Nuevo capítulo, con dedicación a Ximena Pinkus y Carla Neush


-Bienvenido a la Toscana—exclama una joven de capa índigo con detalles morados—me nombraron como Ximena pinkus y te llevare a ver a tu padre

El castaño asintió aunque su intuición le decía que las siguientes visitas serían muy amargas para él. Así ambos se dirigieron al interior de un edificio blanco que tenía apariencia de hospital, donde pueden observar a los trabajadores de dicho lugar con aquel pulcro uniforme blanco y también a los pacientes con pants completos de un tono crema, pero nota algo raro en ellos, movimientos hechos a una pared, susurros a personas invisibles, continua su camino con su extraña guía, manteniendo sus preguntas en su mente y mientras recorre el lugar una silueta familiar se hace presente.

-¿Basil?

Pregunta mirando a la joven quien asiente, así siguieron a Basil, quien saludaba a los enfermeros del lugar con una familiaridad que abruma al castaño, hasta una habitación ahí, el joven puso flores frescas, mismas que llevaba desde el principio, y se sentó a ver quién se encontraba en el lugar.

Aquel hombre rubio sentado mirando sin mirar realmente por la ventana, una sonrisa melancólica adorna aquel rostro.

Los ojos de Tsuna se abrieron en sorpresa, la persona que Basil iba a ver no era otro que: su padre

-¿papa?-cuestiona al ver al hombre perdido

-Recuerda que no te ven ni escuchan-exclama Ximena, para recordarle en forma de reproche, o al menos así le pareció- llevas 10 años, muerto

-Maestro-Basil intenta iniciar una conversación, pero no sabe que decir, no han podido sacarle palabra al hombre por ocho años

Así ambos se sumen en un silencio, ni una palabra, solo algunas lágrimas silenciosas y sonrisas melancólicas de un pasado que no puede volver, a Tsuna esa situación le ponía nervioso, si bien nunca tuvo un trato muy grande con su padre debido a su trabajo en la Vongola, y en su pensar, errónea forma de protegerle a su madre y a él, no podía evitar sentir incomodidad ante la situación actual, ¿porque parecía que su padre estaba en otro mundo? ¿Qué le había pasado?

-¿Qué le paso?-interrogo intentando que la angustia y nerviosismo no se hiciera presente en su voz-¿Dónde está mama?

-¿Deseas saber lo que le paso? ¿O ver a tu madre?

Tsuna mira de nuevo el intento sin resultados de Basil para tener una conversación con Iemitsu, la melancolía en su sonrisa y las traicioneras lagrimas que caen sin motivo aparente

-Yo…

-Tu padre perdió todo hace ocho años—exclama Ximena ante la duda del joven Vongola—lo encontraron dos años después de tu muerte, así, perdido en un mundo idílico, un mundo donde lo que más desea está presente.

Tsuna se quedó en silencio mirando a su padre y con un nudo en la garganta.

-Lle…llévame con mi mama

-A Nana Sawada veraz, debes ser fuerte Tsunayoshi

Así ambos se dirigieron a la salida del lugar donde otra encapuchada les esperaba, Tsuna ni siquiera noto cuando su anterior acompañante se había retirado, solo vio frente a él, a una joven de túnica rosada y detalles magenta, el no ver su rostro con las anteriores no le causaba ningún inconveniente, pero con esta chica si, tenía ganas de gritarle que se quitara la capa, que le mostrara su rostro, que no le viera con compasión ni lastima, incluso aceptaba miradas o muecas de burla, no de compasión como sentía que le daba esta desconocida.

-Yo te llevare con tu madre—exclamo la desconocida—soy conocida por mis compañeras como Carla Neush Von Stein, sígueme.

Así comenzaron a caminar, Tsuna estaba confundido debido al comportamiento de su padre por lo que no se percató del camino hasta que se encontraron el lugar exacto, este al verla dio un paso atrás y miro a la joven que le acompañaba

-¿Venimos a ver mi tumba? ¿Mama está aquí?—pregunta ante la entrada de aquel campo santo

-Aquí está tu madre, Tsunayoshi—exclamo con un tono neutral de voz, mientras comienza a adentrarse al lugar

Comenzaron a caminar por las distintas tumbas que había, Tsuna miraba todo esperando ver la silueta de aquella amable e ingenua mujer, mas nada había en el lugar, solo personas que nunca tuvieron que ver con él, y la angustia en su pecho se hacía cada vez más grande, con cada paso, se detuvo solo porque choco con su guía.

Le miro la espalda y con pasos lentos se puso a su lado para poder ver a su madre…

Tsuna cayo de rodillas y con lágrimas en los ojos, estaba frente a una tumba, mas no había nadie en el lugar, solo la fría placa de mármol con la efigie de un ángel... estaban frente a la tumba de Nana Sawada.

Con mano temblorosa recorrió cada letra del nombre grabado en el mármol blanco. Estaba tan absorto en aquella acción que no se dio cuenta de que su acompañante se hinco a su lado, dándole de aquella forma su más sentido pésame y compañía en ese triste momento.

-¿q...que paso? -pregunto con voz entrecortada

-Tu madre no soporto tu pérdida-exclamo Carla- se dejó sumir por su tristeza. Ella estaba enferma, pero nunca se hizo estudios, dos semanas después de tu funeral, le diagnosticaron su enfermedad, simplemente no peleo contra ella, simplemente no quiso hacerlo, murió nueve meses después de ti, fue exactamente en su funeral cuando tu padre desapareció, estaba desconsolado, su familia se había extinguido en menos de un año, completamente devastado, pidió soledad y nunca lo volvieron a ver hasta después de dos años, la forma en que lo encontraron fue como lo viste con mi compañera Ximena, la tumba es visitada solo por el noveno y Basil igual que tu padre es visitado por ellos.

Tsuna no dijo nada, solo miro con lágrimas la tumba, su mama lo había seguido casi inmediatamente y ahora su padre vivía de recuerdos.

No supo cuánto se quedó ahí, repasando con sus dedos las letras que daban aquel epitafio.

-Es hora de que veas a tus amigos—exclamo la joven mientras le ponía una mano en el hombro

Tsuna asintió sintiéndose cansado y agotado de forma mental, limpia las lágrimas que aun caían y con un gran dolor se separó de la tumba de su madre.

Estaba seguro de algo y es que las palabras escritas en mármol nunca las olvidaría.

"Nana Sawada

xx-xx-xxx-xx-xx-xxx

Aquí yace una gran mujer, esposa y madre

Esperando de corazón que se encuentre con su pequeño cielo

Le recuerdan amigos"

Camino en silencio, aferrándose aun al hecho de que alguno de sus amigos continuara con su vida tal y como la tenían, aferrándose a esa vana esperanza que se apagaba con cada visita.

Debido a la sorpresa de lo sucedido a sus padres, no se percató que las lágrimas de su padre, ni la ligera brisa les acompaño en aquel lugar, fueron las esferas que le dieron a sus guías. Ni que se dirigía solo a la entrada de aquel cementerio.


Lo siento, lo siento, me olvide de estos dos capitulos, tengo la cabeza hecho un lio