Capítulo nueve
Blue
La escuela se había vuelto un lugar desagradable para ella en los últimos días. Había algo diferente, incomprensible, y justo por eso no le gusta. Sus rutinas eran las mismas, pero sentía un cambio que no lograba detectar, e incluso Sasuke y su amigo la habían dejado tranquila. Debería estar satisfecha con eso. Además, Sasori no había intentado llamarla ni buscarla; pudo haber jurado que no sería fácil deshacerse de él, pero a veces la vida te da pequeños gustos y facilidades.
Todo y nada estaba en su sitio otra vez.
Oh. Justamente una de esas cositas nuevas venía caminando hacia ella. Era hora de almorzar e Ino de algún modo consiguió llevarla a donde estaban todas las mesas, así que había mucho ruido y costaba concentrarse, pero aún con eso logró notar a la señorita Hyuuga antes de que ésta llegara hasta donde ellas.
La cara de Ino pasó de curiosidad a intriga, y después a molestia.
— Si eres nueva y quieres hacer amigas, mejor deberías ir a otra mesa.
El mordaz comentario descoloca un poco a Hinata, quien seguramente no esperaba un ataque sólo por estar de pie ahí.
— Lo siento —dice en voz baja, que casi no la ha escuchado —. P-pero me gustaría hablar con Sakura-san, si es posible...
Ino abre la boca enseguida, pero la cierra cuando Sakura se levanta. Ahora sí que hay confusión en sus ojos azules.
— ¿Sakura...?
— Te veo en clases, Ino.
Eso basta para dejarle claro que no la siga. Y después se retira de la cafetería en compañía de Hinata, con una que otra curiosa mirada a sus espaldas. Así que se alejan lo más que pueden, ninguna sin decir nada, hasta que llegan a la privacidad que les ofrece el aula de química. Sakura cierra la puerta y recarga la espalda en la misma. No sabe qué puede querer ahora Hinata, pero lo importante era irse de aquel lugar repleto de gente.
— Sakura-san, creí que me había prometido alejarse de Naruto-kun y Sasuke-kun.
La pelirosa cruza los brazos y ladea ligeramente su cabeza. Piensa, piensa y acude a sus recuerdos. Aquel reclamo pasivo no estaba previsto de ningún modo.
— Para aclarar, yo jamás te prometí una cosa así. Te dije que lo intentaría —le corrige, porque para ella es importante destacar que no hace promesas de esa índole —. Y en segundo lugar, no me he acercado a ellos, ni ellos a mí, desde aquel día. No comprendo tu molestia.
La revelación parece sorprender a Hinata, mas luego frunce un poco el ceño y se muestra ofendida.
— Por favor, no mientas ahora.
— No miento si no es con un propósito, y aquí no hay ninguno.
Pero la Hyuuga está reacia a creerle.
— Tengo entendido que no hace mucho ellos fueron a visitarte a tu casa. Si eso es mentira, entonces dime porqué Naruto-kun diría tal cosa, ¿qué ganaría él?
No es común que Sakura no sepa qué responder, pero su silencio refuerza las ideas de Hinata y ésta comienza a arrepentirse de haberle hablado aquel día. Debió hacer caso a los consejos de Tenten y mantenerse lejos.
— No debí pedirte algo así..., será mejor olvidarlo todo-
— Hinata, no te estoy mintiendo —Sakura la mira fijamente desde la puerta—. Ellos sí saben dónde vivo, me llevaron a casa cuando hubo una fiesta, pero estoy segura de que no han ido a visitarme. Y si lo hicieron, fue sin mi consentimiento y cuando yo no estaba en casa.
Por alguna razón no le parece tan descabellado que ellos hicieran tal cosa. Pero si eso pasó, entonces probablemente Mebuki no les abrió y fueron en vano. ¿Pero y si abrió...?
— ¿Sabes cuándo fueron a mi casa?
La seriedad con la que habla hace titubear a Hinata. Niega con la cabeza y la de ojos verdes chasquea la lengua. Esos idiotas no la habían dejado en paz, sino que mantenían la distancia para evitar su enojo.
— Pero Naruto-kun dijo que fue hace unos días...—baja la mirada con algo de vergüenza para continuar —, lo escuché cuando hablaba con mi primo Neeji y Shikamaru-san..., no dijo qué pasó, sólo que acompañó a Sasuke-kun...
Debía encontrar a uno de esos dos y sacarle la verdad. No podía permitirles que se entrometan en su vida. ¿Quién mierda les dio el derecho?
—Gracias por decirme, Hinata. Nos vemos después.
— ¡Ah, espera-
Se va de ahí dejando a Hinata con la palabra en la boca. Mientras camina por el pasillo se dedica a pensar porqué Sasuke y Naruto llegarían tan lejos. No eran unidos a ella de ninguna manera. ¿Entonces por qué? Primero la ayudan en la fiesta, la llevan a casa y después quieren asegurarse de su bienestar. Sasuke a su modo demostró mayor interés en la persona que le hizo daño, y ella fue grosera con él, fue grosera con ambos, porque sinceramente ya no tiene otro modo de responder a ese tipo de atención.
Que le vean el trasero al pasar, que digan que la tuvieron en la cama, que la critiquen y la tachen de fácil...
Con eso sí sabe lidiar. Pero no con la preocupación en los ojos azules de Naruto o el enojo de Sasuke al decirle que lo sucedido no importa.
¿Qué se supone que hará con ellos?
"Agradecería que dejen el tema y de paso me dejen en paz a mí también".
Recuerda haberles dicho eso la última vez que hablaron. Sonríe y niega con la cabeza. Esos idiotas no iban a estar tranquilos hasta conseguir lo que quieren. Y se supone que eso debería molestarla, pero no..., o al menos no tanto. Lo que le fastidia es que ellos hayan hablado con Mebuki y que, si está equivocada, quieran usarlo en su contra.
En lugar de buscarlos en ese tiempo libre, se decanta por esperar que las clases inicien de nuevo, pues de ley ahí los verá.
Cuando llega al aula no hay nadie. Toma asiento en la mesa que comparte con Ino y suspira, dejando ir un poco de las tensiones que ha tenido en estos días. Siente que está dejando ir las cosas; repasa cada detalle, desde la fiesta hasta este momento, y se pregunta si pudo haber tomado decisiones mejores. Tal vez se está llenando de errores hasta el cuello y no es capaz de verlos.
La tormenta en su cabeza se ve interrumpida al escuchar su celular. Cuando revisa, es Kizashi quien está hablando y le parece inusual, ya que él respeta sus horarios de escuela.
— ¿Papá?
Al otro lado de la línea está la respiración de su padre. Él parece haber respirado hondo.
— Cariño, estoy de camino a tu escuela, necesito que me esperes en la puerta...
¿Por qué...?
— Ya he llamado y te dejarán salir —le escucha titubear—. Date prisa, cielo, estoy a pocas calles de llegar.
¿Qué anda mal?
Antes de ponerle voz a su pregunta, la llamada se ha cortado y ella mira un breve momento la pantalla. No entiende qué pasa. El corazón le late fuerte y dolorosamente, pero la impulsa a levantarse y tomar su bolso.
Y corre hacia las puertas del instituto. De su paso se quitan los otros estudiantes, curiosos, creando murmullos que no la alcanzan. Sí, justo con eso sí puede lidiar, pero no con esto, no con la pesadez de un mal presentimiento.
— (Mamá...)
No importa que Kizashi no le haya dicho nada, ella sabe que algo pasado con su madre. Recuerda las pastillas, el alcohol, su palidez. ¿Pero qué ha sido? ¿Qué tan grave?
Al llegar a la puerta le permiten salir. Y ahí delante está el auto de su padre estacionado. Pensó que también iría corriendo con él, pero le han dado ganas de retroceder y no enfrentarse a lo que haya pasado.
Kizashi debió notarlo, porque ha salido del vehículo para ir hacia ella.
¿Por qué está llorando?
Sakura niega y da un paso atrás, pero su padre la alcanza y la abraza con fuerza. No puede ser, no puede ser...
— Lo siento, Sakura..., llegué tarde..., lo siento...
¿Qué se puede sentir en un momento así? Una a una, las lágrimas comienzan a empañar la vista de Sakura. Escucha las disculpas de su padre, es el llanto de un hombre que se culpa a sí mismo y se ahoga.
Esa misma mañana, después de que partiera a la escuela, su madre tomó todas las pastillas que tenía bajo receta. Sakura no quiso escuchar más. Llora en el auto mientras Kizashi conduce a rumbo desconocido. Se aferra a sus propias rodillas, ahora es ella quien cree ahogarse, y en el fondo espera estar teniendo un mal sueño. Pero no es así.
Mebuki había muerto.
¿Debo disculparme? ¿ME DISCULPO? Sé que hay otras opciones, pero la muerte de Mebuki es necesaria, gente. Espero que les haya gustado el capitulo y me dejen sus opiniones, ¡les agradezco mucho el apoyo! Quisiera responder cada uno de los comentarios pero con el celular batallo bastante, pero les juro que leo cada uno y me alegran el corazoncito :)
Pronto les traeré el capítulo diez. A portarse bien~
