Orígenes: El Retorno Del Mal

Capítulo 5: Amistad

En el centro del pueblo había varios ponis estaban amontonados, todas eran hembras que se acercaban mucho a un puesto de maquillaje, la encargada era una poni terrestre blanca de ojos azules que parecía estar muy cansada.

—Oh por todos los cielos, tranquilas señoritas hay mucho para todas…creo—murmuro al final viendo atrás donde una unicornio sacaba varios productos.

—Eh, Vanessa, creo que no habrá mucho para todas las señoritas—le comenta nerviosa viendo las cajas y después a las yeguas.

Las ponis parecían alterarse más al no ser atendidas, Vanessa no tenía tanta ayuda aunque su puesto parecía destacar más que todos los del centro, en eso muy curiosa se acerca al puesto Royal con su capucha ocultando un poco su rostro con un mechón de su crin morada mientras se acercaba las ponis la empujaban hasta que una la tumbo al suelo, Elury preocupado intente hacer que ella se levantara pero la unicornio quien vio la escena se le acerca y la ayuda.

—¿Estás bien?— pregunta preocupada.

—Ah, sí lo estoy, gracias por ayudarme—le dice acomodándose su capucha y cargando a Elury.

—¡Eiskristall necesito ayuda aquí!— grito desde su lugar Vanessa.

—Ya voy— contestó mientras se acercaba pero era seguida por Royal.

—Quiero ayudarte ahora a ti—le susurro mientras abría las cajas de esos productos de belleza.

Después de media hora todo se había agotado, algunas se fueron frustradas al no conseguir lo que querían Vanessa contaba el dinero no prestando atención Eiskristall y a Royal quienes apilaban las cajas.

—Muchas gracias, si no fuera por ti de seguro hubiera estallado el negocio jaja— bromea la unicornio.

—No hay de que, me gusta ayudar…— que cuando Royal la ve bien, no parecía una unicornio común —uhm…tengo una duda ¿no eres de por aquí cierto?— pregunta la alicornio.

—No, yo vengo de las montañas más heladas ubicadas en el sur…—dice en un tono casi nostálgico Eiskristall.

Royal la observa bien, Eiskristall tenía el pelaje celeste muy pálido, unos pequeños cristales rosas detrás de sus patas y los ojos eran completos de un solo color rosa no parecía tener pupila, ella empezó a recordar uno de sus libros había visto esas características en algún lado hasta que inhala de la impresión.

—¡ERES UNA ICE-PONY!— grito de manera exagerada pero fue callada con el casco de la unicornio en su boca.

—Shhh, silencio— dice mirando a izquierda y derecha pero se cruzo mirada con Vanessa.

—¿Quién es ella?— pregunta la poni terrestre apuntando a Royal.

—Uh, hasta ahora no le he preguntado su nombre jeje— responde rascando su nuca la ice-pony.

—Perdón jeje, Me presento, soy Royal Shine y este pequeño amiguito es Elury— la alicornio carga a Elury cual ternura encanto a Vanessa.

—Un gusto, yo soy Vanessa dueña del negocio y ella es mi asistente y amiga Eiskristall— dijo de un modo teatro presentando a las dos.

—Pero puedes llamarme Eis, no me gusta que mis amigas me llamen por mi nombre completo—menciona ella acariciando un poco a Elury.

—Y bien Royal ¿de dónde eres? De todos mis cuatro años trabajando aquí jamás te he visto—preguntó mientras la examinaba con la mirada.

—Uhm, soy del bosque Fearly—contesto dejando a ambas ponis impresionadas.

—¿Acabo de escuchar bien? ¿Provienes del bosque Fearly? Pero, ese lugar es peligroso nadie sobrevive estando ahí— decía Vanessa observando desde lo lejos el bosque.

—Bueno la verdad no lo es cuando tu madre te mantiene encerrada muchos años más un escudo de magia rodeando mi casa—apenas dijo eso Royal abre mas sus ojos de la impresión—no puede ser, debí quedarme en la fila de seguro Beast me está buscando—cuando voltea se da cuenta que ya ni sabe donde esta al instante se empieza alterar respirando exageradamente.

—No te preocupes, las amigas se ayudan entre sí, dinos como es él y te ayudaremos a encontrarlo no debe ser tan difícil después de todo ya se está haciendo un poco tarde— dijo la poni terrestre sonriendo.

Royal les da a las dos las características de Beast Slayer y al instante la ayudaron a buscar, dado el caso de que la alicornio no conocía muy bien el pueblo decide acompañar a Eis teniendo mucha curiosidad sobre esta.

—Ehm, Eis ¿podría hacerte más preguntas sobre tu raza?— cuestiona Royal siguiéndola a lo que la unicornio suspira y asiente con la cabeza — los ice-poni son mas una leyenda que contar a los pequeños en las noches pero, viéndote ahora y según mi libro…¿los Ice-Poni no deberían estar extintos ya hace miles de años?

—Sí, nosotros los Ice-Ponis deberíamos estar extintos pero fui yo la única que sobrevivió después de la masacre en mi hogar—contesta pareciendo querer llorar.

—¿Masacre? ¿Qué sucedió?— pregunta de nuevo Royal con más interés.

—Una tragedia que nunca olvidare— dice ella mientras con Royal se sentaban en unos barriles empezando su relato.


Hace 200 años atrás, las montañas nevadas era un lugar muy hermoso para vivir, nuestra raza era dócil nosotros no atacábamos a nadie pero nos manteníamos ocultos de la raza poni solo unos cuantos nos vieron y empezaron a narrar historias extrañas sobre nosotros las cuales no tomábamos importancia, pero además de eso le servíamos a los cuatro guardianes de nuestro reino: Storm, Hail, Snow y Blizzard. Ellos eran nuestra esperanza y hacían un equilibrio en nuestro pacifico reino. Lamentablemente no todo lo bueno dura, yo era solo una potra cuando todo sucedió… Nuestra historia había llegado a oídos de alguien más, es así como comenzó una guerra entre los Ice Ponis contra el ejercito de piedra de una alicornio morada a la que conocemos ahora como la Reina Irenda, ella dijo que quería dominar todo nuestro reino y hacerlo suyo pero los guardianes no se la habían dejado tan fácil, es así como ellos pelearon a muerte por proteger no solo a nosotros si no también a la raza poni común intentábamos de todo pero no funcionaba, mi madre la guardiana Blizzard fue la última guardiana que sobrevivo…aun recuerdo su lucha.

Blizzard era una Ice-Pony pegaso, estaba en un salón grande casi destruido donde de cuatro tronos solo quedaba uno, sujetaba una espada de hielo mientras miraba el vitral de un copo de nieve y se volteo al escuchar la risa sínica de la reina Irenda.

—Vaya vaya ¿Qué tenemos aquí? Creíste con tus estúpidos compañeros poder vencerme y mira como están las cosas— decía la alicornio caminando alrededor de Blizzard.

—Te venceré Irenda, así sea lo último que haga—contestó apuntándola con la espada en posición de pelea.

Blizzard asciende al cielo invocando una ventisca fuerte que hacia retroceder a Irenda, la alicornio vio como unos cristales se formaban en el aire e iban hacia ella pero con magia hace una guadaña con la cual desviaba los cristales, Eiskristall en ese entonces era una pequeña potra oculta detrás de unas columnas de hielo viendo la pelea.

Irenda aparece detrás de Blizzard y se un golpe la manda contra el suelo provocando un cráter, las alas cristalinas de la guardiana brillan de un color azul lanzando un rayo feroz contra la reina sin embargo del cuerno de la alicornio se desprende unos pequeños destellos, sus ojos cambian de color y lanza también un rayo rojo que choco con el azul, parecía que Blizzard tendría la batalla ganada pero Irenda con mas esfuerzo retrocede el rayo azul hasta que llegara a la guardiana, Eiskristall se asoma a ver y las dos peleaban con sus armas.

—MADRE— grito Eiskristall asustada capturando la atención de las dos.

—¡Eis! Vete, aléjate de aquí— ordenó Blizzard bloqueando un ataque de la guadaña de Irenda.

Aprovechando la situación Irenda se teletransporto detrás de Eis y la agarro de la crin con fuerza, la potra intentaba liberarse pero sus esfuerzos eran inútiles.

—Creí que a los guardianes no se le permitían tener familia, parece que tenias tus secretitos también—comento Irenda riéndose un poco al final.

—Deja a mi hija, ella no tiene nada que ver en esto—le dice sin mostrar miedo y apretar mas fuerte su espada.

Irenda parecía que la iba dejar libre pero solo extendió sus alas para volar rompiendo el vitral de un rayo, la llevo a lo más alto de las montañas queriendo dejar caer a la pequeña sobre unos picos de roca, Blizzard iba tras ellas y cuando se logro acercar lo suficiente para arrebatársela deja caer a Eis, la guardiana cambio su dirección y fue hacia su hija, la potra tenia cerrado los ojos no queriendo ver su final pero sintió como fue atrapada, abre sus ojos y ve a su madre al instante la abraza con todas sus fuerzas.

—Madre, no me sueltes—rogó la pequeña casi llorando.

—Nunca lo haría, eres mi hija—le susurra mientras acaricia su crin.

La mirada tranquila de Blizzard se vuelve una de terror, Eis mira confusa a su madre hasta notar lo que sucedía pues la guadaña de Irenda había atravesado a la guardiana la cual no podía dejar de soltar a su hija.

—No debiste darme la espalda—dijo Irenda y saca la guadaña para volvérsela a clavar dos veces más y alejándose—dulces sueños a las dos.

Irenda había creído haberse deshecho de las dos pero con sus últimas fuerzas Blizzard lanza a su hija a un montículo de nieve donde cayó sana y salva pero Blizzard no tuvo la misma suerte ya que los picos atravesaron su cuerpo.

—Mami…— Eis se asoma y ve a su madre inerte volviéndose escarcha.

Eis retrocedió y huyo lejos aguantando las lagrimas, no había sobrevivido por gusto y el sacrificio de su madre no iba a ser en vano.


Las lágrimas de Eiskristall no comenzaron a aparecer y recorrer sus mejillas, Royal seca sus lágrimas y le da un abrazo arrepentida de haber preguntado el origen de ellos.

—Me crie sola por varios años hasta encontrarme con Vanessa, no tardamos en hacernos amigas y ella y yo abrimos un puesto de cosméticos— dijo correspondiendo el afecto.

—La reina Irenda…es la primera vez que escucho hablar de ella, no leí nada de ella en los libros que tengo— pensó para sí misma la alicornio —Lamento lo de tu madre, ella fue muy buena al dar la vida por ti.

—Sí, lo fue— dice sonriendo un poco y se levantan— sigamos buscando a ese tal Beast.

Las dos siguen buscando por todos lados, Royal conocía mas el pueblo hasta que choco con alguien mas casi cayendo al suelo al instante miro hacia al frente y su mirada se quedo impresionada al mirar a su madre que estaba seria.

—Ma…ma…ma—Royal estaba tan asustada que solo tartamudeaba.

—Royal, te estuvimos buscando por todas partes afortunadamente nos topamos con tu amiga— dijo Beast Slayer tranquilo apuntando a Vanessa.

—Espera…Beast, mi madre— dijo la alicornio viéndola.

—Oh si, ella ya lo sabe— dicho esto la mirada de Sunlight cambio a una tranquila y abraza a su hija.

—Perdóname por haberte tenido encerrada así por tantos años, creí que no podías sobrevivir tu aquí sola pero viéndote ahora me equivoque— decía mientras veía a los ojos a Royal.

—¿Eso significa que puedo salir con Elury a visitar a mis amigas?—pregunta Royal cargando a Elury quien sonreía mientras movía sus colas.

—Eeeh— Sunlight no parecía estar tan segura de dejarla salir seguido por miedo a que se perdiera o algo peor.

—No se preocupe señorita Sunlight— hablo Vanessa abrazando con su otro casco a Eiskristall—nosotras con gusto visitaremos a Royal, para mostrarle más el pueblo.

—Mmm, está bien, hay una pasaje secreto y seguro por donde paso a veces para llegar aquí y…— antes de seguir fue interrumpida por Royal.

—Ya se está haciendo tarde como para explicarles madre, que tal si mejor ellas vienen con nosotras a pasar la noche en nuestra cabaña ¿si mami?— pregunto Royal con unos ojos tiernos seguidos por Vanessa y Eiskristall que parecían estar de acuerdo con la idea.

—Tu madre no tendrá ningún inconveniente con ello Royal— hablo Beast por la unicornio que ni la dejaban hablar.

—Bueno, la verdad…— Sunlight nuevamente fue interrumpida.

—¡Genial! Vamos chicas—grito Royal y las tres fueron adelantándose dejando a Beast y a Sunlight atrás.

—Pero…ah, bien creo que la decisión ya se tomo, gracias Beast, enserio— dijo en un tono sarcástico la yegua mirando seriamente al poni quien le da un beso en la mejilla.

—De nada— respondió este y avanzo con ella detrás del nuevo grupo de amigas —Sunlight…una pregunta ¿dejaras de trabajar de esto?

—Yo…ah, no lo sé, pero supongo que si, por ti y por mi hija aunque será difícil esquivar a mi jefe—comenta un poco fastidiada.

—Yo vendré al pueblo por las cosas, tú solo quédate con Royal cuidándola, ella te necesita—dicho esto, los dos siguen su camino muy seguros de lo que sucederá después.


!Buenas tardes, días o noches dependiendo de cuando lean el capitulo! debo avisar que como pronto comenzaran las clases no tendré los capítulos a tiempo pero haré lo que puedo para actualizar rápido, nos leemos luego !cuídense! :D