.-.-. Cambio de escena

- Pensamientos -

— Diálogos —

"Narración en primera persona"


Marionnette Design


Sakura observo el documento frente a ella por décima vez desde los ultimos quince minutos. Sasori la miraba atento desde el otro lado de la mesa. Esa mujer le habia volteado el mundo en cuestión de meses y su obsesión habia sido tanta que habia hecho cosas que le avergonzaria declarar en voz alta. El no era asi. Entonces ¿Por que con esa chiquilla de cabello chicle resultaba tan diferente?. Se recargo en su asiento, dando por hecho en su mente que ella aceptaria. Desvio su mirada al ver a Deidara corriendo de un lado a otro en el fondo de la habitación, en el cuarto siguiente estaba el estudio fotografico para sesiones designadas a revistas o portadas, la iluminación y espacio eran bastante buenos.

— ¿Y bien?. —

Vio a Sakura vacilar pero de igual manera tomo el contrato y lo firmo. — De acuerdo. —

— Perfecto. Acompáñame. — Le dijo levantandose y siendo seguido por Sakura hacia el estudio. — Toda esa ropa es parte de mi coleccion de primavera. Son tuyas. —

Sakura presto atención, analizando lentamente lo que habia dicho y nego rotundamente. — No puedo aceptarlas. Seguro son demasiado costosas.—

Sasori solto una risa ligera, pero de inmediato regreso a su semblante neutro. —¿Estas rechazándome?

Sakura nego insistentemente. Deidara le hizo un gesto con la mano y huyo despavorida sintiéndose a salvo una vez que el rubio comenzó a retocar su maquillaje con sombras y tonos pastel. Sasori se giro y vio el perfil de Sakura mientras la maquillaban, aquella niña era muy extraña, pero le agradaba. Cualquier otra mujer se hubiese vuelto loca por la cantidad de ropa que estaba regalandole. Pero ella simplemente la había rechazado. Eso no importaba. De igual manera aquella ropa era suya.

— Bien monada. Presume a Sasori la belleza que eres. — Chillo El rubio.

Uno de los pelinegros al fondo se acerco. — Eres bonita después de todo. — Giro su vista hacia Sasori ignorando a Deidara. — Tienes buen ojo Akasuna-dono — Dijo en son de burla.

Sasori gruño por lo bajo y volteo el rostro ignorando al pelinegro. — Por supuesto que lo tengo Sasuke, no dudes de mi talento. —

Itachi, quien estaba apartado de ellos se acerco sonriendo de manera extraña y se interpuso entre el rubio y Sasori. Sasori lo observo de manera curiosa y vaga. — Creo que tienes competencia, Sasori. —

— Tonterías.—

.-.-.

Llego como de costumbre a la oficina y espero a que llegara Indra Otsutsuki, su jefe y mejor amigo desde la universidad. Si bien en un principio habia estado en boca de todos debido a el mal entendido a su llegada. Ahora estaba mas tranquilo, pero siempre habia habladurias al respecto. Estaba cansada de tener que lidear con los comentarios de algunas mujeres en el edificio. Pero ya habria cabida en otro momento para ello.

— La perra de Indra llego temprano — Escucho a una mujer pasar frente a su oficina. Otra voz acompaño a la primera. — Lo se, seguro para un matutino.—

Sakura solto un bufido y volteo la vista a su escritorio para encender la computadora. — Seguro haría algo como eso. — Murmuro sarcástica.

El dia paso tan rapido como de costumbre, por la tarde debia ir a Marionnette Design a peticion de Itachi. Debia comenzar con las clases de modelaje, un curso intensivo que no duraria mas de seis sesiones en el transcurso de dos semanas. Supo que seria algo pesado en cuanto entro y escucho la voz grave de Itachi hacia otra mujer ahi. Una chica peli-negra de ojos perla.

Itachi la observo al escucharla entrar dejando de regañar a la chica al fondo del estudio repleto de espejos. Sakura suspiro un momento antes de saludar al chico azabache.

— Parece que he llegado algo temprano. — Le dijo.

Itachi le sonrió asintiendo con la cabeza y acomodo sus lentes de montura negra en un acto reflejo.

— Para nada, es perfecto. Ella. — Dijo Itachi señalando a la pelinegra que los miraba al fondo. — El Hinata Hyuga, es la prima de un amigo mio. Estara en clase junto contigo. No sera modelo. Sin embargo la estoy ayudando a que aprenda. Es la heredera de los Hyuga y debe tener un porte correcto. — Sakura asintio y vio a la chica azabache caminar hacia ellos.

— Un gusto. — Hablo tímidamente.

Sakura le sonrió de manera amigable. — Soy Sakura. Un gusto. —

Ella había escuchado sobre aquella familia. Si no se equivocaba era una de las principales familias sucesoras de la casa Dragon en Japon. Aquella familia se dedicaba a la enseñanza de las artes marciales y al desempeño de materias primas en el norte de la region. Era bastante poderosa. El hecho de que aquella responsabilidad cayera en una chica tan dulce, sorprendió a Sakura.

Itachi dejo el breve descanso y comenzó a dar ordenes de nuevo. Posturas, caminata, porte y expresiones faciales. Hinata iba bastante mejor a comparación de ella.

Estaba tan tiesa como una roca.

cerca de las 9 de la noche lo vio llegar. Sasori entro al lugar de manera tan casual he indiferente que no supo que hacer al ver que se acercaba a saludarla. estaba cansada, con el cabello revuelto y tenia un dolor increible en el trasero.

— Por lo que veo, Itachi hizo de las suyas. — Comento el de manera graciosa.

Itachi al fondo a la derecha cerca de la entrada nego por lo bajo y salio. Sasori saludo con la cabeza a Hinata antes de verla salir. Parecian conocerse lo suficiente.

— te llevare a casa. — Le dijo.

Sakura parpadeo extrañada. — No es necesario. Puedo ir yo sola.

Sasori negó y la tomo de la muñeca saliendo junto a ella. Sakura vio como se iban acercando al auto de Sasori. El abrio la puerta y ella entro, aun dispersa. fijo su vista en Sasori cuando lo vio sentarse a su lado en el lugar de conductor. El espacio interno del auto estaba tapizado de negro. Un negro tan profundo que dejaba ver pequeños destellos en el techo del auto. Eran luces neón tenues que simulaban estrellas. En los asientos de atras pudo ver un montón de libretas y artículos de dibujo.

Extrañada volteo hacia Sasori quien ya había arrancado el auto.

— Y esas cosas ¿Son todas tuyas? — Pregunto.

Sasori asintió sonriendo. — Siempre llevo esas cosas conmigo. A veces la inspiración llega en momentos extraños. —

— Ya veo. —

Sakura presto atención a la ciudad de noche. Dándose cuenta que no iban rumbo a su apartamento. — ¿A donde vamos? —

Sasori pareció sonreír de manera traviesa. — Hay que cenar primero. —

— No es necesario. — Le dijo con modestia. Vio a Sasori estacionarse en uno de los establecimientos de comida occidental que solia frecuentar a menudo ya que estaba a unas cuantas calles de su casa. Ambos bajaron y la encargada los saludo de manera expresiva.

— Señor Akasuna, que placer verlo. — le dijo la encargada.

Sasori le sonrió y camino junto a Sakura hacia una de las mesas al fondo.

— ¿La conoces? —

El se encogió de hombros. — La conocí cuando vine a ver el lugar por la mañana antes de comprarlo. — Le dijo como si de hablar sobre el clima se tratara. Sakura sintio como si un balde de agua fria cayera encima de ella. — ¿Comprarlo?.

Sasori vio el menú en sus manos con el ceño fruncido. — ¿En serio es buena la comida aqui?.

— ¿Nunca habías venido? — Pregunto Sakura. Sasori asintió moviendo sus ojos marrones sobre el menu. — Entonces, ¿Por que compraste el lugar?

— Siempre vienes aqui en los dias Rojos. Supuse que servían buena comida. El ambiente es agradable, la decoracion no tanto. Ya remodelare despues.— Le dijo Sasori restandole importancia.

Sakura estaba pasmada de la facilidad en su manera de expresarlo. ¿Era Sasori algún heredero billonario o algo por el estilo? ¿Un principe? Penso. Porque aquel lugar lucia ya en si, bastante costoso para la compra-venta. La comida era buena, si. Pero solo iba los dias que solia quedarse hasta tarde en la oficina. Un mesero se acerco a ellos para tomar la orden. Ella ordeno, Sasori eligió lo mismo que ella.

Aquel hombre comiendo frente a ella, era demasiado extraño.


Dias azules - Se refiere a los días de descanso, en este caso los sábados y domingos.

Dias rojos - Se refiere a los días en que Sakura suele salir tarde de la oficina. Esto sucede cinco dias antes del cierre de mes. Cuando se le da una bonificacion extra en la empresa debido a las horas extra.