Un abrazo y una cena

Después de que el príncipe Izana fue coronado Rey, empezó a tomar más en cuenta el apoyo de su hermano, esto generó que el ritmo de trabajo al cual este último estaba acostumbrado se incrementara.

Además después de casarse, Zen se propuso terminar todo su trabajo antes de las 7 de la noche, que era la hora a la cual había acordado cenar con Yuki.

Ese día habían llegado 2 tratados con reinos vecinos, 4 juicios por tierras, 3 solicitudes de audiencias y 40 documentos que debía de revisar y firmar. Zen sentía que estaba a punto de colapsar y que el trabajo sencillamente iba a ser demasiado para que ese día lograra salir antes de la media noche de la oficina. Sumergido en el mar de documentos y con una triste voz, le ordenó a Hide que avisara a Yuki que iba a estar muy ocupado para cenar y que lo disculpara.

Realmente quería ir a decirle él mismo, pero se conocía lo suficiente como para saber que si la veía, no había una sola posibilidad de que se obligara a sí mismo a regresar a la oficina.

Un rato después se escuchó la puerta y no prestó a tención, estaba de pie observando por el ventanal, un pueblo sobre cual estaba leyendo una de las cartas de juicios por tierras, que tenía que revolver para ese día.

Cuando en ese momento, sintió unas delgadas manos que empezaban lentamente a abrazarlo desde la espalda, terminando ambas en su pecho. Una figura, tan familiar, presionada hacia él. Y una cabellera roja movida por la leve brisa, mientras sentía en la parte trasera de su cuello, un tímido beso. Sólo pudo suspirar y sentir como todo el peso del trabajo de ese día se iba volando, como inexistente.

La tomó de la mano, la jaló hacía él, sin darle mucho tiempo de reaccionar, tomó su rostro y la besó hasta sentirse satisfecho. Al separarse, un rostro sonrojado le sonreía.

–El príncipe debe cenar–, dijo con propiedad la princesa.

–Quisiera por favor, cenarme a la princesa, ¿Se puede? –, dijo con voz juguetona.

Esta no pudo ocultar su timidez y simplemente se tapó el rostro, después de golpear ligeramente con su puño, el pecho del príncipe.

–No se puede–, dijo nerviosa. Y señaló el carrito donde había traído con ayuda de Hide, la cena de ambos.

Hide no había aceptado la invitación de cenar que le había hecho previamente la princesa, ya que sabía exactamente cómo iba a reaccionar Zen cuando esta llegara de sorpresa a la oficina. Un buen súbdito que conoce bien a su señor.

Yuki y Zen se sentaron y compartieron una cena ligera, un momento agradable. Rebosaban de felicidad con el simple hecho de compartir y disfrutar la existencia del otro. Eran dichosos.

Después de cenar esta le forzó a volver a la pila de trabajo que tenía acumulado. Este quería resistirse pero al verla muy seria señalando su escritorio obedeció. No sin antes acercarse a recibir un beso en compensación por la obediencia, comportamiento que esta disfrutó, ya que esos momentos en lo que él era tan infantil, le parecían realmente adorables.

Después de esto, sacó un libro que traía en el carrito y se sentó a leer en un sillón frente a Zen. Este la volvió a ver y se revitalizó, ya que el hecho de poder verla de reojo a cada momento lo emocionaba.

–Gracias mi amor, te amo tanto–. Se escuchó decir desde el otro lado del escritorio. –Yo también– respondió Yuki desde el sillón, con mejillas sonrojadas y una sonrisa de oro.

Al finalizar todo lo acumulado para ese día, se encontraba algo cansado, pero había logrado terminar gracias a le bella motivación que había llegado a acompañarlo desde la cena. Llevaba cerca de 30 minutos dormida y Zen sabía que para ella, de seguro ese día también había sido algo cansado.

Sin mayor esfuerzo la levantó en sus manos y esta logró recobrar un poco la conciencia, haciendo movimientos para bajarse y caminar los dos.

–Bájame puedo ir sola, debes estar cansado–, eran los murmuros en forma de queja que escuchaban de la princesa. Mientras Zen simplemente no hacía ningún intento de bajarla.

–No quiero, déjame llevarte–, fue lo único que escuchó, antes de obedientemente colocar sus manos sobre el cuello de Zen y acomodarse.

Fin

Gracias a todos los que se han interesado por la historia y a los que han sacado un tiempito para dejar reviews. :D

Espero que les gusten estos pequeños one-shots. Por cierto ¿Ya vieron la segunda temporada del anime? :D Espero que sí, sino ¡Que esperan!

Saludos a la distancia.

DSY