Ya tienen el sexto capítulo del #TruPanWeek, disfrútenlo.
Disclaimer: Como ya he dicho antes, Dragon Ball y etcétera no me pertenece.
Día 6º AU: "Distinta."
Cuando sus pies finalmente tocaron el suelo de aquel bosque pudo respirar un aire de paz que no conocía de ninguna otra parte.
El viento soplaba suavemente las copas de los gigantes árboles mientras el empresario Trunks Brief caminaba lentamente por entre las plantas y árboles en sí, con una tranquilidad que hacia tanto no recordaba.
Entonces el hijo de la gran científica y trotamundos Bulma Brief recordó qué debía hacer.
Edificar allí, sólo debía elegir un buen lugar en la Montaña Paoz.
Pero primero prefería conocer el bosque y sus alrededores, queriendo ver la flora y fauna.
Estaba ciertamente maravillado. En el lugar se respiraba un aire fresco, se escuchaba hasta el cantar de los pájaros.
El joven de cabellos morados jamás pensó que encontraría un lugar con tanta paz como aquel.
No después de tanto tiempo.
Ya a sus treinta y cuatro años había pensando en una vida pacífica, después de tantas obligaciones y problemas con sus anteriores matrimonios pensó que trabajar por última vez en aquel edificio que pensaba construir y darse luego unas buenas vacaciones allí sería la mejor forma de hacerlo.
Se sentiría completo, útil.
Lo que más ansiaba era alejarse de la monotonía de la ciudad, no ver por un tiempo a las caras que veía todos los días.
Y especialmente evitar a sus dos ex-esposas.
¿Cómo es que siendo un hombre apuesto, millonario y dentro de todo agradable y caballeroso haber tenido dos matrimonios fallidos antes de los cuarenta años?
Mientras decidía recostarse sobre el tronco de un árbol y quitarse los anteojos para descansar su vista lo fue pensando.
Marron, su primera mujer.
Su romance con ella empezó de la secundaria, siendo amigos de la infancia debido a la amistad entre familias.
Al principio veía a Marron como una hermana más, y salir con ella era motivo para molestar un rato a Goten. Y la quiso, al menos un tiempo. Había sido su primera novia y con el tiempo la quiso. Cuando decidieron casarse fue que las cosas cambiaron.
Al principio era todo como...color de rosa (como toda la maldita ropa que ella usaba), era como estar en una cursi cuento a lo Disney pero él era feliz. Sin embargo con el tiempo la timidez y aburrida que a veces era Marron terminaba desesperándolo.
Fue peor cuando ella quiso vivir en una casa más grande, ahí se dio cuenta de lo avariciosa que ella podía ser, influencia de su madre Lázuli (o eso pensaba él).
Al cabo de un año se divorciaron de matrimonio y cuatro de noviazgo se separaron.
Tiempo después de hacer el típico "duelo" y volverse un adicto al trabajo por recomendación de su madre volvió a las citas, aunque no de una forma que ella le hubiera gustado.
Fue allí que conoció a Mai.
Según las palabras de su hermanita. Una vieja solterona que quería hacerse la "pendeja".
Mai era, todo lo contrario a Marron, y a la vez muy parecida.
La mujer , unos veinte años más grande que él (básicamente unos años mayor que su propia madre) venía de un matrimonio fallido como él.
Fue lo que hizo que ambos se conectaran.
Pero obviamente, tampoco había funcionado.
Mai esperaba un marido perfecto, y siempre le recordaba sobre sus otros esposos (para su propia desgracia). Sobre que ella era una vieja y que lo dejaría por una mujer más joven y bonita. La mujer de cabellos negros esperaba vivir en esos típicos matrimonios de los 50's, Y era desesperante, era estar casado con su abuela, peor. Hasta su abuela era más sensual.
Y eso era hasta perturbador.
Tiempo después se divorciaron, según la mujer mayor "no aguantaba estar más con un niño".
Al final con ambas tuvo un matrimonio monótono, aburrido.
-o-
Cuando sintió que se estaba quedando dormido un ruido logró que abriera los ojos.
Extrañado se puso alerta.
Y con la boca abierta se quedó impresionado de lo que veía.
Una joven, una joven larga cabellera negra y ojos de mismo color. Pero no como los de su segunda esposa, los de aquella joven eran más grandes, expresivos. Más de niña.
No obstante lo que también le sorprendió fue que estaba montada en un gran dragón púrpura.
—¿Un extranjero? Hace mucho que no se ven por aquí.
Trunks, extrañado por aquellas palabras miró a la joven, sonriendo ciertamente cohibido.
—Oh, ¿qué? ¿Tú vives aquí? —realmente aquello había sonado muy extraño.
Sin embargo la joven lejos de mostrar un rostro avergonzado por la sonrisa del hombre frunció el ceño.
—Vivo en la Montaña Paoz.
Dicho aquella la joven desde la altura en donde se encontraban dio un increíble salto cayendo en sus pies.
—Gran Dragón, mejor descansa —la joven de morenos cabellos se acercó hasta el hombre, no sin antes hacerle un ademán al animal alado, permitiendo que se fuera.
—Interesante animal...¿señorita?
—Sólo Pan —la joven puso sus manos en sus caderas y entonces Trunks pudo notar que, al menos de las dos esposas que tuvo, era sin duda la que mejor cuerpo tenía. E incluso se veía que entrenaba...¿en qué estaba pensando? —¿Qué se supone que hace un hombre de traje aquí en el bosque?
Sí, aquella era una muy buena pregunta. Pensó Trunks entretanto su ojos observaban fijamente el atuendo de aquella chica, lucía unos pescadores color beige y una camiseta blanca de tirantes, con un calzado simple, unas sandalias. Y sin mencionar el pañuelo naranja que llevaba sobre su cabello.
—Pues...simplemente daba un paseo por el lugar —no, no era una buena idea que le dijera sus verdaderas intenciones.
Ella incluso parecía verlo de peor manera que antes.
—Mire, no soy estúpida. Normalmente un hombre con traje no viene a ayudarnos, viene a querer invertir. Pero espero que, de estar yo siendo una prejuiciosa encuentre nuevamente el camino a su auto volador, no querrá quedarse a la noche.
Dicho aquello silbó, logrando que nuevamente aquel dragón volviera a ella.
—¡E-Espera! No te miento, s-sólo déjame ir contigo a la Montaña Paoz!
Cuando la joven ya comenzaba a irse suspiró, se acercó junto con su dragón hasta el hombre y finalmente se subió al lomo del dragón.
Jamás había tenido una experiencia como aquella, y no se arrepentía de ello.
En el momento en que llegaron a la Montaña Paoz pudo notar una pequeña casa en forma de iglú.
—Ése es mi hogar.
—¿Está bien que llegues a tu casa acompañada de un hombre?
La forma en que Trunks lo dijo hizo reír a Pan.
—Por supuesto que no, sé defenderme de cualquiera. Y además no estoy sola, vivo con mi familia.
-o-
En esos momentos Trunks no había conocido una familia como la de la chica. Después de haber pasado tiempo con ellos el hombre de cabellos lilas vio a la chica.
Ella estaba afuera, con aquel señor que decía ser su abuelo, aunque era muy joven para hacerlo, entrenar.
La chica peleaba casi al mismo nivel que ese señor y se daban golpes increíbles.
Trumks estaba fascinado.
Ella era tan distinta a la dulce Marron y a la madura Mai, que sin duda atrajo su atención.
Y, quizá esa era la mirada que él llevaba sobre la chica que no le cayó bien al hombre de gafas: Su padre.
Quizá era algo así lo que él necesitaba, ¿alguien como ella, una vida como ésta?
Se quedó meditando aquella pregunta, mientras aquel dragón que acompañaba a la joven comenzaba a silbar.
—Impresionante —dijo en voz alta.
Sin duda, la vida de aquellas personas era tan opuesta a la suya propia, que era admirable.
.
Notas de la Autora:
Mi idea era que no pareciera mucho al capítulo quinto, pero lo he hecho tan apurada que no conseguí que fuera un AU totalmente, lo fue en partes, eso cuenta, ¿no?
