Orígenes

El Retorno Del Mal

Capítulo 3: Pesadillas

9 Años Después

Un bello canto se oía en el bosque la dulce melodía no tenia comparación, la voz provenía de Royal Shine quien abre las ventanas de su cuarto para admirar el sol, Elury estaba recostado en la cama escuchándola para deleitarse con tal hermosa voz.

Toda mi vida aquí he estado

De nada hasta hoy me he quejado

Pues mi vida en mi mundo es contenta

Aunque siento que esta algo incompleta

En las ventanas veo otro espacio

Un mundo que no va tan despacio

La luz de sol ahí brilla

Y al verlo siento maravillas

Quisiera un día poder disfrutarlo

Hacer algo más que solo anhelarlo

Sentir en mi rostro la suave caricia

Del viento y su cálida brisa

Ser libre como un ave

O en las aguas como una nave

Ser libre por tan solo un día

Sería para mí una gran maravilla

Un día yo podré lograrlo

Haré algo más que solo soñarlo

Un día por fin seré libre

¡Y hará que mi corazón vibre!

Al término de su canción vio como Elury muy emocionado da un brinco en la cama, ella se recuesta a su lado y mira el techo teniendo encima a su pequeño amigo.

—Mañana cumpliré 15, Elury— le dice acariciando su cabeza y este solo la mira inocentemente —15 años en la misma cabaña, y mi madre no quiere dejarme salir.

El zorro de nueve colas brinca de nuevo hasta estar encima de un cofre para acercarse a la ventana, dándole una señal de que podía salir por ahí.

—No podría hacerlo Elury, no quisiera que mi madre se decepcionara de mi— comentó en un tono triste.

Royal miraba fijamente el techo de su habitación y poco a poco empieza a quedarse dormida hasta estar en un profundo sueño, todo estaba oscuro ella miraba confundida a su alrededor sin lograr encontrar algo.


—¿Dónde estoy? Elury ¿donde estas?— preguntaba escuchándose un eco.

Todo empezó a volverse blanco, la alicornio cierra sus ojos y al abrirlos se encontraba en un gran pasillo podía ver en las paredes varios retratos de unicornios machos pero solo el de una hembra, se acerca para leer su placa pero antes de poder decir algo, una voz se escucho detrás de ella.

—Clarisse Shine, la primera reina de poder absoluto, fue removida de su puesto cuando su hijo cumplió los 20 años de edad—

La voz le era tan conocida a Royal que volteo a ver, pero se encontró a cara a cara con ella misma, solo que aquella que hablo tenía puesta una corona y unas zapatillas de oro, sostenía un libro con magia y como si no hubiera visto nada siguió su camino.

—Esa... ¿Esa soy yo?— se cuestionó así misma incrédula y la siguió.

Se ve frente a unas puertas grandes donde afuera habían dos guardias quienes se inclinaron al verla.

—Solicito ver a mi padre, el rey Deymus—

—A sus órdenes Princesa Royalis— dijo uno de los guardias y entra al salón real pero salió de ahí al instante — lo lamento Princesa, pero el Rey dice estar muy ocupado y que más tarde la atenderá.

—Ya veo...de todas maneras gracias—

La princesa Royalis como en ese entonces la llamaban se fue muy triste, Royal no entendía nada de lo que sucedía pero siguió a ver a donde iba su segunda yo encontrándola frente a la puerta de su habitación y antes de entrar suspiro.

La alicornio sin necesidad de abrir la puerta pudo atravesar la pared y verse si misma llorar en su cama, algunas cosas estaban botadas.

—¿Por qué lloro? ¿Qué sucede? ¿Por qué parezco una princesa?— las preguntas venían en gran cantidad pero una luz brillante hace que vuelva a cerrar los ojos.

Esta vez cuando los abrió se encontraba en una esquina del castillo, se vio a si misma frente a una pared y esta se abrió, ambas se quedaron algo sorprendidas y lo curiosa no se lo quitaba nadie entrando ambas por el pasadizo secreto que encontró la princesa Royalis.

—Siento...Siento que algo malo va a pasar...— Royal se detiene mas la princesa siguió adelante.

Con algo de miedo y a paso lento sigue a la princesa y se pone a su lado era obvio que no la veía pero vieron por una rendija al Rey Deymus hablando con unos nobles, ambas pegaron la oreja en la pared pero Royal atravesó el muro al contrario de la Princesa que permaneció escondida detrás de la pared, afortunadamente para ella, ni los ponis de la habitación podían verla, ahí fue cuando vio al gran unicornio blanco de ojos dorado y crin gris su mirada era serie y hacía temblar un poco a Royal aun así, escucho atentamente lo que decían.

—Ya sé que mi hija heredará mi trono aunque yo no lo quiera así, si por su causa mi esposa no hubiese muerto en el parto, seguramente tendría en este momento a un hijo, un macho, Royal vive solo porque su madre lo deseó así, no yo, por mí, yo hubiese salvado a mi esposa, no a una chiquilla— dijo el rey Deymus dejando atónitas a las dos.

Rápidamente ella vuelve atravesar el muro pero solo vio como su otra yo caminaba triste por el pasillo cabizbaja.

—Yo... ¿maté a mamá?...padre... te mostraré que puedo ser una digna heredera del trono estudiaré y me convertiré en la mejor reina que este mundo jamás haya tenido, traeré luz y prosperidad al reino crepuscular, haré que te sientas orgulloso de mí—

Así se fue animada cerrando la puerta del pasadizo secreto, Royal solo veía como se alejaba galopando con una sonrisa.

—Qué extraño sueño estoy teniendo...— dice mirando hacia atrás, ella retrocede al ver como todo se volvía negro quedando en la misma habitación oscura pero esta vez al dar un paso al frente ella cae al vacío.


—¡AAAAAAAH!— Royal cae de su cama y choca contra el suelo frío — auch.

Elury alarmado de un salto cae al lado de su amiga y la anima a levantarse, la alicornio se soba la cabeza y mira a su alrededor, aliviada suspira y se deja caer en su cama sudaba frío y su amigo preocupado le da varias lamiditas en la mejilla.

—Tranquilo Elury, todo está bien— dice respirando con dificultad.

En eso su puerta se abre y entra asustada Sunlight para acercarse rápidamente a ella.

—¡Royal! Te oí gritar ¿estás bien hija? ¿Qué sucedió? ¿Elury se volvió loco y te mordió?— esa última pregunta ofende a Elury quien le da la espalda a Sunlight indignado.

—No madre, Elury jamás haría algo así...— la alicornio abrazo al pequeño zorro sintiéndose mejor — solo tuve una pesadilla eso es todo.

—Por el dios Orzus sí que me diste un buen susto hija, ven abajo está listo el almuerzo— la unicornio se retira calmada y cerrando la puerta.

Royal pone en su lomo al zorro de nueve colas y lo lleva al comedor, en un tazón le deja comida y se sienta con su madre y Beast en las sillas, había un incomodo silencio en el ambiente hasta que Royal decidió contarles sobre su sueño a los dos

—Soñé que era una Princesa— apenas dijo eso Sunlight escupe su agua a un lado sorprendida y tose bruscamente— ¿¡Madre!?

Beast ayuda a Sunlight con unos pequeños golpes en el lomo y la unicornio mira sorprendida a su hija.

—¡Ah! ¡No! No se preocupen todo está bien— Sunlight se levanta y se va sin decir una palabra.

—¿Dije algo malo?— le pregunta Royal a Beast.

—No, bueno...no sé, hablare con tu madre— el poni preocupado sube las escaleras en dirección a la habitación de la unicornio dejando a Royal completamente sola.

—Vaya, creo que a la próxima no le digo lo que soñé a mi madre ¿no crees Elury?— pregunta a su amigo el cual asiente con la cabeza.

Beast Slayer toca la puerta del cuarto de Sunlight, pero al no recibir respuesta abre su puerta y entra para encontrar a la unicornio un poco nerviosa mirando por la ventana, se acerca a ella con cautela y la toma del hombro.

—¡Ah!...n-no dije que entraras...— fue lo único que dijo ella mirando a otro lado.

—¿Que sucede? Apenas dijo Royal sobre que soñó ser una princesa te alteraste— dice él tomando del casco a la unicornio capturando su atención.

—No es nada Beast, solo me sorprendió ese sueño repentino, nada mas— la mirada de Sunlight se dirigía a otra parte, sabía que estaba mintiendo a lo que Beast acaricia su mejilla para que lo viera directo a los ojos.

—Dime la verdad... ¿Es sobre la vida pasada de ella?— los dos estaban muy cerca del uno a otro, su otro casco se dirige al lomo de Sunlight y la acerca mas él.

Estaban a centímetros de sus bocas pero ella retrocedió mirando de forma inquieta a Beast, unas lágrimas brotaron de sus ojos y fue abrazada por el poni quien la consuela acariciando su crin y secando sus lágrimas.

—Tengo miedo de que ella vuelva a ser la de antes...no me lo perdonaría si llega ella a lastimar a alguien— decía entre sollozos la unicornio.

—¿Cómo va a hacerle daño a alguien? Fue y sigue siendo criada por ti, no lo olvides— le decía Beast para calmarla.

Los llantos de Sunlight cesaron y mira sonriente a Beast para después de sorpresa darle un beso muy apasionado al poni, sus labios se separaron y ella se queda dormida entre sus cascos, sonrojado a más no poder carga a la unicornio y la recuesta en su cama analizando todo lo que acaba de pasar.

—¿Estoy soñando?— Beast se golpea a sí mismo el estomago y cayó al piso de dolor — no...No lo estoy.

Ya era de noche, todos dormían tranquilos pero muy lejos de bellos terrenos fértiles en un desierto caminaban cuatro ponis para ser exactos una unicornio, un pegaso y dos terrestres portando armaduras doradas con el sello de una serpiente, el viento soplaba ferozmente pero eso no les impedía avanzar, es así cuando uno de ellos logra llegar encima de una montaña de arena y divisa no tan lejos un templo.

—¡Ahí esta!— grito el pegaso negro con una voz ronca apuntando al gran templo.

—Al fin hemos llegado, al parecer no eres tan incompetente Sting— comenta la unicornio de ojos azules que seguía trotando.

—Si serás una perra, Piquer— insulto Sting y eso provocó que la unicornio le diera una patada en la cara.

—Ya basta— ordena la poni gris de ojos verdes y crin marrón

.

—Somos capitanes, actuemos como tal y vayamos por lo que hemos venido— dice uno de ellos que era más grande que los tres, tenía el pelaje morado, ojos dorados y crin gris.

—Siempre tan educadito Colen— bromea en un tono sarcástico Piquer dejando de golpear a Sting.

—Colen tiene razón, dejemos de perder tiempo en esta tonta discusión— comenta la poni gris hiendo más adelante que el resto.

—Cuando no Thalia dándole razón a su novio— piensa para sí mismo Sting sin ver a los demás.

Los cuatro capitanes se acercaron mas al templo tenia bellas columnas que sostenían el techo y las grandes puertas tenían el sello del sol, al abrirlas varias flechas se dirigen hacia ellos pero las esquivan ágilmente era obvio que más adelante abrían mas trampas y sin miedo entraron al templo caminando por un largo pasillo.

Podían ver que arriba de las columnas habían grifos de piedra mirándolos enojados como si fueran a atacarlos, antes de dar otro paso Thalia los detiene y al frente tenían una cuerda.

—Que patética trampa— comenta Piquer y pasa sobre ella.

—¡Espera!— grito Thalia al ver como la otra capitana había pisado una piedra que se hundió en el suelo.

El suelo se abre pero no antes de que Piquer pudiera cruzar, el resto miro donde solo había fuego.

—Puedo pasar volando— extiende sus alas y pasa sobre la trampa pero una pared de lava lo detiene— mierda.

—Quédense ahí, yo podre encontrar la reliquia sola y después veré la manera de cómo ayudarlos— dice Piquer dejando a sus compañeros atrás.

—Demonios, ¿Que no sabe trabajar en equipo?— Thalia mira hacia arriba y ve una cadena colgando de uno de los grifo para darse cuenta que al otro lado de la pared de lava había otro grifo con otra cadena— Colen, lánzame hacia esa cadena de aquí.

El capitán de pelaje morado oscuro carga a Thalia y con su gran fuerza la lanza hacia la cadena, la poni agarra la cadena y la jala el templo tiembla un poco y del techo salen dos paredes que separan el muro de lava dejando el camino casi libre.

La poni se suelta y es atrapada por Colen que la deja en el suelo, cuando se dieron cuenta Sting se estaba a punto de ir pero Thalia saca un látigo que atrapa la cola del pegaso y lo acerca hacia ellos.

—¿A dónde crees que vas?— pregunta Colen desatando a Sting — ayuda a Thalia a cruzar.

—Agh, la reina Irenda no debió aceptar a damas delicadas para ser capitanas— comentó molesto.

—¿Disculpa? Mira a esta "dama delicada"— Thalia estaba al filo de la trampa, se inclina y de un salto logra pasar el foso de fuego — y lo hice sin alas.

Los dos capitanes se sorprenden y se miran entre sí, Sting cambia al instante su expresión y cruza el foso, Colen salta igual como lo hizo Thalia logrando cruzar pero debido a su peso quiebra una parte del filo casi cayendo pero lo toman del casco sus dos compañeros para no caer, Sting jala la cadena que estaba a su lado el piso se vuelve a cerrar y deja de caer lava del techo.

—Bien, será ahora fácil salir del templo— dice Colen acomodándose su casco.

Los tres siguen su camino y encuentran a la capitana Piquer mirando un altar, la luz de la luna caía sobre la reliquia que era un báculo pero no estaba solo, había una espada, un látigo y un tridente, cada uno tenía alguna inscripción abajo pero simplemente lo ignoraron.

—Vaya al fin vinieron creí que habían muerto— dice la unicornio riéndose al final.

—Ya quisieras eso— le responde Thalia seriamente.

Los cuatro se acercan al báculo y como si nada, Sting lo agarra, no sucedía nada pareciendo eso muy extraño, al voltearse se impresionaron cuando todo el templo empezó a temblar los ojos de los grifos brillaban y dejaban de ser de piedra bajaban volando a toda velocidad para atacar, uno de ellos tenía una hacha la cual se le fue arrebatada por Thalia con su látigo dándosela a Colen, el poni morado se lanza contra un grupo de grifos y ágilmente esquivaba sus ataques con el hacha les cortaba el cuello a los guerreros.

Sting por otra parte saca su arma una maza de hierro, con el podía reventar los cráneos de los grifos, Piquer con elegancia podía cortarles las alas a los grifos con unos abanicos filosos y Thalia con su látigo hacia retroceder a los grifos ahorcándolos hasta la muerte, todo ese lugar se volvió una verdadera masacre pero lograron salir del templo dejando un rastro de sangre.

— Malditas aves— se queja Piquer tapando la mitad de su rostro y al hacerlo tenía una larga herida en su ojo.

— Con cicatriz o no, igual eres horrenda— insulto Sting burlándose de ella pero recibió una gran golpe de parte de la capitana.

— Ya tenemos lo que buscábamos, vámonos ya no tenemos nada que hacer aquí— dice Colen acercándose a Thalia—¿Tu estas bien? —

— Si, lo estoy — responde con una sonrisa la capitana.

Al irse deciden descansar en un pueblo que estaba un poco cerca de su ubicación, pero mientras Colen descansaba se quedo dormido solo para aparecer en medio de una guerra, ponis luchaban entre si todo era un caos, los habitantes lloraban y suplicaban piedad, escucha una risa enfermiza detrás de él y al voltear se encuentra cara a cara con una alicornio blanca desconocida para él, eso provoco que abriera los ojos despertando de aquel extraño sueño pero un abrazo de Thalia que estaba en su cama hacia que olvidara todo y volver a descansar.

— ¿Quién era esa alicornio?— se pregunto así mismo antes de quedarse dormido.