Los personajes extraídos de la serie y el cómic My Little Pony: Friendship is Magic propiedad de Hasbro.
Cualquier arte utilizada para acompañar el texto no es de mi propiedad, créditos a los autores.
La siguiente obra fue realizada sin fines comerciales.
NOTA: la siguiente historia puede no ser recomendable para menores de edad. Contenido fuerte sin intenciones de ofender a nadie en absoluto.
Levantaba las pesadas botas de su traje, cuya temperatura interna parecía capaz de deshidratarla en cualquier momento, avanzando por la fría superficie de la luna perdiendo la esperanza con cada paso que daba. Sus pesados ojos le exigían un descanso. Estaba a punto de desplomarse cuando el cielo volvió a iluminarse con esa aureola rosada que descendía pasando por toda la circunferencia alrededor del satélite. ¡No estaba loca, estaba segura de eso ahora que volvía a ver esa muda luz! Lo que había visto a lo largo de esa noche era real, no le quedaba duda. Una gran carga de energía la poseyó y emprendió un salvaje trote al punto de dónde emergió aquel hermoso fenómeno. Desde hacía ya tanto tiempo estaba sonriendo de nuevo, una honesta sonrisa.
"Mi nombre es Shiny Star, y estoy atrapada en la luna… pero no más."
Brome presenta: un fanfic de My Little Pony: Friendship is Magic.
Protagonizado por:
Nightmare Moon
Shiny Star
Un momento en la eternidad.
Arco dos: los habitantes de la luna; capítulo uno: luces en el cielo.
Su paso fue pasmado cuando la vio, no podía creerlo, había alguien más ahí. Decidió acercarse lentamente para evitar asustarla pero hubo un cambio de planes cuando se vio obligada a saltar y arrojarse al suelo detrás de una formación rocosa elevada cubriendo su cabeza con sus cascos con temor a ser golpeada por uno de los rayos que la pony a la distancia disparaba sin ninguna dirección en especial. No fueron más de unos minutos cuando los impactos cesaron. Aunque aún algo nerviosa, Shiny se levantó y asomó si cabeza por el quemado agujero que ahora adornaba su improvisado escudo. Exhaló aliviada, ese había estado muy cerca.
La alta yegua le daba la espalda, su alterada respiración era de preocuparse al ver su lomo bajar y subir. Se acercó a ella lo suficiente para ser escuchada pero no para invadir su espacio personal y entonces rogó:-¿Puedes ayudarnos? Por favor.
Nightmare Moon sintió su pelaje erizarse, volteó lentamente, incrédula ante la improbable presencia de alguien más en ese infierno-¡Ayúdame, por favor!-Suplicó una vez más levantando uno de sus cascos delanteros, pero la alicornio retrocedió un par de pasos aparentemente asustada como respuesta.
Su voz tomó un tono chillón al darse finalmente la oportunidad de ver de cerca a la yegua negra haciéndola saltar de la sorpresa hacia atrás-¡Eres una alicornio!-Sus ojos brillaban llenos de una fe y esperanza rejuvenecida.
-¡¿Qué eres tú?! ¡No puedes ser real!-Continuó retrocediéndose a la vez que reía nerviosamente. Movió su cabeza en todas direcciones buscando por alguien más-¡Están jodiendome ¿cierto?! ¿Siguen por aquí? ¿Estaban esperándome?-Gritó al cielo sonando completamente paranoica.
-¿De qué estás hablando?-Shiny avanzó de nuevo hacia ella armándose de valor pero antes de llegar a la alicornio saltó a un lado al ser atacada por un rayo de magia color verde-¿Qué fue eso?-Saltó hacia atrás esta vez-¡Basta, por favor!-Retrocedía con cascos acelerados para evitar cada ataque pero en un pequeño descuido terminó cayendo de espaldas a punto de recibir un gran disparo-¡No, por favor!-Un escudo se proyectó frente a ella, resultado de un instinto muy profundo de supervivencia de los ponies que poseían magia. Este no sólo resistió el ataque, sino que también lo regreso golpeando a la alicornio en su extendida, en modo de defensa, ala izquierda, justo donde la coracoide y la hoja escapular se juntan* haciéndola hincarse para quejarse del dolor. Esa parte de su ala exhumaba un humo junto con olor de quemado que no hacían nada más que enardecer la ira de la yegua de las pesadillas-No-Susurró poniéndose en sus cuatro patas y trotando hacia ella preocupada por sus acciones-¡lo siento mucho! Yo no quería-Estaba muy arrepentida, no quería perder a su última esperanza por ese error.
-¡Aléjate de mí!-Con su buena y única disponible ala, golpeó a la unicornio arrojándola no muy lejos. Su mirada seguía con esas mismas señas de escepticismo-Eres real-Definitivamente, el dolor de donde emergía su ala no era cosa de una alucinación-¡eres real!
Aún tirada en el suelo, Shiny sobaba su cabeza con su pezuña, el casco de su traje no había suprimido mucho el dolor del impacto-¡Claro que lo soy! ¡Todos lo somos!
-¿Todos?-Preguntó mientras se acercaba a ella y le ofrecía una pezuña para ponerse de pie de nuevo-¿Hay más contigo?
Desconfiada y con un puchero de inseguridad en sus labios, aceptó la pezuña amiga-Sí, somos toda una comunidad de unicornios…y nos estamos muriendo. Por favor, ven conmigo y ayúdanos-Recordó la razón por la que había viajado hasta ahí en primer lugar.
El pony unicornio detrás del traje transpiraba violentamente, sin importarle todo el esfuerzo que había puesto sobre los hechizos con los que trabajó minutos atrás, volvió a iluminar la punta de su cuerno y una aurora purpura rodeo todo su rostro y se extendió alrededor de su cuerpo completo por debajo del traje. Con su pezuña cubierta retiró su casco espacial y paso su pierna por su frente para limpiar el sudor. Se volvió a colocar el casco, el aura se fue, y regreso a su andar cargando a sus espaldas una carreta bien llena de cajas cubiertas por la misma aurora que lo cubrió brindándole oxígeno en su descanso. A lo lejos visualizaba los pequeños domos color blanco, estaba cerca de su temporal hogar. Entrando al más grande delos domos, cerró la puerta con el cierre hermético y se ubicó en el centro del lugar rodeado por apenas unos tres o cuatro ponies más moviendo los productos que se encontraban dentro de las pequeñas cajas encima de la carretas a enormes cajas de madera libres de su traje gracias al hechizo realizado sobre el domo. Lamentablemente, no duraría para siempre, pero si sus cálculos no estaban mal, una segunda generación podría seguir usándolos.
-Esa es una gran carga Centauri, muchas gracias-Dijo el viejo unicornio de pelaje gris, sin melena pero sí con una larga y blanca barba y bigote que casi podían tocar el suelo apareciendo a sus espaldas.
-No ha sido nada, viejo Apoapsis-Disfrutó quitarse el casco sin necesidad de realizar el hechizo y tomó un profundo respiro. Centauri era un unicornio de una esponjada melena café y un pelaje anaranjado, llenó de vida y alegría, no tanto como en sus mejores días pero aún en estos oscuros tiempos para su gente, no perdía la esperanza. Creía que en gran parte era gracias a ella.
-Por favor, no soy tan viejo-Se quejó el unicornio frente a él.
-Seguro, mamá decía que cuando tu cabello comenzó a caer trabajabas con los unicornios elevando y bajando el sol y la luna, y eso sí que fue hace mucho tiempo. Seguro no te haríamos tantas burlas si nos dijeras tu edad.
Se río energéticamente-Haz hecho ya suficiente Centauri-Dijo ignorando el tema-, ve a tu domo y toma un descanso, los chicos terminarán de acomodar esto-Dijo mostrando todo el lugar con su casco.
-¿Seguro? Hay muy pocos trabajando en el almacén hoy, los demás están cuidando a los enfermos ¿cierto? Apuesto a que puedes ocupar toda la ayuda que se te sea ofrecida-Sonaba humilde.
-No hay mucho que podamos hacer ahora más que brindarles alimentos y ese hechizo que efectúas es demasiado agotador…
-¡Sabes que soy un prodigio en él!-Ahora sonaba pedante en su interrupción.
-Y es por eso mismo que te necesito descansado por si nuestros suministros se agotan para los enfermos, ¿está claro?-Fue firme con sus indicaciones, lo odiaba, pero dependían mucho de él, era el mejor de la clase.
-Entiendo, lo siento. Gracias-Se vistió de nuevo y avanzó hacia la salida pero antes de volver a abril el cierre se volvió para preguntar al viejo unicornio-. Por cierto, ¿has visto a Shiny?-La preocupación se hizo presente en el marcado por el tiempo, arrugado rostro de Apoapsis-No me agrada esa mirada-Tragó saliva.
-¡Eres una alicornio!-No se la creía todavía-¿Y cómo te llamas? No te lo he preguntado-Saltaba alrededor de la irritada exiliada princesa.
-Nightmare Moon-Respondió sin muchas ganas de entablar una plática.
-¿Estás relacionada de alguna forma con la princesa Celestia-Hizo un gesto de disgusto mezclado con dolor ante la mención del nombre- y la princesa Luna?-Volvió a preguntar sin darle más tiempo a su recién encontrada compañera para comentar algo más-¡Digo! ¿Conoces Equestria? ¿Vienes de ahí? ¿Eres alienígena? Y no me refiero a fuera de Canterlot, bueno, si es fuera de Canterlot, pero más allá de las estrellas-Apunto con su pezuña cubierta por el guante del traje. Estaba demasiado emocionada para el gusto de Nightmare Moon.
-Era muy cercana a ellas, sí-Gritó desesperada-Seguro eso responde a todas tus preguntas.
-¡Increíble!-Su entusiasmo era igual de inmortal que los alicornios mismos "Cuando regrese mataré a los ponies tan animados y molestos como tú" pensó con el ceño fruncido-Pero, ¿por qué estás aquí? ¿Cómo fue que terminaste aquí?
Nightmare se sintió muy insegura respecto a responder eso, necesitaba más información respecto a la "comunidad" de Shiny Star antes de revelar su oscuro pasado, por más extraño que sonara, no deseaba perder su confianza-Es una larga historia, ¿ustedes por qué están aquí? ¿Cómo es eso posible?-Finalmente su felicidad pasó al más allá cuando toda esa alegría se convirtió en una gran tristeza.
-Supongo que fuimos demasiado imprudentes… como adolescentes en la noche de graduación-Una pequeña risita escapó de su labios pero la cara larga permanecía. La alta yegua sabía que ellos podrían ser su última esperanza de escapar, y sin embargo, seguía siendo demasiado complicado entender porque sentía empatía por la aventurera y un deseo de animarla de nuevo.
-Creo que nunca tuve una de esas-Con soñadores ojos accedió a los recuerdos de la pony de la que ocupaba el cuerpo, y era cierto, su educación fue por completo privada e impartida por el legendario Starswirl el Barbado, después dela defunción de su madre-¿cómo fue la tuya?-La sonrisa volvió a la pequeña pony. No había duda de que era muy alegre y siempre esperanzada en hacer nuevos amigos y agradar a todos.
-Oh, fue de ensueño, tenía el mejor vestido y al unicornio más encantador de toda la clase, y la música, oh, la música…-Sabía que se arrepentiría pero muy en el fondo se sentía satisfecha de haberla ayudado. Además, eso haría más ameno el largo viaje que les esperada.
-¡¿Por qué la dejaron ir?!-Preguntaba un muy furioso Centauri-¡Podría estar pérdida, o herida! No sabemos si esas criaturas siguen por allá afuera.
-Tranquilízate-Intentó apoyar Apoapsis.
-¡No me digas que me tranquilice!-Lo distanció de él-Mi prometida está allá afuera, ¡sin nadie más! Puede no haber mostrado síntomas pero no sabemos cómo funciona la enfermedad-Su actitud era muy amenazante-, ni mucho menos qué más puede haber allá afuera.
-No dudes de ella Centauri, junto contigo, es una de las más dotadas en el arte de la magia, confío en que se las puede arreglar-Afirmó animado.
-¡Ese no es el punto! Conozco sus capacidades mejor que ninguno de ustedes, pero ni uno solo de nosotros estaba preparado para lo que hemos encontrado afuera, y dudo que lo estemos ya.
-Ella insistía con esas luces del cielo. Ella fue la única que las vio y nosotros…
-¡No-me-importa! Confié en ti Apoapsis, dijiste que la cuidarías-Se dio la vuelta y comenzó a correr en dirección contraria a los domos.
-¡¿Adónde vas?!-Galopó detrás de él a una velocidad muy similar a pesar de su edad pero no alcanzándolo por completo.
-A buscarla, ¿adónde carajos más?
-¡No puedes hacer eso! Si algo te pasa allá afuera, eres el mejor unicornio con aquel hechizo-Regresó aún más rápido chocando su casco del traje contra el casco del anciano.
-Vete a la mierda, cabrón egoísta.
-Por favor, Centauri, según sus indicaciones el lugar no estaba más allá de dos horas, si no regresa en una, iré personalmente con un equipo a buscarla. Te lo pido. Te necesitamos, todos. Sin esos suministros los enfermos morirán y no habrá forma de salir de aquí-Nunca lo admitiría, o al menos le costaría mucho, pero tenía razón en muchas cosas. Una terrible lucha moral ocurría en su interior, elegir entre la comunidad o su prometida era una decisión imposible, aunque ella volviera no podrían hacer el hechizo para volver a casa si los unicornios morían en su ausencia.
Su expresión mostró toda su angustia y dolor de aceptar tener que correr tal riesgo-Una hora-Sentenció.
-Gracias-Era honesto.
-No me agradezcas aún, preferiría que rogaras porque llegue sana y salva-Le dio la espalda dirigiéndose al domo designado para él y Shiny junto con otras dos familias como refugio, de las cuales una había sido movida a uno de los ya varios domos dedicados a contener a los enfermos. La que aún residía con ellos era conformada por un par de hermanos. Yegua y Semental.
Podían ver los domos de espalda a ellas desde una elevación-Es ahí-Señaló alegre de al fin estar ahí-, ahí es donde nos refugiamos Nightmy-Le puso el apodo en medio del camino.
-Dije que no me llamaras así.
-¿Prefieres Moony?-Tenía un tierno gesto.
-Sólo vamos a visitar esta comunidad tuya y veamos qué podemos hacer para ayudarnos mutuamente-Comenzó a avanzar con un rápido trote con la intención de dejar a la molesta unicornio detrás de ella ahora que ya no la necesitaba al menos para llegar al lugar, no sería sencillo, en un parpadeo Shiny estaba frente a ella, deteniéndola con sus cascos sobre su pecho.
-Creo que no deberíamos hacer una entrada tan dramática.
-¿Qué significa eso?-Quitó los cascos de la pony más baja que ella de encima.
-Síííííííí-Suspiró-. Digamos que no son fanáticos de otras razas de ponies.
-Soy una alicornio por amor de Ce-Se detuvo a sí misma de terminar la frase-. ¿No deberían considerarme como un modelo a seguir o alguna tontería así?
-Eh…-Estaba nerviosa- sólo ve con cuidado ¿vale?-Giró los ojos antes de asentir. Tranquilizo su andar mientras llegaban a las desérticas calles ficticias entre los domos blancos.
-El lugar está vacío, no debemos preocuparnos por una "entrada dramática"-La golpeó en el rostro con su ala volviendo a caminar-. ¿Ahora qué? ¿Debo decir algo como "llévame con tu líder" o algo parecido?-Shiny se levantó y sacudió el polvo de su traje.
-Creo que en realidad debo llevarte a otro lugar primero.
Levantó muy poco el cierre hermético asomando la cabeza buscando por la presencia de alguien más, a sus espaldas Nightmare examinaba el invisible hechizo que cubría el domo y se extendía un poco más allá de su perímetro para más seguridad de los habitantes que dentro de sus hogares se daban la libertad de librarse de su traje, nunca había visto magia así-Amor-Llamó con voz baja dentro del lugar.
-¿Amor?-Preguntó confundida Nightmare entrando detrás de ella una vez que levantó por completo el cierre, aun así tuvo que agacharse.
-¿Centauri?-Volvió a llamar con una voz más fuerte esta vez mientras se retiraba el enorme traje de encima dejando a su compañera finalmente ver su, para su sorpresa, bien cuidada melena café y fino pelaje grisáceo, así como esos brillantes ojos color avellana y cuando le dio la espalda su Cutie Mark de estrella fugaz cruzando el espacio dejando brillos a su paso-¿Estás aquí?
-¡¿Shiny?!-Asomó su cabeza desde la cocina-¡Shiny!-Corrió hacia ella atrapándola en una abrazo y tirándola al suelo besándola en ambas mejillas-Estaba muy preocupado por ti cuando me enteré que te fuiste, me alegra que hayas regresado sana y salva-Afirmó antes de robarle el aliento en un apasionado beso en la boca
-Ughh-Exclamó disgustada Nightmare mientras presenciaba la escena-, consíganse un cuarto para eso-Los ojos del unicornio se abrieron en sorpresa rompiendo el encanto del momento por la voz a su costado. Rodó al lado contrario de la alicornio señalándola con su tembloroso casco y la boca abierta.
-¡¿Quién es ella?!-Preguntó alterado mirando a su prometida-¡¿De dónde salió?
Star se levantó apoyada en sus rodillas y volteó a mirarlos a ambos-Cen, tranquilo amor-Dijo suavemente intentando tranquilizar la atmosfera.
-¡No! ¡¿De dónde vino?!-Entrecerró los ojos confundido cuando se dio cuenta de que perdió de vista lo obvio-Espera, ¿es una alicornio? ¡¿Eres una princesa?! ¿Qué demonios haces aquí?-Su deseo de usar un lenguaje más altisonante era apartado por la presencia de la unicornio que consideró por mucho tiempo la más hermosa en Equestria y ahora consideraba la más hermosa del universo. Palabras que uso el día que se le propuso.
-¡No soy una estúpida princesa de nada!-Reaccionó inclinándose en plan defensivo contra el unicornio.
-¡Nightmy!-La regañó la unicornio.
-¿Nightmy?-Peguntó más confundido el unicornio.
-¡Te dije que no me llamaras así!
-¿Por qué la llamas así?
-¿Algún problema con eso?
-Oh, ¿ahora te gusta?
-¿Qué pasa aquí?-Se unieron a la discusión dos unicornios más desde las escaleras del dormitorio ubicado encima de la cocina.
-¡Basta!-Gritó Shiny desesperada separándolos con ayuda de su magia encerrándolos a cada uno dentro de una esfera color esmeralda sorprendiendo a los hermanos en las escaleras. Ambos gritaban dentro pero ella era tan buena que se las había arreglado para evitar que ni el más diminuto ruido escapara de ellas-¡Ambos escuchen! ¡Esto también es extraño para mí!-Calmó su tono de voz-La comunidad empieza a perder la esperanza por la epidemia que nos ha tomado por sorpresa, y como si fuera un milagro concedido a una pequeña potra en el día de Corazones Cálidos, la noche se ilumina con luces rosas en el cielo-Ambos atrapados dejaron de gritar dentro de las esferas, ahora Nightmare sabía cómo había dado con ella y además un importante recordatorio llegó a ella. Miró a su prometido con una suplicante mirada a la que sabía, él nunca se resistiría-, ella iluminó el cielo, ella es una alicornio y apuesto a que puede ayudarnos-Centauri miró a la furiosa alicornio-, para ambos esto representa una gran sorpresa, así que ahora voy a romper las esferas y espero que ninguno vuelva a gritar o los encerraré de nuevo y empezaré a disminuir el tamaño de estas ¿entendieron? ¿Ambos?-Los miro muy seriamente. Admitía que a veces su novia le llegaba a asustar, pero nunca la cambiaría por nada, después de todo ella era su razón por la que aferrarse a la esperanza en esos momentos tan difíciles. Cumpliría su palabra con ella. Ambos asintieron, había tomado por sorpresa a Nightmare también, y con tal demostración una gran idea le llegó a la cabeza-Bien, tres, dos-Ambas burbujas tronaron dejando caer a ambos quienes se quejaron por el golpe-. Qué bebes-Se burló Shiny.
-Bien, creo que empezamos con el casco izquierdo-Adelantó su casco derecho-, soy Centauri, y asumo que tu nombre completo no es Nightmy ¿cierto?
La alicornio estrechó su pezuña con él-Nightmare Moon-Hizo una mueca de disgusto.
-Debemos llevarla con Apoapsis-Declaró Shiny.
-¡Eso estuvo intenso!-Comentó el unicornio espectador aún en su lugar en las escaleras-Sabemos quién lleva las herraduras en la relación, Centauri-Se burló sonrojando a Shiny para después recibir un golpe en el hombro de su hermana-¡Ouch!-Se quejó sobándose.
-Al menos el sentido del humor no se ha perdido, me parece una buena señal-Río nerviosa Star.
Nightmare ignoraba la situación-¿Quién es este "Apoapsis"?-Entró a los recuerdos de Luna pues el nombre le sonaba familiar.
-Increíble-Hablaba la profunda voz del anciano-, ni siquiera necesitas traje-Caminaba rodeándola dándole su sello de aprobación-¿Cómo terminaste aquí Nightmy?
-¡Shiny!-Se quejó, la unicornio responsable de que el viejo la llamara así se ocultó entre la igual de sorprendida, escasa, multitud que ella, reunida para enterarse del "milagro de Shiny."
-Nightmare Moon-Aclaró su garganta el anciano-, ¿qué te trajo aquí?
-Una larga historia-Se excusaba para evitar tocar el tema lo más posible.
-Me encantan las historias.
Suspiro resignada:-Parece que fui descuidada y me metí con la pony equivocada.
-¿Qué tan poderosa es para mandar a una alicornio aquí? Si volvemos me encantaría conocerla-Estaba asombrado de que existiera alguien así.
-¿Qué hay de ustedes?-Cambió el tema molesta.
-Ven, reúnete con nosotros para cenar y te contaremos todo ahí. Apuesto a que debes tener hambre-¡¿Hambre?! Los ojos de la negra yegua se abrieron cual redondos platos, en todo el tiempo que llevaba ahí no había sentido hambre alguna, inclusive parecía haberlo olvidado, que ahora le caía como balde de agua fría-. Todo esto comenzó con el sueño de una pareja de unicornios que admiraban la noche que era traída por la princesa junto con sus recién nacidos potros, quienes crecieron bajo un estricto régimen educacional hasta que sus padres pasaron lejos. Cuando era traída por Starswirl el Barbado ambos hermanos seguían trabajando en el sueño de sus padres y en sus últimos días el cargo recayó sobre la princesa Luna, hija y heredera del trono de Equestria-Le incomodo más de lo que esperaba escuchar ese nombre-. Tenían el deseo de explorar más lejos que nadie, así que trabajaron en desarrollar el hechizo más complicado en mucho tiempo, aquel del que apenas habían rumores de tiempos más antiguos: "la teletransportación." Comenzaron moviendo objetos a otros lugares, sin saber su destino en realidad, viejos e incapaces de un rendimiento físico el semental tomó el riesgo y teletransportó a su hijo mayor las desérticas llanuras del oeste de Equestria de ida y vuelta. Fallecidos, mi hermano y yo buscamos a los más selectos unicornios de las más prestigiosas universidades, siguiendo las especificaciones de nuestros padres, debían tratarse de unicornios de sangre pura, el mejor linaje, descendientes de padres unicornios y ellos descendientes de padres unicornios. Inclusive hacíamos a un lado a los ponies terrestres y pegasos sin importar lo brillantes que eran-Le sonaba muy familiar a un grupito que conocía y odiaba-. Compartimos lo que sabíamos, desde la teletransportación hasta las hipótesis acerca del espacio, y el cuerpo más cercano: la luna, hechas por nuestros antecesores y por nosotros mismos. Sin saber absolutamente nada nos arriesgamos con una versión muy primitiva del traje que nos ves usar ahora y enviamos a uno de los nuestros, juntando nuestra magia, y lo regresamos cinco minutos después. Estaba asustado, hablaba de la falta de gravedad, nos dio los datos necesarios para mejorar el traje y tomar precauciones del ambiente, era hora de un paso más grande, si queríamos sobrevivir necesitaríamos dos cosas: oxígeno y alimento-Nightmare continuaba prestando su total atención a la historia mientras comía con ayuda de su magia, empezaba a molestarle un poco que en realidad la comida le sabía muy insípida-. Así que fuimos a las grandes ligas y desarrollamos uno de nuestros más grandes logros, un hechizo para crear una atmosfera que sustentara nuestra vida alrededor nuestro. Funcionó, enviamos de nuevo al unicornio más experimentado, sin traje, y lo regresamos en menos de un minuto. Confirmó nuestras hipótesis, no existía una atmosfera sustentable en la luna, no sabes cuánto nos alegró lo rápido que era ejecutando hechizos. Era hora de ir por algo más grande, algo que dejaría humillado al mismísimo Starswirl: alterar la materia desde el nivel subatómico convirtiéndola en algo más, en algo diferente-Bien, eso la había sorprendido. Su boca abierta se los dejaba saber a todos. De ahí debían sacar la comida, sólo se necesitaba una pequeña roca para hacer eso, era increíblemente brillante-, fueron años de trabajo, sangre y sudor para perfeccionar ese hechizo. Satisfechos con todo lo que habíamos logrado llegamos a la cumbre de nuestro trabajo. Fuimos con la princesa Celestia a hablar de nuestros hallazgos, lo que hizo no tiene perdón, se burló en nuestras caras-La alicornio compartía el sentimiento de odio hacia ella y ahora sabía de dónde le sonaba familiar los nombres-. Mi hermano me detuvo de mostrarle los alcances de nuestra magia, no era algo que ella merecía conocer. Así que nos reunimos una noche, hicimos las maletas y a espaldas del gobierno de Celestia escapamos aquí, establecimos nuestros domos, los protegimos y trajimos los suministros necesarios para al menos medio año.
-Qué historia la suya-Habló la alta pony captando la atención de todos los pocos presentes-, lo digo en serio. Sueños, aspiraciones, una estúpida que teme al cambio y a hacer algo, no estuve en una situación tan diferente a la suya-Tomó otra cucharada de su sopa antes de que su plato se derramara por el golpe de un casco en la larga mesa perteneciente a un unicornio salido de la nada que a diferencia de los que estaban comiendo vestía aún su traje, evidencia de que venía de fuera del domo.
-¡Exacto! Y es por eso que las alicornios no son mejores que los ponies de tierra y los alados-El unicornio era viejo pero con melena a diferencia de Apoapsis.
-Nightmare Moon, te presento a mi hermano: Blázar, es tan racista como cualquier otro en esta mesa-Ella sabía que no era así, a pesar de que no los conocía a todos, una minoría no tenía pinta de serlo y mucho menos a quien por horrible que le doliera y complicado que le fuera de entender, ahora consideraba su amiga, Shiny Star. Ella era muy humilde y empática, sin mencionar lo talentosa y habilidosa con la magia. Era incomprensible entender cómo fue que terminó con esta banda de estúpidos arrogantes-… o peor aún. Carajo, te pido que lo disculpes-Se quejó.
-Creía en ustedes, alicornios de mierda, pero ustedes no son más que un error dela naturaleza, una evolución mal planeada que se creó para sentirse superior a los unicornios-Nightmare se levantó molesta por el comentario pero fue detenida por las pezuñas de Apoapsis sentado a su lado.
-Por favor, perdónalo-Miró a su hermano-¡lárgate de aquí! Deberías estar cuidando a los enfermos-La alicornio estaba atrapada con ellos, pero se veía en mejor condición y su ayuda era un milagro que no podían desperdiciar.
-Entonces sabrás por qué estoy aquí-Las cejas de Apoapsis se curvearon.
Puso su casco encima de uno de los unicornios envueltos en gruesas mantas que descansaban en el suelo del oscuro cuarto de uno de los domos exclusivos para enfermos, por el exceso de contaminados que ocupaban hasta la última de las camas y sillones del lugar, moviéndolo de un lado al otro-¿Crees que puedas hacer algo?-Preguntó lleno de esperanza ignorando a los unicornios a sus espaldas que retiraban el cuerpo de uno de ellos dentro de una bolsa.
La alicornio tragó saliva, tenía que ser honesta si quería escapar de ahí con ellos-No. No en realidad-Apoapsis la miró con la boca abierta y una expresión de decepción mezclada con frustración. Dudosa de qué tanto debería revelar comenzó a hablar de nuevo-. Quien me encerró aquí… la misma que puso esa esfera alrededor de la luna, hizo algo con mi magia, yo… efectué un hechizo que me rebotó y debía ser lo suficientemente fuerte para matarme pero… ni siquiera parece que me haya dejado inconsciente mucho tiempo. ¿Puedes escanearme con tu magia y verificar que está mal conmigo? Si solucionamos mi problema habrá una mejor oportunidad de ayudar a tu gente-Su voz era muy débil. Estaba aterrada. El anciano puso su mejor cara y asintió. En momentos Nightmare estaba siendo rodeada por un aura verde que viaja desde la punta de su cuerno hasta las pezuñas de sus piernas traseras. Suspiró cuando esta desapareció cerrando los ojos pero volviéndolos a abrir sorprendida al sentir a Apoapsis repetir el proceso de punta a pezuña de nuevo. Sus labios temblaron ¿qué estaba mal? El unicornio comenzaba a sudar, repitió el proceso una tercera vez más-¡Maldición ¿qué es?!-Lo golpeó con su ala alejándolo de ella muy enojada ¿acaso era un incompetente que no podía ni hacer eso? ¿Qué pasó con la mierda de sus historias?
-Nightmare…-Su voz temblaba-estás-Movió la cabeza de un lado al otro aún sin poder creer su hallazgo-, estás sana.
Frunció el ceño-¿Qué?
-¡Estás sana! ¡Increíblemente sana! Células, órganos, huesos, tejidos, sangre, cerebro, todo en perfectas condiciones como si hubieras nacido ayer. Tus pulmones, tu cuerpo, está increíblemente limpios, libre de contaminante alguno, hasta tu pelaje brilla de lo saludable que estás por dentro… yo nunca había visto a alguien así de sano. Y todo indica que tu magia debería estar funcionando al máximo porque inclusive tienes energía para cien maratones, uno tras otro. Si algo te golpeo, ni siquiera hay contusión-Estaba escéptica, y entonces recordó, extendió rápido su ala izquierda y la marca de quemada por el ataque que fue devuelto por Shiny más temprano se había desvanecido, ignoraba cuándo había dejado de molestarle el dolor.
-Hija de puta-Apoapsis levantó su ceja al escuchar sus últimas palabras y verla voltearse para empezar a escanear ahora ella a uno de los unicornios enfermos. Así como a ella, rodeo al unicornio de la punta del cuerno a las pezuñas traseras con una luz verde dándole un chequeo completo. Y lo que encontró la dejo desconcertada.
-No había visto algo así-Mentía, muy dentro de ella, algo le decía que sabía de qué se trataba. Humedeció sus labios volviendo con el líder de la comunidad-, lo que sea esa enfermedad, ningún libro de medicina en Equestria llegaría a mencionar si quiera un síntoma relacionado, y se está expandiendo por todo el cuerpo.
-Fue lo mismo que vi-Compartió la información esperando que confiara en su criterio al decirle que estaba sana y su magia funcionaba-, ¿puedes hacer algo?
-No, al menos no sin medicinas. Lo que sea eso está atacando su sistema inmunológico dejando al cuerpo expuesto a un ataque de cualquier otro virus. Tan débil que una gripe podría matarlos. Podríamos estabilizarlos, lo suficiente para que sean capaces de utilizar su magia junto con el resto de tu grupo y junto con la mía nos teletranspotaríamos definitivamente de vuelta Equestria y ahí reciban la atención médica necesaria-El unicornio no tenía palabras. Nightmare interpretó su silencio-No hay más que yo pueda hacer, y no creas que eso me gusta. Trajeron medicinas junto con toda su mierda ¿cierto?-Agachó la cabeza ante la pregunta-No puede ser tan estúpidos ¿o sí?
-No estamos solos en este lugar, hay críaturas…
-Sí, lo sé, me topé con algunas tiempo atrás, pero parece que quien ha sellado la luna también se encargó de ellos, ya deberían haber venido por mí.
-No sé a qué criaturas te refieras pero hay más de las que te podrías imaginar, monstruos en la luna, monstruos que nos robaron el medicamento como si supieran que lo íbamos a necesitar.
Nightmare se paralizo ante su declaración-Estás jodiendome ¿cierto? Tienes que estar.
-¡No!-Gritó, se sentía derrotado si ni ella podía hacer algo, todos esos ponies, cada uno de ellos eran su responsabilidad y él los estaba dejando morir, fueron demasiado cobardes para siquiera intentar buscar y enfrentar a los ladrones. Lágrimas empezaron a escapar de sus rojos ojos y Nightmare no pudo evitar sonreír ante esto.
-Tienes a los mejores unicornios de toda Equestria bajo tu poder y no emprendieron una batalla contra ellos ¿qué clase de desperdicio es ese?-Su mirada era desafiante y a la vez servía para burlarse del viejo que ahora yacía sobre sus rodillas traseras lamentándose.
-No quería que nadie saliera lastimado-Dijo entre sollozos.
-Iré por esas medicinas-Fue firme-, estabilizaremos a estos imbéciles y regresaremos a Equestria para que los curen…
-¿En serio?-Sonaba demasiado bello para ser tan simple.
-A cambio, quiero que me juren lealtad y una vez que todos estén en pie de nuevo, tomaremos Canterlot-No podía creer lo que escuchaba-, serán mi ejercito personal y con tales habilidades no habrá nadie que pueda detenernos. ¡Dominaré Equestria y ustedes me ayudarán!-Apoapsis estaba falto de aliento, mirándola con miedo mientras ella se paseaba campante alrededor suyo con esa sonrisa filosa y mirada encendida en llamas, ¿de dónde había salido?-A no ser que prefieran morir aquí, pero, tú no quieres eso ¿o si Apoapsis?, hijo de Afelio y Chasma-No cabía más sorpresa dentro de él ¿quién era ella?-, si, los recuerdo, me sorprende que aquellos patéticos ponies hayan logrado algo en sus vidas-Se detuvo frente a él mirándolo con desprecio-¿Tenemos un trato?-Le sonrió maliciosamente.
Centauri y Shiny terminaban de preparar sus mochilas mientras, un ya preparado, Doppler, el unicornio que compartía hogar con la comprometida pareja se despedía de su hermana antes de partir con el escuadrón de Nightmare en busca de la medicina. Sabía que su poder, aun juntos, no se compararía con el de una alicornio, no entendía por qué entonces se sentía tan inseguro respecto al viaje. Centauri le había contado todo lo que le dijo a Apoapsis durante su ausencia, cómo desquitó su enojo contra él, sentía que debía ser honesto con ella. Ella lo entendió y pidió que antes de retirarse se disculpara con él, por su parte, Shiny no podía estar más emocionada de partir de nuevo y sorprendida de que Apoapsis permitiera que amos fueran juntos. Seguro tenía una gran fe en Nightmy, sí, eso debía ser. Pensó con una sonrisa guardando lo último en su bolsillo.
-Hey viejo, siento lo de hace rato, no debí comportarme así contigo-Se disculpó con un nada convincente tono de culpabilidad.
-Star te envió ¿cierto?-Dijo sin emoción alguna y sin corresponderle en la mirada siquiera. Algo parecía molestarle.
-¿Tan predecible soy?-Sonrió infantilmente.
Giró la cabeza buscando por señales de la alicornio oscura, y al no ver señas de ella cerca miró con una seriedad nunca antes vista en él a Centauri-Cuídate de ella-Tomó su rostro entre sus cascos acercándolo al suyo-, no sabemos nada de ella y no parece estar interesada en mostrar sus intenciones verdaderas con nadie-Le alertó.
-Creo que estás siendo muy dramático, Shiny confía en ella-Se libró de su agarre.
-¿Y tú? ¿Confías en alguien que fue encerrada aquí sin siquiera saber por qué?-Centauri fue desconcertado, odiaba cuando el anciano tenía razón-Las luces que Shiny vio fueron reflejo de una esfera que encierra la luna que ella golpeó intentando destruirla, ¡convirtieron este lugar en una prisión para ella!
-¡Basta!-Lo empujó lejos-Si te hace sentir más seguro la vigilaré de cerca, pero confío en Shiny y su criterio para tratar con las personas. Tú, por tu parte no has hecho más que meternos en un problema tras otro y ahora, empiezas a ponerte paranoico…-Apoapsis rodó los ojos molesto alejándose del lugar para dirigir los honores al fallecido miembro de la comunidad. Centauri regresó a su domo donde se encontraban los otros tres listos para partir.
-¿Listo amor?-Le sonrió alegre.
-Siempre-Nightmare puso los ojos en blanco. Y así empezaron a andar hacia ninguna dirección concreta aparente.
-Desconocemos de qué criaturas podría tratarse, pero la última vez que vimos unas fueron dentro de cuevas así que asumo que se ocultan ahí-Nightmare sabía quiénes tenían más posibilidades de ser los responsables, y sabía que Celestia se había encargado de ellos así que no había nada de qué preocuparse, pronto estaría sobre el trono gobernando como la princesa del día nunca hubiera hecho ni en sus mejores días.
-Iremos a las cuevas entonces-Aceleraron su galope, esta era la mejor oportunidad que tenían ¡estaban ansiosos!
No tardaron en llegar a la más cercana, de sus múltiples entradas provenía un débil brillo azul cristalino -Nos separaremos-Ordenó.
-¿Qué? ¿Estás segura?-Se preocupó por separarse de su prometida y las palabras de Apoapsis volvían a su cabeza mientras miraba a los profundos ojos de Nightmare, estos demostraban una frialdad indescriptible junto con una determinación admirable que culminaban en una gran confianza por sí misma. Sus labios comenzaban a temblar, intercambió una mirada preocupara con Star quien sólo levanto sus hombros, parecía despreocupada.
-Las criaturas que se llevaron las medicinas probablemente están muertas, y, tengo a los mejores unicornios de toda Equestria, seguro podrán defenderse contra cualquier otra cosa.
-No debajo de estos trajes.
-He visto cómo protegen los domos proporcionándoles oxígeno alrededor, sería estúpido si no pudieran hacerlo alrededor de ustedes mismos. Además, gané varias carreras contra pegasos, estoy segura de que si alguno de ustedes grita por ayuda llegaré a ayudarlos en un parpadeo-Sin buscar perder más tiempo aceptaron y cada quien tomó un camino diferente-Nos volveremos a ver aquí en media hora-Fue la última indicación que dio.
Caminó por el curiosamente iluminado túnel que le tocó, mirando a todos lados sin encontrar rastros de vida o de la caja donde recordaba que habían dejado los medicamentos. Realmente esperaba que Nightmare tuviera razón al respecto de la vida de las criaturas que se llevaron sus reservas médicas. Llegó al final del túnel topándose con una cristalina pared azul, lo curioso de esta era que tenía figuras talladas en su superficie. Se acercó lo más posible para verlas a detalle y entender su significado, la única clara era una especie de unicornio en medio de muchos garabatos sin sentido rodeándola. La unicornio disparaba un rayo de magia de la punta de su cuerno que chocaba contra una esfera flotante y de el garabato más largo salía una delgada línea que también impactaba contra esa esfera. No podía estar segura, entrecerraba los ojos casi por completo, pero parecía que la unicornio tenía un intento de alas en los costados. Paso su pezuña por encima de la pared. Los dibujos se hicieron menos visibles cuando una gran sombra cubrió la pared desde la espalda de Shiny Star. Sus pupilas se dilataron dando media vuelta para encontrarse con la indescriptible, aterradora criatura-¡Ahhhhhhhhhhhhh!-Claro que lo que todos habían ignorado de las instrucciones de Nightmare Moon era, que nadie podía oírte gritar en el espacio.
Continuará…
Notas del autor: *Primeros huesos de las alas de un ave.
Y así comienza el segundo arco del fanfic: un Momento en la Eternidad. Espero que para los seguidores la espera de tres semanas haya valido la pena con el trabajo que acabo de entregarles y que cumpla con sus expectativas. Y a los nuevos lectores, bienvenidos y espero disfruten la historia y todo lo que está por venir.
Como comenté desde el especial, el tono de la historia siempre tuvo la intención de ser oscuro y de alguna forma crudo, así que espero que el uso del lenguaje vulgar se sienta justificado así como los riesgos que se pueda tomar con la nueva galería de personajes que guardan más de lo que su apariencia demuestra. Como siempre, estoy abierto a escuchar opiniones, son bien recibidas mientras no caigan en los insultos por simple "trolleo", para mejorar en la calidad de la historia y no decepcionarlos. Igualmente de habitual, gracias a los que se dan un tiempo extra y leen hasta aquí, esta obra está especialmente dedicada a ustedes. Nos leemos en una semana (y sólo por este cliffhanger, esta vez no habrá adelanto del siguiente capítulo).
