Capítulo 6
De reina blanca a reina roja.
Hinata Hyuuga era a quien tenía enfrente. Era una bella chica con la que nunca antes había hablado, pero que ahora le mantenía la mirada de igual a igual. Ninguna estudiante en esa escuela ha hecho tal proeza, y había que aclarar que Hana lo hizo en un ataque de furia.
— Haruno-san, le pido que se aleje de Naruto-kun y Sasuke-kun, por favor.
Ya no había nervios, sino una gran firmeza en sus ojos y palabras. No había súplicas como con Ino, o envidia como las demás, ni siquiera temor. Era una petición llena de respeto.
— ¿Ese es el favor que quieres? —le cuestiona Sakura.
Hinata no duda y asiente de inmediato.
— ¿Podrías explicarme por qué?
La joven de ojos perla aprieta un poco los labios y relaja su postura. Busca las palabras a decir, deseando ser comprendida y no malinterpretada como antes le ha pasado.
— Espero no ofenderte, especialmente porque no nos conocemos y no tengo ningún derecho a hacer esto —empieza a hablar sin huir de la mirada de Sakura— ..., tengo entendido que tienes cierto estilo de vida, y que eres algo especial con los chicos que se te acercan..., por supuesto, yo lo respeto y de ninguna manera te juzgo, pero..., pero también tienes fama de estropearle la vida a las personas, Haruno-san. Y no deseo eso para Naruto-kun.
Sakura no se ofende en lo absoluto. Al contrario, recibe con gusto las palabras de Hinata, porque son sinceras y sin maquillaje alguno.
— ¿Eres amiga de Naruto y Sasuke? —pregunta y es cuando Hinata niega, con un deje de tristeza que no le pasa desaparcibido—. ¿Entonces por qué te preocupan?
— Porque estoy enamorada de Naruto-kun —contesta Hinata, sin titubeos y tan directa que no hace falta que lo repita.
Cada vez se siente más impresionada. Sin embargo, la imagen de Naruto besando a una chica en la fiesta llega a su cabeza y entiende que aquel sentimiento no es mutuo. Hinata está de pie ante ella, pidiendo por un chico que no la quiere.
¿No es eso irracional? Supone que el amor lo es.
— Hinata, ahora mismo estaba por reunirme con esos dos —admite mirando en dirección del encuentro. Quizá Sasuke y Naruto se hayan algo impacientes en ese momento —. Sólo debo hablar con ellos e intentaré no involucrarme más con ninguno. Pero sinceramente, no te puedo asegurar mas que eso, mi intento.
Por la sonrisa que Hinata le regala, Sakura sabe que intentarlo será suficiente. Es de suponer que la chica no tenía grandes esperanzas al hablar con ella y ha conseguido más de lo esperado.
— Ah, y una cosa más —añade la pelirosa—. No te desarmes para darle tus piezas a alguien que no las quiere ni las merece —aconseja y, sin querer, sus palabras provocan otra vez un poco de tristeza en Hinata, pero también hay agradecimiento en esa mirada—. Nos vemos después, Hinata.
Se da la vuelta y empieza a caminar, porque ahora tiene más cosas que hacer. Y a sus espaldas la suave voz de Hinata le da las gracias tan honestamente que, sin duda, Naruto debe ser un gran idiota.
El gran idiota fumaba hierba cuando llegó al encuentro. Intentó esconder el porro al verla, pero fue inútil con el humo saliendo a sus espaldas y el olor tan característico.
— Sólo apágalo, imbécil —vociferó Sasuke con evidente mal humor, y no se podría saber si por Naruto o por la imputualidad sufrida.
El rubio apagó el cigarro cuidadosamente, colocándolo luego encima de su oreja para fumarlo en otro momento.
Sí, Hinata debió ver algo muy en el fondo de la última capa del último nivel en el sótano dentro de Naruto.
—¿Por qué has tardado tanto? Casi vamos a buscarte —le reclama Sasuke.
— Olvidé que debía venir —contesta la pelirosa con el afán de molestar más el chico. Y por aquel ceño fruncido, lo consiguió.
Ah..., otra vez aquella tensión entre ambos. Tal vez Naruto esté volando justo ahora, pero puede sentir lo incómodo que es.
— ¿Fuiste al doctor, Sakura? — irrumpe el rubio con una sonrisa amena.
Enseguida ella olvida su actitud desafiante y mira ambos con calma. Lo cierto es que no había ido, porque no lo encontró necesario después de hablar con Sasori. ¿Pero qué tanto podía contarle a esos dos? Si les decía una cosa, preguntaría por eso y al responderles, volverían a preguntar.
— Fui a una revisión y no hay anomalías —asegura ella—. Quien sea el que entró al cuarto, no terminó el trabajo, así que no se preocupen.
Naruto parece aliviado, pero a Sasuke no le satisface una respuesta tan vaga.
— ¿Ya me dirás con quién estabas?
El tono receloso de Sasuke parecía el de una novia. Sin embargo, aquella pregunta no era necesaria de contestar a razón de Sakura. Si hablaba de Sasori, todo caería sobre él y no quería causarle problemas, o al menos no después de amenazarlo con ponerlo en prisión.
— Estaba con una persona confiable, pero para no dejar cabos sueltos, me aseguré de que no haya sido él.
— Entonces es un "él" —señala el Uchiha para fastidio de Sakura—. Si "él" estuvo contigo, debería recordar quién te dio bebidas o algo para drogarte, ¿no crees? Así sabremos quién fue.
Cierto, pero sólo Sasori fue quien le dio vasos. Sólo... él.
¿Cómo pudo pasar por alto algo tan obvio? Era una idiota.
— Deberías...
— Estoy bien y eso es lo que cuenta —interrumpe Sakura con palabras cortantes—. Agradecería que dejen el tema y de paso me dejen en paz a mí también.
Sakura se ha ido de ahí sin darle la oportunidad a los chicos de detenerla. Parecía molesta, contrario a la acostumbrada Sakura indiferente a la que le va y le viene cualquier cosa.
— ¿Quién crees que sea el que estuvo con ella?
La pregunta de Naruto quedó sin respuesta. No conocían nada, absolutamente nada de Sakura Haruno..., a excepción de su domicilio, que supieron cuando la llevaron a casa aquella noche.
Bueno, era acoso, pero si ella ya los odiaba, qué más daba.
Algunos están cortos, lo sé xD Gracias por el apoyo 3
