han pasado 5 años desde la guerra contra Rizevim y los dragones oscuros, la situación tras la guerra ha sido complicada, rebeliones sociales, encrucijadas personales tras todo lo perdido han llevado la situación al borde de una guerra Civil, Hyodo Issei tendrá que lidiar con todo esto y mas mientras lleva acabo su ultima gran lucha personal, como dar el gran paso con su pareja
Descargo de responsabilidad, a Día de hoy sigo creyendo que the Binding of Isaac es un juego muchísimo mas enfermo que Mortal Kombat, con esto ya no tengo que preocuparme por nada
COATL9: oye gracias, me alegra saber que esperabas una continuacion y mas sobre como defines mi perfil a la hora de escribir, me hace sentir que el trabajo hecho hasta ahora es satisfactorio para ustedes, con eso me doy por bien servido
MORPHOS: ¿helar cuellos? vamos, solo mate a Sairaorg :v :v :v, el tuyo es un punto de vista acertado, yo no le veria nada de malo a esas tramas si al menos estuviesen bien desarolladas pero ya ves mi hermano
RYOHEI: aca esta
THEINMORTAL: oye, pues hubiese esperado tranquilo tu review cuando hubieses leido, aunque gracias por el apoyo
ASAMIYA ATHENA: ¿no falta quien hace spoiler no? neh, es broma, siempre me alegra encontrar quienes cogen las referencias y guiños que dejo en mis fics y sus respectivos capitulos, aunque claro que ese de Zinnia ya lo veias venir siendo fanatica de pokemon o el de final fantasy, no tendrias derecho de usar el tema de Aerith si no sabias que los guiños eran para las armas del FF7 , en fin, planteaste toda clase de situaciones que son de enmarcar en este fic, tu solo review ha abierto una serie de posibilidades que ya ire desglosando en capitulos futuros... buen trabajo aprendiz
COLOCOLO4178: sere honesto cabron, me has descubierto, has descubierto el secreto, que yo trabajo en conjunto con Arjona para escribir el titulo de mis fics :v :v :v neh, fuera de coña, al primero le puse el titulo que le puse como guiño a un ost que me inspiro en las primeras fases de la historia "I was waithing for this moment" me parecio un homenaje interesante ya que los titulos para un fic de este estilo suelen ser bastante cutres "la bella y el dragon"el dragon de sitri""la kaicho y el pervertido" etc, etc :v
MRNBA: miren quien ha aparecido de nuevo? si hijo, Serafall y los otros la parlmaron, estan muertos ¡muertos como un dodo!
TUMAMAENTANGA: presentame a la tuya :v :v y aqui esta
OPPAI: vete a la mierda... lee atentamente LAS PUTAS PALABRAS DE AUTOR
BLUEZANGETSU: pues chico, la palmo, tenia que hacerlo, ¿no ves que the weapons no anda con juegos?
ERENDIR: ¿mi retorcida mente? caray ¿en tan mala tela me tienen?¿acaso soy tan cruel con mis personajes y sus circunstancias?... :v :V :v
SHINJIESBOSTERO: es que vamos, ¿que mierda es mas escatologica y oscurantista que ese puto jueguito indie? era imposible no ponerlo, y es cierto, es una idea basada ciertamente en el plantamiento de sagas del gran pepsipez pero hombre, es que las grandes ideas tienen que reproducirse y si, el punto fuerte de mi shistoria queria que fuese ese, el planteamiento mas maduro sobre el momento que los personajes de la serie dejan de ser niños para convertirse en adultos y todo lo que esto conlleva, gracias por destacarlo
y si, para quienes se lo estan preguntando, este fic es una secuela a "he estado esperando este momento"
Siempre estaré aquí para ti
capitulo 2: volviendo a la vieja rutina
El inframundo estaba en caos tras la aparición de aquel radical grupo, las revueltas no demoraron en tomar fuerza y desencadenar altercados entre la población y las guardias demoniacas que se mitigaron con el mayor uso de la fuerza posible, un resultado que no dejaba nada bueno, ni para los implicados directamente ni para aquellos quienes estaban tratando de llevar las riendas del poder lo mejor que podían
Jiggur Sitri no era el caso
El ciertamente estaba estupefacto por lo visto sentado desde su trono, la aparición de aquellos sujetos era lo peor que podía pasarle al inframundo en ese momento, sin embargo, para él, aquella que llamaba su atención era el demonio de clase suprema, no necesitaba ver debajo de su yelmo ni de su armadura para reconocer quien era
En la soledad de su salón principal, el dio muestra de su debilidad por esto, mostrándose afligido, cerrando ambos puños en frustración así como cerrando sus ojos con fuerza para luego recuperar su temple, enfocándose de nuevo en la imagen de aquella que se hacía llamar arma Esmeralda
-no he podido cumplir mi promesa…- susurro por lo bajo
Sin decir mucho más, estuvo un tiempo ahí, en la soledad de ese enorme salón pensando y meditando sobre la situación actual ¿Por qué ella estaba ahí?¿qué es lo que buscaba?¿no era consciente del sacrificio que tantos habían realizado precisamente para que ella no pisase el campo de batalla?
En fin, eso ya eran pormenores, lo que estaba ocurriendo estaba ocurriendo y no había nada que cambiase eso, ahora, al final a él le tocarían tomar las medidas correspondientes, con un gesto de su mano un círculo mágico apareció frente a él a dos metros, saliendo de este, aparecía su Maid personal
-¿mando a llamarme Lord Sitri?...-
-si Antonietta…- contestaba este con un tono algo desanimado, al menos lo suficiente para que la peli negra lo notase -… esta noche iré al mundo humano….-
Ante aquello la sirvienta se reclinaba, no dejaba de sorprenderle tal medida, pero si algo había desarrollado durante tantos años al servicio de Lord Sitri era su misma poker face
-¿aviso a Marmaduke dono para que lo acompañe?...-
-no será necesario, iré por mi propia cuenta…-
Aquello saco de su papel a la peli negra quien alzando la mirada incrédula observaba el gesto pensativo pero tenso de su amo, algo que normalmente el no dejaba ver a nadie
-¿está seguro de est…-
-eso es todo, procede a retirarte a tus labores diarias…-
La interrupción de esa manera le dio a entender a la pelinegra, que fuese lo que fuese que estuviese pasando en la mente de su amo, no era algo que él quisiese que nadie notara, por lo que leal a s papel, simplemente asintió ante aquella orden
-entendido…-
Había sido bastante tiempo desde que había ocurrido algo que se pudiese considerar como una amenaza potencial a las tres facciones, si bien los altercados menores que estaban apareciendo con el deje anárquico que había quedado en parte de la población tras el final de la guerra, estos no pasaban de ser escaramuzas que eran resueltas con suma facilidad muchas veces con el poder de la palabra, el descontento general se había mantenido a raya hasta ahora gracias a la comprensión de los actuales líderes de las facciones respecto a estos hechos, solo unas pocas veces las cosas tendían a terminar en el peor escenario posible
-bien chicos, ¿Qué tenemos hasta ahora?...- preguntaba Rias Gremory sentada en el escritorio donde alguna vez su hermano mayor llevo las riendas del inframundo
-no tenemos mucha información sobre ninguno de ellos…- respondía Akeno poniéndose unos lentes para ojear un informe que tenía en sus manos -… todo lo que tenemos hasta ahora es esto…- del costado del escritorio donde se encontraba ella sacaba un panel de mando con el cual ordeno al proyector crear la imagen digital de los miembros de "The Weapons" -… según lo único que pudimos obtener de la poca información que nos dejó Sairaorg san, el Seraphin se hace llamar así mismo Arma Diamante, el ángel caído se hace llamar a si mismo Arma Zafiro, la Vampiro se hace llamar Arma Rubí y la demonio Arma Esmeralda… todos ellos parecen estar en el pináculo del poder de sus respectivas razas…-
Sin embargo, "the Weapons" era la primera amenaza real que había aparecido desde la caída de Rizevim, no era solo que ellos tuviesen el poder para eliminar a uno de los guerreros más poderosos del inframundo lo que los hacia peligrosos, si no la cohesión de sus mismos integrantes, fuera del Grupo DzD era la primera vez que se veía una alianza de tantas razas unidas por un objetivo común
Anarquía
-¿nombres basados en minerales?...- murmuraba Kiba para si mismo cruzándose de brazos mirado la proyección -… podemos decir que sus miembros entonces son contados…-
-de hecho…- quien interrumpía era Tsubaki al otro costado del salón -… según los archivos que habían en los registros de Sirzech sama, tanto sus armaduras como sus nombres hacen referencia a unas criaturas que aparecieron antes de los días de la gran guerra, eran seres de más de cincuenta metros de alto que se enfrentaron a los primeros dragones…-
Aquella afirmación hizo que todos volteasen a mirar a Ophis quien se encontraba inexpresiva sentada en un sofá al lado mientras comía un helado
-¿eso es cierto Ophis?...-
-si…. Lo recuerdo…- comenzaba ella prestándole poca atención -…fueron creados por el mismo planeta tierra para defenderla de Jenova, una criatura que fue destruida hace tiempo…. Su poder era suficiente para fracturar el planeta con facilidad…- al decir eso la diosa infinita miraba al proyector, gesticulando cierto desinterés -…sus armaduras se parecen a ellos, pero no son ellos…addemas… no veo a ultima-
-¿ultima?...- preguntaba Rias enfocando a la diosa infinita, está en respuesta simplemente guardaba silencio ensimismada en su helado
-entonces….¿podemos asumir que ellos no tienen que ver realmente con esas criaturas…- preguntaba Koneko u tanto inquieta ante el panorama
-es mejor tener esta posibilidad en mente…- contestaba Rias serena -… ellos han asesinado a Sairaorg con suma facilidad, no podemos descartar que el paralelo que tienen con estas criaturas sea más que la sola estética de sus armaduras…-
-también está el tema de que Regulus estuviese de parte de ellos…- agregaba Xenovia resaltando la foto de la aparición de ellos, donde Arma Esmeralda se encontraba sentada sobre este -… ellos han dicho que su objetivo son los portadores de las Longinus, no, más bien las Longinus en sí mismas… viendo esto, no podemos descartar la posibilidad de que ellos puedan apoderarse de estas y usarlas…-
-¡¿es si quiera eso posible?!...- Saji no demoro en participar ante el panorama -…según se, las Sacred Gear están implícitas en el alma de sus usuarios, yo obtuve las piezas de Vvitra gracias a Azazel Sensei, el tenia estas mismas guardadas en su laboratorio de portadores que murieron en otras épocas y me las injertaron mediante una operación delicada, no creo que estas puedan ser algo que se puedan arrancar de buenas a primeras y utilizarlas así como así…-
-se puede…- contestaba Rias mirando con un gesto duro al rubio -… hace siete años tuvimos un incidente con un ángel caído llamado Raynare, ella mediante un ritual le arrebato su Twilight Healling a Asia, también Issei nos dijo que ella pudo usar la habilidad de Asia inmediatamente-
-entonces podemos tomarlo como un hecho oficial…- cortaba Akeno atrayendo la mirada de todos los presentes -… ellos pueden robar y usar las Longinus…-
El ambiente del salón se ensombreció ante tan pesada afirmación
-esto es una amenaza sumamente seria, tenemos que alertar a todo el mundo…-
-ya avisamos a Dulio sobre esto…- anunciaba Xenovia -… sin embargo no fue necesario, se ha confirmado que esta declaración de guerra también fue transmitida en el cielo…-
-eso quiere decir que Tobio san también fue alertado….-
-si…- contestaba Akeno -… ya contacte con él, ya está al tanto de la amenaza…-
-Vali también ya debe saberlo entonces…- murmuraba pensativa posando su mentón sobre el dorso de sus manos mientras se apoyaba en su escritorio -… Annihilation Maker y Dimension Lost se encuentran en poder de Indra, por más poder que tengan estos tipos dudo que puedan arrebatarle estas a un Dios como el, Lavinia también ya fue alertada…-
-entonces los últimos por localizar serían los portadores de Innovate Clear, Telos Karma y Incinerate Anthem…- agregaba Tsubaki -…sobre los primeros dos no se tiene noticias de sus portadores y no se sabe quién es el actual portador de Incinerate Anthem después de que Walburga fuese encerrada-
Durante un instante un silencio pesado se apodero del salón, el panorama era demasiado delicado, era imposible deducir cual era el poder real de la nueva amenaza ni cuantas de las Longinus podían estar ya en su poder
-tenemos que mantenernos alerta…- retomaba Rias -… ya mande a Gasper a que estuviese junto a Valerie en todo momento, lo último que podemos permitir es que ellos pongan sus manos sobre el Sephirot Grial
-¿Gasper será suficiente para detenerlos Rias?...- preguntaba Tsubaki mirándola de reojo, preocupada
-evidentemente no, pero su habilidad para detener el tiempo puede marcar la diferencia a la hora de ganar tiempo para que lleguemos todos a apoyarlo…-
-por ahora debemos mantenernos todos juntos, reforzar nuestros contactos y plantear esquemas de seguridad y protocolos para responder a la primera señal de amenaza…-
-requeriré que algunos se queden trabajando conmigo esta noche…- anunciaba Rias con voz seria y autoritaria, aunque de trasfondo se sentía el cansancio que le provocaba dar aquel anuncio -… debemos comenzar con las preparaciones para cuando the Weapons vuelva a aparecer, sabemos que Vali se las puede arreglar solo, pero es mejor que tengamos un plan para todo el mundo…-
-Hi…-contestaba Akeno, no era sorpresa para nadie que ella fuese la primera en ofrecerse a ayudarle a su amiga de la infancia
-¿segura no quieres descansar un poco Rias?...- preguntaba Tsubaki un tanto contrariada de ver el evidente estrés que se marcaba en el gesto de la peli roja -…ellos recién han hecho su aparición, supongo que estarán reorganizándose sobre su próxima víctima, puede que aun tengamos algo de tiempo para prepararnos…-
La oji azul miraba a la Reina de su amiga, dedicándole una sonrisa agradecida pero lánguida
-agradezco la preocupación Tsubaki, pero mi primo ha muerto y Jiggur Sama aún no se ha reacomodado por completo en su puesto, tan pronto el termine de asentarse como Leviathan nuevamente me tomare las cosas con más calma, por ahora me tomare el trabajo de evitar que nadie más termine como termino Sairaorg… el no merecía ser tratado así…-
Todo el mundo entendió a la peli roja, ninguno de ellos estaba obligado a echarse el peso de la situación encima, habían demonios en la administración de los Dai Maous recién fallecidos para tomar las riendas de la situación así fuese momentáneamente, pero fuera de los súbditos y sirvientes per Evil Piece, ninguno de ellos era realmente un potencial de combate real, quizás fue el paso del tiempo y madurar, pero no fue muy agradable para varios de los demonios juveniles darse cuenta de la responsabilidad que se estaba erigiendo sobre sus hombros como armas de mayor prioridad que muchos de los demonios milenarios de castas antiguas, tampoco ayudaba que mucho de este personal de combate hubiese perecido contra Rizevim
-además, hoy no tenía ganas de estar en casa…-
Pensaba Rias suspirando, comenzando a discutir con Akeno y con Tsubaki sobre como tomarían medidas para lidiar contra la nueva amenaza, distrayendo su mente con este asunto puesto que en unas pocas horas la casa Hyodo estaría ocupada por dos personas que ella apreciaba, pero que a día de hoy, no soportaba ver tan juntas
-bienvenidos chicos…- saludaba la madre Hyodo, con una sonrisa jovial casi ajena a cualquier problema que pudiese traer la vida, el pasar de los años no había borrado ese rasgo tan característica de ella pese a tener más arrugas en su rostro y más canas en su cabello -… hacía tiempo no nos visitaban, Issei, Sona…-
-Buenos días Okaa sama…- saludaba la peli negra haciendo una pronunciada avenía, arrancando unas cuantas risitas de su suegra
-Okaa san…- saludaba el castaño abrazando a su madre -… discúlpame, he estado bastante ocupado, Sona también…-
-hi hi…- contestaba la mujer tapándose la boca risueña con su mano -… se que la Universidad y el trabajo es duro, pero me alegraría que no se olvidaran de estos viejos tontos… en especial tu Sona chan…- ante su mención la peli negra daba un ligero respingo, evidenciando que se encontraba más nerviosa que en otras ocasiones -… me alegraría ver más seguido a mi querida hija…- al decir eso, el gesto de la madre Hyodo se endurecía un poco, cosa que la Sitri sentía pese a tener su rostro reclinado -… sé que no eres aún muy buena en la cocina ¿Cómo esperas volverte una buena esposa si no dominas el arte culinario?...-
Issei por su parte estaba aguantando el morirse de la risa
-Hi Okaa san…- asentía esta con un deje algo depresivo, era normal, eran pocas las veces que la reprendían, menos con ese tono tan… maternal, algo que destacaba más teniendo en cuenta que era su suegra quien lo estaba haciendo -… vendré más seguido… para aprender a cocinar mejor…-
Tan solo con esas palabras, el semblante de regaño de la Hyodo desaparecía al instante, volviendo a sonreír de oreja a oreja
-eso me alegra escuchar, adelante, pasen…-
La enorme mansión Hyodo no había cambiado mucho realmente, la primera planta había tenido unos cambios para darle un mayor uso de Lobby, desde que Issei había decidido comenzar a hacer su vida aparte con su pareja, no hubo muchas razones para que los otros miembros del grupo se quedasen en ese lugar por lo que poco a poco comenzaron también a hacer sus vidas por aparte, algunas chicas como Asia, Xenovia y Rias continuaban viviendo ahí, pero por la gran cantidad de habitaciones libres, el matrimonio Hyodo decidió que lo mejor era darle un tratamiento de posada a ese edificio, cosa que no le molesto a nadie en realidad
Al llegar al comedor del primer piso, la pareja se acomodaban en la mesa pulcramente arreglada con un mantel y con un florero decorado adecuadamente, no siendo demorados en ser abordados por una de las habitantes de la casa
-Issei san…. Sona san… hola…-
Quien bajaba de las escaleras era una chica en sus veinte años, de cabellera rubia atada en una coleta larga y ojos de color verde esmeralda, vestida con una camisa blanca de botones ceñida a su cuerpo y una falda de color verde ocre similar al del vestido de monja que utilizo en sus días más oscuros
-Asia, Hola…- saludaba el castaño alegre de ver a su querida hermana menor
-Asia chan, hola…- el gesto de Sona no era menos brillante con la aparición de la ex monja
-hacía tiempo no pasaban por acá…- agregaba la rubia alegre, sentándose en la mesa junto a sus amigos -… me preocupaba que estuviesen demasiado ocupados por todas sus obligaciones, sin contar lo que ocurrió…. Con Sairaorg sama-
El ambiente se ensombreció levemente en ese pequeño espacio del comedor, no era una noticia agradable tocar la muerte de un conocido
-han sido momentos difíciles, pero no podemos dejarnos consumir por la presión de estos…- comenzaba Issei esbozando un rostro condescendiente a la ex monja -…es mejor descansar y estar preparados para cualquier cosa, además, hacía tiempo no los visitaba, ya me estaba sabiendo un poco mal…-
-hi…- contestaba Asia un tanto entusiasta bajando su mirada a una más condescendiente -… Rias Onee sama ha estado sometida a demasiada presión por lo ocurrido con Sairaorg sama, me gustaría que ella también se tomase un descanso de todo…-
-lo hará…- contestaba Sona retomando la conversación -...a cambio de venir hoy, dije que la cubriría pasado mañana, no es necesario que te preocupes, a ambas nos pareció adecuado tomar un día de descanso…-
El rostro de Asia se iluminaba mientras que Issei parecía un tanto contrariado por la noticia
-¡qué alivio!¡gracias… Kaicho!...-
La peli negra bufaba un suspiro risueño ante aquella mención
-han pasado años desde que alguien me llamaba así…-
-¡Asia!¡ayúdame con la mesa!...- gritaba mama Hyodo desde la cocina, llamando la atención de la ex monja quien rápidamente se levantaba
-¡Hi!¡…vuelvo en un momento-
Sin decir mucho más, la rubia dejaba a la pareja de novios solos en la mesa, para Sona no fue ajeno ver el gesto algo descontento del castaño respecto a ella
-pensé que ibas a tomarte las cosas con más calma…- hablaba el castaño con cierto tono de reproche -… no que te acumularías más trabajo encima…-
-lo siento Issei, pero en estos momentos estamos atravesando por una situación de emergencia, situaciones así requieren de medidas drásticas…- contestaba Sona sin inmutarse ante la mirada de juicio de su pareja, no sin dejar un leve destello de preocupación -… ya descansare luego como se debe….-
-no es solo eso…- continuaba atacando Issei arrancando un bufido molesto de su pareja -…ambos hemos estado bastante ocupados con nuestras cosas, quiero que nos veamos más veces que solo cuando es de noche y no quiero que solo veamos nuestros rostros cansados…-
-por eso le propuse mi día libre hoy a Rias Issei…- contestaba la Sitri con tono condescendiente pero sin cambiar la rigidez de su rostro -…yo también quiero que pasemos más tiempo juntos, pero por ahora tenemos que resolver este problema, Sairaorg ha muerto, esta no es una amenaza cualquiera…-
Como respuesta el castaño simplemente desviaba su mirada al frente cortando toda conversación que hubiese podido haber tras eso, ya del tiempo de vivir con su pareja le había aprendido que cuando ella se determinaba a trabajar en algo nada podía hacerla cambiar de opinión, y por muy molesto que fuese el asunto, el también entendía que de momento, lo mejor era estar en un estado de alerta completo
-entonces yo también debería dedicarme tiempo completo a resolver…-
-¡no!...- negaba autoritariamente la peli negra, mirando a Issei con molestia en sus ojos –no es necesario que lo hagas, por ahora conmigo y con Rias basta, no tienes por qué faltar a tus deberes por esto…-
-¿y tú sí?...- preguntaba molesto Issei volteando a ver de nuevo a su pareja con intensidad -…no me parece correcto que dejes de lado tus estudios por ayudar a Jiggur sama a acomodarse, se que quieres graduarte pronto para construir la escuela que propusiste…-
-sí, pero ya habrá tiempo para eso, por ahora detener a The Weapons es prioridad sobre cualquier cosa…-
Durante un rato ambos estuvieron en silencio, confrontándose en silencio con la mirada, era obvio el descontento de Issei por la forma en la que Sona estaba asumiendo el problema y el descontento de ella con Issei por no entenderla, por no entender la magnitud del problema
-por ahora no quiero tocar más el tema…- finalizaba Issei cerrando sus ojos un tanto molesto
-lo siento Issei, en serio…- agregaba ella mirando un tanto avergonzada al costado -… pero tienes que entender que estos tipos van tras de ti, sería un golpe muy duro para todos el que algo te pasase… sería algo horrible para mí, no sabría si quiera si lo soportaría…-
Era obvio que él estaba molesto por todo, sin embargo, algo que a día de hoy seguía afectando su estado de ánimo, era ver el rostro desanimado de su novia fuese la situación que fuese, algo que era más culposo si la razón por la que ella y su Rey se estaban sobre esforzando, es porque tanto el cómo amigos cercanos estaban en serio peligro, era evidente que ella se estaba sintiendo asustada por lo que le pudiese pasar a él
-no, yo debo disculparme, tampoco tenía que ponerme así…- contestaba Issei suspirando derrotado, no podía hacer nada más que apoyar a Sona
-bueno, ya que ambos estamos de acuerdo en eso ¿Qué te parece si aprovechamos al máximo este día aquí en casa de tus padres?- preguntaba la oji violeta ya retomando su estado de ánimo un tanto más ameno
-me parece una…excelente idea…- contestaba Issei
Sin mucho más que decir y como si el destino quisiese que la conversación terminase ahí, llegaba Asia con dos desayunos para la pareja quien hacia como si nada hubiese pasado, no demoro la matriarca Hyodo a tomar asiento también a charlar con su hijo y con su nuera de manera amena, para ella no era un secreto que Issei estaba planeando pedirle matrimonio a esta y si bien le tenía alta estima a Rias y conocía muy bien los sentimientos de la chica por su novio, sabía que Sona también era especial de muchas maneras, incluso si no la conocía tan bien como a la Gremory, ella había sido lo suficientemente madura para ayudar a crecer a su hijo, no sin dejar de lado la parte femenina y sentimental, en lo personal, ella no podía esperar a que llegase el momento donde su hijo le dijera que Sona chan había dado el sí, la emocionaba la idea de tener descendencia pronto
-entonces ¿no asistirás a clases esta semana?...-
-lo siento Issei san…- contestaba Le Fay al otro lado de la línea -… tan pronto me entere de lo ocurrido con The Weapons decidí que lo mejor era hablar con Vali san para saber cómo íbamos a actuar cuando ellos apareciesen…. No se preocupe, ya "persuadí" a las directivas de la Universidad para dejarme pasar por alto por esta semana…-
-entiendo, buena suerte, espero vuelvas pronto…- contestaba el castaño con una mirada un tanto perdida
-gracias, lo hare…-
Sin decir mucho más, la llamada terminaba
Caída la noche ya en su hogar Issei se encontraba recostado en su cama, mirando al techo con su cabeza recostada sobre sus manos y piernas cruzadas, a su lado su novia se encontraba profundamente dormida tras lo intenso del día, la señora Hyodo no dudo en presionar todo lo posible a la chica para que mejorase su técnica culinaria, sumándole a esto otra clase de quehaceres de toda buena esposa dedicada a su hogar, esto hacia reír al castaño por lo bajo, era divertido ver a su pareja, la mayoría de veces demasiado seria y estricta con ciertas cosas, perder el mando y no saber cómo reaccionar ante la actitud de su madre
Había sido un bonito día, hacía tiempo no se entretenía de manera tan casual
Pero el tema actual a tratar requería que no bajase tanto la guardia en los buenos momentos, en la mañana había regañado a su novia por eso, pero era cierto que The Weapons era una amenaza sin precedente de la cual aún no se tenía información alguna mientras que ellos por su parte habían anunciado su objetivo al público, evidenciando que ellos ya tenían enfocados sus objetivos, bajar la guardia no era una opción, hacía tiempo no peleaba en serio y lo mejor sería volver a pulir sus actitudes de combate
-tendré que llamar a Kiba…- susurraba el al aire, su mejor amigo había sido durante mucho tiempo su compañero más loable de entrenamiento, costumbre que se había ido perdiendo poco a poco, pero que la situación actual hacia que fuese imperativo que se retomara con responsabilidad total
Para la Sitri, el ambiente de trabajo no era precisamente el más agradable, el hecho de tener que pasar ahí su dia a dia pasando por trabajos más complejos y con una carga de responsabilidad mucho mayor a su experiencia en la Academia donde termino su segundo año hacían que su estado de ánimo estuviese en constante tensión, ya no se trataba de problemas casuales de chicos yendo a su bola todos los días, no, esta vez eran papeles que literalmente informaban sobre cómo la vida de muchos de sus congéneres se estaba yendo en picada a la perdición, en buena causa por las protestas actuales las cuales solo acrecentaron el problema que de por si ya era bastante grave, cualquier mínima equivocación en su trabajo acarrearía el sufrimiento de aquellos demonios si no su muerte directa, y eso la agotaba mentalmente
-Tsubaki, pásame los informes sobre los daños materiales que dejo la aparición de The Weapons…- ordenaba está tomando una taza de té de manzanilla mientras ojeaba los demás papeles
-hi…- contestaba su reina, sintiendo también la presión de aquella responsabilidad, sin embargo, ella era consciente de que Sona estaba recayendo en el mismo error que desencadeno su expulsión en el pasado, el obsesionarse con la responsabilidad y abandonar todo el resto de cosas en torno a su vida, era cierto que actualmente la situación era critica, pero ellos eran más apoyo para la administración actual que sus nuevos dirigentes, mas alla de planear contramedidas contra The Weapons, no veia necesario ese grado de dedicación por una tarea que más bien pertenecía a otros departamentos gubernamentales -…Sona, tomate las cosas con calma, Rias, Akeno y yo ya establecimos un prototipo de protocolo para actuar cuando aparezcan esos tipos, por ahora solo nos corresponde…-
-ya leí el informe de Rias, por ahora quiero revisar en qué condiciones están nuestras relaciones con las demás razas tras la aparición de estos tipos…- interrumpía la Sitri suspirando -… en el paraíso nos están exigiendo explicaciones sobre por qué estos tipos tienen demonios en sus filas cuando claramente su líder es uno de ellos y en Rumania están en estricto silencio sobre la situación, no nos quieren decir absolutamente nada…- tras contarle eso a Tsubaki Sona suspiraba cansada -…esto está mal Tsubaki, si no tomamos medidas pronto, el trabajo de Onee sama se perderá…-
Tsubaki miraba con preocupación a su rey, era obvio que el trabajo extra que ella se estaba tomando era para suplir las obligaciones del puesto que su hermana dejo al momento de morir, desde el momento de la tragedia hasta la fecha, Sona se había impuesto a si misma la responsabilidad de responder por aquello por lo que su hermana se esforzó, un esfuerzo imposible si se detenía a pensar que su hermana tenia milenios de edad, mientras ella apenas superaba los 23 años, ella siendo consciente de eso se sentaba junto a su Rey quien la miro un tanto extrañada al ver aquella cercanía
-Sona ¿Cómo va la relación con Issei?...- extrañada por esa pregunta, Sona se ubicaba las gafas mirando de reojo a su amiga
-¿Por qué esa pregunta?...-
-porque desde hace unos meses hemos estado aca trabajando casi todo el dia, te vas desde antes de que salga el sol y vuelves ya caída la noche ¿eso no afecta su relación?...-
Por unos segundos Sona se quedaba pensativa, posando su mentón en el dorso de sus manos mientras sus codos descansaban en su mesa
-Issei entiende por qué estoy haciendo esto, en parte es duro, pero la situación actual nos ha obligado a esto…-
-puede que sí, pero por favor, cuide su relación con el…- aconsejaba la Reina Sitri -…recuerde todo lo que él hizo en el pasado por usted, me parecería terrible pensar que no le está dedicando el tiempo suficiente a su relación después de todo lo que hicieron por estar juntos…-
Al advertir sobre ese punto, Sona se posaba a mirar al frente, sumida en sus pensamientos, dándole la pauta a su amiga para entender que ella estaba reflexionando sobre el tema
-tienes razón…-otorgaba Sona a su amiga -…supongo que estoy algo obsesionada con todo este tema y el domingo tuve una discusión con él por priorizar tanto el trabajo por sobre lo nuestro…- tras decir eso ella cerraba sus ojos meditativa -…he sido una tonta en parte…-
-usted siempre es una tonta…- agregaba Tsubaki en tono de reproche -… pero es una tonta que sabe darse cuenta cuando se está equivocando…- tras el regaño ahora la sonrisa triunfal de Tsubaki llamaba la atención de su Rey -…¿Qué le parece si enviamos a Bennia como nuestra representante a Rumania? Ella conociendo el lugar y las costumbres podrá hacer de buena heraldo y así facilitarle la tarea lo suficiente para que se de un tiempo merecido con Issei-
Sona meditaba en silencio, enviar a Bennia a hablar con los vampiros era una buena idea, no, una buena idea no, una magnífica idea
-me parece un plan acertado…- otorgaba ella con una sonrisa -… eso nos ahorrara mucho trabajo…- tras aceptar aquella idea su gesto se volvía a torcer en una expresión meditabunda -…aunque ahora que lo pienso en detalle, he sido un tanto indiferente con Issei y me gustaría encontrar una forma de compensarlo por eso… ya sabes, hacer algo bonito por el…- finalizaba con un aire un tanto de ensueño
Tsubaki bufaba una risita, era mejor mirar a su rey pensativa sobre cómo ser dedicada con su pareja que con un trabajo que no le correspondía hacer y que se sentía mas como un cargo de conciencia
-bueno, es una noble intención…- contestaba Tsubaki con una sonrisa amable con su líder -…¿Qué tiene en mente?...-
A la pregunta, Sona se quedaba en silencio mirando al frente, hasta que finalmente cerraba sus ojos con cierto deje de frustración
-la verdad, no se me ocurre nada…- contestaba derrotada -… a la hora de la verdad, no soy precisamente la persona más creativa a la hora de dar sorpresas…-
Si, Sona recordaba un tanto avergonzada que durante años quien era el creativo a la hora de celebrar cualquier evento era Issei, mientras que ella por su parte se limitaba a pagar varios días de estancia en algún balneario
-oh vaya…-
-sé que sonara extraño ¿pero tú qué harías en mi lugar para hacer la noche algo más …"especial"?...- a la pregunta Tsubaki parpadeaba varias más al notar el rubor de su líder -… agradecería que fuese algo diferente a lo que Rias acostumbraba a hacer en su juventud, ya sabes, vestirse de formas raras o aparecerme desnuda si porque si…-
Tsubaki entendía a su líder, sin embargo le fue casi imposible contener el impulso de reírse a todo pulmón ante la idea de ver a su líder haciendo cosplay erótico o algo similar para tentar a Issei, no es que no tuviese la figura o el "encanto" para hacerlo, sin embargo su personalidad no daba para eso sin que se apenara o sin que lo intenso de la situación le hiciese perderse de su propio papel
-bueno…- comenzaba Tsubaki posando la mano en su mentón -… ya que insiste tengo una idea…- sin decir mucho más, la Reina Sitri llamaba a la recepción del edificio de manera arbitraria
-¿sí?-
-Avisen que Sona Sitri y yo nos tomamos el día libre, volveremos mañana por la mañana…-
-como diga señorita Tsubaki…-
Ante aquel arrebato Sona únicamente podía mirar a su Reina con sus gafas corridas, una gota de sudor en su mejilla y parte de sus mechones fuera de lugar
-¿uh?...-
BOOST
TRRROOOOOOOOMMMMMMMMPPPPPPPPPPPP
Al día siguiente habían empezado las practicas tal como Issei estaba esperando, su compañero para sorpresa suya, estaba pensando exactamente en lo mismo por lo que tan pronto Kiba cumplía su turno de trabajo como Issei terminaba con su jornada del día ambos se reunieron en una vieja zona de entrenamiento que ellos frecuentaban desde que el sótano de la casa Hyodo había cambiado de uso, este se trataba del viejo almacén que vio las primeras peleas de Issei como demonio, gracias a lo alejado del lugar y el grosor de los muros del mismo, el ruido que pasaba al exterior era prácticamente nulo
SLASH
Como era de esperar, la velocidad del rubio era superior en muchos sentidos, sus estocadas y arcos eran muchísimo más rápidos que muchos movimientos que Issei pudiese hacer aun investido en su armadura, sin embargo, como siempre, sus reflejos potenciados hacían que el pudiese obstruir perfectamente cada embate de manera magistral siempre y cuando su campo de movimiento fuese lo más cerrado posible
Durante unas horas ambos estuvieron así, aprendiendo el uno sobre el otro como en los viejos tiempos, había corrido agua bajo el puente desde la última jornada de entrenamiento duro que habían tenido en tiempo por lo que ambos al finalizar el dia estaban exhaustos, simplemente sentados en el suelo jadeando
-hacía tiempo no me sentía tan cansado…- gemía el castaño recostándose sobre su brazo sentado mirando al rubio quien se encontraba con su rodilla contra el suelo, apoyado sobre una de sus espadas
-cierto, pero hacía tiempo que no entrenábamos en forma…- contestaba este sonriendo amablemente a su amigo -… supongo que la paz no es una excusa para descuidarnos de esta manera, será mejor que aunque todo este tema termine pronto, no abandonar estas sesiones de entrenamiento, lo agradeceremos en el futuro….-
Issei simplemente suspiraba levantándose ya un tanto más recompuesto
-cierto…-sacudiéndose el polvo se acercaba a su camarada, ofreciéndole la mano para que se levantase del suelo -…¿te tomas algo principito?...-
-ya que estas invitando, no veo por qué no…-
Sin mucho más, ambos se levantaban y se arreglaban como buenamente podían, mientras caminaban por las calles de la ciudad, Kiba miraba de reojo a su compañero, este se veía pensativo y algo ensimismado, quizás producto de lo ocurrido con Sairaorg y ser blanco de una amenaza de ese estilo o quizás por las cosas de su relación, era difícil saberlo, de hecho Tsubaki también miraba a su Rey con los mismos ojos según ella le contaba cuando estaban solos, quizás por eso su amigo de clan lo estaba invitando a beber una copa, para poder charlar más amenamente con el y desahogarse, y obvio, como leal compañero y caballero de Rias Gremory, Yuuto Kiba no podía fallarle a un compañero incluso si este simplemente necesitaba a alguien que lo escuchase mientras se desahogara
-bien, es aquí…- exclamaba el castaño triunfante
Por eso mismo, fue extraño para él ver el lugar donde Issei iría a desahogar sus penas…¿se podía ingerir alcohol en un lugar así?
-¿es aquí?...- preguntaba Kiba un tanto intrigado por la fachada del lugar, el ventanal amplio con marco negro era enmarcado en su parte posterior por una enorme maseta que contenía un pulido arreglo floral, sobre esta una carpa de color blanco y rojo estilo barrilete asentaba la fachada en ladrillo que le daba un toque occidental clásico inglés, definitivamente ese lugar era todo menos un bar
-sí, es aquí…- contestaba Issei mirando a su compañero quien sonreía de manera lánguida ante su contundente equivocación a la hora de armar el escenario en su mente -…entremos…-
Al entrar al lugar, Kiba fue recibido por un ambiente no menos colorido que el del exterior, obviamente las paredes del lugar no eran color rosa pastelero, pero la gama de magentas y naranjas que contrastaban con los entramados de la madera en el mirador y demás terminaba de asentar ese toque clásico de ese lugar, habían unas cuantas parejas de amigos y de novios regados por ahí y por alla y atendiéndolos a todos, una chica de tez morena y cabello negro lacio vestida con una camisa de botones blanca y pantalones negros, atado sobre estos, un delantal rojo con el slogan de la pastelería, la chica al ver a los nuevos clientes no pudo evitar sonreír de oreja a oreja
-Issei sama, bienvenido…- saludaba la chica ofreciéndoles una mesa a ambos
-hola Zinnia…- saludaba el castaño alzando su mano sonriente sentándose en la mesa ofrecida por la chica -…dos cafés por favor…- sin más, la chica se retiraba a atender las otras mesas dejando a ambos adolescentes sentados frente a frente, el gesto de confusión de Kiba no era ajeno para Issei
-¿ocurre algo?...-
-no… solo es que no te conocía el gusto por las pastelerías…- contestaba el rubio sonriendo amablemente a lo que su amigo entendía a lo que se refería
-entiendo….esa chica de allá se llama Zinnia Maquiel…- comentaba el castaño -… es una amiga de la facultad y es dueña de este lugar, me pareció apropiado venir acá para charlar algo que es de suma importancia Kiba, al menos para mí, y no quería que los demás se enterasen por lo que eres el único que conoce este modesto lugar entre todos los demás-
Más allá del evidente perfil confidente que Kiba tenía para con Issei, el hecho de que el fuese invitado a un lugar alejado del resto de sus compañeros quería decir que el dragón rojo tenía algo personal que charlar con el, más precisamente el tema que los atañía a ambos
-¿es sobre Sona o me equivoco?...- preguntaba el rubio un tanto amable
-sí, así es…- contestaba el castaño mirando al costado un tanto apenado -…. Sé que sonara algo brusco, pero, si quisieses proponerle matrimonio a Tsubaki san ¿en qué lugar lo harías?...-
Durante unos segundos, se formó un silencio incomodo, Issei aún continuaba con su mirada desviada al costado mientras que el caballero Gremory parpadeaba varias veces como si necesitase hacer un considerable esfuerzo mental para digerir lo que acababa de escuchar
-¡¿Qué?!...- preguntaba Kiba de nuevo, sin dejar de parpadear
-si, es como escuchaste…- murmuraba derrotado el castaño recostando su mentón en su mano apoyada contra la mesa -… quiero casarme ¿es tan extraño?...-
-no, para nada…-contestaba el rubio recomponiéndose ganando su típico temple a media sonrisa -… lo siento, simplemente es como dijiste, fue algo brusco la forma de abordar el tema, pero debo decir… que no puedo estar más contento por ti Issei…-
El castaño sonreía ante la aprobación de su compañero, no es como si la necesitase indispensablemente, pero el saber que este lo apoyaba le daba mayor campo para desenvolverse cuando llegara la hora de la verdad
-…y sobre tu pregunta, no sabría decirte, pero según entiendo, tiene que ser un lugar íntimo y especial, algo donde tú y Sona se hayan sentido a gusto en el pasado…- tras murmurar aquello, el rubio reía lánguidamente -… lo siento, la verdad es que no se me ocurre nada más, para estos casos es más fiable la respuesta de una chica que la mía…-
-entiendo…- contestaba Issei suspirando cansado -… la verdad es que tampoco sé por dónde empezar con todo esto, además con todo esto y el tema de esos tipos que mataron a Sairaorg san las cosas se han puesto más complicadas…-
-cierto…- contestaba el Rubio con un temple más serio pero no sin dejar de ser amable -…en todo caso, no sabría que decirte más que felicidades, te deseo lo mejor en esto Issei…-
Mientras ambos chicos charlaban, Zinnia no demoro en llegar a la mesa cargando una bandeja con los dos cafés y al lado de cada uno, un Muffin de chocolate considerablemente grande, ambos chicos miraban el pedido parpadeando confundidos
-solo pedí dos cafés…- alegaba el castaño mirando a su Kouhai a lo cual ella simplemente sonreía
-no pasa nada, ya lo dije antes, cuando se trate de Issei sama la casa invita…-
Para Kiba eso era extraño ¿Qué relación tenía esa chica con Issei para tener tal familiaridad y tener esos gestos con él?
-entonces al menos te pagare los cafés, me sentiría mal si no le sacas ganancia a esto..-
-hi…-
Sin decir mucho más, Zinnia se separaba de ellos atendiendo, dándole el campo al rubio para mirar con cierto perfil interrogatorio a su amigo de la escuela
-Issei, ¿de dónde conoces a esa chica?...-
Fue extraño para el ver como en respuesta, Issei suspiraba cansado, dándole un sorbo a su café, comenzando a contarle a Kiba sobre cómo fue que la universidad misma le encargo el cuidado de la morena por control mental u otros medios que ella había utilizado para conocer al héroe del inframundo, punto que obligo al castaño a revelar la identidad demoniaca de la dueña de aquella modesta pastelería, la escena sacada más bien de una comedia convirtió el recelo de Kiba en un sentimiento que se debatía entre querer reírse de su compañero o reírse por lo hilarante de la misma chica
-ya veo… así que una admiradora de tu trabajo…- mencionaba el rubio divertido dándole otra mordida al postre
-también tuya…- al voltear a mirar, Zinnia se sentaba al lado de el con su propio café en mano -…¿Quién no reconocería a Yuuto Kiba? La espada maestra del Clan Gremory, el portador de Gram-
-¿nos estuviste escuchando todo el tiempo?...- preguntaba Issei un con un atisbo de molestia por parte de la chica, esta no demoro en notarlo, mirando avergonzada al costado tanteándose los dedos índices entre ellos
-lo siento, me valgo de mi oído sensible para estar al tanto de los pedidos de las mesas, por eso mismo me fue imposible no escuchar un poco sobre lo que estaban charlando…-
-bueno, no importa realmente…-
Ahora la chica se sumaba a la charla apelando a que el local ya estaba quedándose vacío, al mirar la hora eran aproximadamente las nueve de la noche, hora a la que el lugar ya solía estar desierto y por ende su dueña se encargaba de organizar todo para el nuevo dia, por lo que con unas cuantas palabras más y palabras menos sobre los hechos del día y el dilema del castaño, los tres no demoraron en salir del local
Siendo primavera, el clima era más o menos agradable por la noche, el cielo se mostraba despejado en gran parte revelando una luna en cuarto menguante como jerarquía entre todas las estrellas que adornaban el firmamento
-ya va siendo hora de que volvamos a casa…- anunciaba el castaño mirando al rubio y a la morena, ambos asentían -…¿tú por dónde vives Zinnia?...-
-vivo acá mismo en el segundo piso…- contestaba está restándole importancia al asunto -…¿Cómo crees que puedo atender durante toda la tarde tras terminar clases? No puedo darme el lujo de estar de transporte en transporte todo el dia por lo que me decidí a vivir donde trabajo
-bueno, siendo así….creo que nosotros si deberíamos retirarnos….- agregaba el rubio mirando al castaño
-cierto…- ahora ambos dirigían su mirada a la morena quien cruzada de brazos recostada contra la entrada del local los despedía con la mano
-vuelvan pronto chicos…- nada de despedidas sentimentales ni palabras elaboradas, ese era el estilo de ella, informal y clásico, algo que era un rasgo bastante resaltable de alguien que dirigía un local
Ambos caminaban por las calles del lugar ya casi desierto, los locales se encontraban cerrando sacando a las últimas personas de su interior y la universidad que se encontraba cerca había cerrado al caer la noche, por lo que el ambiente movido de la tarde era contrastado por ese deje casi abandonado a esas horas
-¡ayudaaaaaa!-
Por eso mismo el grito lejano de ayuda llego a oídos de ambos, se trataba de una mujer adulta al parecer
-¡¿Dónde es?!...- preguntaba el castaño alertado, al centrarse un poco sintió una presencia demoniaca por los alrededores
-¡parece haber sido en esta calle, pero no logro identificar donde!...-
Sin decir mucho más, ambos comenzaban a correr tratando de encontrar el origen del grito, conforme avanzaban por las calles, los ruidos de un forcejeo y de los movimientos bruscos que estos mismos generaban por defecto se fueron haciendo más fuertes, hasta que ambos localizaban un callejón cerrado donde se solía depositar la basura de los restaurantes en contenedores , en el mismo habían tres sujetos con rostros torcidos en una mueca deforme de colmillos pronunciados y ojos brillantes y como víctima, una mujer en sus veinticinco años, de cabello verde angosto por su cuello expandiéndose enmarcando su figura al caer hasta sus rodillas, con un flequillo pronunciado hacia la izquierda que enmarcaba su mirada, vestida con un traje de gala de color sangre, escotado de espalda descubierta y que tenía un corte transversal por el costado que dejaba ver buena parte de sus torneadas piernas
-¡pero qué pibon!...- exclamo el castaño babeando haciendo que su compañero se pusiese la mano en su frente
-¡Issei!¡¿por favor!- ante el regaño de su compañero, el castaño se palmeaba la cara con ambas manos, saltando a la acción, Kiba no demoraba en sumarse
-¡¿pero qué?!...-
Ante la intromisión los tres sujetos volteaban a mirar hacia atrás, siendo uno de ellos el primero en ver en primer plano el puño del castaño estrellándose en sus dientes, Kiba a su vez ya había desenfundado una de sus espadas, cortando limpiamente por la mitad a su blanco, haciendo que el que estaba intacto los mirase asustados
-¡¿pero qué coño hacen aquí Hyodo Issei y Yuuto Kiba?!¡¿Esto no es lo que nos…-
Antes de poder terminar, el segundo tajo descendente del rubio cortaba al último demonio por la mitad siendo que el que había atacado Issei seguía inconsciente, cosa que no demoro en cambiar por el poder de la pisada del castaño, destruyendo la cabeza de este, haciendo que los tres se convirtiesen en cenizas que no demoraron en ser barridas por el aire
Al terminar la mujer aún se encontraba rezagada, temerosa mirando a los dos nuevos intrusos
-por favor cálmate…- susurraba el rubio tendiéndole la mano gentilmente a esta -…todo termino…-
Un tanto dubitativa, la mujer aceptaba la invitación, levantándose del suelo con ayuda del príncipe rubio, quedando de pie frente a ambos aun en estado de shock
-¿Quiénes son ustedes?...- preguntaba la mujer de cabello verde aun aterrada y cohibida, eso le hizo notar a ambos que acababan de eliminar a tres demonios en frente de ella
-nada, no somos nadie…- contestaba Issei sereno pasando al frente -… ¿se encuentra bien?...-
Ante la pregunta la peli verde como si tomase conciencia de si misma recién, comenzaba a ojear su cuerpo, a tocarse el rostro y los brazos por donde la habían arañado
-si… estoy bien…- contestaba esta temerosa -…quiero ir a mi casa…-
Ambos chicos se miraban entre si dubitativos, alejándose un tanto de la testigo colocando sus brazos alrededor del cuello del otro susurrándose en secreto de espaldas a la peliverde
-¿Qué debemos hacer en estos casos?...- preguntaba el castaño un tanto pensativo
-ya que una humana nos ha visto, tenemos que borrarle la memoria, hacerle creer que nada de esto pasó…-
Ambos entre cuchicheos volteaban a mirar a la peli verde parpadeando varias veces, volviendo a hablar en secreto
-¿Cómo hacemos?¿yo no sé usar mis poderes para lavar cerebros…-murmuraba el castaño
-yo tampoco…- tras unos cuantos segundos pensativo el rubio suspiraba -… yo me encargare de ella, llamare a Tsubaki san y le diré que me ayude con esto…-
Siendo que él no podía hacer mucho más para poder solucionar la situación, Issei asentía
-si gustas te acompaño hasta que llegue Tsubaki san…-
Una sonrisa condescendiente se formaba en el rostro de Kiba, negando la buena oferta
-me gustaría que lo hicieras, pero Sona san no debe demorar en volver a casa, si quieres que tu plan de matrimonio vaya sobre ruedas, deberías cuidar los pequeños detalles como estar en casa para su regreso y comprar algo de comida ya que no tienes nada preparado…- al ver el gesto confundido del castaño ante tales palabras el rubio desviaba su mirada al costado -… a veces eso me ayuda en mi relación…-
El castaño parpadeo varias veces bufando una leve risa al final
-entendido príncipe encantador, acompaña a esta chica a su casa entonces…- sugería Issei alzando su pulgar en aprobación -… dudo que quiera esperar aquí hasta que ella llegue…-
Kiba volteaba a mirar hacia atrás, a la mujer de cabello verde y traje rojo mirándolo con cierta aprehensión
.-va a estar difícil, pero lo hare…- sin decir mucho más, chocaba puños con el castaño -…descansa por ahora Issei, y saluda a Sona san de mi parte-
Está bien, un tanto dubitativo sobre dejar a su compañero solo, Issei dedicaba su mirada a la peli verde quien lo miraba extrañada
-siento tener que irme así como así, Kiba se encargara de explicarle que es lo que acaba de ocurrir…-
Sin mucho más, el castaño dejaba la escena haciendo que Kiba voltease a mirar a la peli verde quien aun lo miraba con temor, pero con cansancio en sus ojos, casi hasta el borde de la inconciencia, por lo cual no fue sorpresa verla desfallecer, siendo tomada por el caballero Gremory antes de que cayese de bruces al suelo
-¡por favor resiste!...- ante la súplica del rubio, la peli verde volteaba a mirarlo abriendo sus ojos débilmente, en ese momento Kiba notaba más de los detalles de la chica, fuera de su flequillo a la izquierda, un mechón rebelde largo se cruzaba entre sus dos ojos, sus facciones faciales eran bien definidas y alargadas asentando la madurez de su precioso rostro y en sus orejas, colgaban dos pendientes de azul brillante casi tan grandes como las mismas
-por favor… llévame a mi casa…- gimió esta débilmente, un tanto contrariado, Kiba la cargaba en sus brazos estilo nupcial, llevándola por las calles de ese deshabitado sector de la ciudad, para sorpresa de él, las indicaciones de la peli verde lo llevaban hasta un modesto hotel del sector donde no demoro en ser atendida por el botones del lugar, todo hubiese terminado ahí, de no ser que para el momento en el que ya estaban adentro, la chica había perdido por completo el conocimiento estando fuertemente aferrada a Kiba, por lo que con la pena del mundo, él tuvo que llevar a esta hasta su habitación
Al entrar, fue recibido por una modesta habitación de tapices ocres claros, una cama nupcial, dos mesas de noche, el baño privado y el mueble que hacia tanto de closet como de mesa de televisión, al dejar a la mujer en ese lugar, salió de la habitación sacando su celular, poniendo a su novia en situación
-entendido, voy para allá…-
-Gracias Tsubaki… te amo…-
-yo también te amo…-
Sin mucho más, ahora su trabajo era esperar en la entrada de aquella habitación, agradecía que la peli verde estuviese inconsciente, no estaba herida de ninguna manera, al parecer, había sido solamente el shock lo que la había dejado en ese estado, de esa manera él no tendría que darle explicaciones sobre lo ocurrido…
-disculpa…-
Oh eso pensó, tras terminar la llamada, la mujer abría la puerta, sudando mirando a su rescatante un tanto cansado
-por favor descansa en tu habitación…- suplicaba este haciendo gala de su papel de galán -…fuiste atacada, es normal que te sientas abatida de esa manera…-
-lo sé, pero por favor…. Acompáñame un rato…-
Ante aquella suplica Kiba sabía que no podía hacer mucho, tenía que esperar ahí hasta que su novia llegase para lavarle el cerebro por lo que un tanto resignado, pensó que lo mejor sería acompañarle hasta que ella llegase
-está bien…- contesto derrotado el rubio entrando a la habitación cuya puerta era cerrada por la anfitriona -… supongo que presentarnos será un buen inicio… mi nombre es Yuuto Kiba…-
Estando de espaldas a ella Kiba no pudo notar como ella cambiaba su gesto cansado y derrotado a una sonrisa de suficiencia, sus afilados gestos se hicieron más definidos gracias a su mirada depredadora y a la sonrisa de dientes pronunciados que se destacó de sus labios rojos
-entonces me presentare…- murmuro ella en una voz seductora que descoloco al rubio -… mi nombre es Camula…- al acercarse a él, ella se desprendía los pendientes de sus orejas, haciendo que tan pronto estos se soltasen, el aura de la habitación fuese contaminada inmediatamente por una nueva presencia sobre natural… el rubio se dio cuenta que estaba en peligro demasiado tarde, cuando sus ojos azules ya estaban viendo directo a los ojos carmesís de ella…
-…. Y soy un Vampiro…-
Issei estando frente a la puerta de su casa agradecía que el día no había sido particularmente duro, estaba cansado del carajo tras retomar entrenamientos serios junto a Kiba, pero nadie lo había molestado recientemente para entrevistas ni para conferencias en Lilith, la universidad tampoco estaba siendo especialmente dura durante esos días, la suerte parecía estar de su lado para poder enfocarse en prepararse a fondo para la próxima batalla
Aun así, era el turno de su pareja para llevar la comida esa noche y realmente estaba abriendo, esperaba que ella se hubiese tomado el trabajo de comprar comida italiana para su turno, era la que más llenaba a su parecer
-¿uh?...-
Sin embargo, al entrar a su hogar el fuerte aroma de algo que se estaba cocinando en ese momento inundo sus sentidos, no olía a quemado, tampoco se sentía pesado ni nada por el estilo, de hecho, el aroma era especialmente apetecible
-¿Sona está cocinando?...- se preguntó un tanto curioso ante el panorama, siendo movido por la curiosidad, él se adentraba a su hogar en silencio, para encontrar que en la cocina, no había nadie, aunque las ollas se encontraban prendidas y los platos que parecían cocerse estaban ahí hacia no mucho por la ebullición de los mismos
-¡Issei!¡¿eres tú?!...- preguntaba la voz de la Sitri desde la alcoba de ambos
-¡sí!¡ya volví!...- contestaba el castaño sin dejar de mirar con cierto interés y apetito lo que se estaba cocinando -…¡vaya, esto tiene buena pinta!...-
-jeh, Gracias…- contestaba ella saliendo de la habitación para encontrarlo en la cocina -…estuve poniendo en práctica lo que Okaa san me estuvo enseñando el fin de semana…-
Issei miraba a su chica un tanto curioso por eso
-¿en serio? ¡Esto me gusta!...- contestaba este secándose la baba con la manga de su chaqueta mirando con brillitos en los ojos lo que se estaba cocinando, sin embargo, nada lo saco tanto de sus cabales y lo llevo al cielo como ser tomado arbitrariamente por la peli negra quien jalándolo hacia el haciendo que girase posaba ambas manos en sus mejillas besándolo con tal pasión y gusto que parecía que no se hubiesen visto en tiempo
Al separarse para recuperar el aliento, Issei no daba crédito a lo que estaba ocurriendo, algo que fue notado por la Sitri quien desviaba su mirada algo sonrojada
-creo que he sido un tanto indiferente con nosotros dos estos días…- comento en voz alta a manera de reflexión -… ya casi no nos vemos si no es solo por las noches y para ser honesta lo último que quiero es que lo nuestro se torne en una amarga rutina, por lo que me decidí a que si bien la situación actual es dura, no me abandonare a trabajar sin más, también me centrare en dedicarte el tiempo que te mereces Issei…-
Un tanto incrédulo el castaño simplemente podía sonreír, hacerlo como un tonto, era cierto que esos días ambos habían estado demasiado ocupados en sus cosas y en lo único que el podía pensar era en buscar la manera de que ambos se acercasen nuevamente como cuando eran más jóvenes, por eso mismo el ver que ella estaba dando el primer paso para eso lo inundo de felicidad, una que pocas veces se podía sentir
Eso le hacía recordar cuanto quería casarse con la chica frente a el
Por lo que sin retenerse se abalanzo sobre ella, abrazándola posesivamente comenzando a besarla tomándola totalmente desprevenida ya que no se esperó ese arrebato, aunque solo fue cuestión de decimas de segundos antes de que lo correspondiese con la misma intensidad acariciando la espalda del castaño con gusto, las caricias y los besos se iban haciendo más profundos para llegar a un último fin en ese momento, por eso mismo Sona cortaba la acción empujando a Issei con ambas manos, dejándolo confundido
-espera, no seas tan intenso…- contestaba ella a su duda con una sonrisa sutil, pero picara mientras se acomodaba los lentes -… hay algo que quiero hacer ahorita para que esto sea…especial…-
El castaño atolondrado tragaba saliva con fuerza ante aquella declaración, primero una cena que pintaba ser bastante glamorosa y especial y ahora un "algo" especial para cuando terminasen de cenar ¿Qué podría ser? La emoción apenas si podía contenerse, mas viendo a su pareja quien tras decidirse a lo que estaba diciendo se sentía que su mirada recuperaba cierta chispa de intensidad y de seducción que ya se extrañaba
Dos horas más tarde ambos se encontraban juntos en el comedor, con unos platos sucios y una botella de vino a medio acabar, todo ambientado por la luz de unas velas que ya se encontraban a punto de consumirse en su totalidad iluminando tenuemente aquella pequeña sala
-¡uf!¡esto estaba delicioso!...- exclamaba el castaño cerrando los ojos contento con una sonrisa de tonto -…¡en serio, fue lo mejor que he comido en mucho tiempo!¡gracias, te luciste!...-
-jeh, de nada…- contestaba Sona rascándose la mejilla un tanto apenada ante el cumplido, no era mentira que no había puesto todo de sí para que aquella cena saliese bien, pero había recibido ayuda, algo que no podía dejar que Issei supiese
-siento que le falta más especias a esto…- murmuraba Tsubaki probando el guisado de su amiga, ambas estando en la cocina del apartamento de Sona
-¿en serio?¿no quedara muy fuerte?...-
-no tanto, es labor del vino rojo resaltar el sabor de la carne en si, por lo que con la salsa de ajo y un poco de especias le dará un toque fuerte pero que no corte con el del vino…-
-entendido…-
desde que ambas habían salido de la oficina en el inframundo habían dedicado toda la tarde a preparar la cena especial de Sona Sitri para celebrar su relación, Tsubaki se había ido hacia unos pocos veinte minutos al ser llamada por Kiba, por lo que los últimos detalles tuvieron que ser pensado con cuidado por ella
antes de poder hacer o decir nada más, Sona se levantaba de su silla, dándole un beso rápido al castaño
-dame diez minutos…- le susurraba ella al oído con cierto aire erotico -… vuelvo enseguida…-
Sin decir mucho más, se disparaba al interior de la habitación de ambos cerrando la puerta con seguro, dejando a Issei confundido y expectante
-hombre, esto tiene una pinta de puta madre…- susurraba el para si mismo haciendo cara de tonto
Jajajajajaajajaja no puedo negar que es interesante ver esta clase de interacciones entre los humanos, quiero ver hasta donde llegara este "jueguito de roles"
-¿juego de roles?...- preguntaba Issei extrañado ante ese término por parte del dragón rojo
Olvídalo por ahora, tu chica esta esforzándose por demostrar que te quiere y que le importa pasar tiempo contigo, haz lo tuyo y al menos recoge la mesa para agradecerle ingrato
-hi hi…- contestaba el castaño a su compañero interior haciendo lo suyo, era cierto, nadie sabría cuánto tiempo le había tomado a ella preparar una cena tan elaborada como esa y dios sabrá cuantas sorpresas mas tenga para la noche, aquello hizo que la tensión que el sentia sobre ambos durante esos días se sintiese simplemente como un mal momento, algo pasajero, al menos así se sentía de momento, no podía estar más feliz
El regresaba a la sala para esperar la otra sorpresa de Sona, esta no demoro en llegar con el sonido de la puerta abriéndose
-¡!-
Esta vez solo un gemido ahogado escapo de su garganta, sus ojos no daban crédito a lo que estaba viendo
-¡oh vaya!...- murmuro el débilmente mientras que su pareja se acercaba a él a paso lento y seductor, dejando ver bastante el encanto de sus largas y torneadas piernas
-Hyodo Issei…- llamaba ella en cierto tono marcial, similar al que usaban cuando estaban en la escuela -…¿puedo preguntar que tanto mira?...-
Issei parpadeaba confundido ante tal forma de hablar de su pareja, sin embargo, tan pronto ordeno las cosas en su cabeza, supo de que iba lo que estaba ocurriendo, un corrientazo de emoción domino todo su ser
-lo siento Kaicho…- se disculpaba el rascándose la cabeza a medias mirando desafiante a la oji violeta -…es solamente que mis notas están algo bajas y estaba pensando si usted me podría ayudar a mejorarlas…-
En efecto frente a él su novia se encontraba mirándolo como cuando recién comenzaron a salir, sus lentes eran los mismos que en la escuela así como sus gestos, cosa que casi paso desapercibida al notar que no eran solo los lentes si no todo su uniforme escolar de la academia Kuoh el que ella llevaba puesto en ese momento, habiendo crecido la falda le quedo en efecto particularmente corta ocultando muy poco debajo de los glúteos , su camisa apenas podía contener el tamaño actual de su busto, si bien no era muy grande actualmente, en comparación a su yo escolar era un gran cambio por lo que los primeros botones de la camisa blanca se encontraban destapados y los que cubrían el pecho luchaban débilmente contra la presión, sus formas definidas por el paso de los años terminaban de ser acentuadas más por lo estrecho de su uniforme y el corbatín atado por debajo de su camisa le daba un carácter más erótico al casi parecer un collar, fue al vestirse así que ella noto cuanto había crecido físicamente hasta ahora, sus piernas ahora más largas y esbeltas eran su mejor arma para esa situación por lo que cruzada de piernas se paraba frente a Issei mirándolo desafiante y seductoramente mientras comenzaba con su papel de su yo de hace varios años
-¿uh?...- gemía prepotente la Sitri ante la pregunta -…¿crees que tengo el tiempo para perder con un estudiante perezoso como tu?...- el tono superior pero seductor de ella iba generando una atmosfera intensa entre ambos, cosa que Issei se levantaba del sofá para mirar a "Kaicho" haciendo uso de su estatura -…¿Qué ganaría yo por ayudarte?...-
-bueno, no sabría decirte Kaicho…- contestaba el castaño caminando hacia la peli negra haciendo que esta se recostase contra la pared mirándolo pícaramente con su cara de costado mientras el posaba su mano contra la pared quedando a corta distancia entre si -…pero hay algo que tengo en mente para agradecerte…-
-¿y eso sería?...-
Como respuesta ella sintió como su intimidad fue invadida por la mano de su pareja arrancándole un gemido inmediato
-¿Qué te parecería que tu y yo pasásemos un buen rato a cambio de tu ayuda?...- preguntaba Issei con una sonrisa divertida en su gesto mientras jugaba con la intimidad de Sona con sus dedos siendo bien recibido por la humedad de esta
En contraste ella lo miraba aun de manera prepotente
-jeh, como si tuvieses lo necesario para gustarme…- gemía ella entrecortadamente sin salir de su papel -…¿Qué tienes tu para complacerme pequeño cabeza hueca?...-
Los dedos del castaño se hundían más profundamente arrancando un sonoro gemido de la Sitri
-no lo sé, podemos ver que tanto tengo para complacerte…- contestaba divertido el castaño sacando sus dedos de la intimidad de Sona acariciando su pierna derecha alzándola haciendo que esta quedase con la rodilla levantada sobre su cintura con su mano izquierda mientras que con la derecha la rodeaba por la cintura atrayéndola hacia el dándole acortando sus distancias por completo, momento que aprovechaba el para besarla con toda la pasión que ambos tenían ahí reunida en ese momento, la Sitri no demoro en rodear el cuello del castaño con sus brazos mientras sus labios y sus lenguas bailaban entre si
Tras quedarse sin aire Sona se separaba del castaño mirándolo desafiante
-besas como un niñito virgen Issei…- susurraba está jadeando para recuperar el aire -…siendo así no valdrá la pena ayudarte a estudiar…-
-¿ah sí?...-como respuesta el castaño ahora pasaba a besar el cuello de la peli negra, recorriéndolo desde su mentón hasta la clavícula de esta mientras ella acariciaba el cabello de su novio -…¿y ahora?...-
-vas mejorando pero no te des luces…- gemía Sona a punto de perderse a si misma en ese juego, en respuesta Issei con la mano que rodeaba su cintura pasaba sus dedos por el escote de la camisa escolar de ella haciendo saltar todos los botones revelando que no llevaba sostén comenzando a besar los senos de esta dándole especial atención a sus pezones
-¿y ahora?...-
-no pares…- gemía ella totalmente fuera de si sintiendo una emoción que no la recorría en años
-¿Qué dijiste que no te escuche?...- susurraba el castaño maliciosamente haciendo que ella lo tomase de sus hombros empujándolo hasta el sofá recuperando el mando del juego -uy ¿Qué vas a hacerme Kaicho?...-
-¿no es obvio?...- susurraba esta divertida bajando la bragueta del castaño para sacar su virilidad a juego, Issei atolondrado vio como ella ponía sus rodillas en el sofá mientras alzaba su falda mirando seductoramente al castaño mostrándole que debajo de esta no había nada así como apuntando con esta al pene del castaño -…voy a darte tu primera tutoría pequeño virgen…-
Sin mayor advertencia ella bajaba su cintura introduciendo el mástil del castaño dentro de si, arrancándole un sonoro gemido de placer a ambos así como haciendo que cada uno sintiese un corrientazo de placer por el contacto húmedo y caliente
-entonces Hyodo Kun?¿el interior de senpai se siente bien?...- preguntaba Sona divertida
-se siente bien si…- gemía el débilmente por el impacto que disparo todo su sistema nervioso por las nubes, aun así, antes de sentirse derrotado o cansado, tomo por la cintura a la pelinegra, hirviendo de pasión al verla con su uniforme a medias a estilo de una peli porno comenzando a mover su cintura penetrándola con fuerza propinándole más corrientazos de placer a su novia -… pero se siente mejor así…-
Sin mas ambos se encontraron a si mismo teniendo sexo de una manera que llevaban tiempo sin sentir, la diversión, el encanto y el placer de jugar, de sentir el peligro y la emoción que ser cada uno llevaba cuando recién comenzaron a salir, el aroma a sexo no demoro en impregnar aquella sala cosa que a ninguno de los dos le importaba de momento
Fiel a su costumbre Jiggur Sitri se mostraba a si mismo como un ser frio, neutro y silencioso, si el cómo en ese momento se transportaba a la casa de su hija en un círculo mágico en cualquier otra habitación nadie lo percibiría, tal como acababa de ocurrir ahí
El lobby de aquel pequeño apartamento quedaba anexo a la sala por lo cual tan pronto el llego a ese lugar sintió rápidamente el ambiente acalorado, el aroma inconfundible de la intimidad de una pareja así como los jadeos compartidos de ambos chicos
-esto es…-
El como uno de los seres más antiguos del inframundo y prácticamente uno de los más longevos existentes así mismo en todo el mundo había pasado por muchas cosas, muchas de estas ajenas incluso a las eras actuales, sin embargo, nada lo que había visto hasta ahora se comparaba con ver como su hija estaba sobre su novio mientras este tenía sus pérfidas garras sobre el trasero de ella, tampoco ayudaba verla tan apasionada y tan entregada
Ese fue un de los pocos momentos donde el legendario Wybern de Invierno, sintió que quizás, no había tomado la mejor decisión ni la más brillante al aparecer de sorpresa por la noche en el apartamento actual de su hija
Por su parte Issei continuaba moviéndose con fuerza, tomando autoritariamente el mando de aquel acto de demostración salvaje de amor sin reserva alguna, penetrando a Kaicho estando el debajo de ella y viendo como ella se desvivía de placer por el ben trabajo que estaba haciendo, para Issei, Sona era su mundo entero, por eso mismo quizás difuminadas sus ideas creyó ver en el Lobby a su queridísimo suegro cuyos ojos se encontraban tan abiertos como su rígida expresión lo permitía ¿Por qué estaba pensando en Lord Sitri mientras intimaba con su novia? Aquello era extraño, perturbadoramente extraño
Compañero, no quiero ser yo quien te diga esto pero… ese de ahí no es una alucinación
-¡espera!¡¿Qué?!...-
Issei volteo a mirar de nuevo al Lobby, su suegro estaba haciendo un fuerte contacto visual con el
En efecto, Jiggur Sitri está ahí chico… quizás sería buena idea que dejaras de penetrar a su hija como lo estás haciendo actualmente
Como si le hubiesen quitado las pilas de su cuerpo Issei se detenía, sacando a Sona de su sosiego quien iba a preguntar por qué se había detenido tan abruptamente, hasta que vio el gesto de terror de el en dirección al Lobby, obligándola a girar, si ese era un momento incómodamente turbio para su novio, para ella, el ver como su padre la miraba turbado mientras ella le habia dado ese espectáculo le arranco el alma del cuerpo
-pa-pa-pa-pa-pa-pa-otou…¿otou-sama?...-
Si, para completa capitulación del terror más grande de ella, su queridísimo padre estaba ahí, tampoco ayudo que el aun con su gesto neutro tirando a a punto de quebrarse sacase de su abrigo un paquete de cigarrillos, sacando uno de este con manos temblorosas, casi costándole trabajo llevar ese hasta sus labios, así mismo fue con el encendedor, dándole una honda bocanada antes de perder el conocimiento por el shock
final capitulo 2
Notas de autor:
no las hay esta vez, me voy a dormir, se despide bustercall escritor en traje de paño
