Los personajes extraídos de la serie y el cómic My Little Pony: Friendship is Magic propiedad de Hasbro.

Cualquier arte utilizada para acompañar el texto no es de mi propiedad, créditos a los autores.

La siguiente obra fue realizada sin fines comerciales.

NOTA: la siguiente historia puede no ser recomendable para menores de edad. Contenido fuerte sin intenciones de ofender a nadie en absoluto.

La elipse rosada descendió lentamente rodeando la luna a cierta distancia, como lo había hecho antes a lo largo de esa misma noche, pero esta vez nadie le prestó atención, esta vez miraban temerosos a la oscura alicornio, que con los ojos llorosos miraba a sus cascos vacíos pero temblorosos-Yo… yo no quería-Su mirada se abrió paso entre los aterrados unicornios hasta toparse con quien de verdad le importaba, y su expresión no era muy diferente a la de los demás. Todos corrieron asustados, ocultándose dentro de sus domos, todos excepto ella y su prometido quien le insistía que volvieran a su improvisado hogar jalándola de una pierna. La alta yegua se arrastró entre sus rodillas a ella-Shiny, por favor-Ella corrió junto a Centauri. Volteó para encontrarse con alguien que reflejaba la misma decepción y desesperanza que ella en sus ojos: Apoapsis.

-Bueno, princesa Luna, dígame qué carajos deberíamos hacer ahora.

Brome presenta: un fanfic de My Little Pony: Friendship is Magic.

Protagonizado por:

Nightmare Moon

Shiny Star

Un momento en la eternidad.

Arco dos: los habitantes de la luna; capítulo seis: sin escape.

"Conocí a la princesa Luna, una vez…" Los autoproclamados habitantes de la luna miraron perplejos a la alta yegua negra detenerse frente a ellos. "… durante mi graduación, antes de que Apoapsis me reclutara, ella estaba presente…" No tenía ni un solo rasguño, no podía verse más viva en realidad y esa sonrisa de satisfacción y orgullo en sus labios no llenaba de una total confianza a los unicornios. Aún con la delicadeza con la que dejo caer las bolsas de sus costados, estas levantaron algo de polvo con su impacto, y como si pudiera sentir la avalancha de emociones de los ponies frente a ella, con delicadeza se agacho para abrirlas con sus dientes y mostrarles lo que guardaba en el interior. "… ella estaba ahí, en lo más alto de las gradas, de pie con una cansada sonrisa. No podía decir que ella estuviera ahí por mí, pero… pero, por un momento, por un pequeño y hermoso momento, cuando pasé al frente y di el discurso como la mejor de la clase, sentí su mirada sobre mí, y creí, quise creer que había salido de su castillo y volado hasta la universidad de Canterlot sólo por escucharme hablar…"

Los rostros de todos los presentes no marcaban más que incredulidad, dentro había bastantes cajas metálicas, llenas de la medicina y, como reflejo, Centauri giró su vista a Doppler alcanzando a verlo pasar su pierna por su rostro, estaba ¿limpiando sus lágrimas?-Nightmy-Shiny fue la primera en atreverse a hablar. Avanzó hacia ella y levanto su casco pasándolo por su mejilla, sin tener la oportunidad de notar lo suave que estaba su pelaje, la sujeto del cuello y se levantó sobre dos piernas para abrazarla junto con sus esfuerzos de mantener el volumen de sus sollozos a bajos niveles.

Nightmare sonrió cerrando sus ojos y suspiro aliviada-También me alegra verte-De sorpresa, al abrazo se unió Centauri y en un salto el mismísimo Doppler. Los otros tres lo miraron muy confundidos pero habían logrado conmover a su público. Empezaron a aplaudir atrayendo la atención del más viejo del lugar: Apoapsis*, y su ronca voz apaciguó el escándalo del lugar.

-¡¿Qué está pasando aquí?-Gruñó apartando a los unicornios de en medio de su paso y sus ojos se clavaron en la alicornio-Nightmare-Dijo en un apenas audible hilo de voz-¡Nightmare!-Gritó sintiéndose amenazado. Por su parte la yegua se apartó de Shiny y los otros dos y le sonrió burlonamente levantando una ceja de forma pedante.

-¿Me extrañaste Apoapsis?-Estaba a punto de replicar cuando un fuerte golpe en el rostro lo tiró de espaldas, Doppler le había arrojado la bolsa de Nightmare con su magia, y gracias al contenido sin duda había sido un buen golpe no lo suficientemente duro como para fracturar el vidrio de su casco, cuando se dio cuenta de esto, Apoapsis suspiró aliviado, pero esto no duró mucho pues Doppler apoyó su pierna sobre su pecho, haciéndolo quejarse de nuevo.

Tomo la bolsa entre sus dientes y la puso a un lado de la cabeza del anciano-Lo que harás ahora será entrar a ese domo, darles la cara y brindarles de la medicina junto con una puta disculpa a todos y cada uno de los desesperanzados unicornios que trajiste aquí… en especial a Roche-Sentenció apartándose de él, permitiéndole respirar de nuevo-¿Quedó claro?-Se limitó a asentir con desgane-Entonces vamos allá-Le sonrió infantilmente. Como si todo lo que hubiera hecho no le pareciera suficiente, lo obligó a cargar las bolsas también, antes de partir del lugar donde se había dado un espectáculo que había dejado confundido a la mayor parte de los presentes, le brindo una expresión de total y honesta gratitud a la alicornio.

-¿Sabías que necesitábamos más medicina?-Preguntó Shiny aún parada a lado de ella.

-No son los únicos que pueden hacer cálculos, no me trates como una idiota-Se quejó, no haciendo más que dejándole claro a Shiny lo complicado que es entender su comportamiento.

Apoapsis repitió una y otra vez el proceso de abrir los frascos con la cura, llenar la jeringa y aplicarla a los enfermos, uno por uno. Doppler sólo miró todo, recargado en la pared-No pienses que soy como Centauri, no somos amigos y no me disculparé contigo.

-Sí, tienes razón. No lo somos, y tampoco no esperaba que lo hicieras de cualquier manera. Eso siempre estuvo claro. Y sin embargo déjame decirte que no me arrepiento de haberte traído aquí, después de toda la ayuda que fuiste en Equestria… te lo tenías ganado. Tal vez yo soy quien te deba la disculpa.

-No seas condescendiente conmigo, eso no va contigo imbécil-Se dejó caer devuelta al suelo y caminó lentamente hasta él-. Si hay alguien a quien le debes una disculpa es a ella-Señaló a Roche con su casco, ella se encontraba aún recostada en el sillón, durmiendo después de la aplicación del medicamento-, te pregunto algo, si nos hubiéramos ido antes de que Nightmare hubiera vuelto, y los hubiéramos dejado atrás a todos ellos ¿hubieras podido dormir de regreso en Equestria?

-Por supuesto que sí-Contestó sin inmutarse.

-Eres un cabrón-Negó con la cabeza su comportamiento.

-He… no, no es algo que a ti te importe.

-En efecto. Hazme un favor y lárgate de aquí. Yo me quedaré a cuidarlos-Caminó a su lado y se sentó recargando su espalda sobre la parte baja del sofá. Permaneció ahí unos minutos viendo como el anciano no se iba, le hizo un movimiento con su pierna.

-Hay suficiente medicina, junto con la que trajo ella-Se escuchaba resignado-. Inclusive para cuando volvamos a Equestria. Así que la aplicaré también a los sanos que no la hayan recibido antes.

Doppler suspiró-No me gustan las agujas, auch-Giró la cabeza dando con la aguja flotando a lado suyo.

-Una lástima. Tan pronto despierten me aseguraré de que les traigan comida y cuando estén en la mejor de las condiciones, será tiempo de salir. No quiero pasar ni un minuto más en este lugar. Dudo que tú tampoco-Lo último lo dijo dándole la espalda mientras caminaba en dirección a la salida del domo. Doppler pasó su descubierta pezuña por la rubia melena de su hermana y con una sonrisa le susurró al oído:

-Volveremos a casa Roche… juntos…-Mentiría si dijera que no se sentía emocionado-. Por cierto, aún tienes la peor melena del mundo.

Como lo había avisado, brindó de comida a cada unicornio recién recuperado después de realizarle los mismos estudios con su magia, que le habían hecho a los primeros tratados. Centauri, Shiny y Nightmare estuvieron presentes ayudando a acelerar las revisiones, Doppler no se separó de nuevo de su hermana, el primero les había comentado lo que había pasado entre Doppler y Apoapsis durante el sueño de Shiny y la ausencia de Nightmare por lo que fue fácil para ambas entender su preocupación y el porqué de su actitud cuando la alicornio volvió con las medicinas. Una vez asegurados de que estaban sanos, alimentados y descansados, Blázar ordeno a todos reunir sus maletas y encontrarse en el centro de la ciudadela. Finalmente volverían a Equestria. Volverían a casa.

Nightmare los veía a todos correr, ambientados en una pacífica y harmoniosa atmosfera llena de esperanza por volver a sus abandonados hogares, probablemente muchos de ellos se preguntarían si alguien se preocupó por su ausencia, su mirada se enfocaba en especial en dos unicornios que se querían mucho y su compromiso por compartir el resto de sus vidas juntos era prueba de eso. Un conflicto interno se desató en ella muy confundida por lo que haría una vez que estuviera de vuelta, ¿obligaría a Apoapsis a cumplir su promesa? Después de todo ella cumplió su parte del trato. O acaso, ¿buscaría un nuevo lugar y rol en Equestria? Río sola, agachando su rostro, como una loca, pensando en la idea de iniciar de nuevo en un lugar que apenas podía imaginarse llamar "hogar." Lo único que estaba claro en ese momento para ella era que devolver el cuerpo a su anfitriona original ya no era más una opción. Ella le había cedido el control total en su ira. O al menos eso tenía claro.

-¿Puedo preguntarte algo?-La voz de alado la sacó de sus pensamientos, se trataba de la primera pony que vio atrapada con ella en ese frío lugar.

-¿No deberías estar ayudando a tu novio con las maletas?-Preguntó con algo de deseo de volver a estar sola para aclarar su cabeza ante el incierto futuro que cada vez se hacía más real frente de ella.

-Seguro que él puede con ellas-Aclaró en un tono burlón.

-¿Qué sucede Shiny?-Era claro que no se libraría de ella, no tenía por qué molestarse en intentarlo.

-Cuando nos dejaste en la cueva-La, inestable a lo largo de la noche, alegría que siempre parecía radiar, era remplazada por inseguridad ante lo que buscaba decir-¿cuáles eran las últimas palabras que no quisiste decirme?-Abrió sus ojos en sorpresa recordando el momento, recordando "¿sabes? Me hubiera gustado… creo que sólo lo estoy haciendo más difícil…" y entonces el conflicto volvió a ella ¿a caso podía volver a Equestria e iniciar de nuevo? Con una nueva familia ¿merecía esa oportunidad?-¿Nightmy?-Vio esos ojos brillantes, suplicantes y por primera vez desde que cometió sus horribles actos creyó en que tal vez podía tener esa oportunidad. Creyó en que existía la redención para ella, y aunque se tratara de un camino largo, por su primer amiga era algo que merecería la pena recorrer. Si ella estaba ahí, valía la pena el intento.

-Me gustaría asistir a tu boda-Sonrió y los ojos de la más baja brillaron con más emoción.

-Y a mí me gustaría que estuvieras ahí-Declaró en un tono muy suave y tranquilo para su sorpresa.

No pasó mucho tiempo después de su plática cuando ya todos estaban reunidos en el centro de la ciudadela, formando un círculo y trayendo viejas memorias de sus primeros intentos de teletransporte y de cuando dieron el gran salto de una vida y se teletransportaron hasta la luna. Las maletas estaban en medio del círculo en preparación, Nightmare lo miró a la distancia antes de ser empujada a un lado por Blázar, frunció el ceño pero lo dejo pasar y caminó detrás de él posicionándose a un extremo de Shiny y ella al extremo de Centauri, Doppler junto a su hermana y al otro lado de la circunferencia, Apoapsis con su recién unido hermano, Blázar. Todos con una gran sonrisa, ansiosos por volver. Apoapsis levantó su voz como lo había hecho ya en ocasiones anteriores y explicó las instrucciones que seguirían para la ejecución del hechizo, todas ellas nuevas para la alicornio, una vez que afirmaron haberlo entendido, comenzaron. Todos se arrodillaron iluminando el interior de sus cascos espaciales, mientras la más alta, solamente la punta de su cuerno. La luz que emitía cada uno a través de su cuerno se extendió en un campo alrededor de sus cuerpos completos, saliendo inclusive fuera del traje y se unieron con el brillo del pony a lado suyo creciendo hasta estallar en gran resplandor cubriendo la superficie de la luna e iluminando contra las estrellas, cegando de la vista a cualquiera que lo viera. La luz permaneció después de que la ejecución fue finalizada y lentamente fue descendiendo su intensidad dejando a la vista que los habitantes de la luna no se habían movido en absoluto y permanecían ahí mismo.

Los susurros de preocupación no tardaron en ser escuchados, el intercambio de angustiadas miradas tampoco se dejó esperar asesinando la magnífica optimista atmosfera y enterrándola debajo de una pesada y estresante atmosfera que no hacía más que clavar una incertidumbre en el corazón de los afectados. "Apoapsis" llamaron varios exigiendo por una explicación-¡Tranquilos!, yo…-Sin palabras intentó calmar a los ansiosos unicornios para prepararlos para un segundo intento-debió ser un error, algo hicimos mal, si intentamos de nuevo, ¡por favor!-Todos se serenaron y asintieron, en especial los cuatro aventureros que no había luchado tanto por nada, saldrían de ahí. De nuevo, con el ambiente recuperando una tranquilidad que no duraría, las luces provenientes de ellos se extendieron por todo el lugar hasta cubrir una gran área de la luna, inclusive mayor que en el primer intento, la determinación era evidente. La luz comenzó su descenso a un paso más lento por el incremento de energía utilizada en esa ocasión, pero cuando era posible levantar la vista sin ser herido, los unicornios seguían en su mismo sitio.

-No-Susurró el anciano-¡no se rindan, mientras hay vida hay esperanza!-No se veían muy convencidos-¡Intentaremos de nuevo y de nuevo! ¡Saldremos de este lugar!-Dieron lo mejor por intentar recuperar la confianza en él y volvieron a intentar recibiendo el mismo resultado, Apoapsis volvió a levantar la voz e intentaron de nuevo, y de nuevo.

-¡Apoapsis! ¿Qué está pasando?-Comenzó a quejarse Doppler a quien pronto se le unieron más en la revuelta.

-¡Volvemos a intentar!-Y los forzó a hacerlo, sin importar lo cansados que ahora se veían, ni que cada vez el hechizo brillara con menor intensidad, o lo mucho que les temblaran las rodillas a sus acompañantes y a cada intento que se daba menos unicornios se veían dispuestos a contribuir en el hechizo, las filas comenzaron a romper por los vencidos y desesperanzados que abandonaban toda esperanza dejando al aplastado Apoapsis tirarse sobre la rocosa superficie de la luna a llorar-No, ¡por favor, no! ¡Por el amor de Celestia, maldición! ¡Joder! ¡Por qué, por qué, por qué mierdas no funciona!-Golpeaba sus pezuñas contra el suelo en su berrinche mientras su hermano trataba de consolarlo sosteniéndolo por la espalda. De los pocos que quedaban, sólo Shiny lo veía con un poco de lastima, a la par que se preguntaba cuántas lágrimas más podía derramar en esa triste noche, recargó su cabeza en el hombro de su prometido y cerró los ojos dejando de luchar contra su llanto. Roche se encontraba en la misma situación, con su rostro oculto en las piernas delanteras de su hermano. Nightmare por su parte, sólo podía contemplar el frustrante escenario, sintiéndose mal por Shiny y derrotada de nuevo, como si en su vida no pudiera encontrar nada más que eso. Cambió su mirada al cielo recordando el extraño fenómeno que cubría la luna y preguntándose infinidad de cosas hasta que por su mente cruzó una idea, muy desesperada para ser honestos.

-Voy a necesitar ayuda-Algunos de los pocos presentes dirigieron su atención a ella, apenas los que pudieron escucharla claramente-¡Dije-Gruñó-que voy a necesitar ayuda! ¡Vamos-Los miró con un exagerado gesto-¿alguien?!

Sintió como la retiraron con delicadeza de su soporte, levanto sus húmedos ojos para encontrarse con una gran sonrisa de oreja a oreja en el rostro de su hermano, recargó su frente sobre la de ella y le susurró firmes palabras de aliento:-Encontraremos otra forma, confío en ella. Volveremos a casa… juntos-Se apartó de ella y se puso en sus cuatro piernas caminando hasta la alta alicornio-¿Qué tienes en mente, Nightmare?-Le preguntó a escasos centímetros de separación pero nunca llegó una respuesta, ni siquiera ella estaba segura de lo que estaban por hacer-Nightmare, gracias-Le sonrió de la forma más sincera que pudo, algo que sin duda no había hecho en mucho tiempo más que para su hermana-, la salvaste, salvaste a lo último que me quedaba de familia, nunca podré agradecerte lo suficiente pero si esto es un primer paso…-Río burlonamente-Vamos pequeña alicornio, hagamos algo grande-Nightmare sonrió amablemente mientras negaba con su cabeza.

Su cuerpo, aún debajo del traje espacial, fue rodeado por una aura mágica que lo elevó unos cascos más arriba de la nublosa melena de Nightmare Moon y una vez que ella la consideró una distancia adecuada extendió sus alas agitándolas para elevarse en vuelo llevando consigo al unicornio, quien no encontraba palabras para describir la experiencia. La corteza se veía cada vez más lejana de sus piernas, el rostro de la yegua se iluminó cuando, si sus recuerdos no la engañaban, su compañero había cruzado el límite que ella no había podido antes. Su alegría fue esfumada brutalmente cuando sintió la fuerte carga impactar contra su mejilla rebotándola de vuelta al grisáceo satélite en sólo instantes recibiendo un gran golpe en el impacto.

Abrió sus ojos lentamente y sobó su cabeza ignorando que portaba una especie de casco, recuperó el equilibrio y se sentó sobre su flanco para mirar alrededor suyo, y fue justo en ese momento cuando involuntariamente su mente replicó un distante sonido que escuchó en su rebote, un desgarrador grito ¡Doppler! Salió del pequeño cráter que había dejado y miró a las estrellas donde un distante punto se perdía a la distancia marcando el final del arrogante, grosero, molesto, valiente, leal y grandioso unicornio que había llegado más lejos de lo que otros sólo desearían. Doppler se había ido, ciertamente mucho tiempo antes del que cualquiera pudo esperar, privándolo de tantas experiencias que pudo haber vivido, y todo era su culpa.

-Yo… yo no quería-Lloraba, no tan desconsolada como Roche quien no podía suprimir sus desgarradores y dolorosos gritos, ni calmar sus maldiciones contra la invitada recién arribada, llenas de un odio que dejaba humillada a la princesa de las pesadillas. Blázar la sujeto de los hombros y la llevo lejos de ahí, más a rastras que otra cosa. Todos empezaron a correr excepto Shiny, pero cuando Nightmare se arrastró a ella también, rogando por entendimiento, salió huyendo del lugar junto con un insistente Centauri.

-Bueno, princesa Luna, dígame qué carajos deberíamos hacer ahora-Apoapsis, quien estaba detrás de ella con ojos muertos y un gesto de desaprobación mesclado con odio pero muy lejos del miedo, hablo muy calmadamente. Se dio la vuelta al no recibir respuesta alguna y camino lentamente de regreso a la pequeña, improvisada ciudadela dejando a la alicornio atrás, para que llorara en soledad.

Todos se habían encerrado en sus domos, y dentro uno de ellos estaba una comprometida pareja intentando consolar a su compañera después de la perdida que había tenido, ella sólo repetía lo último que él le había dicho, que regresarían juntos a casa. Algo que nunca pasaría ahora. Algunos habitantes miraban a Nightmare Moon caminar por las ficticias calles entre los domos y cerraban las cortinas de sus ventanas al verla. Ella caminaba con la cabeza agachada y no se detuvo sino hasta que se encontró con Apoapsis recargado sobre uno de los domos igual de destrozado que ella-¿Vienes a extorsionarme de nuevo? No sé si te has dado cuenta pero ya no tenemos salida de aquí, ya no hay ni una mierda que me puedas quitar-La alta suspiró y se sentó a lado de él.

-¿Fue Shiny quien te contó respecto a la princesa Luna?-Lo interrogó retrocediendo en su temprana conversación ignorando sus pésimos intentos de insultos.

-Sí, cuando vino a dejarnos la medicina antes de decidir volver por ustedes, chica estúpida-Sintió un impacto en el hombro que lo lanzó un poco lejos.

-Aún puedo matarte, no vuelvas a llamarla así-Se sobó el hombro, por fuera el traje estaba quemado pero sin más detalles. Agradecía su suerte, si es que podía llamarla así.

-¿Ahora te importa? Porque no parece que te haya importado cuanto tomaste el cuerpo de una princesa. Ni cuando los pusiste en riesgo arrastrándolos contigo a las cuevas de esas criaturas, ni cuando decidiste tomar a Doppler como tu muñeco de pruebas.

-¡Jodete!-Le gritó muy furiosa, pero Apoapsis ya no le tenía miedo-¿Y a ti si te importan? ¿Más allá de compañeros de laboratorio alguna vez los consideraste siquiera cercanos a ti?

-Muchas veces, antes de venir aquí, antes de que esa puta enfermedad nos tomara por la espalda y jodiera todo por lo que luchamos.

-Por lo que "TÚ" luchaste, por la mierda que tú y tu hermano querían-Lo empujó con su casco sobre su pecho.

-¡Ni siquiera era un sueño de nosotros, era de nuestros padres!-Sí, Afelio y Chasma, no eran muy activos en las memorias de la princesa pero tenían una reputación que daba mucho de qué hablar-¡¿Quieres la verdad?! Sí, fue un puto error, una mierda de decisión haber venido aquí para cumplir el capricho de dos muertos. Fuimos por ellos no porque de verdad nos importaran, lo intentamos antes, sin ellos y pasó esta misma mierda, estábamos jodidos desde el inicio pero no quisimos aceptarlo, creíamos, quisimos creer que los necesitábamos. Habíamos cavado nuestras tumbas desde antes de saberlo-Se había desahogado, pero no se sentía mejor para nada, eso era imposible. Hubo silencio, agradable silencio en realidad, hasta que la yegua volvió a hablar.

-Si pasó lo mismo ¿por qué nadie llegó a una conclusión antes?

-No quería que desistieran, hechizos de memoria, aprendidos de la peor manera por nuestros progenitores-Explicó.

¿Por qué lo hiciste entonces? ¿Por qué los reclutaste y trajiste aquí?

-Porque no quería que toda la tortura que Blázar y yo vivimos desde la infancia fuera en vano.

-La historia que me contaste cuando llegué, la historia que probablemente le cuentes a todos, es falsa ¿o no? No eran una familia que admiraba las estrellas y la luna en la noche, eran unos egocéntricos que querían tener fama pero nunca lograban nada. ¿Qué fue lo que cambió?

-¿Cómo sabes todo eso?-La miró con una ceja levantada.

-Memorias de la princesa. Memorias de toda la plática que surgía alrededor de ellos por cada fracaso que tenían, eran un hazmerreír en la comunidad mágica. Ancianos que murieron olvidados. Hasta para la madre de la princesa era difícil calmar la discusión que desataban en sus juntas. Es por eso que es sorprendente que siquiera hayan dominado la teletransportación y la alteración de la materia, es algo que para un alicornio inclusive luce distante. Vamos Apoapsis, compláceme antes de morir y dime qué mierda cambió en ellos. No dejes que su gran logró muera olvidado.

-¿"Su gran logro"?-Río por lo bajo-Está lejos de ser un logro de ellos, tal como lo dijiste no eran más que un pena para el reino, una vergüenza, un par de alcohólicos que descargaban su frustración contra sus hijos, sus temerosos potrillos que cada noche que los oían discutir corrían a ocultarse en el armario al igual que cuando papá llegaba ebrio. No conseguían financiamiento para la investigación y era lo que los enfurecía. Para entonces no lo sabíamos, mi hermano y yo, pero todo cambió cuando recurrieron al último de los recursos: "las familias."

"Mami y papi nos dejaron en casa del abuelo y la abuela una noche '¿Adónde van?' Pregunté tembloroso, aun con todo el castigo que me habían dado… los quería."

-Llévenme con ustedes-Les rogaba en potrillo unicornio de melena y pelaje blanco como la limpia neblina, parado junto a su hermano en el marco de la puerta con su abuelo detrás de ellos, el más viejo tenía una muy fría mirada de desaprobación hacía su hijo y esposa.

Su mamá se agachó hasta su altura y tomo firmemente el rostro del pequeño Apoapsis entre sus pezuñas-Por favor, tienen que quedarse con sus abuelos, prometo que cuando volvamos iremos juntos por helado ¿está bien?-Pidió más como una orden. El potro asintió, viéndolos correr a una carreta taxi que los llevaría a un destino desconocido para los hermanos en ese momento: Manehattan.

Ambos unicornios fueron guiados al interior del, a pesar de estar bien iluminado, tétrico lugar hasta llegar a una especie de oficina donde un pony terrestre de edad no tan adelantada pero sí algo pasado de peso, ya hacía sentado detrás del escritorio recibiendo con una cara larga a sus invitados. Cualquier otro pony dentro diría que estaba siendo muy amable-Mis primos me han hablado de ustedes.

-Señor si me permite-Afelio levantó la voz pero fue callado por miradas asesinas de los guardias del pony terrestre y un codazo de su esposa quien sólo susurró "cállate."

-Tranquilo Afelio-Se levantó de su lugar y caminó lentamente rodeando su escritorio-, el unicornio que quiere ir a la luna. Vaya que has volado muy alto. Tranquilo, yo no soy como ellos. Yo no pido una garantía por el dinero que doy-Avanzó hasta estar violentamente cerca del semental-. Yo doy el dinero a cambio de un trabajo donde ambos ganamos y la relación se da por terminada. Pueden llamarme Padre-Compartió un vistazo a ambos quienes tardaron en entender.

-Oh, claro, Padre-Dijeron casi al unísono.

-¿De qué trabajo estamos hablando?

-Hay unos almacenes en los muelles de Manehattan, el DW-09 para ser exactos, dentro dicen que pueden encontrar de todo y busco un paquete en especial, una caja enviada de Canterlot bajo el número de serie EH-05. Tomen la caja y tráiganla conmigo. Única regla, sin curiosear dentro ¿Simple para un par de unicornios, no es así?-Ambos asintieron-Háganlo y serán mis amigos, amigos con los que puedo compartir generosamente bits para sus propios fines-Se acercó más a Afelio haciéndolo retroceder terminando recargado en la pared-, fállenme y…-Afelio formó un gesto de dolor que aterró a su esposa con el acto de Padre, una vez que lo soltó se dedicó a recuperar su aliento. Padre se dio la vuelta y volvió a su escritorio desde donde les dio una última mirada-¿A qué están esperando?

Su magia se encargó del candado, su esposo ya se había encargado del joven guardia con un simple hechizo de sueño, entraron al cual seguro era el más grande de todas las bodegas del lugar-Extraño.

-¿Qué es extraño?-Preguntó su esposa.

-Según su tarjeta, debería haber al menos siete guardias más con él sólo para esta bodega, pero no he visto rastro de ningún otro.

-Debieron irse temprano-Respondió sarcástica-, date prisa, quiero irme de esta asquerosa ciudad lo más pronto que podamos-Entraron al lugar rompiendo la única regla al instante pues quedaron maravillados por todo lo que había dentro, cajas gigantes, repisas llenas de tecnología fuera de este mundo, artefactos mágicos de los que no oías hablar ni en los más grandes libros de los cuales ahí había cientos que tan sólo por sus títulos era evidente que se trataban de conocimiento prohibido. Chasma se abrió paso por los pasillos hasta encontrar la caja sin notar que su esposo se quedó leyendo libros muy atrás de ella-¡Afelio!

-Chasma deberías ver esto, tantos hechizos, tantos secretos revelados… si vendiéramos esto obtendríamos más dinero del que Padre nunca podría darnos. Me pregunto cómo llegaron aquí.

-Alguien debió traerlos, por una razón. Si dices que hay más guardias por allá afuera ahora sabes porqué, no pierdas más el tiempo y ayúdame, no tenemos tiempo-Afelio no obedeció al momento, la hoja en la que se había detenido era demasiado que ni él podía creerlo, nadie lo hubiera creído, la arranco y finalmente se unió a su esposa. Se prepararon para levantar la caja juntos mezclando su magia cuando escucharon caer su linterna a sus espaldas, se giraron fugazmente buscando alrededor sin encontrar a nadie más, regresaron a su tarea y la cargaron buscando una salida trasera, que para su suerte estaba rodeada ya por la policía-. ¡Carajo! ¿Qué hacemos?

-En primera no deberían estar aquí, en segunda ayudarme a abrir esta caja-Saltaron de la sorpresa al escuchar una tercera voz.

-¡¿Quién carajos eres tú?!-Preguntó un alterado unicornio al pony encapuchado a lado de él.

-Alguien muy importante, ahora bajen esa caja.

-¡¿Bromeas?! Ha sido pedida por la familia ¿sabes lo peligrosos que son?-El encapuchado hizo un sonido con los labios en burla al nombre y susurró algo completamente inentendible para la pareja casada.

-La familia ¡ja! Estarían aterrados de estar con la mía en la noche de Corazones Calidos. ¡Ahora bajen esa caja!-Gritó asustándolos más. Retiró la tapa con su magia revelando el objeto dentro.

-¿Qué es eso?-Preguntó Chasma muy curiosa ante la joyería que estaba frente a ella.

-El Amuleto del Alicornio-Reveló muy tranquilo, los otros dos presentes lo miraron con la mandibula caída.

-¡¿Qué?!-Exclamaron pareciendo que esa noche no pararían de recibir sorpresas. El encapuchado lo retiró de su empaque sujeto en un aura mágica de color amarillo y lo arrojó contra la pared rompiéndolo en pequeños fragmentos.

-Uno falso. ¡Bien! Salgamos de aquí-Salto sujetándolos por los hombros y teletransportándolos lejos. Cuando abrieron los ojos estaban en unas verdes montañas lejos de Manehattan-Ustedes dos se irán ahora y no comentarán nada de esto-Les dio la espalda pero volvió al instante-. Oh, y tú tendrás que devolverme la hoja de tu bolsillo-Lo señaló con su pezuña.

-Acabamos de perder lo único que nos pudo haber ayudado con nuestra investigación gracias a ti, hijo de puta-Trotó a él muy amenazante pero cayó cuando él se teletransportó a su espalda.

-¿Investigación? ¿De qué?

-La luna-Susurró Chasma.

-¿La luna? ¡La luna! Ustedes son Afelio y Chasma ¿cierto? ¡Ja! La burla de la sociedad mágica de Canterlot.

-Jodete.

-No escuchen, ustedes me ayudaron, la hoja que tienes habla del cambio de materia a nivel molecular ¿no es así?-Afelio asintió tímidamente-, dejaré que la conserven, ¡no sólo eso! Oh, ustedes y nosotros vamos a ser muy buenos amigos…

-¿Nosotros?

"No tardaron en regresar a Canterlot, pero sí en volver por nosotros. Mi abuelo nos hizo creer que nos habían abandonado y pidió una custodia por nosotros, para protegernos. Sé que cuando volvieron hicieron hechizos de memoria sobre mi hermano y yo, pues a veces tengo muchas lagunas mentales, y lo que hayan borrado fue porque en su nuevo poder, nada los detendría de nuevo. No volví a ver a mis abuelos, fue fácil sacar conclusiones. Dedicaron el resto de nuestras infancias hasta la adolescencia a prepararnos para lo que haríamos hace unos meses, educándonos en la magia que aquel unicornio encapuchado les enseñó, toda su mierda, con violentos resultados cada vez que no cumplíamos sus expectativas… cada pequeño paso, cada detalle de su plan Todo estaba preparado para el momento en que Padre los encontró. Las familias tienen honor, no hubo ningún otro muerto.

En el funeral aquel unicornio se presentó como un amigo de ellos, el único presente además de Blázar y yo. Terminó nuestra educación, nos acogió como sus hijos y crio mejor de lo que ellos jamás hubieran hecho. No nos explicó el porqué, sólo que él y su gente tenían un interés muy especial en el proyecto de nuestros padres. Razón por la que no podían dejar morir el sueño. Nos dieron el financiamiento perfecto, empezamos el reclutamiento de acuerdo a las solicitudes de nuestros padres, creyéndonos que nos sacamos la lotería al encontrarnos con Shiny y Centauri. No fue difícil convencer a ninguno de venir. Y llegamos al día de hoy, como una solemne promesa entre mi hermano y yo, una promesa de que no permitiríamos que el dolor que ellos nos habían infringido nos marcara de por vida, un dolor que no debía ser sufrido en vano."

Temerosa de escuchar la respuesta, se atrevió a preguntar tímidamente-Apoapsis, ¿quién demonios era la gente del unicornio?

-Se hicieron públicos en el día más oscuro de Equestria, la princesa Luna debe tener muy marcada esa memoria ¿o me equivoco?-Río maliciosamente-La Hermandad de los Unicornios Sabios, Nightmare.

Sus ojos se extendieron como platos, su pelaje se erizó y comenzó a temblar. Levantó la cabeza al oscuro cielo evocando memorias muy recientes, en especial del contenedor que mantenía a la luna dentro de sí. Y fue cuando se dio cuenta de todo, esa noche Celestia no estaba sola. Ellos lo sabían, ¡claro que lo sabían! Toda esta mierda era demasiado compleja, demasiado exacta y precisa para la estúpida de Celestia, sin embargo ella no era menos inocente, ella la había vendido y la Hermandad la había encerrado en la prisión perfecta.

De lo que fuera que se trataba ese hechizo no podía ser peor tortura, los golpes que se había dado antes de encontrar a Shiny, las heridas que le hicieron en la cueva de la Fuerza de las Sombas, por el amor de las alicornios, le habían rebanado el cuello. La falta de hambre, la falta de necesidad alguna. No podía morir, ni por heridas ni por causas naturales. Estaba condenada a vivir atrapada ahí. Para siempre.

-No me digas que los unicornios te dan miedo-Su burló el anciano aún sentado alado de ella. Y entonces quedaba la pregunta ¿qué hacían ellos ahí? La enfermedad, las heridas de los otros tres, Doppler cruzando el campo, era más que evidente que el hechizo no tenía efecto en ellos. Entonces ¿cuál era su papel, cuál era el papel de los Habitantes de la Luna en ese infierno?

Se arrojó contra su acompañante sujetándolo fuertemente entre sus cascos, sin intenciones de dejarlo escapar-¡Esos hijos de puta fueron quienes nos pusieron aquí en primer lugar!

-¿Qué?

-Y ahora vamos a irnos de aquí, tú me vas a enseñar todo lo que saben, desde la teletransportación hasta el cambio de materia.

-¿Y si me rehúso?

-Ya no tenemos tantas opciones como antes Apoapsis, así que deja de lado tu mierda y enséñame-Tardó en hacerlo, pero le sonrió muy maliciosamente como confirmación de que lo haría.

Gritos muy bajos debido a su distancia culminaron con su charla y ambos galoparon rápidamente para encontrarse con un par de ponies frente a un enorme monstruo hecha de oscura neblina frente a ellos-Shadowfright-Nightmare lo miró aterrada. Alrededor, en las entradas de los domos más unicornios salían a contemplar el oscuro escenario pero no se movían de ahí.

-¡Oh Nightmare! Sabías que conocíamos bien dónde se encontraban-Su pesada mirada se clavó sobre la alicornio-. Pero, si de algo podemos estar seguros ahora es de que no pueden escapar.

-¿Nos observaban?-Pregunto Blázar acercándose a ayudar a la unicornio tirada en el suelo frente a Shadow.

-Desde que llegaron. ¡Escuchen!-Se elevó a los cielos haciéndolos retroceder aún más aterrados-Ustedes son seres magníficos, más que los inútiles y lamentables ponies terrestres y los pegasos, ustedes son verdaderamente mágicos. Es por eso que no quiero matar a ninguno. Todos son esenciales. Y es por eso que seré amable, tienen dos horas para entregarse a nosotros de forma voluntaria o… podemos hacerlo nosotros mismos, todas las Fuerzas de las Sombras de una forma nada agradable-El miedo era visible en todos-Dos horas-Se desvaneció rápidamente regresando por donde vino.

-Nightmare-Apoapsis la miró con unos ojos muertos-, van a venir por nosotros. ¿Qué haremos?-Todos los unicornios salieron de sus casas rodeándola, excepto por Shiny, Centauri y Roche quienes permanecieron en la entrada de su domo, esperando por una respuesta de su parte. Nightmare conectó su mirada con Shiny, y cuando ella la desvió, la oscura yegua sentenció:

-¡Pelearemos!

"Conocí a la princesa Luna, una vez… ella estaba presente en mi graduación y cuando nuestras miradas se encontraron, fue cuando lo supe, supe que ella estaba marcada por la tristeza y el dolor y la perdida. Nightmare Moon no es la princesa Luna. Mi nombre es Shiny Star y puedo asegurarles que la princesa Luna… está muerta.

Larga vida a Nightmare Moon."

Próximo capítulo (final de arco): la luna cae.

*En el fic la edad de Nightmare debería ser días, la de Luna es de 30 años.