Los personajes de KHR no me pertenecen, sino a su fabulosa creadora, así como Hime y Cyntia a sus propias creadoras. Gracias por permitirme utilizar sus nombre.


Estaba fuera de una hermosa mansión aunque el aura que le rodeaba era bastante deprimente, la esencia de la muerte era muy fuerte. Tsuna no pudo evitar abrazarse así mismo intentando mantener un poco de calor y que la sensación de tristeza que rodeaba el lugar fuera menor.

-Bienvenido a Sicilia, la mansión principal de Vongola, soy Hime –exclamo la desconocida con una túnica gris y detalles blancos-y veremos a Timoteo Di Vongola como lo deseaste Tsunayoshi

Tsuna asintió mirando la mansión que se antojaba como parte de una tétrica película de terror, recorrió la casa y no pudo evitar escuchar rumores sobre la desaparición de Vongola, sobre lo que sucedería con ellos y con los territorios de aquella antigua familia.

También frases llenas de sorpresa, llenas de incredulidad, porque para ellos Vongola se les antojaba eterna.

Llegaron hasta la oficina principal, lugar donde se encontraba Timoteo, quien a ojos de Tsuna estaba muy acabado.

El anciano se encontraba firmando una serie de documentos, mismos que terminarían por fin a Vongola, cediéndole su lugar como familia mafiosa a Varia.

Una sonrisa apareció en aquel rostro cansado, su hijo Xanxus seria por fin el líder de la familia más poderosa. Pero también una de las más poderosas y sangrienta de toda la mafia, de ahí que en ese momento el aun escuadrón asesino de Vongola fuera tan temible.

Permitió que un suspiro saliera de sus labios, mientras miraba el papeleo que estaba frente a él. Mismo que había dejado de firmar para poder sumirse en aquellos pensamientos de Varia.

En un mes Vongola desaparecería dejando un gran hueco en la estructura de la mafia, siendo Cavallone, Shimon e incluso Giglio Nero con la recién formada alianza con Gesso, creando a Millifore, quienes se mantendrían en las altas esferas de la mafia, además que ellas eran consideradas como las herederas de Vongola, y que una de ellas tomara el lugar de la familia de la almeja, mas no todos aceptarían dicha decisión.

Sabía que una guerra por aquel puesto estaba por desatarse, lo único que rogaba era que no hubiera demasiado derramamiento inocente. Una vaga esperanza a la que se aferraba.

Dejo un suspiro salir, para ver la fotografía que se encontraba a su lado, la última fotografía de la familia Sawada, si hubiera sabido lo que sucedería después, mas no era adivino y su intuición solo le había dicho que algo pasaría, algo paso…

Aun recordaba claramente las veces que supo de la muerte de sus hijos, si bien fueron dolorosas, como lo es la pérdida de un hijo, no lo fue tanto como aquella llamada.

La llamada de Reborn, la noticia dado por su viejo amigo y la falta de emoción en dicha llamada nunca se le olvidara, así como tampoco lo que aquello provoco para la familia. Sobre todo a los más cercanos del chico.

Aquel día las esperanzas de una Vongola como en los principios de Primo habían muerto, muchas cosas habían muerto aquel día.

Pero sobre todo aquel día había perdido al nieto que nunca pudo tener, porque aquel castaño se había ganado ese lugar en su corazón.

Dejo la foto para continuar con los distintos elementos para poder irse por fin a su merecido descanso, uno en el cual esperaba disfrutar con la constante visita de aquel joven castaño, más el destino había sido cruel al prohibirle aquel deseo.

Una lagrima cayo y fue retirada de forma pronta, aún era el líder de una familia rota, de una decadente Vongola, moribunda que por fin descansaría a fin de mes.

Tsuna se acercó para tocar el brazo de su abuelo, mas su toque lo atravesó.

Pero aquel intento de confortar al anciano, logro su cometido, calmo un poco al anciano que con aquel recuerdo, con aquella calidez que solo el cielo puede dar, obtuvo fuerzas para lograr superar este difícil mes.

Mientras continuaba firmando, encontró un documento que le hizo mirar a la nada, justo con la mirada perdida, es como le encuentra su mano derecha Ganauche, quien mira el documento.

-Iniciará en cualquier momento—exclamo haciendo que el anciano, quien se había percatado de su presencia, asintiera

-Si y como todos los años, solo Squalo estará a su lado

Se levanta dejando los papeles, ya no puede continuar así que decide realizar la acción que se ha hecho costumbre durante los últimos diez años.

Tsuna les sigue y ve que entran a otra sala donde hay varias pinturas, de las distintas generaciones de Vongola, ahí los demás guardianes les esperan, con una vela en el centro de color blanca y siete copas de vino.

Ahí cada uno toma la copa y dan un silencioso brindis que líbera las esferas de tributo a la joven que acompaña al castaño.

-por ti y tu descanso Tsunayoshi

El joven ve el brindis en su honor y siente la tristeza de los presentes.

-¿A quién deseas ver ahora decimo?—cuestiona Hime

-A Xanxus

-Veraz ha Xanxus líder de Varia poseedor de la llama de la ira.

Tsuna observo la puerta y la cruzo, para encontrarse nada más ni nada menos que el castillo varia, justo en el momento que la mayoría de los habitantes abandonaban el lugar.

-Sicilia noroeste es nuestra ubicación, llámame Cyntia Prats, aquí hallaremos a Xanxus

Tsuna asintió mientras miraba a su nueva compañera, quien tenía una capa de color verde pasto y decorados azules.

Ambos notaron que en la entrada del castillo se encontraba Squalo quien miraba con una serenidad propia de su elemento. Mientras los demás miembros miran con melancolía el castillo que abandonan por esa semana.

Squalo cerró las puertas del lugar, permitiendo que la oscuridad reinara en todo el edificio, fue hasta un dojo donde mantenía una pose serena, tranquila y miraba a la nada con su espada sobre sus piernas, provocando las esferas a su acompañante.

El silencio fue roto por una explosión, sacando de su meditación a Squalo, quien tomo su espada para dirigirse a la parte trasera del castillo.

Ahí frente a los tres y esferas llegándole a ellos noto a un Xanxus destruyendo a aquel lugar.

Squalo se quedó a la entrada observando la destrucción provocada por su compañero, aquella zona había sido destruida diez años atrás, y se convirtió en un lugar desértico después de diez años de ataque constante, Squalo ya no quiso invertir en un lugar que sería destruido año tras año.

Xanxus no era de demostrar afecto, la ira predominaba su carácter, el desprecio de los hijos del noveno, su propia actitud le hicieron fuerte de carácter, pero el silencio del noveno respecto a su propio origen, le hicieron creer que era un candidato. Su ira se convirtió en odio y fue considerado un bastardo sin corazón.

Pero Squalo sabía que si tenía corazón y la destrucción de esa área era prueba de ello.

Por qué el líder de Varia, el poseedor de la llama de la ira no podía demostrar su tristeza como una persona normal, solo con destrucción podía apagar la amargura que sentía.

El grito de amargura y el último disparo hacen que la mano derecha de aquel hombre se acerque con una copa de vino, mismo que no llega a los labios sino a las llamas que cubren la zona

No hay palabras para ese ritual, solo llamas que consumen todo a su alrededor, la lluvia le consuela mandando una tranquilidad que aprendió a darle cada año.

Son asesinos sin corazón, las muestras de debilidad son impropias para ambos, solo ellos saben cómo hacerle frente a la tristeza, porque solo en la soledad, en el silencio pueden desahogarse.

Tsuna se acerca a la pareja y así como lo hizo con Timoteo le brinda tranquilidad, un vago consuelo a ellos

-¿Por qué sufren?

-Por ti, aunque nunca lo digieran te estimaban, de hecho Xanxus esperaba ver la Vongola que crearías y si él y su equipo podrían pertenecer a ella, quisieras o no, él supo de tu intervención después del conflicto de los anillos.

Tsuna se quedó en silencio mientras miraba el fuego que no había dejado de brindarles esferas de luz.

- ¿A quién deseas ver ahora?

-A mis padres—susurra sintiendo su intuición intranquila

-…. A tus padres veras decimo Vongola

La respuesta lo pone aún más nervioso