Orígenes: El Retorno Del Mal

Capitulo 4: El Verdadero Peligro, Eres Tu

Muy lejos donde la luz del sol no llega situado estaba un castillo de paredes grises oscuros, techos rojos y puertas grandes con el símbolo de una serpiente entre ellas, dentro habían guardias rondando por los pasillos y sirvientes limpiando los rincones.

En el salón real sentada en el trono había una alicornio morada, ojos azules y crin negra, portaba una corona de plata con incrustaciones de zafiros, todo estaba en silencio hasta que las puertas se abren por un guardia.

—Mi Reina Irenda— el guardia se inca ante ella en señal de respeto y se vuelve a levantar— los capitanes han regresado.

—Háganlos pasar— ordena fríamente la alicornio.

—A sus ordenes su alteza—contesta el guardia y se retira.

A los minutos las puertas se vuelven a abrir, entrando los cuatro capitanes quienes hicieron una reverencia ante la reina, Irenda arquea una ceja mirándolos con seriedad.

—¿Y bien? ¿Encontraron el báculo?— preguntó curiosa.

—Si mi reina—contestaron al unisonó mientras que la capitana Piquer se acercaba y sacaba de unas mantas marrones la dichosa reliquia.

—Perfecto— con magia levita la reliquia y la agarra con fuerza—Sus esfuerzos serán recompensados, permítanme mostrarles mi gratitud—la reina Irenda choca sus cascos y unos guardias traían cuatro cofres grandes que se les fueron dados capitanes.

Al abrirlos encontraron gran cantidad de monedas de oro, rubíes, zafiros y esmeraldas, los capitanes Sting y Piquer miraban con ambición sus cofres mientras que Thalia y Colen no mostraron cierto interés por la recompensa pero igual la aceptaron.

—Retírense— la orden de la reina fue acatada y los capitanes se retiraron.

La reina se queda casi sola puesto que una de las puertas se abre apareciendo una bat pony lila con rayas blancas en las patas, crin morado grisáceo con mechones y ojos rojos, aquella pony no parecía tenerle miedo a la reina, al contrario cuando la vio dio una leve sonrisa.

—Thorny, hija, ¿Qué haces fuera de tus aposentos? — pregunto la reina a la bat pony.

—Perdón madre, es que vi a los capitanes llegando desde mi ventana— se excusa ella y fija su mirada hacia el báculo— ¿en serio existe?— la mirada de la joven quedo perpleja, como si lo que viera no fuera real.

—Así es hija, si las leyendas son ciertas esta reliquia puede hacer lo que sea me dará el poder absoluto para conquistar tierras mas haya—dice ambiciosa la alicornio mirando su baculo.

De sorpresa se escucha una pequeña risa masculina, las dos miraron a todos lados buscando de donde proviene la risa, hasta que vieron como la esfera del báculo brillaba intensamente.

—¿Crees tener el podes suficiente para poder portarme?— pregunto el báculo en un tono burlón haciendo que Thorny retrocediera del miedo.

—¡Suelta esa cosa mamá!— advierte la princesa aterrada.

—Vaya…no me sorprende que hable— dice Irenda cual semblante serio ponía nerviosa a su hija— ¿a qué te referías con eso báculo?— la reina no parecía mostrar alguna molestia pero por dentro sentía una gran inquietud que trataba de ocultar.

—Me refería a que no eres ni la mitad de poderosa que deberías ser para controlarme, solo te podre permitir algunas cosas como rastrear, jeje, pero después de eso…tus intenciones no se lograran— la voz del báculo parecía tan segura que incluso hizo enojar demasiado a la reina.

—¡Eso es imposible! Soy la más poderosa y la única alicornio en este mundo— le dijo con cierta autoridad en su voz.

—Y si… ¿no eres la única alicornio?— pregunta en voz baja la princesa encogiéndose de hombros recibiendo la mirada asesina de su madre—ah! Es que…hemos viajado a muchos lugares pero no todo el mundo, tal vez…haya otra alicornio afuera y si es así, podrías…robarle su magia.

La reina quedo perpleja ante lo que dijo su hija, si eso era real y se levantaban contra ella sería su fin, pero se impresiona mas al recordar lo que dijo el báculo, su sonrisa era inquietante para la princesa y el báculo.

—Báculo, si no dijiste mal, ¿pues rastrear, verdad?— pregunta Irenda mostrando los colmillos en su sonrisa.

—Si— responde cortante.

—Bien— ella lo alza con magia apuntando al techo—muestrame a otro alicornio aparte de mi, ahora.

El viento sopla fuerte y en el techo se formaba una nube negra que lo opacaba todo, en la nube ellas podían ver a Royal shine quien no estaba sola, a su lado estaban Sunlight y Beast cantándole feliz cumpleaños.

—Feliz cumpleaños Royal— dijeron al unisonó y ella los abrazo a los dos con ternura.

—Muchas gracias— les dice sonriente.

La rabia se le subía a la cabeza a la reina, ver que hay otra alicornio la hacía desesperarse, la nube desapareció y todo empezó a temblar, las cosas caían y eso alerto a todos los del castillo que se escondían debajo de una mesa, los ojos de Irenda cambiaron de azules a rojos su pelaje se tornaba más oscuro pero…todo se detuvo, la alicornio mira molesta el báculo.

—¡GUARDIAS!— grito Irenda a lo que vinieron dos de ellos —llamen a los capitanes, es una de inmediato.

Los guardias avisaron a los capitanes, ellos no tardaron en regresar por cómo le explicaron las cosas parecía ser urgente, vieron como salía del salón real la princesa, lucia algo pálida y cansada, los cuatro tragaron saliva y entraron al salón, la reina sentada estaba mirándolos fijamente.

—Esa mirada…penetra mi alma— pensaba Thalia que en sus años al estar en servicio de la reina nunca la había visto así.

—Mis queridos capitanes, sé que es algo repentino pero se les encargara otra misión—les dice mientras jugaba con su reliquia.

—¿Cuál es su alteza?—pregunta Thalia.

—Una búsqueda, de una alicornio blanca de ojos dorados y crin morada, esa alicornio está en el sur, en ese apestoso pueblo de Ardenia, vayan! Y llévense a un puñado de guardias si desean pero quiero que me la traigan ante mi viva! —las ordenes de la reina fueron suficientes como para que ellos se retiraran de inmediato.

—Dijo…¿alicornio blanca?— Colen pensó severamente recordando las características que dijo la reina.

—¿Sucede algo querido?— preguntó Thalia.

—No, nada—responde y sigue adelante.

Fuera del castillo había un gran globo aerostático, los capitanes llamaron a en total a 20 guardias que abordaron la nave, no sería un viaje largo usando ese transporte.

Mientras tanto en la cabaña donde habitaba la pequeña familia, entre risas Sunlight mira la hora y suspira, parecía triste y cansada.

—¿Sucede algo madre?— pregunta Royal dejando su plato de pastel en la mesa.

—Lamento no poderme quedar más tiempo hija, pero mi turno a cambiado debo ir a trabajar— Sunlight se acerca a ella y le da un beso en la frente a su hija—Regresare en la noche, cuidala Beast.

—Claro Beast, siempre lo hago— le responde el poni guiñándole un ojo.

La unicornio se sonroja un poco y se retira de la cabaña, Elury salta al sillón donde estaba sentada Sunlight y se recuesta para relajarse, pero mira a la alicornio preocupada al escuchar un suspiro por parte de ella.

—¿Sucede algo?— pregunta Beast Slayer terminando de comer su pedazo de pastel.

—No, no es nada es que… estoy cansada, cansada de estar en la cabaña, cansada de estar en los mismos rincones, sé que las intenciones de mi madre es mantenerme a salvo pero, quiero salir, tener aventuras como tú, tener una vida— contesta entusiasmada.

—Jaja, me recuerdas a mi cuando era más pequeño—le comenta sonriente pero su sonrisa se desvanece—creo tener una idea Royal, escucha…tal vez no te pueda dar una aventura pero, si puedo llevarte al pueblo de Ardenia si gustas, eso sí, estaremos unas horas y nos regresamos antes de que tu madre regrese.

—¿¡DE VERDAD!? SI SI SI!— la voz de Royal era tan fuerte que hizo temblar la cabaña a lo que se calló de inmediato— Ups, perdón.

—¿Desde cuándo puedes hacer eso?— pregunta perplejo.

—Oh, ese grito, pues desde tenía 5 lo descubrí cuando por accidente me caí por las escaleras— responde entre risas.

Beast solo sonríe y se va a su cuarto regresando con una capucha marrón y una filosa arma envuelta en mantas negras, la alicornio se pone la capucha ocultando así sus alas, Elury salta de nuevo a su lomo queriendo acompañarlos, los dos salen de la cabaña, el poni tenia la delantera para proteger a Royal mientras que Elury miraba hacia atrás como si fuera a atacar.

Después de unos minutos, los tres llegan al pueblo, Royal se sorprende al ver desde su punto de vista el pueblo, un olor delicioso pasa por sus narices, Beast guía a Royal entre tanta multitud hacia un puesto de comida, claro había que esperar ya que estaban al final de una larga fila.

—Odio las filas— comento Beast esperando sin paciencia alguna pero fijo su mirada en otro lado y vio a Sunlight entrar a un callejón—Royal…espérame aquí, ya vuelvo.

Royal confundida le hace caso pero una pequeña multitud en el centro atrae su atención, olvidando las ordenes de Beast se dirige hacia allá.

El poni de ojos negros se dirige al callejón, para que no fuera notado se oculta detrás de unos barriles, delante de Sunlight había un pony del doble de su tamaño tenía una sonrisa pervertida y pone a la unicornio contra la pared, Beast estaba a punto de sacar su arma pero se queda escuchando la conversación.

—Llegas tarde, creo que deberé aplicarte un castigo jeje— le dice con perversión el poni mientras le mordía suave la oreja a Sunlight.

—Ugh…—Sunlight se sonroja un poco y se deja tocar por el semental.

Al principio Beast Slayer pensó lo peor del trabajo de Sunlight, no creía que podría rebajarse ella pero antes de poder atacar, la unicornio blanca saca un cuchillo oculto en su crin y le corta el cuello al poni matándolo al instante.

—Qué asco…— comenta ella ocultando el cuerpo inerte del poni tras unas cajas.

—Sunlight…—Beast retrocede pero de casualidad deja caer uno de los barriles.

Sunlight voltea y no encuentra nadie ahí, frunce el ceño y sale del callejón para mirar a todos lados, había una gran multitud de ponis eso le daba la oportunidad a Beast de ocultarse, lo que vio no lo podía creer y regreso al puesto donde dejo a Royal llevándose la sorpresa de que no estaba ahí.

—Oh no…¿¡Royal!?—muy asustado empieza a buscarla gritando su nombre olvidando por completo un detalle.

Detrás de èl estaba la madre de la alicornio mirando al poni molesta, se le acerca y lo toma del hombro.

—Disculpe debo…ah, Sunlight…— lucia muy nervioso y miro a todos lados tratando de evitar su expresión de enfado, es arrastrada por ella y llegan a un callejón apartado de los demás.

—Beast…¿acabas de gritar el nombre de mi hija?—pregunto aguantando gritar ella mientras le daba un tic en el ojo.

—Ehm…No— negó el asustado y retrocediendo un poco.

—¿No? Jaja…que extraño, tú deberías estarla cuidando y solo conocemos una Royal aquí— se le llega a acercar tanto hasta ponerlo contra un muro.

—Escucha, primero escucha, creo que…eres muy sobre-protectora con Royal, ella solo quería salir…y— fue silenciado cuando ella golpeo el suelo con furia.

—¡YO SOY SU MADRE! ¡Y yo se que está bien para ella! Te pedí que la cuidaras y haces lo contrario ¿¡sabes cuánto peligro hay en este pueblo!? — pregunta alterada mientras temblaba un poco.

—Si, créeme, presencie el gran peligro que puede ser para Royal…y eres tu Sunlight—le dice apuntándola con su casco.

—¿Qué? No entiendo…— la unicornio lo mira confundida.

—Claro que entiendes, te vi Sunlight, vi como te dejabas tocar por ese bastardo y como lo mataste ¿ese es el trabajo oculto que tenias? ¿Cómo pudiste caer tan bajo? ¿Qué diría tu hija si se llega enterar que su madre es en realidad un desastre? Dices que hay demasiado peligro en el mundo exterior para ella pero el verdadero peligro para Royal ¡ERES TU!—grito por ultimo Beast Slayer hasta tenerla contra la pared.

Las pupilas de los ojos de la unicornio eran pequeñas, se podía sentir el miedo que emanaba de su ser, Beast se aleja de ella un poco arrepentido de lo que le dijo, intenta hablar pero escucha sus llantos, era la segunda vez que la escuchaba llorar y no le gustaba.

—Tienes toda la razón Beast, no solo soy una terrible poni si no una terrible madre pero todo lo hacía por ella no me gustaba que tu trabajaras por las dos solo quería ayudar— nuevamente recibe un abrazo del semental, él acariciaba su cabeza y se miran entre sí.

—Lo lamento…no quería hacerte sentir así yo…olvide que todo lo hacías por ella, lo lamento— seca sus lagrimas.

Ambos sentían un calor en sus cuerpos, esta vez él se acerca a su rostro y le da un profundo beso que deja a Sunlight sorprendida aun así correspondió y se abrazaron con ternura.

—Sunlight, te amo—le dijo acariciando su crin.

—Yo igual te amo Beast—dice muy sonrojada correspondiendo su amor.


Hola a todos uvu espero que le haya gustado el capitulo de hoy :3 prometo mejorar en cada capitulo, nos vemos luego :D