Chapter 3
Reflexiones
Chiyo's pov
Ese día Chiyo habia llegado a su casa con los ojos rojos e hinchados de tanto llorar, al llegar solo la recibio su pequeño gato, Sebastian. Desde hacia aproximadamente cinco meses vivia sola, ya habia terminado sus estudios de preparatoria y ahora se encontraba concentrada en sus estudios universitarios y su trabajo. Habia aplicado en algunas empresas para cambiarse de trabajo a uno que le ayudara mas a sobrevivir.
Decidio que necesitaba un baño, por lo que con paso cansado y tomando su ropa en el camino se dirigio al baño.
Al llegar a la ducha la abrió, dejando que el agua caliente callera por su cuerpo, relajandola y haciendola recordar todas las cosas que habian pasado ese dia.
El habia vuelto y de cierta manera aun no se lo podia creer. Solo Dios sabia cuantas noches en vela había pasado, llorando y rogando por una señal que le indicara que el volvería, que el estaba bien.
Debia estar feliz y lo sabia, era solo que todavia estaba en un estado de shock por lo ocurrido, por haberlo vuelto a ver. Sobre todo, queria saber porque se habia ido cuando le prometió que no lo haría, y la razon de que halla estado cuatro años sin volver.
Abrio los ojos pesadamente al sentir la molesta alarma sonar, giro la cabeza y vio la hora, 7:10, a las 8:00 tendria clase. Se levanto, se ducho y preparo unas tostadas de desayuno ya que no tenia mucha hambre.
Se dirigió al baño cuando termino su desayuno para prepararse para clase. En sus ojos se asomaban unas enormes ojeras que no serian fáciles de disimular ni con maquillaje, además sus ojos estaban rojos e hinchados por el llanto de la noche anterior.
Caminó hasta el salón donde tenia la clase de literatura, pero al entrar no se esperaba lo que vio. No tenía sentido. Que hacia ella aquí?!
Trato de entrar pasando desapercibida, lo último que quería en ese momento era un enfrentamiento con el pasado.
Varios de sus amigos la saludaron mientras sus nervios a ser descubierta aumentaban notablemente. Con la excusa de que se encontraba un poco indispuesta logro llegar a su asiento, en la mitad del lugar. Pensó que ya se había librado de ser descubierta, oh! Pero que equivocada estaba, había cantado victoria antes de tiempo. En cuanto todos los alumnos que faltaban llegaron la clase dio comienzo.
La pelirroja mujer se paro al frente de la clase y con una voz dulce pero a la vez autoritaria dijo:
- Buenos días a todos, yo soy Emilia Yusa y desde hoy seré su maestra de literatura.
Espero les halla gustado este capitulo, estoy escribiendo el siguiente y aunque se que me he demorado en actualizar espero hacerlo mas seguido. Sus reviews son mas que bienvenidos. Nos leemos pronto. Autor-chan.
