Lo siento por no haber estado por aqui, espero poder retomar la historia. Los personajes no me pertenecen, sino a sus respectivos duenos. Espero disfruten la historia.
Maou pov.
Era muy cierto, por que no habia volvido si pude hace tanto tiempo?... Esa pregunta siguio rondando en mi cabeza, incapaz de moverme, solo pose mis ojos en ella para seguir torturandome con su cara indundada por el llanto.
Chiyo pov.
No podia con la vergüenza, la impotencia, me detuve un momento a observarlo ya que no me habia dado la oportunidad, estaba casi identico su pelo quiza un poco mas largo pero esa era todo, senti su mano posada sobre mi hombro en un torpe intento de acercarme a el. Con un delicado movimiento me separe y sali de alli, primero despacio hasta que empeze a sentir el dolor en el pecho y la falta de aire, senti la necesidad de correr y huir de ahi, me sentia rota por dentro, destrozada.
No sabia si el me estaba siguiendo y honestamente tampoco me importaba, simplemente segui corriendo sin rumbo fijo hasta darme cuenta que habia llegado frente a una cafeteria que solia frecuentar, dado a mi estado que claramente necesitaba ser calmado si no queria seguir llamando la atencion de las personas que a mi alrededor transitaban. Entre y me sente en una mesa apartada mientras un camarero llegaba y se me observaba, en un vago intento mio por ocultarme tras el menu me concentre en pedir algo.
- Un batido de chocolate, por favor.
Fue todo lo que pedi necesitaba algo fuerte para el animo y chocolate era lo mas indicado en mi opinion. Mientras esperaba mi bebida mire distraidamente por la ventana pensando en todo lo ocurrido recientemente mientras sentia mis ojos volver a llenarse de lagrimas.
Maou pov.
Me quede ahi parado sin saber que hacer, no sabia como reaccionar, sintio su cuerpo estremecerce bajo su tacto y moverse delicadamente llendose, no sabia como reaccionar, si ir tras ella o quedarse ahi.
Opto por quedarse ahi, paralizado, él, el gran Maou Sadao, que habia peleado en grandes batallas estaba totalmente asustado por una mocosa.
La vio alejarse y sintio algo en su pecho oprimirse, le dolia y lo admitia la habia extrañado muchisimo! Y sobre todo en esos dos años que habia estado fuera, pensando en ella en cada segundo, sin poderla sacar ni de su mente, ni de su sueños, se habia dado cuenta de que estaba enamorado.
