NO ME SEPARARE DE TI

Tardo unos dos días, tal vez mas en regresar a konoha, en una ocasión normal hubiese tardado poco menos de un día aquel trayecto ella sola, sin embargo esta vez tenía que cargar con el cuerpo inconsciente de naruto, quien por alguna razón aun no lograba despertar de su inconsciencia tras haber peleado con aquel tipo tan poderoso llamado kuran. Habían pasado tan solo un par de horas desde que el sol hubiese descendido sobre sus cabezas cuando pudo al fin distinguir a la distancia el gran monte hokage, distinguible por supuesto, por estar labrado con la forma de los rostros de aquellos que lideraron la aldea en su debido momento. Al saber que ya se encontraba cerca de su destino no pudo más que redoblar el paso.

Estaba herida, adolorida y no había descansado en todo el camino, incluso el viento helado que pegaba contra su rostro en cada salto no era capaz de refrescarla, y aun mucho menos, con aquel rubio que tenia pegado a su espalda, la respiración tranquila del muchacho pegaba contra su cuello y ella no pudo evitar sonrojarse, recordando a cada instante lo que había dicho y hecho aprovechando la inconsciencia de su maestro un par de días atrás, y preocupándose a la vez, ya habían pasado dos días, y el aun no despertaba, esto jamás había pasado, no importaba la situación que fuese, el siempre estaba ahí el día siguiente dispuesto a devorar un buen plato de ramen, y luego estaba el tema de aquella visión que la chiquilla había tenido, aquel alcantarillado, aquella sensación, y sobre todo, aquella infernal criatura que termino convirtiéndose en un reflejo de ella misma, estaba decidido, en cuanto llegase a su destino, se encargaría de que naruto fuese atendido como se debía e inmediatamente después solicitaría reunirse con la hokage, tal vez ella fuera capaz de ayudarle con sus preocupaciones.

-resiste solo un poco mas naruto – se decía ella misma, como intentando darse fuerzas a ella misma para llegar lo más pronto posible a su destino

Pronto fueron visibles las primeras luces de la entrada de la aldea y tan pronto como llego fue atendida por varios anbu que ya habían sido informados previamente de su posible llegada gracias al equipo kakashi, que había llegado ya varias horas antes de eso. Ella les dio indicaciones de que se encargasen primero de su maestro pues ella tenía que ir a ver a la hokage inmediatamente.

Al ver la expresión en su rostro, los anbu no hicieron mas preguntas y aceptaron de buena manera lo que la más joven proponía.

Sin dudarlo un momento, Yuuki se dirigió a la torre del hokage y una vez dentro de esta, hacia la oficina de tsunade.

Se sorprendió al entrar y ver que tsunade ya la estaba esperando, y no se encontraba sola, también la acompañaban sus compañeros de equipo en aquella misión, kakashi y sakura se encontraba parados de pie frente a ella mientras que sai se encontraba revisando a un inconsciente rock lee incrustado en una de las paredes de la habitación, al parecer alguien había hecho enfadar a la hokage.

-ya venía siendo hora de que llegaras – hablo la hokage inmediatamente después de que Yuuki cerrara la puerta detrás de ella. Ella por su parte no respondió y se acerco lentamente hasta el escritorio de esta.

-¿Dónde se encuentra él? – pregunto seria hacia la más joven.

-inconsciente – respondió Yuuki – ya debería estar siendo atendido en el hospital.

Tsunade se sorprendió enormemente al escuchar que naruto estaba en mal estado, aun así mantuvo la calma para continuar hablando.

-su escuadrón esta ya aquí desde hace tiempo, por ellos y por kakashi eh podido darme una idea de la situación, no me imagine que terminarían envueltos en el mismo lio, ellos me han contado lo que han visto y lo que saben hasta ahora, sin embargo debo preguntarte Yuuki, ¿que es lo que sucedió después de que regresaras con él?

Yuuki respiro hondo y comenzó a contar la historia, de cómo había sentido aquel chakra que seguramente pertenecía a su maestro, de cómo había llegado y había encontrado a aquel monstruo que más tarde tomaría la forma de naruto y de cómo había huido del lugar con naruto a rastras y corrido todo el camino hasta ahí sin que este se despertase, por su parte kakashi y el resto de su equipo se mantuvieron en silencio, atentos a la explicación de la chica.

-ya veo, supongo que iré a ver yo misma la condición de naruto mas tarde, su cuerpo debió de haber pasado mucha presión por tomar esa forma

-es un alivio - soltó kakashi de repente como quien se quita una gran presión de encima al escuchar estas palabras de tsunade – pensé que había sido una locura el dejar que regresara sola, me alegra saber que no cometí un error.

Tsunade lo miro comprensiva antes de hablar -ahora lo mejor es que todos ustedes vayan a descansar, han pasado por mucho y les hará bien, ya se preguntaran lo que quieran el día de mañana.

-pero, aun hay algo de lo que quiero hablar con usted tsunade sama – dijo Yuuki justo antes de que kakashi abriera la puerta para salir – es sobre algo que sucedió cuando él estaba convertido en "eso"

La expresión de tsunade paso inmediatamente a ser de alivio a una gran seriedad, le indico a kakashi que siguiera y una vez todos estuvieron fuera le dijo a la pelirroja que continuara con lo que tenía que decir.

-pues vera… - comenzó a hablar ella contando poco a poco lo que había visto, como era casi lo mismo que aquel sueño que la había estado atormentando tanto tiempo y como pensaba que forzosamente algo de aquello tenía que ver con ella.

Tsunade escucho pacientemente el relato de la joven sin interrumpir ni una sola vez y afirmando con la cabeza de vez en cuando, como dejando claro que entendía perfectamente lo que estaba sucediendo y se dispuso a hablar cuando ella hubiera terminado.

-eso que te sucedió tiene sentido ciertamente Yuuki, aunque me temo que no para ti, y dada la promesa que le hice a naruto mucho me temo que no podre iluminar tu camino tanto como para dejarte satisfecha con eso, dime Yuuki, ¿alguna vez te has dado cuenta de por qué eres diferente, de por qué no creces como los demás?

La chica se sorprendió enormemente, hasta ese momento su condición era algo que únicamente conocían naruto y ella, claro que el que la hokage lo supiera significaba que naruto se lo había contado, sin embargo la sorpresa fue ver como naruto había confiado tan fácilmente algo tan importante.

-me temo que no puedo aclararte mucho las cosas pero puedo decirte que tu condición tiene todo que ver con aquello que estas experimentando.

-pero usted, ¿Cómo es que lo sabe? – pregunto casi con un tono de suplica, ella conocía la respuesta a esa pregunta, era obvio que naruto se lo había dicho, y no podía evitar que le doliera hasta en lo más profundo de su alma el saber que aun sabiendo detalles tan importantes como esos de su condición, naruto hubiese sido incapaz de contárselo, ¡a ella!

Tsunade pareció percibir lo que pensaba en ese preciso momento pues no contesto a la pregunta de la chica y en lugar de eso le dijo que lo mejor para ella seria descansar un buen y largo rato, le pidió permiso para comentar su situación con sus compañeros, después de todo ellos merecían saberlo si es que iban a trabajar juntos como ninjas de konoha y al final le dijo que ella se encargaría de que naruto despertara lo más pronto posible , que no se preocupara por él, dado que esa era otra de las grandes preocupaciones de la chica y que ella se fuera a descansar, cosa que hizo.

Tsunade salió de su oficina y camino tranquilamente hacia las calles, dirigiéndose hacia el hospital donde supuestamente estarían atendiendo al inconsciente naruto, en la oficina había tranquilizado a todos diciendo que su situación lo habría dejado inconsciente por el gran esfuerzo requerido, sabía que eso era una mentira, o por lo menos es lo que su instinto le decía, que había algo que no encajaba, que estaba completamente mal, y es que si no fuera porque estaba informada de todas las habilidades de naruto por este mismo, que sabía que era imposible que este quedase en mal estado solo por haber liberado un poco de poder, de hecho, según los informes del mismo, este había logrado alcanzar un nivel de control casi completo sobre su propio poder. Es ahí donde las cosas dejaban de estar bien, donde las cosas dejaban de concordar, y es que si en verdad tenía ese nivel, nunca debió de haberse transformado en aquel monstruo que Yuuki había mencionado antes.

Llego al hospital y un equipo anbu pronto la guía una habitación especia donde se encontraba naruto, era una gran habitación circular con una pequeña mesa rectangular en el centro y naruto se encontraba sobre ella.

-¿Qué tiene? – pregunto la hokage al momento en que lo vio

-no lo hemos podido determinar hokage sama, nada lo hace reaccionar, es casi como si estuviera muerto, aunque sus signos vitales funcionen a la perfección.

-me lo temía, esto probablemente nos llevara toda la noche.

Habiendo dicho eso se encamino hacia su paciente. Algo en todo el asunto se le estaba yendo de las manos y estaba poniéndose muy mal, todo lo que pasaba tenía que estar sucediendo por algo, y esperaba poder averiguarlo antes que cualquier otra cosa sucediese.

Así paso pronto una semana, después de que Yuuki regresara a descansar no había vuelto a soñar otra vez como las anteriores noches, y sin embargo cuando pensaba que todo había acabado e incluso pensó en lo que hablaría con su maestro respecto a su situación cuando lo encontrase, su mundo comenzó a desmoronarse cuando a la mañana siguiente se había enterado que aun bajo los cuidados de la hokage, su amado naruto aun no había podido despertarse, había pasado la semana entera desde entonces yendo con sus nuevos amigos en konoha, ayudándoles a comprender su situación , de la cual ya se habían enterado gracias a la hokage y por las tardes iba a ver a naruto que aun dormida plácidamente en una de las camas del hospital. Se preguntaba por qué había pasado esto, si tan solo unos días antes ella misma lo había besado pensándolo solo inconsciente y ahora parecía que no volvía sin importar lo que hiciera.

Al llegar a la nueva habitación a la que habían transferido a su maestro la chica pudo observar inmediatamente al rubio, recostado sobre una de las camas, justo al lado de una ventana, ya era de noche y apenas se podía distinguir por el brillo dorado de su cabello.

Ella fue y como de costumbre se sentó a su lado, por su parte el en su cama tenía un aspecto que a ella le pareció conmovedor, era como si al cambiarlo de cama los enfermeros lo hubiese puesto, por accidente, en la pose perfecta, con un apacible rostro volteado de un lado y un brazo medio saliéndose de la cama, desde su punto de vista era como si aquellas sabanas fuese las mismísimas nubes, y naruto fuese algo mas, un ser sobrenatural, vigilando desde lo más alto de estas, juzgando a aquellos mortales que osasen poner un pie en su presencia, era como si en cualquier momento fuese a recuperar la conciencia solo para salir flotando de aquel lugar con un aire místico.

Yuuki se sonrojo ante este pensamiento y no pudo evitar soltar una pequeña sonrisa, aun en ese estado ella seguía viéndolo con ojos de enamorada, era verdad, aun con todo lo que había pasado, hacia tan solo poco más de una semana que ella misma había admitido que estaba realmente enamorada de naruto, no le importaba que él se recuperara ahora o nunca, sus sentimientos por el no cambiarían en absoluto.

Con este pensamiento en mente, Yuuki se armo de valor una vez más, tal cual como lo hizo una semana atrás, cuando tomase a naruto para llevárselo de aquel horrible lugar y se acerco a la cama de su maestro cautelosamente, acercó sus manos y levanto suavemente la cabeza del rubio, tan suavemente como podría hacerlo una persona, casi como si este pudiera despertar y reprenderla por lo que estaba a punto de hacer. Sus rostros se encontraban ya a una distancia considerable y ella podía sentir su aliento contra el rostro, se fue acercando un poco mas y mas hasta que sus labios casi rosaban contra los otros, se detuvo un momento, pensando en lo que iba a hacer a partir de ahí, que es lo que haría si él nunca despertase, o que es lo que haría cuando lo hiciera, este vago pensamiento contamino su mente unos cuantos segundos antes de que se decidiera al fin y fusionase sus labios completamente contra los de naruto, ella deslizo sus brazo alrededor del cuello de aquel al que amaba, esta vez no quería que fuese como la primera vez, no, quería que fuera algo mas, y aprovecho el momento para sacar todos sus sentimientos, aun con el cuerpo inconsciente de naruto entre sus brazos, ella sentía que en ese momento podía ser feliz, podía desahogarse de todo lo que había pasado, y así lo hizo, lo beso hasta el cansancio, hasta asegurarse de que su sentimiento llegase hasta lo más profundo de su ser y separándose al fin cuando supo que le faltaba el aire.

Pudo sentir como un par de lagrimas traicioneras abandonaban sus ojos comenzando a correr por sus mejillas, y entonces cedió, al final se dio cuenta de que eso no era lo que realmente quería, lo que estaba haciendo no la iba a llenar totalmente, no hasta que en verdad fuese él quien la besara y la tomara entre sus brazos, y sin embargo, no había nada que pudiera hacerla abandonar este sentimiento, pronto quedo dormida ahí mismo, recargada contra la cama del rubio, pasando de la vigilia al sueño con solo unas pocas palabras en su boca "no importa que es lo que suceda de ahora en adelante, no me separare de ti"

Pudo sentir como entraba la luz del sol por la pequeña ventana de hospital y a la vez como esta se filtraba a través de sus finos parpados, sin embargo se rehusaba a abrirlos ojos, estaba realmente agotada, esa noche había vuelto a soñar con la criatura, solo que esta vez algo había sido diferente, lo desesperante era que no podía recordar que era.

La luz de la mañana aun entraba insistente por la ventana y ella aun no se decidía a abrir los ojos de una vez por todas y cerrar la cortina cuando de repente lo sintió, como alguien la cerraba bruscamente por ella, pero eso era imposible, no recordaba que alguien hubiese entrado al cuarto anteriormente, y entonces una idea salvaje asalto su mente y la hiso temblar, no quería abrir los ojos por temor a ser decepcionada y sin embargo al final la duda fue mayor y de golpe sus parpados se abrieron dejando entrar la luz al fin.

Tuvo que tallarse los ojos para asegurarse de que no soñaba aun, y el alivio llego cuando vio que no era así, pues ahí, en frente suyo, sentado justo al otro lado de la cama se encontraba sentada la persona por la que tanto había sufrido la noche anterior con un pequeño haz de luz que se filtraba a través de las cortinas que iluminaban su rostro que volteaba hacia ella, viéndola con una péquela y cálida sonrisa.

-hola – dijo el individuo apenas audible pero con clara alegría.

-na… na-¡naruto! – estallo Yuuki sin poder contener las lagrimas de alegría y lanzándose hacia el - ¡eh! – fue lo único que dijo el al ser embestido.

Pronto todos los viejos amigos del rubio se vieron corriendo hacia el hospital, había muchas cosas que contar y él lo tendría que hacer, la misma hokage fue informada del despertar de naruto por uno de sus anbu y había corrido inmediatamente a verlo.

-¡¿estas seguro?! – grito tsunade emocionada.

-por supuesto tsunade sama – fue lo único que alcanzo a decir el anbu justo antes de ser empujado a un lado por la rubia por abrirse paso mientras el caía bruscamente al suelo – vaya, pero que salvaje

Sacudiéndose un poco el polvo causado por la caída el anbu salió tranquilamente y se dirigió en camino al monte hokage, tardo unos minutos en llegar a la sima y entonces…

-¿Cómo va todo? – sonó una voz para después ser seguida por una sombra en el suelo que poco a poco fue surgiendo para dar forma a zetsu negro.

-todo de acuerdo al plan –hablo el anbu quitándose la máscara y mostrando un rostro completamente blanco…