Los personajes del anime no me pertenecen, sino a su fantástica creadora. Así como también le agradezco a las chicas de los oc´s que me fueron prestados.


El mármol de aquella lápida había sido pedida de un tono azul, con la intención de transmitir tranquilidad, misma que las llamas de la lluvia dan a la familia.

Una pelota de beisball, los dulces de uva y una pequeña espada están recargadas en el lugar, de un tono plata las letras que dan a conocer quien esta ahí.

Yamamoto Takeshi

Aquel joven de tez morena y cuya sonrisa real te mantiene tranquilo, quien a pesar de los problemas, a pesar del peligro que había, siempre el asunto de Vongola no era más que un juego, con la intención de tranquilizar a uno de los más jóvenes y sobre todo al pilar de aquel peculiar grupo.

Un joven con un futuro prometedor, había encontrado el descanso en aquel lugar.

Con los ojos fijos en aquel nombre, Tsuna cae mirando con miedo las palabras que hay en el lugar, no entiende qué sucede.

Las pequeñas esferas de color plata se desprenden de la tumba y se reúnen a sus acompañantes, quien son aquellos que le acompañan en tan extraño viaje, aquella tumba también es una oración a él, ya no son solo dos, son todos los que les acompañaron anteriormente.

-¿Que… que paso?

-Continuó su vida-exclamaron las voces en sincronía-más dejó el béisbol y la espada, la espada le recordaba que había fallado como guardián y el beisballl ya no le llenaba como antes.

-!Mienten¡ Yamamoto nunca haría eso…. el béisbol era su pasión, era...el..

El susurro del viento acompañando a los dolientes de aquel instante se presenta, una vieja promesa hecho durante una noche, después de mucho pensamientos y todos con el mismo final

=Are hasta lo imposible para ayudarte…. Eres un gran amigo Tsuna, gracias=

Pero la tragedia había llegado de forma silenciosa, nadie lo esperaba, nadie lo imaginaba, solo el destino había sido cruel aquella vez, su extraña familia estaba desapareciendo, aquel chiquitín que siempre tenía temple, parecía perdido, cerrado ante el dolor de los demás, no hubo con quien compartir su dolor y de pronto todo era vació sin emoción, no había motivos para que acciones tales como practicar béisbol fueran un distractor, no había nadie que le apoyara, su padre lo intentó, pero no entendía realmente el significado de aquel dolor, si bien no era comparable a la pérdida de su madre, pero igual se había sentido perdido, quién lo pudo apoyar, entenderlo había decidido huir, dejándolo solo.

Su vida se hizo monótona, sólo aquellos aniversarios volvía a tener su vieja voluntad, con la intención de volver a vivir había ido a casa, mas un maleantes atacaron a una mujer con su pequeño, no dudó en defenderles, sabiendo que aquel Joven lo hubiera hecho, su tributo había nacido ese instante, más la muerte tenía otros planes.

El sonido de un disparo, los gritos desesperados pidiendo ayuda junto al llanto quitaron la quietud de aquella tarde.

=Por fin te haré reír con mis peleas, Tsuna=

Faltaba una semana para tu quinto aniversario luctuoso.

Tsuna se encontraba mirando sin realmente ver la tumba, lo sucedido con su amigo era algo que no esperaba, algo que no deseaba.

Los dos guardianes y el tutor comenzaron a caminar, comenzaron a subir aquella escalinata.

-Hay que seguirlos

La mirada llena de angustia del joven se hizo presente, una muda súplica que los acompañantes se negaron a escuchar.

-Hay que seguirlos

Y sin quererlo realmente continuó con el camino que le indicaron.y el rojo de aquella lápida de mármol, como la llama de la tormenta, y letras del mismo color le dan la bienvenida.

Se acerca mas solo para descubrir un nombre que no deseaba leer:

Gokudera Hayato

Quien hubiera tenido el título de mano derecha en la décima generación de vongola.

Aquel joven de cabellos plateados y ojos verdes, quien desde su más tierna infancia había recorrido las calles de Italia, convertido en un ser independiente ante la verdad de su pasado. El quien cumpliendo las órdenes, sin saberlo, de Reborn había viajado hasta Japón para poder convertirse en uno de los pilares de la más famosa familia del bajo mundo, aquel cuya promesa de ver los fuegos artificiales le había hecho cambiar sus ideología, quien sin saberlo, era el primer amigo de Tsuna.

Aquel joven explosivo de carácter, pero de noble corazón se hallaba enterrado ahí.

Tsunayoshi ya no detiene sus lágrimas, las deja caer mientras mira la lápida de mármol, mientras mira los tributos de quienes sigue, dulces de uva, un libro sobre extraterrestres y una dinamita, misma que se unen a tributos anteriores.

mismos que liberan las esferas plateadas que viajan a sus acompañantes.

-¿Que… qué le….pasó a….?-no puede terminar la frase, aquellas frías letras, y la solemnidad de sus amigos, es dolorosa

-Conoces su historia-exclamaron en una sola voz-sin amigos, sin poder perdonar el secreto de su pasado, solo su vida como mafioso era lo único que tenía

-¡Eso era antes! cu...cuando la batalla...el cambio...él-las palabras se ocultan en el nudo que hay en su garganta-el…

=Nunca lo defraudare=se escucha como eco entre las tumbas, la voz de Gokudera se hace presente en la brisa que rodea al cementerio=-eres mi primer amigo Tsuna=

Palabras nunca dichas, palabras que se quedaron en silencios cómplices en sonrisas bajo el cielo, en miradas determinadas antes de cada batalla, palabras que nunca se creyeron necesitar en pronunciar.

-Su primer amigo haya muerto, no hubo culpables, nadie supo la verdad, toda Namimori era recuerdo constante de aquel joven castaño que había arriesgado su vida por un desconocido, que había dado palabras de aliento, que había sonreído con una pureza, toda la ciudad fue un cruel y amargo recuerdo para alguien que siento haber defraudado a lo más importante de su vida, no soporto ver como su familia se había destruido con unas simples palabras en un hospital.

Después de tu funeral, lo intento y claro que lo intento, pero cada esquina, cada clase, todo le recordaba que no estuvo contigo, que no pudo salvar a su amigo, abandonó Japón con la intención de olvidar, Reborn lo supo, mas no como detenerlo, solo le aviso a Shamal y a Bianchi para que le cuidaran.

Volvió a ser el que era antes de conocerte, cada pandillero y mafioso que le recordaba quién había sido terminaba en el hospital…

Su destino escrito antes de ser tu mano derecha se cumplió.

En una pelea callejera su existencia terminó, solo en un oscuro callejón Hayato murió.

Mas cuando encontraron su cuerpo, una sonrisa tranquila estaba.

Solo el silencio y la muerte escucharon su tributo a ti.

=Por fin te veré Tsuna=

Faltaba un mes para tu primer aniversario luctuoso.

Tsuna se encontraba hincado con las manos en los oídos, tratando que las voces de sus acompañantes fueron opacadas, pero no fue suficiente, escuchó lo sucedido con su amigo.

-El nunca quiso la ayuda de nadie

Fue la respuesta a la pregunta muda que le dio a sus amigos.

-Hay que continuar-exclamó Reborn mientras desviaba la mirada de aquella tumba, su mano apretada en un puño y la otra bajando su fedora.

Tsuna se levantó al ver como lo últimos guardianes se comenzaban a mover. Dudó en moverse.

-Hay que continuar

Pero en vez de avanzar retrocede, niega con la cabeza, el no continuara el viaje.

Comienza a correr con la intención de abandonar el cementerio, ya no quiere continuar, desea salir de ahí, escapar.

La esperanza es la ultima que muere, pero está muriendo en él de forma lenta y dolorosa, simplemente ya no puede continuar con aquel viaje.

El no pidió aquel viaje.

Se detiene a ver a sus alrededores, no hay salida, comienza a correr, pero no halla la salida, está en un laberinto

-Debe continuar el viaje décimo, solo falta ver a sus demás guardianes

-Por favor, quiero irme, por favor

-Debe ver a sus demás guardianes

Las voces se detienen y comienza a caminar, ve unas siluetas a lo lejos y corre con la intención de hablarles, preguntarles sobre la salida, o seguirles hasta ella, mas al llegar su rostro muestra miedo y resignación.

Está frente a Reborn, Lambo y Ryohei y detrás de dos tumbas más…

Las lágrimas continúan cayendo

-Debes ver a tus demás guardianes

Las voces de sus acompañantes son solo un susurro

-Es una ilusión, esto es una ilusión, una broma cruel de Mukuro… el me puede ver

Es la frase que recita, con la intención de no creer en lo visto minutos antes mientras siente cómo es guiado al frente

-Lo lamento Tsunayoshi

El susurro lo hiere ante la pena que demuestra, con dolor abre los ojos para hallarse con dos nombres más…

Sus piernas ya no lo soportan y cae de rodillas ante el mármol índigo...


Me quieren matar tanto por el capitulo, como por mi ausencia.

No se si lo he comentado anteriormente pero este fic, lo escribi como un solo capitulo, pero ya llevo varios y creo que pronto lo terminare.

Al terminar este pienso continuar con otro de los que ya tengo publicados:

Ilusion de un sueño: un au con oc´s

Tres generaciones: un encuentro entre generaciones y con los fem guardianes, sin oc´s

El otro fic que tengo, aun lo estoy reestructurando para poder reiniciarlo.

ASi que de los dos antes mencionados ¿cual les gustaria que fuera el siguiente?

Comentarios y demas estan bienvenidos