Bueno eh aquí el siguiente capítulo de esta historia, espero lo disfruten.

Naruto le pertenece a kishimoto.

Regresando a konoha.

-¡nani! – grito el jefe gamabunta, el había estado tomando un buen baño en aguas termales después de un atareado día justo cuando es invocado de la nada en un lugar muy caluroso a pesar de la hora y debajo suyo se encontraba a naruto y a una extraña chica pelirroja - ¿¡te apareces después de tanto tiempo y quieres que te lleve a konoha mocoso!

-n… no entiendo – decía con sorpresa Yuuki recuperándose de la impresión de ver a un sapo gigante y de inmediato escuchar a su maestro decir que se dirigirían a una de las cinco grandes naciones – ¿Cómo que a konoha?

-te lo explicare después – respondió naruto – lo mismo te digo a ti jefe, de momento ¿podrías llevarnos al monte myobokuzan con una invocación invertida?, de ahí partiremos a konoha, a menos que tu desees lo contrario Yuuki chan – termino de decir mirando de reojo a la más joven, que en esos momentos tenía un extraño brillo en los ojos.

-¡y que estamos esperando! – se apresuro a decir Yuuki.

-muy bien naruto, pero tendrás que darme muchas explicaciones después, incluyendo a esa chiquilla – dijo el gran sapo mencionando a Yuuki mientras con ayuda de su lengua los ayudaba a subir a su espalda – muy bien, aquí vamos – y dicho esto desaparecieron todos en una nube de humo.

Mientras tanto en un lugar muy lejos de ahí se podía escuchar las pisadas de un hombre que caminaba aprisa a lo largo de lo que parecían ser muchas escaleras hasta llegar a su destino que se hallaba enfrente de una puerta oculta a los pies de una montaña, en la cual se dispuso a entrar.

-veo que no te fue muy bien sacándole información al viejo, ni siquiera puedes utilizar tu técnica, así que, ¿Qué te sucedió, zetsu? – Hablo una sombra en el interior del lugar en cuanto el susodicho entro en el lugar – confió en que le hayas sacado algo a aquel anciano.

-te tengo algo mejor – respondió el hombre planta que en ese momento se veía en muy malas condiciones, había perdido la mitad blanca de su cuerpo, que aunque usualmente no fuese necesaria, fue extraída de una manera tan salvaje que estaba ya haciendo mella en sus habilidades, de ahí que no viajara a través de la tierra para llegar a ese lugar.

-¿y que podría ser mejor? – respondió madara en tono serio.

-el jinchuriki del kyubi, al fin ah salido de su escondite.

Al escuchar sobre el kyubi nuevamente abrió de sobremanera los ojos por la sorpresa, ya había pasado más de un año desde que lo habían perdido y estaba comenzando a creer que lo mejor sería capturar al hachibi de una vez por todas y después preocuparse por obtener un chakra parecido al del kyubi.

-¿estas seguro?, hace más de un año que lo has estado buscando sin existo después de todo.

-completamente, y esta vez no parece tener las intenciones de volver a ocultarse, no eh dejado de sentir su chakra en todo momento.

-y supongo que ah sido el que te ah dejado en semejante estado.

-efectivamente – respondió con desánimos – parece ser que ah logrado controlar a su bijuu completamente, sería un suicidio enfrentarle solo, o tal vez ese no sea tu caso, ¿no lo crees así madara?

-excelente, esto pone mis planes en marcha nuevamente – respondió el nombrado anteriormente – aunque aún es demasiado temprano para iniciar una guerra para capturarlo, ¿no crees? – dijo refiriéndose a sus anteriores planes, que en realidad no habían cambiado mucho, más que en detalles.

-¿Qué planeas hacer entonces?

-sencillo, veré que es lo que hace de ahora en adelante y basare mis actos en torno a eso y entonces cuando sea el momento adecuado, cuando él y las naciones se encuentren en su punto de mayor debilidad será cuando hagamos nuestro próximo movimiento y con eso comenzar la siguiente gran guerra ninja – termino de decir madara con un gesto maligno que se podía percibir aun a través de su máscara.

En el monte myobokuzan naruto se encontraba naruto con el viejo sabio, fukasaku y shima enfrente suyo, en cuanto habían llegado al monte todo se había vuelto incomodidad en torno a naruto, después de todo este había desaparecido por más de un año y nadie había tenido noticias suyas hasta el momento en el que apareció enfrente de todos montado sobre gamabunta y con una joven chica a su lado.

-hay muchas cosas de que hablar – menciono fukasaku destruyendo el incomodo silencio que se había impuesto en el lugar.

-cierto naruto chan – comenzó a decir shima, ¿Dónde has estado todo este tiempo?, lo último que supimos de ti fue que huiste después de haber perdido el control del kyubi.

-es un tema complicado – respondió naruto – han sucedido muchas cosas.

-tenemos todo el tiempo del mundo para escuchar tu historia – le dijo fukasaku con seriedad en el rostro y sin poder encontrar algo que lo pudiese sacar de esa situación naruto decidió confiar en los sapos y procedió a contar su lado de la historia.

Mientras naruto les explicaba todo lo vivido durante ese tiempo, Yuuki se encontraba cerca de la casca de aceite especial de los sapos caminando junto a un sapo lo suficientemente grande como para subirse sobre el llamado gamakichi.

-así que has estado viajando todo este tiempo con naruto – decía gamakichi divertido – me sorprende que lo hayas soportado tanto tiempo.

-¿a qué te refieres? – Pregunto Yuuki con curiosidad – claro que lo soporto, el siempre ah estado a mi lado, siempre me ah apoyado en todo y desde mi punto de vista es el mejor ninja que podría haber.

-¿lo dices en serio?, desde que conozco a naruto siempre ah sido una de las personas más impulsivas que conozco, siempre haciendo tonterías – decía la rana con una sonrisa burlona en el rostro.

-¿tu ya lo conocías? – pregunto Yuuki sorprendida.

-por supuesto – dijo el sapo extrañado – lo conozco hace años, el era tan solo un genin de konoha en aquel entonces – termino de hablar haciendo que la pelirroja se sobresaltara.

-¡¿naruto era un ninja de konoha? – pregunto conmocionada.

-¿acaso no lo sabías? – pregunto sorprendido.

-no…en realidad nunca supe de su pasado, el siempre intentaba evadir el tema, ni siquiera sabía acerca de la técnica de invocación hasta el día de hoy – dijo Yuuki con tristeza en el rostro.

-ya veo, la verdad nos sorprendió mucho a todos cuando ustedes llegaron, hacia más de un año que naruto se había dado por perdido en acción.

Yuuki se sorprendió ante tal aclaración.

-no pensábamos que lo fuéramos a volver a ver, nadie sabía si había logrado escapar de akatsuki o si lo habrían capturado – continuo el anfibio sin saber que estaba hablando de mas.

-¿akatsuki? – pregunto la chica – que es…akatsuki.

-¿es que no lo sabes?, akatsuki es…

-hola, que hay gamakichi – interrumpió naruto que recién había acabado su historia con los sabios y había estado buscando a su pelirroja alumna encontrándola finalmente junto a su viejo amigo.

-o naruto, ya saliste de tu audiencia con los sabios – dijo la rana.

-si, ya eh arreglado todo, viajaremos a konoha en cuanto amanezca, ben Yuuki, el viejo nos ofreció su casa para hospedarnos esta noche.

-deberías dirigirte con más respeto a fukasaku sama – reclamo gamakichi.

-lo sé – dijo naruto con una sonrisa y se retiro con Yuuki a su lado quien no podía dejar de preguntarse por que naruto nunca le había contado nada de ello no podía evitar sentir que la habían traicionado.

Ya estando en casa de fukasaku naruto se disponía a dormir cuando se dio cuenta de que su alumna tenia clara preocupación en el rostro.

-¿Qué te sucede Yuuki, pasa algo?

-no… es solo que, quería preguntarte sobre algo – pregunto nerviosa la chica.

-¿Qué cosa?

-veras, estuve hablando con gamakichi y me entere de algunas cosas

Naruto en ese momento comenzó a comprender de qué trataba el asunto.

-ya veo, y dime Yuuki, ¿de qué quieres hablar?

-¿es cierto que eras un ninja de konoha?

Naruto suspiro profundamente y se preparo para contar su historia, después de todo, Yuuki no tenía que enterarse precisamente de todo.

-si es verdad – comenzó a decir – yo fui… soy un ninja de konoha.

-¿entonces por que viajamos?, ¿por qué no podíamos ir a konoha desde un principio?, ¡¿Por qué? – exclamo la chica sin poder contener las lagrimas que por tanto tiempo había guardado.

-escucha Yuuki, es complicado, la razón por la que no podía volver es por algo que sucedió hace tiempo.

-¿Qué cosa? – pregunto Yuuki aun con decepción en el rostro.

-estaba en un viaje de entrenamiento especial para controlar mi chakra, y me refiero a ese chakra.

Yuuki entonces recordó que su maestro poseía un extraño y maligno chakra este utilizaba cuando estaba enojado, un chakra rojo impregnado de instinto asesino que por alguna razón ella podía suprimir si deseaba, por supuesto, ella no tenía idea de donde provenía ese poder.

-¿y qué paso después? – pregunto Yuuki dejando la decepción a un lado dándole paso a la curiosidad.

-pues algo ocurrió y perdí el control durante ese entrenamiento, mate a dos ninjas y cuando logre recuperar el control estaba confundido y arrepentido, no pensé bien las cosas y hui del lugar, mas tarde te encontré a ti y ya sabes el resto de la historia.

-y, ¿Por qué no volviste?, pudiste haber aclarado las cosas.

-la situación no me lo permitía, acababa de matar dos ninjas y había salido corriendo, aun si no hubiera sido seriamente castigado eso me habría puesto en una muy mala situación sobre todo por la presión que tenían las cinco naciones en ese momento, y por supuesto luego de conocerte todo se complico un poco, no podía simplemente regresar con una pequeña niña y decir "lo siento por todo" y seguir así viviendo como si nada hubiera pasado.

-¿entonces qué cambio?, ¿Por qué decides regresar ahora?

-por que… ya no me importan las consecuencias, tengo algo más importante que eso que hacer y solo regresando podre lograrlo.

-entonces, ¿esta vez no nos iremos? – dijo Yuuki por fin esperanzada...

-no Yuuki, esta vez iremos para quedarnos – le termino de decir naruto con una amplia sonrisa en el rostro.

-una última cosa, gamakichi menciono algo sobre algo llamado akatsuki.

-eso es algo sin importancia – mintió naruto – solo algo que quedo en el pasado.

Yuuki no quedo convencida del todo pero eso fue suficiente para que la chica calmara sus pensamientos y se desplomara agotada al fin.

Naruto no se sorprendió por esto, ella había tenido un día agotador, había estado días entrenando para controlar el rasengan, había invocado a gamabunta y se había enterado de muchas cosas, quedaban pocas horas para que amaneciera y el estaba seguro que en cuento lo hiciera comenzaría un día todavía más agotador así que opto por seguir el ejemplo de Yuuki y se durmió.

Al día siguiente se levanto, despertó a su alumna para que se preparara para ir a konoha y partió con ella y los viejos sapos para que los invocaran en konoha.

-¿estas seguro de que deseas ir solo naruto chan? – pregunto shima

-por supuesto, no tienes que preocuparte – le respondió naruto.

-¡fue un placer conocerlos a todos! – exclamo Yuuki despidiéndose con la mano y mostrando una gran sonrisa y haciéndola ver hermosa a impresión de naruto, se había peinado como lo hacía antes con dos colas de caballo y por alguna razón sus ojos resplandecían más que de costumbre con un verde rojizo, naruto supuso que sería por sentimientos encontrados por sus descubrimientos recientes y no le dio mucha importancia.

-bien, ya tenemos a una rana esperando para recibirte en konoha, suerte naruto kun – dijo fukasaku y sin más naruto y Yuuki desaparecieron en una nube de humo frente a ellos

-¿crees que este bien? – Le pregunto shima a fukasaku – no creo que le sea sencillo reincorporarse a konoha, y menos cuando descubran quien es ella.

-no te preocupes, estoy seguro de que lo lograran, es naruto después de todo.

En la entrada de konoha aparecieron naruto y Yuuki junto a un sapo que supusieron era quien los había traído hasta allí.

-gracias, eso será todo – le dijo naruto al sapo antes de que este desapareciera en una nube.

-¿y ahora qué? – pregunto la chica.

-ahora entramos – y diciendo esto ambos se dirigieron a la entrada de lo que Yuuki supuso seria la aldea de konoha.

En la entrada se encontraban izumo y kotetsu se encontraban como de costumbre intentando no aburrirse con su puesto de porteros cuando enfrente de ellos apareció una persona que nunca se esperaron ver.

-¡na…naruto! – exclamo kotetsu.

-¿en verdad eres tú? – pregunto izumo, ambos ignorando a la joven chica que venía con el – esto es genial, debemos informar a la hokage cuanto ante… - no pudo terminar de decir cuando cayó inconsciente al suelo junto a su compañero.

-lo siento izumo san, kotetsu san, pero no puedo dejar que toda la aldea se entere de mi regreso así de repente, yo mismo iré a ver a la hokage.

-pero, ¿tenias que hacer eso? – dijo Yuuki con una gota en la cabeza.

-si, supongo que me sobrepase un poco, pero si la hokage se enteraba de esa manera probablemente enviaría anbus o algo por el estilo y la situación se volvería bastante incómoda – dijo naruto algo serio– bueno de momento tengo que llegar a la torre del hokage, tu puedes ir a explorar la aldea si lo deseas – termino de decir naruto cuando se dio cuenta de que la más joven no lo había escuchado y había salido a curiosear como siempre lo hacía cada vez que llagaban a un nuevo lugar – bueno, al menos esta vez no se llevo a gama chan – dijo con algo de optimismo buscando en su bolsillo en busca de su monedero de rana aunque sin encontrar nada – o tal vez no – suspiro y sabiendo lo que seguiría se dirigió a la torre hokage.

Le resulto difícil pasar desapercibido todo el camino a la torre, después de todo era una aldea ninja que se encontraba vigilada todo el tiempo, pero al final logro llegar sin contratiempos y procedió a dirigirse hacia la oficina de la hokage.

Por su parte la torre hokage tsunade se encontraba como de costumbre enfrentándose a su viejo enemigo, el papeleo, apenas había comenzado el día y shizune le había traído ya un enorme pila de medio metro de altura de documentos que debía revisar o firmar, intentaba no suicidarse por el aburrimiento cuando escucho que tocaban a la puerta.

-pase – dijo sin apartar la vista de sus documentos, pues había aprendido que mientras más rápido terminara, más rápido podría ir y tomar un buen trago de sake.

-vaya, veo que ya no le temes tanto al papeleo como antes vieja tsunade, debo haber estado demasiado tiempo lejos.

Tsunade abrió los ojos como platos por la impresión, solo existía una persona en el mundo que se atrevería a decir un comentario sobre su edad y esa era.

-¡naruto! – exclamo tsunade viendo al rubio y lanzándose a darle un potente abrazo para luego derribarlo con un potente golpe en la cabeza.

-retiro lo dicho, no has cambiado en lo más mínimo abuela – dijo naruto semiinconsciente

-eso es por haberte ido, tienes muchas cosas que explicar.

-lo sé, lo sé – decía naruto mientras se levantaba aun un poco aturdido – pero tuve mis razones para irme.

-bien, tengo tiempo, explícate – dijo tsunade con una mirada que podría atemorizar hasta al mismo raikage.

Naruto entonces procedió desde el principio su historia pero esta vez sin omitir detalles, después de toda la única persona que podía ayudarlo, o más bien ayudar a Yuuki en ese momento esa era la hokage.

En esos mismos momentos una chica pelirroja caminaba por una de las calles más ajetreadas de la aldea curioseando y fijándose sobre todo si habría algún lugar para llenar su estomago pues la cena que le había ofrecido el día anterior la vieja shima no había sido de su agrado y la había rechazado, aunque dudaba mucho que un puñado de gusanos y orugas pudiese ser del agrado de alguien que no fuese un sapo.

Había pasado ya por varios puestos cuando vio algo en el estante de una tienda, era un libro que reconocía a la perfección, se trataba del mismo libro que leía el tsuchikage cuando ella y naruto habían visitado la aldea de la roca.

Sin pensarlo mucho entro a la tienda y pregunto por aquel libro.

-disculpe – hablo al dueño de la tienda - ¿Cuánto cuesta ese libro que está allí?

-¿eh? – no estás muy joven para ese libro chiquilla – le contesto el tipo; por supuesto el comentario no agrado nada a Yuuki y por supuesto ya se había propuesto comprarse ese libro.

-o, que mal, y ahora hare con todo este dinero – decía mientras mostraba "discretamente" el dinero que le había quitado a naruto tal y como había hecho siempre desde pequeña cuando molestaba a su guardián.

-eh, ¿Cuánto dinero tienes ahí? – pregunto el hombre, pregunto el tipo pensando en lo lleno que se veía el monedero desde ese lugar.

Unos minutos después Yuuki salía de la tienda con aquel peculiar escrito.

-cielos, y pensar que me hizo pagar el doble por esta cosa, bueno en fin, veamos de que trata – decía mientras comenzaba a abrir el libro cuando un ligero gruñido se dejo escuchar – je, supongo que tengo un poco de hambre – se dijo a sí misma y procedió a buscar un lugar en donde comer.

Unos minutos después se encontró enfrente de un puesto en cuya entrada se alcanzaba a leer "ramen ichiraku" en el cual se dispuso a entrar.

-¡un plato de ramen por favor! – exclamo Yuuki en cuanto entro al local.

-enseguida – contesto el viejo teuchi sirviéndole un plato a la recién llegada y esta comenzaba a comer como si no hubiera un mañana.

-vaya, parece que no hubieras comido en días, hace tiempo que no veía a alguien con ese apetito por el ramen.

-es mi favorito, y este es probablemente el mejor que haya probado – dijo con ánimos

-je, no recuerdo la última vez que alguien me dijo eso.

-por supuesto, el ultimo que lo dijo fue naruto recuerdas – le dijo áyame a su padre causando que Yuuki casi se ahogara con el ramen.

-na… naruto dijiste – alcanzo a decir.

-si, era un excelente ninja de esta aldea, aunque lamentablemente no eh sabido nada de él desde hace algún tiempo – dijo teuchi con algo de nostalgia – es una verdadera lástima, desapareció justo cuando la gente lo consideraba un héroe.

-¿un héroe? – pregunto con curiosidad.

-así es, fue reconocido en esta aldea por haber acabado con un ninja contra el que nadie se había logrado enfrentar, según tengo entendido logro derrotar hasta a los mejores ninjas de la aldea, bueno eso fue hasta que llego naruto y le hizo frente – decía teuchi recordando aquel día en el que la aldea entera había sido víctima de aquel tipo de akatsuki.

-vamos papa, no creo que tus historias le interesen – le comenzó a decir áyame al ver que nuevamente su padre comenzaba a relatar viejas historias.

-no, está bien, me interesa saber que sucedió – les dijo Yuuki a lo que el viejo teuchi comenzó a contar la historia de cómo naruto los había salvado de pein.

Mientras tanto en la oficina del hokage naruto terminaba de contarle su historia a tsunade con lujo de detalle.

-y es por eso que eh venido hasta acá, es la única manera de ayudarla – decía naruto con toda la seriedad que le era posible.

-¡te das cuenta de lo que me estás diciendo naruto!, como se supone que crea una historia como esa, y aun si resultase ser cierta ¿Qué esperas que haga? – decía la hokage sobresaltada por la historia del rubio.

-eres la única que puede ayudarme a modificar esta cosa para que funciones – le contesto mostrándole la botella que le había dado aquel anciano de la aldea de la hierba.

-eso no será fácil sabes, ni siquiera sé como reaccionara esa sustancia, además, aun si fuera posible hacerlo tardaría mucho tiempo, ¿y que planeas hacer mientras tanto?, ¿estar en la aldea tranquilamente esperando a que esté listo para luego irte?, además aun tienes que enfrentarte al consejo, probablemente tengan muchas preguntas que hacerte y dudo mucho que les cuentes lo que me has contado a mi

-no planeo irme en esta ocasión, ya tengo una buena cuartada para presentarme ante el consejo, además que me gustaría que Yuuki se convirtiera en una ninja de konoha.

-lo que me pides es complicado naruto, en primer lugar todavía ni siquiera eh visto a esa tal Yuuki, además, aun si la convirtiera en ninja tendría que comenzar como genin y de momento no tengo ningún equipo ni maestro jounin disponible.

-ese es el otro punto que te quería pedir, yo quiero ser su maestro jounin – dijo el rubio decidido.

-como pretender ser su maestro jounin cuando es un rango que ni siquiera posees.

-puedo hacer cualquier cosa que haría un jounin y eh sido su maestro desde siempre – exclamo naruto – si aun no confías en eso adelante, hazme una prueba ahora mismo para convertirme en jounin.

-ja, si esos deseas que así sea – dijo divertida tsunade – te veré en el campo de entrenamiento número 44 en diez minutos, de ahí veremos que tal lo haces, dependiendo de eso veré si acepto tus peticiones, en cuanto a kyubi…

-Yuuki – la corrigió naruto.

-como sea, quiero que se presente ante mí a medio día, sin importar el resultado de la prueba, ¿entendido? – termino de decir tsunade ordenando con la mano a naruto que se retirara.

-vaya, que problemático – pensaba tsunade mientras veía como el recién llegado salía por la puerta – recién regresas y lo único que traes son más problemas de que encargarme – pensó mientras soltaba un enorme suspiro y acto seguido mando llamar al escuadrón anbu mas experimentado que tenia.

Un par de minutos más tarde el escuadrón anbu yacía enfrente suyo.

-a sus ordenes tsunade sama – hablo el capitán del escuadro que como era costumbre llevaba una máscara puesta.

-bien, se me ah informado de un intruso en el área de entrenamiento 44, la misión consiste en que lo capturen y lo traigan ante mí, no importa de quien se trate y no importa que método utilicen para lograrlo, solo háganlo – ordeno la hokage y unos instantes después el escuadro había desaparecido del lugar y ella se dispuso a dirigirse hacia el área 44, o como todos preferían decirle, "el bosque de la muerte" – bien naruto, querías una prueba, aquí la tienes, espero que al menos les des algo de pelea – pensó divertida y desapareció de su oficina.

Naruto por su parte ya había llegado al bosque de la muerte cuando sintió la presencia de lo que calculaba alrededor de ocho personas.

-con que un escuadro anbu eh tsunade, tendrás que hacer más que eso para derrotarme, aunque si es prueba suficiente para demostrarte lo que puedo hacer, que así sea – pensó el rubio mientras se posicionaba listo para el combate.

Mientras eso sucedía Yuuki terminaba de escuchar la historia de teuchi y se preguntaba cada vez mas quien había sido en realidad su maestro, ¿Por qué no le había contado antes?, ¿y por qué la gente no lo apreciaba hasta después de que salvase la aldea?, todas estas preguntas se formaban en su mente.

-muchas gracias por la comida y por la excelente historia – dijo mientras salía del local.

Una vez afuera siguió observando en busca de algo interesante cuando se acordó del libro que había comprado hacia poco, así se sentó en una banca cercana y saco su libro para comenzar a leerlo.

-veamos, dice "tácticas icha icha" – comenzó a leer y al cabo de unos minutos podía verse como su rostro se había tornado completamente rojo.

-¡que demonios es esto! – grito al tiempo que arrojaba el libro a la basura – y pensar que pague tanto por esa porquería – murmuraba.

-vamos, no deberías echar una buena obra como esa a la basura – se escucho la voz de alguien a su espalda.

-y tú que sabes de eso – le respondió Yuuki con molestia al extraño tipo con máscara y de cabello blanco que le había hablado a lo que este solo sonrió.

-o no mucho, solo pasaba por aquí cuando vi que parecía haber alguien con el mismo gusto que yo en libros, o al menos eso pensaba – dijo mirando detenidamente el bote de basura.

-¿es que acaso estás loco? – pregunto con nervios al recordar lo que había leído recientemente y al ver que aquel tipo sacaba su propio ejemplar de "tácticas icha icha".

-no lo creo, por cierto mucho gusto soy hatake kakashi.

-eres un pervertido – se dijo a sí misma.

Mientras tanto en el bosque de la muerte podía observarse a naruto rodeado de varios ninjas inconscientes y una tsunade boquiabierta enfrente de él.

-eso…fue… increíble naruto – alcanzo a decir la hokage asombrada ante lo que acababa de observar, uno de sus mejores escuadrones había sido fácilmente derrotado en cuestión de unos minutos, claro que ella esperaba que naruto les diera pelea, incluso que tal vez los derrotara, después de todo ya había demostrado ser muy fuerte desde su pelea contra pein, sin embargo nunca se espero que les derrotara de esa manera.

Flash back.

Unos minutos antes ella se encontraba siguiendo al escuadro anbu que había enviado a neutralizar a naruto dispuesta a ver de qué manera reaccionaba el rubio y a detener a su escuadrón si las cosas se comenzaban a poner feas; vio como su mejor escuadro entraba al bosque y los siguió de manera que no se dieran cuenta de su presencia, luego de eso busco un lugar cómodo y lo suficientemente escondido en el cual observar la pelea.

-que ese no es… - comenzó a decir uno de los ninjas.

-no importa de quien se trate, debemos detenerlo a toda costa, esas han sido las ordenes de tsunade sama – le interrumpió el capitán del escuadrón.

-le tenemos rodeado, ahora solo debemos… ¡que rayos! – dijo el anbu dándose cuenta que de repente aquel chico rubio había desaparecido.

-atacarlo por sorpresa, creo que lo que estabas a punto de decir era eso – sonó una voz a sus espaldas.

-¿Qué demo…? – alcanzo a decir el anbu justo antes de sentir como alguien lo tomaba del cuello y lo arrojaba violentamente contra el suelo donde hacia unos instantes había estado su objetivo dejándolo inconsciente y causando que sus compañeros pasaran a la defensiva dando un salto hacia atrás alejándose de naruto.

-bien uno menos, supongo que el resto será sencillo – dijo el rubio desapareciendo por completo de la vista de los anbu.

Los minutos siguientes pudieron escucharse algunos gritos de terror provenientes del bosque de la muerte, gritos que nadie podría escuchar a excepción de la hokage que salía boquiabierta de su escondite.

Fin del flash back.

-¿ahora me crees? – pregunto naruto a la aun sorprendida hokage.

-bien, me has convencido, aunque creo que es algo precipitado hacerlo pero puedes volver a ejercer como ninja de konoha, aunque con la diferencia de que serás un jounin – contesto tsunade con un suspiro.

-¿Qué hay del consejo?

-yo me encargare de explicarles el por qué de tu rango, también ya veremos qué historia nos inventamos en cuanto a tu desaparición y a esa chica, por cierto ya casi es medio día, deberías ir por ella, quiero conocerla lo antes posible, los estaré esperando en mi oficina – y sin tener más que decir se dirigió nuevamente a su oficina.

-entonces iré a buscarla ahora mismo, solo espero que no se haya metido en problemas – pensó el rubio recordando a su "traviesa" alumna.

Por su parte Yuuki aun se encontraba platicando con aquel raro personaje mientras ambos recorrían las calles de konoha.

-aunque lo tiraste a la basura, ¿no eres muy joven para tener ese tipo de libros? – preguntaba kakashi con una extraña sonrisa siendo que lo único que se podía ver de esta era su ojo arqueado.

-no es que lo comprase por gusto, solo fue mera curiosidad – decía Yuuki con molestia.

-claro ya entiendo, es normal que una chica de tu edad tenga curiosidad por "ese" tipo de cosas – decía kakashi con su habitual sonrisa y recibiendo una enorme bofetada por parte de la chica que lo mando a volar hasta la pared más cercana

-¡no me refería a esa clase de curiosidad! – Dijo ella totalmente sonrojada cuando se dio cuenta de lo que había hecho – lo…lo siento, me pase un poco

-no… no es nada – dijo kakashi algo aturdido intentando levantarse.

-bueno igual fue su culpa por mencionarlo – dijo Yuuki volteándose con indiferencia y siguió caminando.

-vaya, que mal carácter - le comento kakashi alcanzándola.

-uff – suspiro Yuuki - ¿Qué no te hartas de seguirme?

-bueno, no podía dejar caminar por ahí a una joven ninja sin algún símbolo que la identifique de alguna aldea y sin razón aparente para estar aquí – dijo kakashi cambiando a un tono totalmente serio.

-yo, no…no se dé que estás hablando – comenzó a decir Yuuki un poco nerviosa.

-vamos, no conozco a ninguna persona normal que golpee con tanta fuerza como la que me acabas de mostrar – dijo señalando la pared contra la que lo había golpeado – al principio te seguí por que me pareció demasiado extraño ver a una joven chica que nunca había visto por aquí merodeando por ahí solo viendo cosas que comprar, aunque me ah parecido mucho más interesante haber encontrado que esa chica era una ninja.

-un momento, ¿me estuviste siguiendo todo ese tiempo?, ¿acaso eres un acosador? – respondió molesta.

-¡por supuesto que no! – le respondió exaltado kakashi.

-claro que si, eres un "pervertido" – dijo dándole énfasis a la última palabra tal y como lo haría para molestar.

-basta de esto – respondió kakashi – dime qué rayos haría yo con una chiquilla como tú.

-no lo sé, tu eres el depravado que lee estas porquerías, tu dime – dijo arrebatándole el libro.

-hey dame eso – dijo kakashi intentando arrebatarle el libro.

-no te lo daré, lo que es mas no lo volverás a ver – dijo Yuuki con una sonrisa maliciosa y echándose a correr no sin antes mostrarle la legua al jounin.

-¡hey espera, ese libro es la edición especial! – exclamo comenzando la persecución por su libro olvidando por completo el por qué seguía a aquella chica en primer lugar.

La persecución se expandió por unas calles en las que Yuuki se aprovechaba para voltear y burlarse de ninja cuando choco contra algo muy grande y peludo.

-hey ten cuidado – dijo kiba mientras acariciaba a su enrome perro - ¿estas bien akamaru?

-¡genial! – Exclamo Yuuki – ¡ese perro es enorme!

-por supuesto, estás hablando del mejor perro ninja que hay – dijo kiba con orgullo siendo precedido por un ladrido de akamaru.

-¡te tengo! – exclamo kakashi apareciendo detrás de Yuuki y arrebatándole el libro.

-oye, dame eso – grito enojada Yuuki intentando arrebatarle en vano el libro.

-de ninguna manera.

-oigan pero que rayos pasa aquí – dijo kiba confundido a lo que Yuuki pensó en un nuevo plan.

- o nada, es solo que yo me encontraba caminando por ahí cuando apareció este tipo mostrándome ese libro y preguntándome si quería hacer ciertas cosas, cosas sucias a lo que yo me negué y Salí corriendo de ahí con ese libro con la esperanza de que sin el este sujeto se convirtiera en una buena persona – dijo actuando exageradamente intentado parecer la victima; usualmente solo un idiota hubiera caído en su historia, aunque por suerte para ella kiba era un idiota.

-vaya, me decepcionas kakashi sensei, sabía que eras un pervertido pero no me imagine que llegaras a ese extremo.

-de verdad vas a creer en esa ridícula historia – dijo incrédulo.

-ósea que no era verdad – dijo el chico confundido.

-claro que no, ahora si me disculpas llevare a esta chica ante el hokage pues… - se interrumpió al ver que la chica había desaparecido de donde estaba.

-rayos y ahora donde fue – se dijo el ninja copia sin poder creer que aquella niña lo había despistado tanto y eh incluso lo había hecho perder el control.

-jajá tonto – es lo que pensaba Yuuki escondida en un callejón cercano mientras observaba al confundido ninjas observar en todas direcciones buscándola.

-veo que te estás divirtiendo – escucho una conocida voz a sus espaldas.

-Ho…hola naruto, ¿Qué tal te fue con la hokage? – dijo volteando a ver a su maestro.

-ven conmigo – fue la única respuesta de naruto justo antes de voltearse y salir caminando mientras ella se limitaba a seguirlo.

Ya en la oficina del hokage.

-así que tu eres Yuuki – la recibió con una sonrisa tsunade.

-si…si esa soy yo – dijo Yuuki un poco nerviosa, pues aunque ya había conocido a un kage antes esa era la primera vez que se sentía diferente enfrente de uno, era como si ya hubiese conocido desde hace mucho tiempo a esa hermosa mujer que se encontraba enfrente suyo.

-bueno, al menos no me responde como tú lo haces naruto – hablo tsunade dirigiéndose al rubio.

-bueno, es que ella aun no sabe tu verdadera edad abuela – le respondió naruto con una ligera sonrisa.

-vamos, no estés nerviosa, estas aquí para recibir tu insignia que te identificara como ninja de esta aldea – dijo tsunade volviendo a dirigirse hacia Yuuki que se encontraba incrédula.

-en…enserio – dijo entusiasmada.

-así es – dijo tsunade sacando una banda con el símbolo de konoha y entregándoselo – lo único que me queda por decir es ¡bienvenida a konoha!

Espero les haya gustado, me tarde un poco más de lo normal creando este capítulo, fue algo difícil concebir como seria todo cuando naruto y Yuuki entraran en konoha pero al final este ah sido el resultado, espero actualizar pronto, hasta entonces.