Capitulo 2. 10 de octubre.
Hinata se encontraba en su casa. Pensaba sobre lo misterioso que era su amigo rubio con referente al "día X".
Su cuarto era espacioso, como toda la casa principal del complejo Hyuga. Tenía su guarda ropa, asi como su cama, una mesa de noche con una luz y una mesa mas grande al lado de su guarda ropa que le servía para realizar las tareas de la academia.
Se recostó en su cama ya con su pijama puesta, dispuesta a dormir.
A la mañana siguiente se despertó. Siguió su rutina de siempre y se sentó en el comedor familiar donde se encontraban su hermana hablando con su padre, pasando de su presencia totalmente.
-Hanabi, debes esforzarte mas en tus entrenamientos, no tolerare otro fracaso.- dijo Hiashi mirando de reojo a Hinata, dando a entender que ella era el fracaso.
-si, Padre- dijo simplemente Hanabi, no expresando ninguna emoción.
Hinata simplemente agacho la cabeza y se retiro emprendiendo su camino a la academia.
Luego de caminar un poco, estaba en frente de la academia ninja, pero sabia que Naruto no iría, como siempre ah hecho este dia.
yendo en contra en todo lo que ella era, se le ocurrió la idea de faltar a la academia para buscar a su amigo. Lo peor de todo es que no le parecía tan mala idea, peor aun, ya se encontraba caminando en dirección opuesta a la academia, emprendiendo así su búsqueda.
Llevaba casi todo el día buscándolo, sin éxito. Le parecía extraño que no lo encontrara en ningún lugar que suele frecuentar.
Paso por la academia otra vez por si acaso, pero se encontró con Iruka, su maestro, quien lo miro con un rostro confundido.
-Hinata! Que haces aquí? Porque no viniste hoy a clase- dijo Iruka algo preocupado.
-e.. eh.. y..yo..- la habían descubierto, no era buena en estas situación por lo que opto por decir la verdad- es..estoy buscando a Na..Naruto..-
-Buscándolo? A que te refieres?- pregunto curioso.
-el.. desaparece siempre en esta fecha… y.. sin im..importar cuanto no lo encuentro- decía bajando la mirada.
-Enserio? Te ayudare a buscarlo.- dijo levantándole el animo a Hinata –ya probaste ir a su apartamento?-
-No, n..no eh ido-
-Pues ve, yo iré por la aldea buscándolo-
-De..de acuerdo- dijo emprendiendo su camino.
Se encontraba saliendo de su departamento, pues tenia llave, y tampoco lo encontró, peo al salir vio algo que le llamo la atención.
-Un calendario? Mm… 10 de octubre?- decía para si pensando en lo que podría significar –claro! Es hoy! Se conmemora la victoria del yondaime hokage, pero porque lo tendrá marcado en su calendario?- decía mientras juntaba sus manos.
Salió del apartamento, cerrándolo con su llave y yéndose de aquel edificio.
Mientras caminaba con la cabeza gacha por la aldea pudo oír a muchos aldeanos gritando. Fue al lugar, ocultándose en uno de os muchos edificios que había por esa zona. Vio una multitud de personas rodeando algo, pero había tanta gente que no podía ver con claridad lo que era.
Al acercarse mas pudo divisar una cabellera rubia que reconocería donde fuera. Era Naruto, quien se encontraba en medio de los aldeanos atado tirado en el suelo.
-Por qué? Que el hacen a Naruto?- decía Hinata mientras miraba sorprendida el estado de su mejor amigo.
Una de las muchas personas en la multitud se acerco al chico, tomándolo de los cabellos lo alzo.
-Tu!- grito con lagrimas aquel hombre. –Tu! Me la quitaste! Te llevaste a mi esposa!- grito aun mas fuerte, dejando salir todo su enojo y frustración en sus palabras. –Yo la amaba…- susurro – jamás pordre estar con ella otra vez… POR TU CULPA!- entonces el hombre exploto y golpeo en el rostro al chico, quien hasta ese momento se encontraba confuso por las palabras del hombre, y callo al suelo con su labio menor partido.
Luego de que ese hombre diera el primer golpe, las demás persona comenzaron a gritar y golpear a Naruto. "TE LLEVASTE A MI HIJA MALDITO MONSTRUO!" "SI NO FUERA POR TI TENDRIA MI BRAZO!" "SABES TODO EL DOLOR QUE NOS CAUSASTE!?" eran las palabras que aquella multitud le dedicaba al pobre chico que intentaba aguantar los golpes.
Para Hinata esta escena era increíble, jamás había presenciado nada así. Al chico le daban algunos golpes a manos limpias, pocos tomaban palos de madera que llevaban consigo y cegados por la ira y tristeza los partían en el cuerpo del pobre Naruto.
Naruto se mantenía dejando salir gritos del dolor, confuso por lo que todas las personas decían. El no le había hecho nada a nadie! Molestaba a muchas personas por sus travesuras de vez en cuando pero no era para tanto. Que tenia esa gente en su contra?
-Naruto… - decía Hinata mientras veía todo –No puedo dejar que te hagan esto, tengo que hacer algo… el… especial- decía para si la peli azul.
Estaba a punto de saltar hacia la multitud por su amigo cuando sintió una mano en su hombro. Era Iruka, quien al igual que ella estaba impresionado por lo que le hacían a su alumno, pero en su rostro se notaba el enojo que sentía en aquel momento.
-Hinata, déjamelo a mi- Hinata pudo ver como Iruka bajaba del edificio y caminaba por entre medio de la multitud hasta estar de frente de la persona que golpeaba al rubio en ese momento. El hombre al ver el rostro de Iruka sintió miedo, la mirada de Iruka expresaba las ganas de quitarle la vida por las todo el odio que sentía en ese momento.
Sin dar tiempo a reaccionar, el maestro le proporciono un puñetazo directo en el rostro que lo llevo directo al suelo.
-QUE CREES QUE HACES!?- le grito el hombre al recuperarse de aquel golpe.
-Lo correcto- dijo simplemente. Tomo a Naruto y comenzó a alejarse del lugar.
Las persona los miraban con temor, sin atreverse a acercarse al rubio. Al parecer no querían terminar como el que acababa de golpear.
Iruka siguió caminando en silencio. Hinata lo alcanzo unos segundos después. Caminaron hasta el apartamento del rubio. Al estar en frente de la puerta Iruka dijo:
-Habra que buscar la llave en la ropa de naruto-
-No es necesario, te..tengo llave- decía mientras entraba la ya mencionada llave y abría la puerta.
-Ja, ja… no preguntare para que tienes llave- decía mientras reía y le daba miradas divertida a Hinata, quien no pudo evitar sonrojarse y agachar la cabeza.
-N..no es l..lo q.. piensa- decía roja de la vergüenza jugando con sus dedos.
-Tranquila, solo bromeo- dijo dedicándole una sonrisa –lo dejare el la cama Hinata, crees poder hacerte cargo de el?-
-S..si, no se preocupe-
-Bien- su semblante cambia a uno mas serio –esto no se puede quedar así, había incluso ninjas de la aldea en esa multitud, hablare con el Hokage sobre esto- camino hasta la puerta, abriéndola listo para irse –Hinata… cuídalo bien-
-Por supuesto, Naruto es especial para mi- decía ella con una sonrisa ligeramente sonrojada.
Iruka sonrió al verla, sabia que lo dejaba en buenas manos. Sin mas que decir cruzo la puerta y la cerro, marchándose a la oficia del el camino pensaba en Naruto, las cosas debía cambiar.
Mientras tanto, Hinata se encontraba practicándole primeros auxilios y un poco de ninjutsu medico, el cual aprendió por ordenes de su padre bajo las palabras "quizá si sirvas para esto".
Estaba muy concentrada, no era una experta por lo que debía tener mucho en cuenta lo que hacia. algunas heridas mostraban una mejoría, Naruto al parecer se cicatrizaba rápido, esto le pareció interesante a la jovencita.
El rubio comenzó a moverse, sorprendiendo a la joven de piel palida. Se notaba adolorido y con dificultad para moverse.
Naruto abrió los ojos, pudo ver que se encontraba en su departamento. No podía moverse, le dolía todo el cuerpo, que había pasado?
Hinata al ver al rubio abrir los ojos todo preocupación que sentía se fue,se sintió aliviada, como si le hubieran quitado una carga del pecho, era como estar libre. Solo pudo mirarlo y sin medirse se lanzo a abrazarlo mientras pequeñas lagrimas salian de su rostro.
-Hi..Hinata- decía el rubio como podía.
-Estaba tan angustiada!- decía ella.
-Hi..Hinata- repitió Naruto.
-Me alegra tanto que estes bien!- decía llena de felicidad la oji plata.
-Hi..hinata- repetía de nueva cuenta pero ahora en un pequeño susurro que alerto a la peli azul.
-Que sucede Naruto?- decía preocupada.
-No me dejabas respirar- decía recostado tratando de recobrar el aliento.
-l..lo si..ento- susurro avergonzada por dejarse llevar.
-Que bah! Si estoy bien!- decía el bigotudo tratando de animar a su amiga –AHG! DUELE!- se quejo cómicamente, pero debía entender que no era un chico de goma.
-debes tener cuidado Na..Naruto- le reprendió ella –no actúes de manera impulsiva.. como siempre-
-si, si- decía intentando aguantar el dolor.
-Naruto- lo llamo la chica, el nombrado volteo a verla al escuchar su nombre –esas persona… porque te hicieron esto?
-Yo… no lo se…- dijo bajando la mirada con un semblante triste.
-P..pero, siempre en esta fecha despareces, es por esta razón?-
-si…- susurro el Uzumaki –durante esta fecha… las personas de la aldea me buscan, por todas partes. Me buscan para hacerme cosas como la de hace rato, aunque nunca llegaron a tanto. La primera vez fue cuando tenia 9. Corria por la aldea luego de hacerle una broma a alguien, pero.. el enloqueció, comenzó a gritarme cosas, diciendo que todo era mi culpa, la gente… no lo detuvo, solo observaban. Muchos de ellos les salieron lagrimas, y otros también se enojaron. Tuve miedo, lo admito, asi que comencé a correr pero me persiguieron y Se la pasaron buscándome lo que quedaba dia. Al año siguiente hicieron lo mismo y… es todo.-
-N..naruto..- susurro Hinata –por que nunca me dijiste?-
-Yo.. no quería Involucrarte.. eres lo mejor que tengo en esta aldea Hinata- decía Naruto mientras se quebraba su voz y pequeñas lagrimas comenzaban a bajar por su mejilla.
-Naruto….- se sentía impotente al ver a Su amigo asi, quería hacerlo sentir mejor- Naruto– lo llamo ella –v..ven aquí- dijo abriendo sus brazos y abrazandolo delicadamente para no lastimarlo.
Naruto en sus brazos se sintió extrañamente protegido, un sentimiento que lo invitaba a relajarse y dejarse consolar surgía en el. El se dejo abrazar y esta timida y lentamente lo recostó en la cama, pues estaba sentado, y se coloco al lado de este aun abrazándolo.
El tiempo pasaba y ellos estaban muy a gusto el uno con el otro. Naruto fácilmente podía dormirse en sus brazos, se sentía tan cómodo, tan protegido, tan feliz, que hasta temía que acabara este momento.
-Hinata..- susurro el rubio –tu padre… tienes que irte..- había recordado el padre de Hinata, ella no podía quedarse aquí, le daría mas problemas, aun a pesar de que no quería que se vaya debía hacerlo.
-tranquilo…- le susurro mientras acariciaba sus rubios cabellos –m..me quedare contigo-
-p..pe..pero- decía avergonzado por los tratos que le daba la hyuga.
-p..p..pero nada, me quedare contigo aquí- "como eh podido decirle eso" pensó totalmente sonrojada.
Naruto no volvió a hablar, se rindió ente ella, quien lo tenia atrapado como hace unas horas aquella multitud, pero esta vez no quería escapar. Quería disfrutar de su compañía y cariño. Solo por esta noche, seria su prisionero.
Buenas! Como se habrán dado cuenta algunos (si es que alguien se dio cuenta), borre todos los capítulos de la historia, porque? pues tengo muchas ideas y requerirían muchos cambios, por lo que opte por borrar y seguir la historia. Aun tendrá cierto parecido con la original, pero me dara mas libertad a la hora de escribir.
Como ya saben estoy abierto a toda critica y le agradezco mucho a todo aquel que esta leyendo el fic.
Ciao.
