo – Invades mi espacio personal.

Como si la pregunta fuese común, "Rachel" continuó comiendo, más preocupada por localizar la página en que iba antes de la invasión, Richard arqueó la ceja ante el desplante de su esposa.

-Alguien, quien sea – preguntó ante la inacción de "Rachel" –quiere explicarme ¿cómo llegamos aquí? ¿No piensan ir a la función, o qué?

-¿A qué función se refiere Robin? – Preguntó Chico Bestia para alzar la voz molesto -¡Iban a ir al cine y no me avisaron!

Rae torció los ojos, Cyborg encogió los hombros y Star detuvo su vuelo.

La pelirroja trató de calmar a su novio y sabía bien cómo; acercó la cacerola con una masa verde, donde se veían varios ingredientes más, sonriéndole –Querido novio Robin, yo…

Richard tuvo que empujarla con más energía -¡No me acerques esa porquería! ¿No tienes respeto por la que una vez fue tu amiga? – Anunció molesto abrazando a Rachel, provocando que ella abriera los ojos sorprendida y expulsara un poco de sus poderes, un poco nerviosa –Mi esposa está presente, la madre de mi hija y dejame decirte, somos muy felices.

Raven tuvo que dejar su desayuno y su libro ante las palabras de su compañero, pues la señalaba a ella como "su esposa" todos callaron y un ambiente de tensión se apoderó del grupo.

Richard, ajeno a todo, jaló a Raven con delicadeza, para darle un delicado beso, la tomó de las cadera, la bruja estaba tan nerviosa que no podía reaccionar –Si ibas a hacerme esta broma, debiste usar el ultimo traje, el de siempre, este es el que usaste cuando recién llegaste ¿no? es un poco ridículo y anticuado.

Tal vez Raven sea una bruja, pero a ninguna chica le gusta que la tilden de "Ridícula" así que, con la confianza con que había llevado su trato con Robin, al fin reaccionó empujándolo –Jamás he usado "Otro traje" pelos de puas, y si hablamos de ridiculeces, yo no ando por ahí luciendo como un amontonadora de señales de tráfico.

Como si le echaran un cubetazo de agua fría se miró con curiosidad y horror, al fin cayó en la cuenta que traía puesto el manto de Robin… y no le agradó nada.

-¿Tú me pusiste el traje de Jason? Esta broma ya se está saliendo de control – anunció esperando ver salir a su rival y sucesor de algún lado –Víctor, ¿Dónde está ese bastardo de Jason Todd?

-¿Quién es Jason Todd?- preguntó curioso Chico Bestia.

-¿De que estas hablando viejo? ¿Te sientes bien? –preguntó Cyborg extrañado de escuchar su nombre.

-Claro que no, tendría que estar levantando la carpa, tendría que estar en otro sitio, ¿para qué nos hicieron venir? – Luego tomó el mentón de Raven y le dio un suave beso en los labios -¿tu sabías todo Rae? Sabes que tienes prohibido usar tus poderes, tenemos una hija, mis padres y los tuyos, tenemos un trato, ¿lo olvidas?

Una vez más Robin la había besado, Raven se encontraba bastante consternada ante el comportamiento de su líder y amigo. De hecho todos estaban extrañados de las preguntas que hacía, de su modo de hablar, los cuatro se miraban extrañados cayendo en cuenta que, aun que era él, su líder que reconocían, algo andaba terriblemente mal.

Starfire estaba al borde de las lágrimas, Robin, "su Robin" había besado dos veces a Rachel, había despreciado su desayuno de la victoria, que con tanto esfuerzo había preparado y había llamado a Rache "esposa" aquello la tenía estática y sin poder reaccionar. Algo dentro de ella la hizo pedir explicaciones, aquello no era normal, aquello no podía estar pasando –Novio Robin, ¡dime que es lo que pasa! Tú hablas de Raven como tu esposa, hablas de personas que no conocemos, ¡yo soy tu novia! Algo te está pasando, no estás bien.

-¿Cuántas veces te tengo que repetir? – respondió fastidiado el chico maravilla –como Robin, no podía poner en riesgo a mi Rae, por eso me enrede contigo, pero nunca te amé, lo que para ti y Jason fue traicionarnos, para nosotros fue liberarnos, al fin pudimos dejar este camino y formar una familia, Kori, Rachel y yo nos amamos, ¡entiéndelo!-

Los ojos de la princesa extraterrestre se aguaron inmediatamente, no podía creer que su novio, el hombre que un día antes dejara ir a un peligroso criminal solo para salvarla, estuviera diciendo eso, no lo podía concebir.

-¿Quién eres tú? – pregunto Cyborg sorprendido por las palabras de quien fuera su amigo, apuntando con su cañón, ese no podía ser el Robin al que conocía.

-¿Es un impostor? – preguntó Starfire preocupada y aliviada a la vez.

Pero Raven puso la palma de su mano en el cañón sónico de su "hermano mayor" –no percibo emociones malignas de él.

El hombre de metal no apartó la mirada del falso Robin, pero bajó el arma, desconfiaba de él, pero quería escuchar lo que Raven tenía que decir o hacer, confiaba en ella absolutamente, igual que sabía que Robin lo hacía.

-¿Eres Richard Grayson? – preguntó con voz suave y pacifica distinta a lo que sonaba normalmente.

-¿Qué preguntas? – De pronto entendió Richard que las cosas no estaban bien del todo – soy Richard, tu esposo, el padre de Ángel Marie, ¿Qué te pasa cariño?-

Chico bestia fue el siguiente en preguntar, más a sus compañeros que a Robin -¿Quién es Ángel Marie? Y ¿Cuándo te casaste con Robin?

Raven lo miró de manera despectiva, aunque todos los ojos se posaron sobre ella como buscando respuestas, pues, aunque el verde era quien lo exteriorizaba, todos tenían las mismas preguntas en sus mentes.

-¿Qué está pasando aquí? ¿Dónde están Jason y Terra? – Richard empezaba a entrar en un ataque de pánico –chicos, empiezan a asustarme, Rachel, Víctor, no entiendo nada.

Ahora Star y Chico Bestia buscaban las respuestas en Cyborg, pero él mismo no sabía que estaba pasando, Dick les miraba igual, ofuscado, no comprendía bien a bien que estaba pasando, miraba a todos y veía la confusión en sus rostros, notaba tristeza y decepción en Star, y Chico Bestia no pestañeaba de la impresión, Raven no podía entender bien a bien lo que pasaba, y se le notaba, nada tenía sentido, lo miraban como si él no fuera él, y al mismo Dick, le parecía como si ellos no fueran los titanes que conocía, todo estaba demasiado confuso.

Y de pronto, después de unos segundos de intercambiar miradas y guardar silencio ante las preguntas que agolpaban sus mentes sintiendo que no existía una respuesta lógica, de nuevo todas las miradas se posaron el Raven como si ella tuviera las respuestas a todo

Fue Dick el que preguntó primero, completamente extrañado –Rachel, Querida, ¿Qué pasa aquí? Es como si todos hubiesen perdido la memoria-

Raven respiró profundamente -Azarath, Mitrion Zinthos- se vio en la necesidad de recitar su mantra antes de poder dar una teoría, pero primero jaló a Robin hasta una silla de la cocina y puso dos dedos en su frente tratando de conectarse a su mente –ábrete, déjame entrar.

Dick cerró los ojos sin saber qué hacer, nunca había hecho Rachel algo así, ni en sus épocas de súper héroe – ¿qué haces?– preguntó después de unos segundos -¿te quitaste los anillos?

-Cállate y concéntrate- respondió fríamente Raven, fiel a su costumbre, frustrada por no poder hacer contacto mental con él, hasta que logró ver parte de sus recuerdos, sin embargo, la mayoría parecían estar bloqueados.

-¿Estás de malas? – Preguntó curioso y algo pícaro – anoche no estabas de malas – la jaló por las caderas y así, de pronto algo lo sacó de sus casillas al tiempo que Raven perdía la paciencia -¡te cortaste el cabello de verdad!- toco su cabello sintiéndolo natural –esto no es peluca ¿Por qué? ¡Tú no eres mi Rachel! Anoche tenías tu cabello largo, estoy seguro.

El resto del equipo miraba extrañados lo que ocurría, ya hasta Starfire había perdido su rostro de tristeza y los miraba con curiosidad.

Raven se alejó de él y al fin pudo exteriorizar lo que sabía desde que su libro le fue arrebatado; con toda solemnidad declaró –este no es nuestro Robin.

Todos la miraron como si hubiese declarado el origen del universo y las acciones no se hicieron esperar, pronto, Chico Bestia era un rinoceronte verde dispuesto a atacar, Cyborg había transformado su brazo en un cañón sónico y Starfire tenía energía verde en sus manos dispuesta a lanzar su starbolt directo al chico idéntico a Robin.

El joven solo levantó las manos asustado mientras Rachel se interponía entre él y los ataques de los titanes

-¿Quién rayos son ustedes? Y ¿Qué hacen en la torre de los titanes?– ahora, Dick por mero instinto logró reaccionar y saltó encima de la mesa, antes había usado ese traje y pudo sacar su vara Bo para defenderse

-¡Silencio! – gritó Raven antes de que todos se lanzaran al ataque.

Y como es normal, todos le miraron extrañados, esta vez el mismo Dick Grayson la amenazó con su Bo mientras Star la veía desde el techo de la sala donde estaba levitando, el brazo de Cyborg brillaba y el Rinoceronte verde tenía el cuerno a centímetros de la mesa sobra la que estaba el extraño impostor de Robin

-Amiga Raven, ¿Por qué evitas que le demos su merecido a este villano que invade nuestro hogar haciéndose pasar por nuestro líder? Es un malvado que quiere que sienta odio por mi novio y que tal vez lo tiene secuestrado– preguntó Starfire curiosa.

-¡Ustedes son los que se hacen pasar por los titanes! ¡Respondan! ¿Dónde están Rachel y los demás? – Luego miró a Rachel con furia -¿Qué le hiciste a mi esposa? ¡Si tocaste a mi hija!

Raven movió la vara Bo de sus frente le dedicó una mirada de severidad y después de soltar un gruñido indicó –Yo soy Rachel Roth, pero no soy tu esposa…

Todos bajaron como queriendo escuchar lo que la ocultista tenía que decirles, así comenzó a hablar con más tranquilidad –Tu eres Richard Grayson, pero no perteneces aquí, no estoy segura si perteneces a otra dimensión, a otro mundo, línea del tiempo o si eres una especie de clon o algo así, lo que sé, es que tus recuerdos no son los de mi compañero.

Todos parecieron hacer un esfuerzo por entender a Raven, aunque todavía se mostraban incrédulos. Ya sentados en el sofá Cyborg junto a Chico Bestia y Star que parecían no entender mucho.

–Entonces ¿él es o no es nuestro enemigo? –preguntó Chico Bestia

-No, él es el Robin, o eso cree – respondió Raven –Yo conozco la historia de nuestro Robin, porque he estado dentro de su mente, pero este chico, tiene memorias distintas, no pude ver mucho, pero él está tan confundido como nosotros.

-¿De qué rayos estás hablando? Tú no deberías usar tus poderes.

-Yo nunca dejé de usar mis poderes, Batman de hecho no confía en mí, menos llamarme hija – respondió sin anestesia, dejando helado a su interlocutor.

-Yo… - se lo pensó antes de salir del shock –yo me volví Robin para atrapar a los que intentaron matarme y a mis padres pero… Batman nos salvó él…-

-la verdad es que nadie salvó a tus padres.

Richard sintió el mundo caerse a sus pies, este mundo no le gustaba, era como un infierno

-Tu… yo… ¿Qué somos? – preguntó curioso

-Compañeros – Raven miró a Starfire y continuo –ella es tu novia.

-Mi primera idea fue que te habían borrado la mente, cambiar tus recuerdos, pero tú y yo no tenemos una conexión, de ser así el Robin que conozco, mantendríamos un vínculo telepático, eso es por lo que creo que no eres el mismo Robin – Declaró Raven, explicando cómo había llegado a aquella conclusión.

Richard la miró a los ojos mientras hacía el ademan de quitarse el antifaz, pero Raven lo detuvo con la mano -Respeta la identidad de nuestro Robin, usas su cuerpo, recuérdalo, aquí, nadie, salvo yo, conoce su historia completa, él así lo quiso.

Como respuesta, Dick le tomo la mano de ella y la atrajo a él, la besó con suavidad –no te tiene a ti– miró con tristeza a todos sus compañeros, como con compasión –esto es el infierno–sentenció llevándose las manos a los ojos como si quisiera despertar de la peor de las pesadillas.

Todos desviaron la mirada como no queriendo enfrentar nada de lo que pasaba, la más afectada era la extraterrestre pelirroja – ¿Dónde está nuestro Robin? – preguntó queriendo cambiar de tema, saberse parte de la pesadilla de un Robin, sin importar cual fuera, era demasiado doloroso.

Raven negó con la cabeza en señal de no saber responder, en cambio Cyborg fue el encargado de usar la lógica en esta ocasión.

–Pues si ese chico está aquí, significa que lo más seguro es que Robin esté… allá – con su dedo pulgar señaló hacia atrás, pero todos entendían a qué se refería.

–Su Robin está con mi mujer, mi hija y mis padres viviendo mi vida – respondió Dick mirando hacia abajo completamente abatido –por cierto – sonrió amargamente –mi nombre es Richard Grayson-Roth… Ángela nunca permitiría que tu apellido desapareciera, así que fusionamos nuestros apellidos.

– ¿La Rachel de tu mundo vive con su madre? – Preguntó curiosa.

–Claro que no, solo nos visita, no está de acuerdo con nuestra vida de circo – contaba como si fuese una anécdota divertida pero sin perder ese deje de sufrimiento de su rostro cubierto –debiste ver su cara la primera vez que te subiste al trapecio y te uniste a los "Los Grayson voladores" fue épico.

Raven sonrió de buena gana, la vida de la otra Raven no era tan mala después de todo, o eso creía.

–Dijiste algo sobre unos anillos ¿a qué te referías? Yo no podría amar, eso sacaría de control mis poderes y…- no continuo, obviamente Raven estaba consternada, per curiosa por ese mundo extraño del que venía este Robin.

–Unos anillos mágicos que te dio Zatanna para eliminar tus poderes o algo así– respondió el, aun desconcertado Richard, sentado, tapándose la cara con las manos.

Todos miraron desconcertados y sin saber qué hacer. De pronto la alarma resonó sacando a todos de sus pensamientos; eso significaba una misión, una misión donde no tenían un líder, o algo así.

Hola! soy Lucila, chicos, ¿notan que no he subido los debidos agradecimientos a todos los que me han animado? son bastantes pero los he leído todos, ustedes han sido grandiosos con su paciencia y su tenacidad, debo confesar que pensé en borrar la historia pero habría sido injusto con quienes siguieron esperando y confiando. Gracias a todos ustedes que me dejaron review y que hace años siguen este fic, les prometo que, según esté en mis manos esta historia seguirá hasta tener un final. Gracias por su paciencia y cariño y por no darse por vencidos conmigo.