Se que es un capitulo corto y lo siento, espero lo disfruten mucho y sean bienvenidos a dejar reviews.


-Mierda,- fue lo único que fue capaz de procesar.

Qué hacía ella aquí? Era la interrogante que rondaba su cabeza sin intenciones de irse.

Las clases pasaron con más tranquilidad de la que esperaba, excepto por alguna que otra mirada indiscreta a su nueva maestra y antigua amiga.

-Eso será todo por hoy.- oyó que dijo la maestra, acto seguido empezó a recoger sus cosas como alma que se lleva el diablo. Estando ya cerca de la puerta y a punto de irse, la voz de la pelirroja la interrumpió.

-Chiyo-san, podría quedarse un momento? Me gustaría comentarle algo.

Joder, joder, joder. Qué quería ella ahora?

-Si,- se dio media vuelta y se dirigió a su mesa con paso seguro.

Cuando todo el mundo abandonó el salón, la pelirroja se acerco a ella y la abrazó, gesto que no se esperaba la menor.

Se quedó ahí parada, sin poder moverse, sin saber que hacer.

-Chiyo-chan, no sabes cuanto lo siento,- dijo ella mientras lagrimas comenzaban a asomar sus ojos.

-Hay tantas cosas que debo explicarte- le dijo en un susurro.

-Emi- le dijo Chiyo con la voz rota, y al instante se toco las mejillas para descubrir que estaba llorando.

-Yo, estoy muy confundida- prosiguió Chiyo con la mirada perdida en algún punto del lugar.

-Chiyo, yo se que lo debes estar, pero por favor, déjame explicarte mis razones.- le pidió a la más pequeña con una mirada de súplica.

La verdad era que en el tiempo que la conoció, le agarró un gran afecto y en el tiempo que se fue, la hecho mucho en falta.

Chiyo solo asintió, sin saber bien porqué pero lo hizo, y así, ambas se dirigieron a casa de la menor.