Bueno, lamento la tardanza pero eh aquí el siguiente capítulo de mi historia.
Naruto de pertenece a kishimoto.
Una gran lucha, sentimientos nacientes.
Naruto se dio la vuelta una vez más en su cama intentando conciliar el sueño, no había podido dormir nada esa noche pensando en el lio que se había metido, así había estado todo ese tiempo, intentando conciliar el sueño, una vez que se dio la vuelta por centésima vez esa noche la vio, la causa de su insomnio, la causa de gran parte de sus pesares, y a la vez, la razón de que el de alguna manera conservara la poca cordura que le quedaba, ahí recostada en la otra cama de la habitación, durmiendo tan placenteramente como si todos los problemas de la vida se fueran con solo dormir, aquella pequeña que le había cambiado la vida el día que la conoció, y aunque no quisiera admitirlo se había encariñado con ella, aunque esta fuera la causa de su duelo próximo, no podía culparla, después de todo solo había hecho lo que hizo con el afán de mostrar la fuerza que tenía su maestro, demostrando así la gran fe y respeto que le tenía, en realidad se sentía alagado por ese pensamiento, significaba mucho para él la manera en que ella lo veía, aunque en esos momentos fuera eso mismo lo que le hubiera metido en problemas.
Rindiéndose al fin de intentar conciliar el sueño se levanto y tratando de no hacer ruido para no despertar a su alumna se vistió apropiadamente y salió de la habitación, tenía muchas cosas en la mente y ciertamente no podría dormir con estas atormentándolo.
Se dedico un buen rato a pasear sin rumbo admirando la aldea, esa aldea que era respetada como una de las cinco grandes villas shinobi, la aldea oculta de la roca, ciertamente esta guardaba un cierto parecido con su aldea natal, konoha, aunque el parecido no tenía nada que ver con lo físico, sino en su población y las cosas que se podían encontrar ahí, habían pasado solo un par de horas caminando y a pesar de la hora había encontrado varios lugares abiertos y muchas personas rondando las calles, todo lo contrario a lo que esperaba encontrar, se detuvo enfrente de una particular tienda y se quedo mirando algo que le había llamado la atención en la ventana, y sin dudarlo un segundo entro en aquella pequeña tienda.
Habían pasado un par de horas ya desde que había salido del hotel en el que se estaba hospedando y al darse cuenta de lo tarde que se había hecho decidió regresar, y así emprendió camino de regreso al lugar, cuando llego observo la pequeña caja que tenía en la mano, aquella que contenía lo que había comprado tan solo un par de horas atrás, se la guardo entre sus ropas y entro a la habitación, al entrar noto a la pequeña causa de sus jaquecas, que aun se hallaba recostada en su cama, sin el mas mínimo conocimiento de que su maestro se hubiese ido, al parecer había estado moviéndose pues sus sabanas se encontraban tiradas en el suelo, al notarlo su maestro solo rodo los ojos y con una sonrisa se aproximo y levantando la sabanas arropo a su pequeño dolor de cabeza, sintiendo un pequeño temblor de parte de la pequeña y después de darle una pequeña caricia en el cabello se dispuso a recostarse él, no sin antes darle las buenas noches a la pequeña aun sabiendo que probablemente ella no lo escucharía diciendo únicamente un "te quiero".
De lo que no se había dado cuenta era de que la pequeña se había despertado tan pronto como él hubiese entrado y se acerco para arroparla con las sabanas que ella tiro, probablemente estando dormida, así se mantuvo fingiendo el sueño para evitarse la molestia de preguntarle a su maestro a donde había salido, sintió un escalofrío al sentir la cálida mano del mayor al taparla, era una sensación extraña, pero ¿por qué la estaba sintiendo?, no parecía como si fuera a ser diferente de otras tantas veces en las que él le había dado las buenas noches, pero hacia no mucho ella había comenzado a sentirse extraña cuando él le daba alguna muestra de cariño, aunque esta vez sentía algo diferente, como si ese sentimiento se hubiese vuelto todavía mayor, y fue justo ahí cuando alcanzó a escuchar las últimas palabras de su maestro antes de recostarse, "te quiero", de repente su corazón comenzó a latir más rápidamente, y sin que ella lo notase su piel estaba comenzando a adoptar un tono cada vez mas rojo, no entendía por qué se sentía de ese modo, ella sabía perfectamente que él la quería, pero ¿entonces por qué se sentía así?, muchas veces había oído a su maestro decirle que la apreciaba, ¿Por qué esas simples palabras la habían hecho que reaccionara de esa manera?, aunque ella sabía perfectamente que él no lo había dicho de "esa" manera no pudo evitar sentir que ese sentimiento comenzaba a volverse más fuerte cada vez. Al final termino diciéndose a sí misma que pronto lo olvidaría y se dedico a dormir nuevamente, después de todo, cuando amaneciera seria un día divertido, y comprobaría si ese anciano al que había estado molestando era en realidad tan fuerte como decía. Y de esta manera se durmió con una sonrisa en el rostro pensando en lo que sucedería cuando despertara.
La luz del sol no se hizo esperar indicando el amanecer de un nuevo día en la aldea de la roca, y al mismo tiempo despertando así a cierta niña pelirroja hiperactiva que no dudo un segundo antes de despertar a su maestro.
-ey sensei, ya ah amanecido, ¡despierta! – grito la niña sacudiendo al adormilado ninja.
-Yuuki-chan, ¿Por qué me despiertas, acaso no vez lo temprano que es? – alcanzo a decir débilmente naruto.
-lo se y por eso te despierto, ¿acaso no recuerdas tu pelea con el anciano?, ¡vamos a demostrarle quien es el más fuerte! – exclamo Yuuki.
En ese momento naruto recordó el problema en el que su joven alumna lo había metido el día anterior y con esfuerzo se levanto y recordó la razón por la cual había perdido el sueño gran parte de la noche.
Estaba en problemas, tendría que enfrentarse a nada menos que el sandaime tsuchikage, y aunque estaba seguro de que su poder había aumentado considerablemente ese año no creía que pudiese vencer a menos que utilizara su "poder", y en ese caso lo único que ocasionaría seria su arresto y que comenzaran investigaciones acerca del por qué el jinchuriki de konoha se encontraba en su aldea, por lo que estaba en verdaderos aprietos, aunque también tenía la opción de dejarse vencer, pero temía por la forma en que lo vería Yuuki si llegase a perder, sobre todo sabiendo lo mucho que lo admiraba.
Por su parte Yuuki se encontraba feliz, en su mente recorría una y otra vez el mismo pensamiento, que su sensei les demostraría que él era más fuerte que un kage, y sin darse cuenta de la expresión preocupada del rubio lo empujo hacia la salida del hotel donde se habían hospedado y siguió su camino hacia el norte de la aldea donde se encontraba el campo de entrenamiento donde los había citado el viejo kage.
-disculpe – detuvo Yuuki a un joven ninja que pasaba por el lugar – ¿nos podría indicar exactamente cuál es el campo de entrenamiento veintidós? – pregunto poniendo esa cara tierna que sabia nadie se podría resistir, y eso lo había comprobado cientos de veces con diferentes personas en diferentes aldeas, curiosamente naruto era el único que se había podido resistir a esa mirada, aunque incluso el había cedido algunas veces.
-por supuesto – respondió el shinobi con una sonrisa sin poder resistirse a cumplir el deseo de aquella niña.
Por su parte el viejo tsuchikage ya se encontraba en el campo de entrenamiento, el junto a sus guardaespaldas akatsuchi y kurotsuchi, esperando a que la niña y el chico que habían conocido el día anterior llegaran, dos de ellos platicando mientras el más viejo se mantenía concentrado leyendo un libro.
El lugar en realidad no dejaba mucho que decir, era un lugar casi desértico, lleno por nada más que rocas, el lugar perfecto para hacerle honor al nombre de la aldea.
-ey akatsuchi, ¿en verdad crees que ese chico sea tan fuerte como dijo la niña? – pregunto la kunoichi no muy convencida del duelo que tendría su anciano abuelo.
-en realidad no creo que Yuuki-chan estuviera tratando de engañarnos, pero puede que tenga demasiada fe en su sensei – dijo el enorme ninja con una ligera sonrisa.
-pues en todo caso ya se han demorado un poco ¿no crees?
El tsuchikage al escuchar esto aparto la mirada de su libro.
-¡por supuesto! – Comenzó a decir el viejo onoki – ¡seguro ah tenido miedo al saber a quien se enfrentaría y ah salido corriendo! Jajaja…
-pero cuanta confianza en tus palabras anciano – se escucho una voz conocida para el viejo – espero que pronto puedas continuar teniendo esa confianza – hablo Yuuki que por fin había llegado al lugar junto con su sensei.
-vaya vaya – comenzó a decir el viejo kage – veo que no han huido después de todo, muy bien en ese casi es hora de ver de que estas hecho muchacho – diciendo esto último refiriéndose a naruto.
-¡ya verás! – Comenzó a decir Yuuki – lo pensaras dos veces antes de volver a retar a mi sensei.
Naruto que había permanecido callado hasta el momento pensando en que era lo que debería hacer en esa situación, ¿ganar, perder, o tal vez rendirse?, no, no podía rendirse y decepcionar así a Yuuki, pero entonces ¡¿que debería hacer?
-muy bien, será mejor que te prepares muchacho, porque ahí voy – comenzó a decir el más viejo guardando el libro que hasta hace un momento había estado leyendo y comenzando a hacer sellos sin siquiera darle tiempo a naruto de reaccionar.
Lo siguiente que sintió el rubio fue una fuerte patada en el estomago por parte del anciano que de un momento a otro había comenzado a volar con su extraña técnica.
-¡naruto-sensei! – exclamo preocupada Yuuki al ver como su maestro era lanzado al aire de una sola patada del viejo.
-vamos, no me digas que eso es todo lo que tienes – dijo el kage con una sonrisa de triunfo en el rostro.
Naruto como pudo se levanto y comenzó a hacer sellos, aun si ciertamente no estaba seguro de lo que debería hacer tal vez mantener la pelea un rato le diera tiempo de pensarlo.
-no cantes victoria tan pronto, fue solo que me tomaste por sorpresa, ¡kage bunshin no jutsu!
Y en un instante aparecieron cinco clones de naruto que arremetieron contra onoki, que a pesar de ser simples clones les estaban costando trabajo al anciano, que en realidad no se esperaba que el más joven fuese tan rápido, los cinco clones golpearon como pudieron al anciano hasta que este logro deshacerse de todos con una técnica de tierra que causo que varios pilares aplastaran a sus agresores.
-no está mal, el hecho de que fueran tan fuertes a pesar de ser simples clones me ah impresionado, pero dudo que logres algo si te quedas ahí a esperar que tus clones hagan el trabajo – dijo onoki volteando hacia el original, pero al voltear a verlo lo último que alcanzo a ver fue a naruto haciendo sellos justo antes de verse envuelto en una gran columna de fuego.
-perfecto, eso lo detendrá lo suficiente para mi siguiente técnica – pensó naruto comenzando a crear sellos nuevamente, aunque fue interrumpido por la voz del anciano sorprendiéndolo.
-¡ya es suficiente muchacho!, acabemos con esto de una vez – dijo el anciano apagando todo el fuego que lo rodeaba – eres más débil de lo que pensé si crees que con eso podrás derrotarme – y un segundo después comenzó a crear sellos con ambas manos, con la particularidad de que cada una de sus manos hacia un sello diferente, dejando a un sorprendido naruto, que solo en una ocasión había conocido a una persona que pudiese crear un sello con una sola mano, y ahora mismo estaba observando a alguien que lo hacía pero con ambas haciendo sellos diferentes al mismo tiempo.
Onoki alzo uno de sus brazos poniendo su mano enfrente de su boca, mientras que con la otra mano apuntaba en dirección a naruto, quien se dio cuenta de lo que el anciano intentaba hacer y se dispuso a esquivar cuando de la boca de onoki salió una gran llamarada y de su segunda mano salió una gran ráfaga de viento dándole más poder así al fuego.
Naruto alcanzó apenas a librarse del poderoso ataque dejándolo seguir su camino, dejando así el suelo calcinado por donde paso.
-¿Qué, tan pronto y ya estas impresionado? – dijo onoki con su habitual confianza, causando que esta vez naruto se pusiera serio.
-esto apenas comienza – contesto naruto con seriedad en el rostro.
Así la batalla se extendió un par de horas, basándose más que nada en esquivar o detener las técnicas o los ataques que se daban el uno al otro, con varias técnicas de fuego, viento y tierra de parte de onoki y algunas de fuego y viento de parte de naruto, que aunque este en un principio no había querido pelear el calor de la batalla había avivado sus ánimos y en ese momento estaban dando un espectáculo para los tres espectadores, que se encontraban sorprendidos, sobre todo los acompañantes del kage, quienes no se imaginaron que el rubio pudiese pelear al mismo nivel de su kage, por su parte la pequeña Yuuki se mantenía serene, aunque por dentro también estuviese un poco sorprendida, aunque a diferencia de los ninjas de la roca la razón era que no se había imaginado que aquel anciano del que se había burlado fuese capaz de mantenerle el ritmo a su sensei.
-ciertamente la pequeña no mentía cuando dijo que eras fuerte chico – comento onoki.
-y yo no esperaba menos del tsuchikage, eres muy fuerte viejo – dijo naruto.
Ambos se lanzaron el uno contra el otro intercambiando golpes y fue en ese momento que naruto lo alcanzó a ver, aquel libro que había estado leyendo el viejo, lo conocía muy bien, ahora sabía exactamente qué hacer para ganar esa batalla sin tener que recurrir a todo su poder.
El viejo aprovecho el descuido del más joven para darle una patada haciéndolo retroceder
-¡ya basta! – grito Yuuki sorprendiendo a los presentes, aunque su grito no fuera de preocupación, sino más parecido a un grito de molestia y aburrimiento – mejor ríndete anciano, por más que dure esta pelea no podrás ganarle a mi maestro.
-bien pequeña, veo que sigues sin cambiar de opinión, es hora de demostrarte de lo que soy capaz, esta vez iré enserio, no me culpes si tu sensei no se vuelve a levantar – dijo el anciano esta vez realmente molesto con la pequeña juntando ambas manos y comenzando a crear una de sus técnicas por la cual era conocido por todo el mundo, su "elemento polvo".
-rayos, ¿en que está pensando el viejo, es que acaso quiere matar al chico? – pensó kurotsuchi al ver lo que planeaba el tsuchikage.
-¡na…nani! – dijo naruto sorprendido por lo que estaba viendo – demonios, no pensé que se pusiera así de serio, creo que ese último comentario en verdad lo molesto, no tengo otra opción si quiero parar esa cosa – pensó el rubio y creando dos clones comenzó a crear su propia técnica.
No paso mucho para que el kage gritara.
-Jinton: Genkai Hakuri no Jutsu – y con esto lanzo su técnica que rápidamente se expandió como un gran cubo destruyendo todo a su paso en dirección a naruto, pero este ya había terminado de crear su técnica.
-fuuton :rasen shuriken – grito naruto lanzando su propia técnica que no tardo en impactar con la del anciano creando así una explosión dejando sorprendidos a los presentes, o cuando menos a la mayoría de ellos.
-im…imposible, fue capaz de detener la técnica del viejo – pensaba kurotsuchi absolutamente impresionada.
-increíble, has superado mis expectativas – comenzó a decir onoki con notable sorpresa en la voz – mira que tener una técnica tan destructiva como mi Jinton, eso es digno de admirarse, aunque puedo notar que debiste gastar mucho chakra, por lo que no creo que puedas seguir con esto.
-aun puedo ganar – dijo naruto recordando el libro que había visto en el bolsillo del anciano y comenzando a crear sellos.
-que persistente eres – dijo el anciano poniéndose en posición defensiva para el siguiente movimiento de naruto – este chico es increíble, aguantar una pelea en contra mía y luego detener mi elemento polvo con una técnica de viento, y luego tener las energías para seguir peleando, realmente me ah impresionado.
-¡harem no jutsu! – grito naruto tomando por sorpresa a todos los presentes, causando el enojo de las chicas y una hemorragia nasal por parte de los hombres, sobre todo del tsuchikage que quedo rendido en el suelo.
Por su parte naruto deshizo la técnica que hacia tan solo unos momentos se le había ocurrido hacer al haber reconocido el libro que leía el anciano, se trataba de un libro de la famosa saga icha icha, uno de los últimos libros que había escrito su maestro antes de morir a manos de akatsuki, y sabía perfectamente que cualquiera que leyera ese libro caería ante esa técnica.
-¡si, la victoria es mía! – Grito naruto levantando la mano en señal de triunfo, feliz de haber encontrado la manera de ganar sin revelar su identidad – es genial, no lo crees Yuuki-cha… - pero fue interrumpido por un fuerte golpe en la cabeza por parte de ambas chicas.
-mira que ganar con una técnica como esa – decía Yuuki a modo de reproche, aunque interiormente estuviera saltando de alegría porque su maestro hubiese ganado.
Más tarde todos se encontraban en un restaurante comiendo, por supuesto todo pagadb o por el tsuchikage, que aunque era un viejo terco sabía reconocer su derrota.
Por su parte los otros dos shinobi de la roca se dedicaban a mirar a naruto con cierta impresión, cada uno atorado en sus propios pensamientos.
-¿tu nombre era naruto, cierto?, en verdad me has impresionado muchacho, y dime, ¿de dónde eres? – pregunto el tsuchikage rompiendo el silencio que se había hecho en el lugar hasta hace un momento, y fijándose que el rubio no tenía nada que lo identificase de algún lugar, ni tan siquiera un protector frontal que lo marcase como ninja, lo más cercano a eso que poseía era una cinta con el dibujo de una espiral en el centro que llevaba en la frente.
-bu…bueno – empezó a decir naruto un poco sorprendido por la pregunta – en realidad no puedo decir que sea de algún lugar en especifico, Yuuki-chan y yo siempre nos encontramos viajando – respondió un poco nervioso.
-¿quieres decir que no tienen un lugar concreto a donde ir? – pregunto un poco sorprendida kurotsuchi – pero de seguro tienen que venir de algún lugar, no pudieron salir así sin más de la nada.
-bueno yo… - comenzó a decir naruto siendo interrumpido.
-que mas da eso, ¡lo que importa es que no importa a donde vaya, siempre tendré al ninja mas fuerte a mi lado! – exclamo con ánimos Yuuki.
- y dime naruto, ¿Qué significa esa espiral que llevas en esa cinta? – Pregunto de repente el tsuchikage – me parecer haberla visto antes, hace mucho tiempo, ¿acaso es el símbolo de algún clan?
-n...no – dijo naruto un poco nervioso – no recuerdo que fuese el símbolo de algún clan…
-bueno, en realidad no importa, ya lo recordare más tarde – dijo onoki – dejando de lado el teme, dime naruto ya que tú y tu alumna siguen viajando, ¿no les gustaría quedarse aquí un tiempo?, quien sabe, tal vez termina gustándoles y deciden quedarse – dice el anciano con una sonrisa – no nos caería nada mal tener a un ninja como tú de nuestro lado.
A naruto le tomo por sorpresa esa proposición, en realidad no se esperaba que le pidiesen que se quedara, volteo a ver a Yuuki y vio en ella un rostro que no había visto en mucho tiempo, un rostro con la combinación de alegría, tristeza y esperanza al mismo tiempo, aunque no le sorprendía, bien sabia que algo de lo que más añoraba la pequeña era un lugar al cual llamar hogar, que por culpa de sus errores le había privado de tenerlo, pero aun sabiendo esto sabía que no podría quedarse en la aldea de la roca, en ese lugar tarde o temprano su pasado lo encontraría y podría terminar quedando las cosas aun peor, así que con dolor el corazón al ver el rostro de Yuuki se vio forzado a responder lo inevitable.
-lo lamento viejo – comenzó a decir – pero me temo que no podre aceptar esa propuesta, aun tenemos muchos lugares a donde ir.
-debí haberlo supuesto, bueno no creo que haya nada que pueda hacer al respecto para cambiar tu opinión ¿cierto? – pregunto el anciano obteniendo una negación con la cabeza por parte del rubio.
-muy bien, entonces dejemos esto de lado, o esto se enfriara – dijo entonces akatsuchi hincándole el diente a lo que había pedido, por supuesto todo a cuenta del tsuchikage, que solo espero no quedar totalmente quebrado después de eso.
Más tarde en la entrada de la aldea se encontraban naruto y Yuuki despidiéndose del kage y sus acompañantes, dispuestos a partir a la siguiente aldea.
-espero que nos volvamos a ver Yuuki-chan – decía kurotsuchi despidiendo a la más pequeña.
-cuida bien de tu maestro pequeñaja – comento onoki.
-lo hare viejo – respondió Yuuki con una sonrisa en el rostro.
Momentos después la pequeña y su maestro se encontraban alejándose de la aldea, dejando una de las más poderosas aldeas y esperando poder regresar algún día.
Por su parte los shinobi de la roca dieron marcha atrás en dirección de lo que sería la oficina del tsuchikage, una vez estando ahí el viejo onoki relajo un poco su espalda sentándose en su silla.
-tal parece que al final todo fue bien, aunque deberías tener más cuidado viejo, no es posible que te estés peleando con niños así de repente, eres el tsuchikage después de todo – comento kurotsuchi.
-al final fue divertido, esa pequeña me pareció bastante graciosa, uzumaki Yuuki, alguien capaz de retar al mismo tsuchikage.
Con sus últimas palabras provoco que el anciano abriera ambos ojos por completo por la sorpresa, y no precisamente por la parte de que fue capaz de retarlo.
-¡¿Qué…que fue lo que dijiste? – pregunto aun con esa expresión sorprendida el tsuchikage.
-¿eh?, dije que fue capaz de retarte – respondió confundido akatsuchi.
-no, eso no – dijo el más viejo – su nombre, ¿Cómo la llamaste?
-uzumaki Yuuki, ¿Por qué lo preguntas?
En ese momento onoki puso sus ojos en blanco por la sorpresa, ahora recordaba que significaba la espiral en la cinta de naruto, había sido un estúpido, había dejado que se le fueran de las manos los que probablemente serian los dos únicos sobrevivientes de ya extinto clan uzumaki, uno de los clanes que había fue destruido en la última gran guerra ninja, y que en su época fue tan temido como el mismísimo clan uchiha o el clan senju.
-¿pasa algo viejo? – pregunto kurotsuchi algo preocupada.
Onoki volviendo de su sorpresa puso una cara pensativa un segundo, y después le contesto con una sonrisa a su nieta.
-los dejare ir por esta vez, pero será diferente la próxima vez que nos veamos naruto – pensó el viejo kage relajándose un poco y divirtiéndose con la expresión preocupada de los presentes.
Mientras tanto en un lugar más apartado de la aldea de la roca se encontraban Yuuki y naruto sentado en una ladera que habían encontrado en el camino observando los últimos rayos del sol que les ofrecía el día, dando así una gran vista.
-es hermoso, no lo crees así naruto – dijo la pequeña olvidándose por completo de las formalidades y diciendo únicamente su nombre.
-ya lo creo – contesto simplemente el rubio.
-sabes – comenzó a decir la niña cambiando un poco el tono de voz – cuando el viejo te pregunto si nos podríamos quedar ahí, yo me emocione, con la simple idea de poder quedarme en un solo lugar.
-Yuuki – dijo débilmente naruto al no tener palabras para contestar a eso y sintiéndose triste por ello.
-pero – comenzó a decir otra vez la más chica captando la atención de naruto – si lo pienso bien no necesito tanto un lugar en donde vivir, pues a donde tú me acompañes será mi hogar – termino de decir la pequeña sonrojándose un poco al decir lo último.
Naruto solo pudo sonreír después de escuchar eso.
-o, por poco lo olvido – comenzó a decir buscando algo entre sus ropas y se sacaba una pequeña caja de entre ellas y entregándosela a Yuuki – esto es para ti.
-¿pa...para mí? – dijo algo confundida Yuuki tomando la caja y abriéndola.
Se sorprendió cuando encontró en ella un par de hermosos pendientes rojos con pequeños rubíes en ellos.
-¿pe…pero por qué? – pregunto totalmente sonrojada.
Naruto le sonrió un poco y luego contesto.
-se que es algo raro, pero ya ah pasado un año desde el día que te conocí, desde el día que viniste al mundo, es por eso que te lo regalo, aunque no sé si sea lo indicado debido a tu situación, pero, feliz cumpleaños Yuuki-chan – termino de decir naruto dirigiéndole una sincera sonrisa a la pequeña – aunque no aparentes la misma edad, todo el tiempo que hemos pasado juntos me han parecido como todos los años que aparentas, significas mucho para mi Yuuki-chan.
La pequeña se sonrojo un poco con las palabras de naruto pero o pudo evitar sentirse feliz y regresarle la sonrisa, sintiendo que ese sentimiento que sentía por su sensei desde hacia tiempo se iba incrementando cada vez más al pasar del tiempo.
Bien eso ah sido todo por hoy, espero les haya gustado, como verán la pequeña Yuuki comienza a despertar sentimientos hacia naruto, me hubiera gustado hacer más larga la pelea entre naruto y onoki, pero no creo ser muy bueno para describir peleas, espero sus comentarios y hasta la próxima.
